Ernestina Godoy, al rescate de una fiscalía opaca, ineficiente y subordinada a la persecución política * Por la forma en que se dio la salida del fiscal Alejandro Gertz Manero y el papel protagónico que tuvo Adán Augusto López Hernández, surgen diversas versiones y especulaciones, desde golpe de autoridad hasta la sumisión al “presidente López Obrador”, como así lo dice la Primera Mandataria Sheinbaum en sus Mañaneras del Pueblo
MARCO ANTONIO FLORES***
El reto es enorme: Transformar la Fiscalía General de la República (FGR) para que sea transparente, eficaz e independiente, como lo anticipa la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para dejar atrás lo que fue a partir de 2018 -una simulación-, a partir de que fue designado el primer fiscal Alejandro Gertz Manero, una fiscalía opaca, ineficiente, subordinada a la persecución política y a asuntos familiares personales en lugar de la investigación de los escándalos de corrupción, del crimen y la delincuencia organizada, así como delitos del orden federal.
El relevo en la Fiscalía General de la República no sólo es el primer cambio en el equipo de trabajo de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, podría considerarse un “golpe de timón” y la pauta para el más importante giro que pueda tomar su gobierno.

Se abre la posibilidad de contar con una FGR eficaz. Sería la punta de lanza para una mejora radical a todo el sistema de administración de justicia y del sistema penal acusatorio.
Por la forma en que se dio la renuncia del fiscal Alejandro Gertz Manero y el papel protagónico que tuvo el presidente de la Jucopo del Senado, Adán Augusto López Hernández, han surgido diversas versiones y especulaciones sobre la motivación para este importante relevo.
El miércoles 26 de noviembre, el senador Adán Augusto López acudió a Palacio Nacional para entregarle a la Primera Mandataria Sheinbaum Pardo un documento sobre supuestos incumplimientos en la gestión de Alejandro Gertz.
Con esa inesperada visita, iniciaron las filtraciones sobre la inminente salida del fiscal General de la República.
La titular del Poder Ejecutivo federal admite la existencia de la carta que le había entregado Adán Augusto en su conferencia matutina del jueves. Esto, aunado a la urgente convocatoria para reunir mayoría calificada, provocó que se previera que Alejandro Gertz sería removido por el Senado por alguna “causa grave”.
Al final se concluyó que todo esto fue una maniobra para obligar al fiscal a presentar su renuncia, misma que fue presentada horas después, no por “causa grave”, como lo establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sino porque la Presidenta lo propuso como embajador en un “país amigo”.

El trámite se hizo “fast-track”, con sólo la mayoría absoluta del Senado. Al mismo tiempo que el propio fiscal, todavía en funciones, nombró a Ernestina Godoy en el puesto de la FGR, que legalmente corresponde cubrir en interinato la titularidad de la Fiscalía.
Organizaciones sociales como “Fiscalía que Sirva” y “La Justicia que queremos”, así como diversos analistas, criticaron “las formas del relevo operada en tiempo récord y fuera de los cauces constitucionales, por la intención del Poder Ejecutivo, de seguir teniendo el control político sobre la Fiscalía.
La pretensión del Poder Ejecutivo de controlar o al menos influir en la FGR no es novedad.
Desde que la Fiscalía General de la República se creó en 2014, como resultado de una reforma constitucional que sustituyó a la Procuraduría General de la República (PGR), Enrique Peña Nieto trató de imponer a su candidato Raúl Cervantes, que no fue aceptado por la oposición en el Senado, por lo que se tuvo que esperar hasta el 20 de diciembre de 2018, con la publicación de la nueva Ley Orgánica de la FGR, y su primer titular, Alejandro Gertz Manero, fue designado el 18 de enero de 2019.
Durante la gestión del primer fiscal los resultados fueron catastróficos. Entre los escándalos en los que se vio envuelto Gertz Manero, el tráfico de influencias en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para afectar a su cuñada y sobrina, la intervención de la FGR para traer de regreso al general Salvador Cienfuegos, quien fue detenido en Estados Unidos, así como su actuación anómala en el caso del Rancho Izaguirre; su desprecio y falta de voluntad política para coordinarse con las Fiscalías estatales.
Su colección de autos de superlujo y su helicóptero personal pasan a segundo término ante su deficiente gestión.
Al respecto, diversas organizaciones: Fiscalía que Sirva, Artículo 19, Asistencia Legal por los Derechos Humanos, Buscando Desaparecidos México, Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, Buscadoras… y otras, han señalado grandes deficiencias.
“Falta de rendición de cuentas a la sociedad; las fiscalías han sido ‘usadas’ por los gobiernos en turno como instrumentos de control político para combatir adversarios o para garantizar pactos de impunidad en perjuicio de la sociedad; las fiscalías no investigan diligentemente ni garantizan justicia a las víctimas, por el contrario, las revictimizan y muchas veces inhiben a la presentación de denuncias”, señalan las organizaciones.
La periodista de Reforma, Peniley Ramírez, publicó: “El relevo se habría precipitado por las filtraciones respecto a políticos cercanos al expresidente Andrés Manuel López Obrador, desde Adán Augusto López hasta Rubén Rocha Moya. Las investigaciones comenzaron por casos distintos: huachicol, Cártel de Sinaloa, La Barredora o contratos corruptos para obras de gobierno. En la FGR vieron que varios casos formaban parte de una misma red, cuyo denominador común era el expresidente”.

Esta semana, cuando Reforma publicó las acusaciones penales contra Raúl Rocha, dueño de Miss Universo, todo se aceleró.
En menos de 24 horas, desde Palacio Nacional informaron a Gertz que debía irse. La pregunta ahora es: ¿Qué pasará a continuación?, porque la relación con EU puede empeorar, los expedientes de morenistas pueden frenarse, pero eso no cambiará la realidad de la narcopolítica mexicana ni los compromisos políticos que unen a muchos en Morena, tapándose los unos a los otros.
Con la gestión de Gertz Manero, la Cuarta Transformación nos quedó a deber en materia de impunidad y justicia penal
Hasta ahora el saldo es negativo y de regresión del Sistema Nacional de Justicia Penal.
Los casos más relevantes operados por la FGR se caracterizaron por tratarse de burdas “venganzas políticas”, personales, institucionales o incluso presidenciales.
El más sonado, el de Alejandra Cuevas Morán y Laura Morán, sobrina y cuñada del fiscal Gertz Manero, a quienes el “Abogado de la Nación” metió a la cárcel por delitos inexistentes y anteponiendo su interés personal y abuso de autoridad por encima de la ley.
Pero como dijera Raúl Velasco, “aún hay más”, y a’i les van otros casos de persecución política: Emilio Lozoya, Rosario Robles, Francisco Javier Cabeza de Vaca y Ricardo Anaya, en donde se vulneraron el “debido proceso”, el principio de “presunción de inocencia” y la presentación de “pruebas ilícitas”.
Célebre y emblemático el caso de Emilio Lozoya Austin, operado en forma escándalosa y con clara “consigna política”. Desde el principio, con su pretendido estatus de “testigo colaborador”, estuvo lleno de privilegios, contradicciones e intereses políticos.
La designación de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de Ernestina Godoy Ramos a la FGR abre una nueva etapa en esa institución rectora de la administración de justicia.

“Asumo este nuevo encargo con la misma convicción que ha guiado toda mi vida profesional: Servir al pueblo de México con ética, firmeza y profundo sentido de justicia”, escribió en redes sociales la nueva fiscal General de la República.
Al ser cuestionada al respecto, la Primera Mandataria Claudia Sheinbaum elogió la labor de su exconsejera jurídica.
“Ernestina es una mujer extraordinaria, de principios, honesta, de muchas convicciones y demostró sus resultados cuando fue fiscal de la Ciudad de México”, añade la titular del Poder Ejecutivo federal.
Con la salida de Gertz y el relevo de Godoy Ramos, la Presidenta Sheinbaum Pardo da un golpe de timón muy importante para el futuro de la seguridad y la justicia.
A sólo unas horas de la llegada de Godoy Ramos se mandan señales muy alentadoras y positivas para la mayor coordinación y transparencia de la FGR.
Sin duda se avizora una Fiscalía General de la República más eficaz en su importante misión, con los primeros relevos internos en la institución con funcionarios cercanos a Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

El viernes 28 de noviembre Ernestina Godoy designó como nuevo titular de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) a César Oliveros Aparicio y como responsable de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) a Héctor Elizalde Mora. Con esto se refuerza el poder de Omar García Harfuch y tiene más armas para dar un combate firme y frontal contra la delincuencia organizada.
La llegada de Godoy representa el reinicio de un enorme reto y la urgencia de que la FGR se transforme para bien de la justicia en México.
De ahí la importancia de los mencionados nombramientos. Queda claro que el fortalecimiento del Estado de Derecho, la seguridad y el combate a la impunidad se retoma en la agenda de la Cuarta Transformación.
Se reabre la esperanza de atender una de las demandas más sentidas de 130 millones de mexicanos, contar con un Sistema de Justicia Penal, eficiente y garantista.
Que así sea por el bien de todos los mexicanos.
***Académico y consultor.