La bomba de una noticia aquí y en el mundo * Cuando hay honestidad, estrategia y trabajo, hay resultados, en Sinaloa y en todo el país, advierte la Primera Mandataria Claudia Sheinbaum Pardo
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Sin miedo al ridículo.
A tía Queta la quería todo mundo. Era viejita, siempre soltera, simpática y tontita. Opinaba de todo y no atinaba en nada; cuando alguien la contradecía, siempre contestaba: -Muy tu opinión y muy la mía -pero no oía razones.
METIDA DE PATA
El viernes pasado la Presidenta de la República, en su madrugadora, metió la pata, se le salió. La cosa es que dijo… no, vamos por partes.
Ese día se cumplió el primer año del primer caso de ridículo continuo de nuestro gobierno federal. Un año haciendo el ridículo y contando. Ridículo continuo a diferencia de los ridículos aislados en que ha incurrido, mucho, el gobierno que vino a transformar a México… y sí lo transformó, digo, ya no lo reconoce uno.
El asunto es que el viernes pasado fue el primer aniversario de que se supo que estaban en custodia de las autoridades de los EU, el Mayo Zambada y el Chapito, Joaquín Guzmán López, ambos, muy importantes criminales del inmenso Cártel de Sinaloa, tan importantes que la noticia fue como una bomba aquí y en el mundo.
El Señor de los Abrazos, entonces todavía arrimado en Palacio Nacional (no es insulto, arrimado -según el diccionario- es el que vive en casa ajena, a costa de su dueño, que en este caso somos todos nosotros los del peladaje), él salió en la Mañanera del día siguiente, a dejar muy en claro que no participó su gobierno en la captura y a pedir que el vecino le dijera qué hizo: “Estamos esperando informes del gobierno de Estados Unidos para que no haya especulación”… y empezó el ridículo. El ridículo de un gobierno que no sabe qué pasa en su territorio.
El ridículo continuó todas las demás veces en que el que NO vive en Palenque, volvió a pedir lo mismo a EU sin recibir respuesta.
Ya siendo Presidenta la señora del bastón de palo, el 29 de octubre de 2024, el embajador yanqui en México, Ken Salazar, se mostró sorprendido porque la Fiscalía de México pidiera explicaciones al gobierno de su país sobre la captura del Mayo Zambada, cuando debería ser “celebrado” como un éxito por ambos países.
A la mañana siguiente en su gustada madrugadora, doña Sheinbaum acusó recibo de la declaración de don Ken y dijo: “En general, cuando hablamos del respeto a los derechos humanos, el Estado de Derecho, la soberanía, es decir, la manera en que haces las cosas también tiene fondo, no sólo es el fin. Es parte de lo que estamos planteando”. Y subrayó: “El fin no justifica los medios”. ¡Mire usted nomás!… doña Bastón de Palo haciendo una paráfrasis de Maquiavelo.
Pero doña Segundo Piso equivocándose. Eso de que el fin no justifica los medios no vale para un jefe de Estado. En cosas de gobierno es al revés: el fin justifica los medios, cuando el objetivo, aparte de ético, es importante o crucial para la nación que se gobierna.
Si le interesa a la Presidenta el tema de lo que correcto o incorrecto al ejercer el poder, que alguno de sus paniaguados le haga una fichita con el resumen del “consecuencialismo”, teoría de filosofía política muy seria, para los que toman decisiones de Estado, que básicamente, dice que a esos, a los que gobiernan, se les juzga por la consecuencia de sus actos que no necesariamente son morales (no confundir ética con moral, la ética atañe a los actos de gobierno, la moral a los personales y a las costumbres).
Dicho de otro modo: al juzgar la conducta de los jefes de Estado, están primero las consecuencias de sus actos que sus procedimientos, siempre y si y solo si, las consecuencias son éticas.
Para no meternos en honduras, un ejemplo: las dos bombas atómicas en Japón mataron entre 129 mil y 250 mil inocentes -inocentes-, pero evitaron la muerte de miles de soldados de EU y acabaron esa guerra. Matar inocentes nunca será un acto moral, pero mandar a la muerte a los propios soldados es peor; se hizo y punto.
Quien no tenga espaldas para cargar semejantes decisiones, no debe dedicarse al servicio público, dijo Churchill (no es cita, pero lo dijo, está en su autobiografía).
El consecuencialismo aplica a los actos del individuo, otro ejemplo: mentir no es moral, está mal, pero si con una mentira se salva una vida, ¿está mal?
Imaginemos que el gobierno de EU, respetando los derechos humanos del Mayo Zambada, el Estado de Derecho y la soberanía de México, en lugar de capturarlo al recibirlo en Texas, lo hubieran devuelto a México, para que brillara la ley y que nuestra soberanía quedara intacta… ¿sabe qué hubiera pasado?… yo tampoco, pero con lo del general Cienfuegos nos podemos hacer una idea… y el Tío Sam también.
Doña Sheinbaum: Si el gobierno de EU es responsable de la captura de esos dos criminales y al hacerlo se bailó el jarabe tapatío en leyes, derechos humanos y soberanía mexicana, desde el punto de vista de allá, hicieron bien. No le tiene que gustar.
El 19 de noviembre de 2024, nuestra Presidenta estaba en la cumbre del G20 en Rio de Janeiro y declaró que le había pedido personalmente al mandatario de EU, Joe Biden, “toda la información relacionada con la captura del narcotraficante con el fin de evaluar la estrategia realizada”. Un cuerno le pintó don Joe (no un violín, respetillo). ¡Qué necedad de declarar y hacer el ridículo!
Ahora sí a lo de que el viernes la señora de Palacio metió la pata, se fue de boca. Como era de esperarse, por el primer aniversario de la detención del Chapito y el Mayo, le preguntaron en su Mañanera sobre el tema y si tiene salida la guerra de cárteles en Sinaloa.
La excorcholata respondió que sí, que se va a pacificar Sinaloa porque “cuando hay honestidad, estrategia y trabajo, hay resultados, en Sinaloa y en todo el país”… y de repente soltó la metida de pata.
“Es importante cómo se dio esto y la valoración de cómo fue la intervención en su momento de agencias o instituciones del gobierno de los Estados Unidos para provocar lo que ha ocurrido este año”. ¡Acabáramos!
O sea: Sí intervinieron agencias o instituciones del gobierno de EU y la matazón en Sinaloa la provocaron ellos. Los otros datos en superlativo, sin miedo al ridículo.
Eso lo deciden los grupos de poder * La mafia del poder no siempre propone a los mejores, los más preparados y decentes, sino que se van con quienes les aseguren sus intereses y tengan posibilidades de atraer votos * El ciudadano normal, común y corriente está ávido de un gobierno que respete la ley y dé resultados
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Bache.
Nada más, téngame paciencia, no deje de leer ni se meta con la mami de este menda. Gracias.
Es un engaño la democracia, no existe ni puede existir.
EL CUENTO DEMOCRÁTICO VENDE BIEN
La democracia suele ser coartada de gobiernos esperpénticos como la “democracia popular” marxista-leninista de la desaparecida URSS; el “Estado democrático popular” de Stalin, o la República Popular Democrática de Corea, la del norte, la del gordinflón Kim Jong-un.
La democracia entendida como el ‘gobierno del pueblo’ es una tontada: el pueblo no puede ni debe gobernar, faltaba más, sólo recuerde las celebraciones del pueblo, ahora, en lo del evento futbolero, hasta muertos hubo.
Y por cierto: jamás dijo semejante barbaridad Abraham Lincoln, léase el discurso de Gettysburg -tres párrafos, 277 palabras- que pronunció el 19 de noviembre de 1863, ni una sola vez dice la palabra democracia y lo “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, lo dice del gobierno de su país, “bajo la protección de Dios”. Eso sí.
La democracia como un sistema electoral en el que la mayoría del pueblo decide quién ha de gobernar, también es una falacia porque aun si los comicios son limpios, igual la gente elige del menú que otros confeccionan, el pueblo no pone candidatos, los ponen los grupos de poder que no siempre proponen a los mejores, los más preparados y decentes, sino a quienes les aseguren sus intereses y tengan posibilidades de atraer votos (incluida Suiza, no se crea ese cuentazo de su “democracia directa”, allá también los partidos parten el queso… suizo, claro).
El cuento de la democracia vende bien porque suena bien que la mayoría decida, pero no es raro que la minoría se imponga y tuerce la decisión mayoritaria, piense en que la coalición de dos partiditos como el Verde y el del Trabajo (el chiste se cuenta solo) dan a Morena la mayoría legislativa con que mangonea el país a su antojo.
Hay otra manera tramposa de defender eso de la democracia, diciendo que la democracia es lo único que asegura a todos la igualdad de derechos y ante la ley. Mentira.
Eso depende de la calidad de quien tenga el mando, por eso ha habido buenos y hasta estupendos gobernantes que no fueron demócratas, sino monarcas, dictadores y autócratas que la historia y sus pueblos veneran.
EJEMPLOS DE MONARCAS, DICTADORES Y AUTÓCRATAS
Sin mencionar al tirano de Atenas Pisístrato -siglo VI a.C.-; ni a Cincinato, dictador de Roma -siglo V a.C.-, por el que se llama así Cincinnati en los EUA; hablaremos de esos lejanos tiempos a Marco Aurelio -siglo II d.C.-, emperador romano que gobernó 19 años, hasta su muerte, con poder absoluto, indiscutido, sin votaciones populares ni Parlamento (que no existía), pero sí con el Senado sujeto a su voluntad por el acatamiento que imponían su respeto a la costumbre, a la ley y su conducta personal, impecable.
Escribió su diario ‘Meditaciones’, considerado referencia suprema del gobierno perfecto (así). Sus ‘Meditaciones’ han sido leídas y estudiadas por no pocos jefes de Estado como el primer ministro de China -de 2003 a 2013-, Wen Jiabao, quien afirma (vive) haberlas leído más de cien veces. ‘Meditaciones’ es el clásico más editado. Y de democracia, ni una pizca, le daba risa.
Otro es Federico II el Grande, rey de Prusia 46 años, de 1740 a 1786, monarca absoluto, déspota ilustrado cuya voz era la única, que modernizó al gobierno y reformó las leyes y prohibió la tortura judicial; permitió la libertad de prensa muy en serio; implantó la enseñanza primaria obligatoria de ocho años, para niños y niñas; garantizó la tolerancia religiosa. Fomentó el comercio y la industria, impulsó la agricultura y evitó las hambrunas. Protegió las artes, reformó la Academia de Ciencias de Berlín. No de balde se le dice ‘el Grande’. Y democracia… ni en sopa de letras.
Puede usted pensar que son casos de otros tiempos, bueno, del siglo XX, también tenemos al inmenso, asombro del mundo, Mustafa Kemal Ataturk, fundador de Turquía, sin comicios su presidente-autócrata de 1923 hasta su muerte en 1938. Hizo completo al Estado turco moderno, el actual: abolió el sultanato y el califato (se dice fácil), otorgó derechos e igualdad jurídica a las mujeres; creó el sistema escolar laico, gratuito y unificado para alfabetizar al pueblo y fomentar la lectura.
A la fecha, 88 años después, es venerado en su país. No hay espacio para ni resumir la grandeza de su gobierno… nada democrático.
Si sigue usted pensando que son ejemplos aislados de otros tiempos, otras tierras y otros pueblos, se le recuerda que con CERO democracia México, el siglo pasado, tuvo unos 60 años de gobiernos que dieron resultados impensables en su momento, sí, ese priísmo imperial tan denostado, hizo que el mundo hablara del “milagro mexicano”; régimen que heredó al México actual el tratado de comercio que sostiene la economía del país. Sin democracia.
LOS CUATROTEROS NO DAN UNA
Por supuesto, este juntapalabras no propone que dejemos de usar la palabrita (democracia), ni que se implante en México una monarquía ni dictadura, cuantimenos la caricatura de autocracia en la que ya estamos.
Hay que apretar a estos gobernantes de chisguete que tanto yerran y tanto mal hacen, exigiéndoles democracia, porque eso, sea o no falacia, lo entiende el tenochca simplex promedio, como un gobierno que respeta la ley y da resultados.
Y ese es el asunto, estos cuatroteros no dan una no porque no sean democráticos sino porque hacen charamuscas con la ley para acomodarla a sus intereses. Y ante su realidad de pifias y chascos, corrupción e ineficacia, mienten, mienten, mienten en todo.
El gobierno moreno nació torcido, el Pejestorio tenía un solo objetivo: conservar el poder para que sus paniaguados lo suban a los altares como prócer de la patria, sin reparar en nada, incluido tolerar primero y pactar después, con la delincuencia organizada.
Del mal nunca se obtiene el bien y han hecho tanto mal que ya lo sabe el mundo y se apresta a actuar. Lo demás, de nosotros depende, en las urnas, y que estos dos presidentes cuatroteros, queden en nuestra historia como lo que son, un mal rato, un bache.
La Primera Presidenta gobierna sola contra el mundo * Tiene que lidiar con enemigos, además de políticos leales a AMLO… y para acabarla de amolar está sin partido * Ojalá lo hiciera bien doña Claudia Sheinbaum, es el país el que paga los platos rotos
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Platos rotos.
Seguro usted ha visto alguna vez en algún circo o en la tele, eso de los ‘platos chinos’, cuando un malabarista mantiene vibrando una docena de varas fijas al suelo, con un plato que gira en la punta de cada una.
La idea, claro, es que no caiga ninguno y se rompa. Bueno, este menda ve así a la Presidenta. Y la cosa no promete, hábil no es.
A CUIDAR LOS VARIOS FRENTES
Primero que nada, recibió del Pejestorio un desastre de gobierno, una madeja de problemas mal atendidos o sin resolver, en una salsa de corrupción antes no vista en el país.
Además, el Pejeremías le incrustó en su gobierno y en el Poder Legislativo a sus enemigos políticos, los que compitieron contra ella por la candidatura, y en el partido y secretarías de la mayor relevancia a leales a él.
No olvidar que sustituyó a la pejista Luisa María Alcalde de la presidencia de Morena por Ariadna Montiel, ciento por ciento del Pejestorio y con el enorme poder que le da guardar el secreto de los programas sociales.
Así, la señora tiene que gobernar con enemigos, sin partido y con leales al otro no a ella, y no se atreve a lo único que debe hacer, una purga política y plantarle cara al de la hamaca en Palenque, el de Macuspana.
Luego están los varios frentes que debe cuidar al mismo tiempo la doñita de Palacio.
Por un lado, la relación con los EUA que está como agua para chocolate con su gobierno y que ella, amateur que es, creyó que podía capotear cediendo en todo (en todo), menos en perseguir y enchiquerar a los narco-políticos, que ella, usted, nosotros, vosotros, ellos, sabemos que están dentro de la estructura de su gobierno y en la de no tan pocos estados.
Y la feliz poseedora del bastón de burla, que le cedió el Pejehová, parece muy convencida de que así se puede llevar el resto de su sexenio, capoteando ese toro yanqui tan toreado, con un pañuelito desechable (el de la sacra soberanía y el no injerencismo). La va a cornear (nótese el cuidado en el lenguaje).
Por otro lado, está el muégano de grupos que conforman ese mazacote de intereses que es Morena, rodeando a doña Sheinbaum, grupos no coincidentes en nada distinto a conseguir poder y medrar con él.
En primer lugar los más peligrosos, los “puros”, unos marxistas a rabiar, otros socialistas radicales, que desafían y enfrentan a la Presidenta, como Héctor Díaz Polanco, los Batres, Jesús Ramírez Cuevas, Paco Taibo, la Brugada, Godoy, la tribu de Pablo Gómez y varios más.
Por ideología, doña Sheinbaum comulga con estos, pero se lo guarda, no está el horno para bollos con el Tío Sam.
Estos “puros” son de armas tomar: hicieron su propio acordeón, distinto al de Palacio para la elección de ministros de la Suprema Corte y acomodaron a cuatro de los nueve (Hugo Aguilar, Lenia -de Lenin- Batres, Loretta Ortiz y María Estela Ríos).
Obviamente los “puros” en el discurso, todos son leales a muerte a doña Claudia, pero ‘quasi in occulto’, a la chita callando, operan para cerrar el paso a los de ella y a ella misma.
Ya olieron el dulce aroma del poder presidencial, lo sienten casi en sus manos, es cosa de seguir envenenando al que vive en Palenque, sembrándole dudas sobre la fidelidad de doña Sheinbaum para colocar cuantos candidatos afines puedan en la próxima elección de 17 gobernadores y 500 diputados federales, en 2027, para ser definitorios de “la grande”, la candidatura presidencial en 2030. Nada fácil la tiene la doñita de Palacio.
En segundo lugar está el grupo de conversos, los personajes que pepenó el Pejeremías de otros partidos, muchos expriístas, que no son de Morena aunque ahí militen, ni de doña Sheinbaum, aunque le declaren su amor rendido: el clan de los Monreal, los Murat, los Yunes, sin olvidar a Alejandro Armenta Mier, gobernador en Puebla, priísta 32 años, desde 1985, morenista desde 2017. Hay más, lo que no hay es espacio.
En tercer lugar, los morenistas sinceros, convencidos, de buena fe, todos adoradores de ese motor intelectual, adalid de la decencia, el santo, santo, santo Peje. Esos no pintan ni nadie los toma en cuenta. Ni modo, son broza. Ahí para la otra.
En cuarto lugar, los gobernadores de Morena, en 24 de los 32 estados, todos orgánicamente leales al que le deben todo, el Pejestorio, no por buenecitos, que no son, sino por convenencieros: “usted es la Presidenta y usted manda, pero si se pone trompuda, no se le olvide, tenemos padrino” (‘Godfather’, don Vito Obrador, se entiende).
Doña Sheinbaum haría bien en dedicarle algo de su tiempo a grupos de mucho poder que parece que están adormecidos, pero esos, le saben muy bien a esto y no mueven un dedo a lo tarugo, como el Grupo Atlacomulco, el Grupo Texcoco, el Grupo del PAN en la CDMX y los del Grupo Tabasco, que prueban su fuerza sólo por no dispersarse, a pesar de escándalos inmensos como el de La Barredora.
Y que se ande con cuidado con los de ultraderecha (que sí hay y andan muy atareados sumando apoyos, como el Yunque, créalo, todavía existe).
También es de suponer que la doñita sabe que tiene que andarse con mucho tiento con personajes que forman el grupo problema: a la cabeza, con foquitos alrededor de su nombre como anuncio de cine: Rubén Rocha Moya, del que no hay necesidad de decir nada. Luego, Adán Augusto López (fundador de Morena, antes del PRD y del PRI, “hermano de López Obrador), que está que bufa contra la doñita de Palacio (y es mal enemigo).
Los gobernadores, Alfonso Durazo de Sonora, Marina del Pilar Ávila de Baja California, Américo Villareal de Tamaulipas, que andan en la cuerda floja porque los EUA los tiene en la mira, aparte de la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno, que no ocupa titulares de prensa, pero anda con muchos problemas raros.
No, no la tiene fácil doña Sheinbaum Pardo y encima su falta de oficio político que tanto se le nota con el añadido de que sus decisiones políticas quedarán bajo el escrutinio del Tío Sam; allá en los EUA se definirá el futuro político de muchos y de Morena, y eso sí va a ser diarrea explosiva.
Ojalá lo hiciera bien doña Claudia Sheinbaum, es el país el que paga los platos rotos.
A cambio de pagar su condena en un hospital penitenciario y no en una prisión de alta seguridad * Estará en un lugar donde dan tratamiento médico o psiquiátrico a los detenidos, no para castigarlos ni conseguir su “incapacitación estricta”; ahí tendrá chequeos, terapias de grupo, paseos por el jardín, asistencia psicológica, las medicinas a sus horas
ADOLFO LÓPEZ MAÑÓN
Falso mesías.
Que iba a hablar con el tío Rubén -bellaco 100 grados ‘proof’- y le arreglaba el asunto, dijo, a tía Silvia, Pepe -el más impresentable primo que tenerse pueda-, porque el batracio ese después de haberle hecho la vida de cuadritos, se negaba a darle el divorcio (antes un divorcio era una hazaña).
Para sorpresa de toda la familia, firmó el tío. Años después este menda se acordó del sonado caso y preguntó a su impresentable y querido primo qué le había dicho al barbaján ese: -Que le iba a hacer fama de maricón en todo Toluca y que no se le olvidara, mi palabra es ley si de algo malo se trata -entonces era malo, ogaño es adorno.
EL PRIVILEGIO DE CANTAR
¡Ya sucedió!.. Vamos a ver de qué cueros salen más correas. El lunes 13 de julio pasado, la Fiscalía de los EUA solicitó al juez Brian Cogan en Nueva York, que en la audiencia del próximo 20 de este mes, le recete cadena perpetua al Mayo Zambada, que ya se declaró culpable.
Eso ya era sabido, lo interesante es que la Fiscalía le hizo saber al juez que está de acuerdo en conceder al Mayo lo que pidió el 6 de julio pasado: No purgar su sentencia en una prisión de alta seguridad, sino en un hospital penitenciario.
Las cárceles de alta seguridad en los EUA (y México) están diseñadas para castigar (cero zarandajas de readaptación social): celdas individuales (de 2.1 x 3.6 metros; ventana de 10 centímetros de ancho), aislamiento absoluto, nadie les dirige la palabra, no tienen jamás contacto humano, 23 horas al día en la celda y una hora al aire libre (poco más que una celda sin techo, no se imagine un parque con resbaladilla y sube y baja).
El objetivo es conseguir la “incapacitación estricta” de los presos, volverlos locos. Los vuelven.
En cambio, el Mayo ya obtuvo que la Fiscalía le pida al juez que lo manden a un hospital penitenciario, que es cárcel porque no pueden salir, pero es una instalación para dar tratamiento médico o psiquiátrico a los detenidos, no para castigarlos ni conseguir su “incapacitación estricta”; ahí, chequeos, terapias de grupo, paseos por el jardín, asistencia psicológica, las medicinas a sus horas.
Pero que la Fiscalía de allá esté de acuerdo en darle su gusto al Mayo -tal vez el mayor narco mexicano-, de no pudrirse en una cárcel como en la que están volviendo loco al Chapo, significa que está cantando, soltando la sopa, incriminando a personas del interés del gobierno yanqui; por eso la Fiscalía le hizo saber al juez que “El Cártel de Sinaloa pagó millones de dólares en sobornos a todos los niveles del gobierno mexicano, incluidos policías, militares y políticos (…)”.
“Todos los niveles de gobierno (…) incluidos políticos”, el que tenga oídos para oír, que oiga, doña Sheinbaum.
Y tan ¡ya sucedió! que también el periodista Héctor de Mauleón publicó la segunda grabación de una sabrosa conversación personal de la actual gobernadora morenista (no se le pase: morenista) de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda (a la que el gobierno de los EUA le quitó la visa), con supuestos agentes del gobierno de allá, porque al parecer la doñita está preocupada (tantito) de que la vayan a acusar de algo o que la vayan a extraditar (y en ese estado, pegadito a la frontera, es más fácil un “aventón”, nomás echarla del otro lado de la raya y que la detengan de inmediato).
La gobernadora Ávila declaró que sí es ella la de la voz, reconoció que sostuvo esa conversación -según ella- “con personas que se presentaron como agentes o intermediarios de autoridades de Estados Unidos, pero que nunca acreditaron esa representación y que no existe ningún acto irregular que ocultar”.
¡Ay, señora!… ¡ay, señora!… nomás se niega o se dice que está editada la grabación, aunque no sea cierto: ya se cerró usted solita la puerta, ¿qué le va a decir a la Presidenta Sheinbaum?
Porque algo le tendrá que decir, pues en la grabación se le escucha decir: “Yo estoy dispuesta a hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar. Yo puedo decir lo que he escuchado en las mesas de seguridad”. ¡Zambomba! (por no incurrir en un adjetivo más apropiado y sonoro).
La grabación tiene partes en inglés, pero la mayoría en español. Se escuchan voces de varias personas, pero la gobernadora conversa casi exclusivamente con un señor cuya voz es como de serpiente, jugando a que quiere ayudarla, pero presionando en serio, diciendo que las “anteriores reuniones” de la señora con autoridades de los EUA no han dado resultados, que las ven como una pérdida de tiempo, pero que las agencias estadounidenses le darían una “última oportunidad”.
¡Úchale!, una última oportunidad… ¿de qué?… de que no presenten cargos criminales contra ella, de que no soliciten su extradición.
Doña Ávila se quiso poner brava, dijo que ella tampoco está satisfecha con esas reuniones anteriores, que siempre que sale de ellas “pasa algo”…, pero acaba por ceder ofreciendo eso de que está dispuesta a hablar de todo.
Por lo que se publicó de esta grabación, puede deducirse que representantes legales de la gobernadora de Baja California han tenido ya varias reuniones con autoridades de los Estados Unidos de América.
El de la voz de serpiente pregunta a doña Ávila si sigue con su abogado y ella dice que sí: -”¿Todavía tiene a su abogado de Miami?“, se escucha; -“Pues sí“, responde ella: -“¿No ha cambiado?”; y contesta la señora: -“No… es Michael Nadler, de Miami”.
El dato importa porque ese abogado no arregla infracciones de tránsito, atiende casos de muy alto perfil de lavado de dinero, fraude, especialmente los casos relacionados con la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero.
Cobra entre 50 mil y 250 mil dólares por revisar un caso y si lo acepta, cobra por hora entre 800 y 1,500 dólares; un caso ya formal, sale en un millón o más millones de dólares.
Contratar o estar asesorado por un abogado de este calibre, no es de gente que ande con la conciencia muy tranquila.
Llegó la hora señora Sheinbaum Pardo, esto ya nadie lo para, aunque siga protegiendo a Rocha Moya.
Es tiempo de delatores, nadie se inmola por un falso mesías.