México, entre los ocho países con mayor problema de obesidad en el mundo * Hay que tener cuidado con alimentos ultra procesados y bebidas azucaradas * En las últimas dos décadas, las tasas de sobrepeso en los más pequeños casi se han duplicado, pasando de un 9% a cerca del 17.5 por ciento
J. ADALBERTO VILLASANA
Es un buen momento, en el marco del máximo evento deportivo en el mundo, para reflexionar sobre la salud.
Apostemos por la botana sana, como era antes, pepino, jícama y zanahoria con chile piquín, o fruta picada, melón, mango, etc., con el picante que le da el toque mexicano, así como el agua de frutas, sin azúcar añadida.
México se encuentra entre los ocho países con más casos de obesidad en el orbe, lo cual se traduce en un sinfín de enfermedades.
Hagamos una Cruzada Internacional por la Salud y dejemos como opcional las frituras y bebidas gaseosas.
Recordemos que, el Poder del Consumidor, convoca a un consumo responsable y crítico, lidera campañas con la exigencia de que eventos deportivos dejen de promover productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, apelando a la salud pública.
En 2026, México pasó del primer lugar al octavo lugar mundial en obesidad infantil. En cuanto a la población adulta, el país se mantiene entre los primeros lugares, situándose en el segundo puesto, únicamente por debajo de Estados Unidos.
La obesidad infantil en México es un grave problema de salud pública en el que aproximadamente 1 de cada 3 niños y adolescentes padece sobrepeso u obesidad.

Esta condición eleva drásticamente el riesgo de desarrollar padecimientos crónicos a temprana edad, como diabetes tipo 2 e hipertensión.
Tendencia: En las últimas dos décadas, las tasas de obesidad en los más pequeños casi se han duplicado, pasando de un 9% a cerca del 17.5% por ciento.
Posición global: Históricamente catalogado entre los primeros lugares, México ha logrado avances, posicionándose en el octavo lugar a nivel mundial, según los últimos reportes del World Obesity Atlas.
El sobrepeso y la obesidad en México son un problema que se presenta desde la primera infancia, es decir, entre 0 y 5 años. Al menos 1 de cada 20 niños y niñas menores de 5 años padece obesidad, lo que favorece el sobrepeso durante el resto de su vida y los pone en riesgo de sufrir enfermedades circulatorias, del corazón y de los riñones, diabetes, entre otras.
La proporción de niños y niñas mayores de 5 años con sobrepeso u obesidad aumenta a 1 de cada 32.
MÉXICO, POTENCIA INTERNACIONAL EN OBESIDAD INFANTIL
La obesidad en México es un problema de salud pública crónico, donde más del 75% de los adultos padece sobrepeso u obesidad.

Aunque el país ha bajado al octavo lugar mundial en obesidad infantil (con unos 13 millones de casos), la prevalencia nacional exige tratamientos integrales y prevención continua.
Más del 70% de la población adulta vive con exceso de peso (repartido entre sobrepeso y obesidad), con mayor incidencia en mujeres.
El Atlas Mundial de la Obesidad 2026 (publicado por la World Obesity Federation) posiciona a México por debajo de China, India, Estados Unidos, Indonesia, Pakistán, Brasil y Egipto en el rubro de niños y jóvenes (de 5 a 19 años).
3
UN DESAFÍO CUIDAR LA SALUD DE MILLONES
Hay que considerar que ver varios juegos al día, permanecer sentado durante horas y aumentar el consumo de alcohol y botanas puede afectar la salud cardiovascular.
Algunos aficionados al deporte podrían ganar entre dos y cinco kilogramos durante una temporada prolongada de excesos, especialmente si mantienen hábitos sedentarios.
Ante este panorama, especialista recomienda planificar alimentos, reducir bebidas alcohólicas y romper periodos prolongados de sedentarismo.
El maestro César Iván Ayala Guzmán, académico de la Clínica de Nutrición de la Universidad Iberoamericana (Ibero), advirtió que seguir de cerca un torneo del deporte que sea puede favorecer conductas que incrementan el riesgo cardiovascular, especialmente cuando se combinan largas horas frente a una pantalla con el consumo frecuente de alcohol, refrescos, botanas y alimentos altos en grasa, azúcar y sodio.
MAYOR SEDENTARISMO
Ayala Guzmán señaló que un partido de futbol dura al menos 90 minutos, un juego de béisbol o de futbol americano en promedio son tres horas, tiempo durante el cual las personas permanecen sentadas. Sin embargo, muchas veces la experiencia incluye llegar antes, quedarse después o incluso ver varios encuentros en una misma jornada.
“Hay quienes pueden quedarse gran parte del día viendo partidos”, añade.
Este comportamiento sedentario, explicó, puede aumentar el riesgo cardiovascular, sobre todo cuando se acompaña de consumo constante de alimentos y bebidas de baja calidad nutricional.
Además, los aficionados suelen perder noción de las cantidades que ingieren mientras siguen el encuentro, por lo que terminan consumiendo más energía de la que perciben.
DEL COLESTEROL AL AUMENTO DE PESO
El académico explica que varias semanas de consumo frecuente de alcohol, botanas y comida alta en grasas saturadas pueden reflejarse en distintos indicadores metabólicos.
Entre ellos mencionó elevaciones en triglicéridos, colesterol total, colesterol LDL y glucosa, además de posibles incrementos de peso corporal.
Aunque el impacto varía entre personas, señala que algunos aficionados podrían ganar entre 2 y 5 kilogramos durante una temporada prolongada de excesos, especialmente si mantienen hábitos sedentarios.

El riesgo es aún mayor para quienes ya viven con enfermedades como hipertensión o diabetes, condiciones que afectan a una parte importante de la población mexicana.
DISFRUTAR EL DEPORTE SIN DESCUIDAR LA SALUD
El especialista subraya que disfrutar un evento deportivo no implica necesariamente renunciar al cuidado de la salud.
Entre sus recomendaciones destacan incorporar verduras como pepino, jícama o zanahoria a las reuniones, reducir el consumo de alcohol, optar por preparaciones menos grasosas y elegir bebidas con menor contenido energético.
También sugirió interrumpir periodos prolongados de sedentarismo levantándose, caminando o realizando pausas activas entre partidos.
Hay que darnos una oportunidad para reflexionar sobre el impacto ambiental asociado al consumo masivo de alimentos, bebidas y envases durante los encuentros deportivos.
TEXTUALMENTE HAY QUE DECIRLO
Hay que encontrar opciones saludables de alimentación durante el tiempo que dura un evento deportivo o un torneo de liga en todo el mundo.
La tradicional botana mexicana de pepino, jícama o zanahoria con chile piquín es una alternativa saludable, ¡piénsalo!
