La respuesta presidencial fue breve: Se asegura que existe coordinación con la UIF y con la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, instancia que -según se explicó- mantiene revisiones constantes. En el caso específico mencionado, se dijo, se analizaría si existe alguna irregularidad
ILDEFONSO LÓPEZ
El nombre de Enrique Herrera Martínez llegó hasta la Mañanera del Pueblo de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, no como protagonista, sino como ejemplo en una pregunta que tocó uno de los temas más sensibles del gobierno: la contratación pública.
Durante la conferencia matutina, un periodista cuestionó si el padrón de proveedores se revisa para detectar empresas vinculadas con personas bajo investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera.
La referencia fue directa: Mencionó a Enrique Herrera Martínez, empresario con contratos activos con distintas dependencias y planteó una inquietud que quedó flotando en la sala: ¿los filtros realmente están funcionando?
La respuesta institucional fue breve. Se aseguró que existe coordinación con la UIF y con la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, instancia que -según se explicó- mantiene revisiones constantes. En el caso específico mencionado, se dijo, se analizaría si existe alguna irregularidad.
La mención no pasó inadvertida. Enrique Herrera Martínez no es un nombre ajeno al sector de seguridad y blindaje en México. Es identificado como fundador y director de TPS Armoring, empresa que ha crecido durante más de tres décadas y que ha participado en contratos con gobiernos, agencias y clientes de alto perfil en México y el extranjero.
Su trayectoria incluye episodios que lo colocaron en el radar público, como la adquisición de vehículos oficiales en subastas del gobierno federal, incluida la camioneta conocida como “La Bestia”, utilizada por el expresidente Enrique Peña Nieto. Ese tipo de movimientos consolidaron su perfil como un empresario con acceso a operaciones de alto nivel.
En redes sociales, su entorno familiar ha presumido cercanía con figuras como Armando Guadiana Tijerina, quien ha sido vinculado a controversias como los Pandora Papers y cuestionamientos sobre contratos energéticos. Esa proximidad, lejos de ser anecdótica, refuerza la percepción de un entramado que cruza negocios y política.
En paralelo, también se han documentado apariciones del actual gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, en espacios compartidos con la familia Herrera.
Enrique Herrera Martínez construyó su discurso empresarial sobre una idea clara: la confianza.
“No vamos a vender camiones, vamos a construir confianza”, ha sido una de sus frases más repetidas. Hoy, esa misma palabra aparece en el centro de la discusión.