PULPO POLÍTICO
El recuento de los daños
Publicado
Hace 6 mesesen
Por
Redacción
Funcionarios, gobernantes y políticos mandan al carajo la instrucción presidencial * Casos de corrupción, impunidad y los escándalos diarios afectan la imagen de la Cuarta Transformación * El reto de la Primera Mandataria es titánico, pues la herencia “maldita” que le dejó su antecesor es muy pesada y gigantesca
MARCO ANTONIO FLORES***
El reto que enfrenta la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo es enorme.
El hecho de que en sus Mañaneras del Pueblo sea cuestionada por el dudoso comportamiento de muchos de sus correligionarios morenistas (Adán Augusto López Hernández, Rubén Rocha Moya, Gerardo Fernández Noroña, Layda Sansores, Ricardo Monreal Ávila, Andy López Beltrán, Marina del Pilar Ávila Olmeda, Américo Villarreal Anaya, Rocío Nahle García, etc) parece que debiera hacer un cotidiano recuento de los daños, buscando -en la mayoría de los casos- justificaciones o señalamientos en el sentido de que si hay pruebas o delito que perseguir, se procederá conforme a la ley.
La Primera Mandataria debe hacer un análisis porque los daños y escándalos han afectado la imagen presidencial, y también a la Austeridad Republicana de la Cuarta Transformación.
En nuestra estructura orgánica constitucional, integrada por los tres Poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), y una república federal con tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), a la titular del Poder Ejecutivo le corresponde lidiar o cogobernar con los líderes de quinientos diputados y noventa y seis senadores, con el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que encabeza el Poder Judicial integrado por más de dos mil jueces, así como con treinta y dos gobernadores y más de dos mil presidentes municipales.
THE NEW YORK TIMES PUBLICA COLUSIÓN DE POLÍTICOS CON EL CRIMEN ORGANIZADO
En ese contexto, tiene razón al rechazar lo publicado en The New York Times, artículo en que se afirma que “la colusión de políticos con el crimen organizado es un factor que obstaculiza el combate al narcotráfico por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo”.
El texto se titula “No son los cárteles los que preocupan a Claudia Sheinbaum” y está firmado por Mary Beth Sheridan, periodista especializada en América Latina.
“En 12 años cubriendo México como periodista, he aprendido que la fuerza por sí sola no puede acabar con los cárteles. El problema no es sólo que los grupos narcotraficantes ataquen al Estado. Es que a menudo forman parte de él”, destaca la periodista en su análisis.
Y agrega: “Al igual que otros partidos políticos en México, Morena, el partido de Sheinbaum Pardo tiene varios miembros de alto perfil que enfrentan serias acusaciones de vínculos con el crimen organizado.

“Combatir a los cárteles no sólo implica enfrentarse a los narcotraficantes. Para Claudia Sheinbaum también podría significar desmantelar los cimientos del poder local en México y confrontar a miembros de su propia coalición”.
Actuar con mayor firmeza contra los políticos corruptos podría enfrentar a la Presidenta con funcionarios del partido que podrían socavarla y debilitar a Morena de cara a las elecciones intermedias del próximo año, añade.
La detención del expresidente municipal de Tequila, Jalisco, Diego Rivera, morenista acusado de estar vinculado con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de extorsión a tequileras, es un ejemplo del dilema al que se enfrenta la Mandataria.

Por un lado, demuestra que está combatiendo al crimen organizado y, por otra parte, asume el costo político que ello trae consigo en contra de su partido.
El retiro de uno de los “peces gordos” del obradorato, el exlíder de los senadores morenistas, Adán Augusto López Hernández, cuyos vínculos con el cártel de La Barredora ya era obvio, es otra muestra de que la titular del Poder Ejecutivo tiene la intención de ir limpiando la casa, en algunos casos con cautela y en otros aplicando la ley con decisión.

Lo que ocurre en Sinaloa con la violencia que vive desde hace más de dos años por el pleito entre Mayitos y Chapitos, en cuyo origen se vio involucrado el mismo gobernador Rubén Rocha Moya, es otro hecho en el que Sheinbaum también actúa con cautela sobre la lógica de que la destrucción de las redes de protección oficiales provoca estallidos de violencia, a medida que los “nuevos” grupos criminales se disputan el control de la plaza de la región o de un cártel nacional.

Al respecto, el texto de The New York Times destaca: “Puede que Sheinbaum no le tema personalmente a los cárteles (…), pero bien podría ser cautelosa al enfrentarse a un sistema de colusión con el crimen organizado, especialmente cuando su control sobre Morena, un partido dividido por facciones, es inestable”.
La Primera Presidenta tampoco es responsable de los escándalos y corruptelas de los distinguidos y “brillantes” políticos que heredó de su antecesor.
Los “distinguidos” Adán Augusto López y Gerardo Fernández Noroña se perdieron en su arrogancia, ineptidud, abuso de poder y torpeza política. Ahora están completamente desprestigiados y “quemados”, después de haber sido “corcholatas”, competidores para la Presidencia de la República.
SU MAJESTAD HUGO
En la misma vía se encamina Hugo Aguilar Ortiz, ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien aseguró el 5 de febrero pasado en Querétaro que el nuevo Poder Judicial, derivado de la elección del 1 de junio de 2024, “no representa incertidumbre ni retroceso, sino que da más legitimidad y garantiza una justicia cercana”.
También afirma que culmina una etapa en la que los ministros “eran designados por los otros Poderes” y “sentían la obligación de servir a los más acomodados”.
Aunque la elección del Poder Judicial se llevó a cabo en 2024, en el gobierno de la actual Presidenta, ella no fue responsable del sucio proceso que se dio en esa elección, con los 50 millones de acordeones que se imprimieron para inducir a los diez millones de votantes manipulados por Morena para elegir exacta y precisamente a todos y cada uno de los ministros que decidió el exmandatario Andrés Manuel López Obrador (incondicionales suyos).
Tampoco la Primera Mandataria es responsable de las pifias políticas del ministro presidente de la SCJN, que comete un día sí y otro también.
La más reciente, en el aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el escándalo de sus dos ayudantes que actuaron como lacayos ante su serenísima majestad Hugo Aguilar, quien se mostró complacido cuando sus “ayudantes” se agacharon y casi hincados limpiaron los zapatos del presidente de la SCJN antes de iniciar el evento.

Una semana antes, el escándalo de las nuevas camionetas blindadas (carísimas), que el máximo tribunal adquirió y que -según Hugo Aguilar- los ministros decidieron no utilizar después de las críticas recibidas.
También en el tema de la nueva política de Austeridad Republicana que se practicará en la Suprema Corte “del acordeón”, se conoció que la partida de alimentos para los integrantes de la “tremenda” corte rondará los 350 millones de pesos para 2026.
¡NO ME AYUDEN, COMPADRES! DESOYEN LA INSTRUCCIÓN PRESIDENCIAL
La titular del Poder Ejecutivo tampoco es responsable del descarrilamiento del Tren Interoceánico, ni de que en el sexenio pasado se haya abandonado la vacunación básica, como el sarampión, que ahora se extiende y que por décadas había sido erradicado.
De igual manera, Sheinbaum Pardo no fue la culpable de ahuyentar la inversión privada que en los últimos meses se ha estancado (por las reformas de AMLO), con lo que disminuye también la expectativa de crecimiento económico. Claudia Sheinbaum seguramente no avala los desplantes de autoritarismo y censura, como los que ha mostrado la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, como tampoco las prácticas caciquiles y de nepotismo, de familias como Monreal en Zacatecas y Salgado en Guerrero.

La firmeza y decisión de la Primera Presidenta para combatir el crimen organizado es una muestra de que quedó atrás la política de “abrazos y no balazos”.
Sheinbaum está demostrando que cuando hay casos de vínculos de políticos con la delincuencia organizada, con denuncias y pruebas, se debe proceder contra ellos.
En el caso del expresidente de Tequila, Jalisco, Diego Rivera, su cinismo y público desprestigio ya eran intolerables.
Se actuó hasta que la Tequilera José Cuervo, empresa de gran tamaño y con muchos años en México, presentó una denuncia bien documentada ante la Fiscalía estatal, lo que se convirtió en escándalo nacional.
La Primera Mandataria no tiene que estar haciendo el recuento de los daños, mucho menos hacerse responsable de ellos.

La herencia “maldita” que le dejó su antecesor es muy pesada y gigantesca. Ya hemos dicho que en materia de seguridad la consigna “Abrazos y no balazos” fue un rotundo fracaso.
En educación no olvidemos los retrocesos mostrados por las evaluaciones de la prueba PISA; sabemos que estamos reprobados en matemáticas, lectura y ciencias básicas.
En salud, un fiasco y para el olvido el INSABI, primero se destruyó el Seguro Popular sin tener claro cómo diseñar un nuevo y mejor sistema de salud, que seguimos esperando. En infraestructura se hizo a un lado la planeación de obras en las más apremiantes necesidades del país: En materia de agua, obras municipales y estatales necesarias; drenajes urgentes, como Tula y Chalco, generación de electricidad y exploración de petróleo; presas, obras de apoyo al campo de riego, caminos rurales, mantenimiento y modernización de transporte (Metro) y carreteras.
La titular del Poder Ejecutivo no debe hacer más recuento de los daños. Tiene el apoyo de la mayoría de los mexicanos, para dar un giro a los malos resultados de su antecesor y combatir la inseguridad, la impunidad y la corrupción; para mejorar la educación y la salud para que México continúe por la senda de la democracia, justicia y prosperidad.
***Académico y consultor.
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Entre el poder de las urnas y el impacto de un sismo 7.4 * El país sudamericano muestra la fortaleza de sus instituciones democráticas y la participación de millones de ciudadanos en la definición de su futuro político, pero también enfrenta una emergencia nacional que pone a prueba la capacidad de respuesta de sus autoridades, organismos de socorro y sociedad civil * En medio de la tragedia, el debate político pasó a un segundo plano y la prioridad se concentra en salvar vidas, atender a los heridos y conocer la verdadera dimensión de los daños
MARCO ANTONIO FLORES***
Nadie lo hubiera imaginado, pero Colombia pasó de la fiesta democrática a la tragedia provocada por el sismo de 7.4; los dos hechos ponen a Colombia en el centro de la atención mundial.
Las elecciones presidenciales de 2026 se desarrollaron en un contexto de alta tensión política, pero observadores internacionales destacaron la participación ciudadana y el carácter cívico de la jornada.

SACUDIDA DE COLOMBIA
Colombia vuelve a ocupar un lugar central en la atención internacional por dos acontecimientos de enorme impacto: el proceso democrático, que definió el rumbo político del país, y la tragedia provocada por un poderoso sismo de magnitud 7.4 que estremeció amplias regiones del territorio sudamericano.
El país cafetalero vivió en 2026 uno de sus procesos electorales más relevantes de los últimos años.
Las elecciones presidenciales estuvieron marcadas por una intensa competencia política, una sociedad profundamente polarizada y una participación ciudadana que los observadores internacionales calificaron como significativa.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) destaca que la jornada electoral transcurrió de manera cívica y tranquila, mientras que los resultados preliminares fueron divulgados con rapidez.
Sin embargo, cuando Colombia todavía se encuentra bajo el impacto político de aquella histórica jornada, un nuevo acontecimiento colocó al país en los titulares internacionales.
Durante la mañana de este lunes 10 de agosto, un fuerte terremoto de magnitud 7.4 sacudió Colombia.

El movimiento tuvo su epicentro en el departamento del Chocó y fue percibido en numerosas regiones del país, provocando daños materiales, personas heridas y víctimas mortales, de acuerdo con los primeros reportes difundidos por medios internacionales.
Las autoridades y equipos de emergencia realizan la evaluación de la magnitud de la tragedia, por lo que las cifras pueden cambiar conforme avanzan las labores de rescate.
Las imágenes de edificios afectados, calles ocupadas por ciudadanos que abandonaron sus viviendas y equipos de rescate trabajando entre los escombros generaron una amplia reacción internacional.
DOS ROSTROS
La coincidencia de ambos acontecimientos convirtió a Colombia en protagonista de la agenda mundial.
Por un lado, el país muestra la fortaleza de sus instituciones democráticas y la participación de millones de ciudadanos en la definición de su futuro político.

Por el otro, enfrenta una emergencia nacional que pone a prueba la capacidad de respuesta de sus autoridades, organismos de socorro y sociedad civil.
La tragedia sísmica ha desplazado temporalmente el debate político y concentrado la atención en las víctimas y en las labores de búsqueda y rescate.
En distintas partes del mundo, gobiernos, organizaciones y ciudadanos han expresado solidaridad con el pueblo colombiano.
Colombia vive así una jornada de contrastes: la expresión democrática de una nación que decide su futuro y, al mismo tiempo, el dolor de una sociedad que enfrenta una de las emergencias naturales más graves de los últimos tiempos.
Mientras continúan las labores de rescate y evaluación de daños, la mirada internacional permanece puesta sobre Colombia, un país que en cuestión de horas pasó de ser noticia por su democracia a convertirse en noticia por una tragedia que ha conmocionado al mundo.
SE ESTREME EL MUNDO
Colombia vive horas que quedarán grabadas en su historia reciente. El país sudamericano se encuentra nuevamente en el centro de la atención mundial, pero esta vez por dos acontecimientos que representan los extremos de una misma nación: la fuerza de la democracia y la devastación provocada por la naturaleza.

Mientras millones de colombianos acudieron a las urnas para decidir democráticamente el rumbo político de su país, un poderoso sismo de magnitud 7.4 estremeció el territorio y desencadenó una emergencia que movilizó a organismos de rescate y autoridades.
La jornada electoral había colocado a Colombia bajo la mirada de gobiernos, organismos internacionales y medios de comunicación de todo el mundo.
La participación ciudadana y el desarrollo de la elección fueron seguidos de cerca como una nueva prueba de la fortaleza democrática de una nación acostumbrada a vivir intensos debates políticos.
Pero el escenario cambió drásticamente con el terremoto.

El movimiento telúrico provocó alarma entre la población y obligó a desplegar equipos de emergencia para evaluar daños, atender a los afectados y localizar posibles víctimas. Conforme avanzaron las horas, las imágenes de la tragedia comenzaron a recorrer el mundo, convirtiendo la emergencia colombiana en una de las principales noticias internacionales.
CONTRASTE POR DOS ACONTECIMIENTOS
La coincidencia de ambos hechos ha generado un extraordinario contraste.
Por un lado, las urnas representan la voluntad de millones de ciudadanos que ejercen su derecho a decidir el futuro de Colombia.
Por el otro, el sismo recuerda la vulnerabilidad de una sociedad frente a las fuerzas de la naturaleza.
En medio de la emergencia, el debate político pasó a un segundo plano y la prioridad se concentró en salvar vidas, atender a los heridos y conocer la verdadera dimensión de los daños.
Gobiernos y organismos internacionales permanecen atentos a la evolución de la situación, mientras Colombia enfrenta una prueba que trasciende las diferencias políticas y obliga a la sociedad a cerrar filas alrededor de las víctimas.

Las próximas horas serán decisivas para conocer el alcance de los daños provocados por el terremoto y las consecuencias políticas de la elección.
Colombia no sólo está haciendo historia en las urnas. También está escribiendo, en medio del dolor y la solidaridad, uno de los capítulos más impactantes de su historia reciente.
***Académico y consultor.
Egresado del IPN.
PULPO POLÍTICO
El pueblo manda: Ve lo que quiere y escoge a quién creer
Publicado
Hace 1 semanaen
agosto 6, 2026Por
Redacción
Siempre lo ha hecho sin necesidad del derecho de audiencias * La pregunta que se hacen todos: ¿Pretende el Estado que la Mañanera y sus “otros datos” sean la única verdad?
MARKOFLOS
“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo”: Voltaire.
El debate sobre el derecho de las audiencias es un asunto recurrente desde hace mucho tiempo. ¿Puede el Estado ser garante de esos derechos o se corre el riesgo de que lo utilice como un medio de control y censura?
Dilucidar y diferenciar entre lo que es una información y una opinión, puede derivar en una ambigüedad entre la verdad y la mentira. El riesgo es que sea el Estado el que pretenda imponer su “verdad”, en un gobierno que insiste, desde hace más de siete años, en que sus “otros datos” son la única verdad y utiliza todos los medios públicos para imponerla. Tan sólo en el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, el sitio SPIN de Luis Estrada contabilizó más de 2 mil mentiras que dijo en sus Mañaneras.

En lo que va del gobierno de la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no se tiene registro de las mentiras expresadas, pero sería interesante conocer ese dato. Si el derecho fundamental de la sociedad es que el Estado le garantice recibir información veraz, así como distinguir entre noticias y opiniones, la primera pregunta es: ¿Tiene el gobierno de la Cuarta Transformación la capacidad, la credibilidad y la responsabilidad ética para hacerlo?
En el contexto en el que el gobierno federal ha manejado su estrategia de comunicación y los medios públicos que administra, con una clara falta de ética, veracidad y neutralidad, podríamos esperar una regulación del derecho de las audiencias con pluralidad, imparcialidad y plena libertad.
En una auténtica democracia, los medios públicos no deberían operar como voceros del gobierno.

En México actualmente es burdo y obvio que todos los canales de televisión y estaciones de radio públicos operan como cajas de resonancia ideológica y defensa sistemática de las políticas oficiales.
Cuando los medios públicos responden a propósitos partidistas, distorsionan su función esencial de respetar y promover el derecho a una información veraz y plural. La protección del derecho de las audiencias debe comenzar por los propios medios públicos.
Resulta contradictorio exigir a los concesionarios privados altos estándares de veracidad, distinción entre opinión e información y respeto al público, mientras los medios estatales incurren en prácticas propagandísticas o dependen de criterios opacos de asignación presupuestal.
En las democracias modernas, en países como Canadá, Reino Unido y Noruega, regulan de forma destacada el derecho de las audiencias mediante un equilibrio entre la ley y la supervisión independiente. No existe un único modelo perfecto, sino distintos sistemas que protegen a los ciudadanos sin afectar la libertad de expresión.
Canadá y Reino Unido cuentan con organismos públicos independientes (como el Ofcom británico) que establecen reglas claras sobre veracidad, pluralismo y protección de menores, sujetos a revisión judicial. Noruega y Suecia usan sistemas avanzados de autorregulación con consejos de prensa y defensores de las audiencias dentro de los propios medios.
Estados Unidos regula aspectos técnicos, obscenidad y horarios infantiles a través de la Federal Communications Commission (FCC), pero con límites estrictos para no censurar la línea editorial de los medios.
En México, con este gobierno, la sola intención de regular a los medios privados de comunicación pone en entredicho a las grandes concesionarias de radio y televisión. Imagínese que el proyecto tuviera dedicatoria contra TV Azteca y ADN 40, cuya política editorial en materia de noticiarios e información se ha endurecido contra el gobierno, por cierto que con datos duros e información veraz. ¿Acaso será por el rompimiento y feroz pleito en que se convirtió la relación personal entre el dueño de esos canales, Ricardo Salinas Pliego, y el expresidente López Obrador?

Otra interrogante que surge: ¿Será que la iniciativa de regular -o controlar- los medios proviene de Palenque y que esa idea podría estar contaminada por el modelo chavista (de Hugo Chávez), a quien AMLO admira y ha tratado de imitar desde que asumió el poder en 2018?
Recuérdese que Andrés Manuel, al igual que Chávez, llegó al poder a controlar al Ejército, los Poderes Legislativo y Judicial, así como los órganos electorales INE y TEPJF. También desapareció los organismos independientes de transparencia, rendición de cuentas, telecomunicaciones y competencia económica.
El exdictador venezolano comenzó a controlar y censurar a los medios privados de comunicación venezolanos con su “Ley Resorte de 2004”, que le sirvió de plataforma para después sacar del aire a las televisoras que no estaban alineadas a su proyecto político.
El politólogo Hebert Clark Hoover lo dijo: “Es una paradoja que todos los dictadores hayan subido al poder por la escalera de la libertad de expresión. Inmediatamente después de alcanzar el poder, cada dictador suprimió la libertad de expresión a todos, excepto la suya propia”.

No sorprende que una de las personas más cercanas e incondicionales del expresidente tabasqueño, la consejera Jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, fue quien presentó y defendió los lineamientos sobre el derecho de las audiencias emitidos por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones.
Anunció que se realizará una consulta pública del 3 al 21 de agosto y que podrán participar concesionarios de radio y televisión, académicos, organizaciones civiles y la ciudadanía en general.
En la Mañanera del Pueblo del 28 de julio pasado, explicaron que las disposiciones derivan de la nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión y buscan hacer efectivos los derechos de las personas que consumen contenidos de radio y televisión.
Al presentar el contenido de los lineamientos, Luisa María Alcalde indica que las disposiciones son obligatorias para las concesionarias de televisión abierta y radio, las concesionarias de televisión y audio de paga, así como para las programadoras de uso comercial, público y social.
Señala que los medios tendrán la obligación de no difundir información falsa, descontextualizada o presentar información histórica como si fuera actual. Los lineamientos también establecen la obligación de distinguir entre información noticiosa y opinión, así como entre contenido editorial y publicidad.
Explica la consejera Jurídica que todas las estaciones de radio y televisión deberán contar con un código de ética que incluya una referencia expresa al derecho de las audiencias, procedimientos para presentar quejas, criterios editoriales y mecanismos para la designación de las personas defensoras de las audiencias. Sin embargo, la incorporación de facultades de supervisión, monitoreo y sanción sobre contenidos periodísticos vuelve a colocar en el centro de la discusión la censura previa e indirecta en la radiodifusión y la televisión mexicanas.
El enorme riesgo consiste en convertir al Estado en árbitro de la verdad y en entrar en un círculo vicioso en el que todo lo que contradiga la versión oficial (la de las Mañaneras) deberá catalogarse y sancionarse como falsedad. Lo anterior sería contrario al derecho a la información y a la libertad de expresión.
El peligro es que la consulta pública sobre este tema sólo sirva como un canal de desahogo para quienes no están de acuerdo con este proyecto. Ojalá no se trate de un circo legislativo, como ocurrió con la Reforma Judicial y que al final se imponga la maquinaria mayoritaria de Morena.
El riesgo es que cada nueva iniciativa del gobierno transformador no abona a mejorar y fortalecer nuestro régimen democrático constitucional, al contrario, continúa su destrucción al partir del consabido: “Al diablo con sus instituciones”.

Defender la libertad de expresión sigue cobrando vidas en nuestro país. Es México el país con más periodistas asesinados en el mundo. Se han registrado más de 60 asesinatos desde diciembre de 2018, según datos documentados por organizaciones como Artículo 19.
La gran mayoría de estos crímenes sigue impune. Se han documentado 47 homicidios de comunicadores durante el sexenio de López Obrador. El caso histórico más emblemático en México sobre un senador asesinado por defender la libertad de expresión es el del chiapaneco Belisario Domínguez, asesinado en 1913 tras alzar la voz contra el dictador Victoriano Huerta.
Su muerte es el máximo símbolo patrio en México en favor de la libertad de expresión y la congruencia legislativa.

Cada año el Senado de la República otorga la medalla que lleva su nombre a ciudadanos destacados. ¡Vaya incongruencia! Se honra a un legislador que luchó por la libertad de expresión y alzar la voz le costó la vida… y ahora el Congreso de hoy quiere aplicar la censura. ¿Acaso el gobierno tiene la capacidad para determinar quién tiene la verdad absoluta?

PULPO POLÍTICO
Voto informado y no coaccionado
Publicado
Hace 2 semanasen
agosto 1, 2026Por
Redacción
Pese a sus problemas, es preferible que las dictaduras y regímenes autoritarios porque protege el sufragio libre y secreto * La polémica propuesta de la abogada y académica Natalia Torres cayó como “anillo al dedo” en la Mañanera, pues todo lo que se opine en contra de los intereses del gobierno de la 4T puede ser utilizado en contra de quien lo exprese * Morena ya sabe quiénes conforman su clientela electoral. “De cada 10 de los más pobres, 9 apoyan nuestro movimiento y lo mismo sucede con los niveles más bajos de escolaridad”, expresó el expresidente López Obrador
MARCO ANTONIO FLORES***
Winston Churchill dijo que “la democracia es la peor forma de gobierno, a excepción de todas las demás que se han inventado”.

Defiende que, a pesar de sus problemas, es preferible a las dictaduras u otros regímenes autoritarios porque protege la libertad.
Por otro lado, recientemente ha circulado en redes otra cita que se le atribuye al exprimer ministro británico: “El problema de Latinoamérica es que quienes eligen a los gobernantes no son las personas que leen los periódicos sino los que se limpian el culo con ellos”.
Sin embargo, no existen registros fehacientes de que Churchill haya dicho esto, aunque por el sabio sarcasmo e ironía que lo caracterizaban esta cita sería creíble en su persona.
Como la anécdota que refería que en una ocasión una bella mujer le propuso tener un hijo, que podría resultar en una persona que tuviera la belleza de ella y la inteligencia de Churchill, a lo que el político británico reviró: “Mejor no lo tenemos, porque podría resultar con la belleza de él y la inteligencia de la bella dama”.
La cita sobre el voto en Latinoamérica viene al caso en el contexto en que abordaremos la forma en que se ha conformado el electorado en México en los últimos años.
Pocos sabíamos sobre la existencia de Natalia Torres, abogada y profesora de la Universidad Panamericana, pero logró posicionarse en la opinión pública gracias a la Mañanera del Pueblo.
A la profesora de Teoría Constitucional se le ocurrió dar una opinión sobre lo que se podría hacer para lograr que millones de mexicanos ejerzan su derecho al voto con conocimiento de causa y lograr, en mayor medida, que el voto de la mayoría de los mexicanos se convierta en un auténtico “voto razonado”.

Las declaraciones de la profesora generaron una fuerte polémica luego de proponer -en un podcast- que el Instituto Nacional Electoral (INE) impartiera cursos o sesiones informativas obligatorias para los ciudadanos y que, al finalizar, aplicara un examen como requisito para entregar la credencial para votar.
Esta propuesta provocó un intenso debate en redes sociales, donde usuarios calificaron la propuesta como clasista y cuestionaron que el derecho al voto pudiera condicionarse al nivel de conocimientos de la población.
Esta polémica propuesta cayó como anillo al dedo en la Mañanera, ya que -como es costumbre y lo estableció el expresidente Andrés Manuel López Obrador- todo lo que se opine en contra de los intereses del gobierno de la 4T puede ser utilizado en contra de quien lo exprese.
López Obrador estableció la costumbre de exhibir, fustigar, agredir y condenar a quien osare opinar diferente de los intereses de su movimiento político.

Sus blancos favoritos fueron prestigiados periodistas como Raymundo Rivapalacio, Joaquín López-Doriga, Carlos Loret de Mola, Carmen Aristegui y Ciro Gómez Leyva, a quienes sentaba en el banquillo de los acusados para atacarlos con toda la fuerza del Estado y con todos los recursos de los medios públicos.
Esta línea de trabajo la ha repetido la Primera Presidenta Claudia Sheinabum Pardo en sus Mañaneras que se han convertido en “copy page” de las de su antecesor.
Los argumentos que cada ciudadano o periodista exprese pueden ser debatibles, pero lo que no se vale es tratar de juzgar, condenar y sentenciar la libre expresión de ideas con todo el aparato oficial en contra.

EL SUFRAGIO ES UN DERECHO DEL PUEBLO: SHEINBAUM
Respecto a la propuesta de la profesora Natalia Torres, la Mandataria Sheinbaum Pardo rechaza la propuesta de restringir el derecho al voto con base en el nivel educativo.
Durante su conferencia matutina del pasado lunes 20 de julio de 2026, la titular del Poder Ejecutivo defendió que el sufragio es un derecho universal y que todos los ciudadanos tienen el mismo valor al momento de votar, sin importar su nivel de estudios, condición económica, edad o lugar de residencia.
“Fíjense, el voto es quizá el momento más democrático del día de la elección. Vale exactamente lo mismo el voto del hombre más rico de México que el de la persona menos acaudalada”, añade Claudia Sheinbaum.
ABUSO DE PODER: ROJO DE LA VEGA
Por su parte, la alcaldesa de la Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega Piccolo, señala que la exposición que sufrió la abogada fue “un abuso de poder” y advierte a la población que la actitud de Sheinbaum tiene intenciones perversas, pues lo que busca es “promover un linchamiento mediático, mientras la opinión pública deja de hablar de los vínculos de morenistas gobernantes con el narco.
“Estas prácticas deberían darnos miedo a todos”, añade
Rojo de la Vega Piccolo.
Señala que la contradicción central no está en el debate de ideas, sino en la conducta del oficialismo frente a una voz crítica.

También cuestiona a quienes, según dijo, antes denunciaban persecución, censura y autoritarismo, pero ahora reproducen esas prácticas desde el poder.
“Hoy, desde el poder, hacen lo mismo que juraron combatir”, enfatiza Alessandra Rojo de la Vega.
¿QUIÉNES CONFORMAN LA CLIENTELA ELECTORAL DE MORENA? AMLO LO DIJO
Muchos podemos no estar de acuerdo con la propuesta de la profesora Natalia Torres, pero defendemos su derecho a expresarla.
En este caso, coincidimos en que no se puede condicionar o restringir el voto, porque se trata de un derecho universal, el voto debe ser libre y secreto, propio de toda democracia consagrado en nuestra Constitución Política.
Lo que no se puede justificar es el despliegue del poder político para destruir a quien exprese un comentario.
Lo que valdría la pena debatir de lo señalado por la profesora de la Universidad Panamericana es el contexto en el que la propia 4T concibe a quienes conforman su clientela electoral.
Desde junio de 2022, el expresidente Andrés Manuel lo confesó textualmente en una Mañanera: “De cada 10 de los más pobres, 9 apoyan nuestro movimiento y lo mismo sucede con los niveles más bajos de escolaridad”.
A confesión de parte, relevo de pruebas: A la 4T, para conservar el poder, le conviene mantener el mayor número de pobres y de personas con baja escolaridad, no le importa la superación económica y preparación académica, pues se le irían los votos.

Lo antes expuesto, aunado a la clientela electoral en que se convirtieron los programas sociales, debería ser considerado en ese debate sobre el perfil del electorado mayoritario con que cuenta el México actual.
Esto sin contar las trampas y los apoyos de grupos de la delincuencia organizada en las últimas elecciones, como las de Sinaloa y Tamaulipas.
En algunas elecciones también se ha denunciado y demostrado que existe una nueva modalidad de “trampa electoral”, por la cual el partido guinda le exige a sus militantes tomar una fotografía a su boleta, para así comprobar que votaron por sus candidatos; de lo contrario, los amenazan con quitar sus apoyos y programas sociales.
El debate para lograr un voto libre y secreto es el dilema. Un voto razonado, y no coaccionado podría incluir diversas medidas que sí podría tomar el INE, como no permitir la entrada a la mampara con celular.
Con ello, y mayor orientación general sobre el valor y consecuencias del voto, habría menos sufragios comprados o coaccionados.
En el caso de la polémica propuesta de la académica Natalia Torres, el INE podría sólo tomar la parte positiva y en lugar de condicionar la entrega de la credencial para votar a un curso de capacitación, simplemente podría entregar un pequeño folleto ilustrado que explique para qué sirve el voto, qué funciones desempeñan los elegidos en cada uno de los Poderes de la Unión y cómo afecta la vida cotidiana del ciudadano la elección que se realiza, su economía, seguridad, educación, salud, justicia, combate a la corrupción e impunidad.

En la hora actual, y en el marco de la realización de las elecciones intermedias de 2027, en las que se elegirán 17 gubernaturas y miles de cargos de elección popular en todo el país, es deber de nuestras instituciones electorales corresponder a la confianza que han depositado en ellos millones de mexicanos.
El INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) deben recuperar su credibilidad y dar muestra que saben actuar con apego a la ley y con imparcialidad, pues ambos organismos son los garantes constitucionales de la vocación democrática del pueblo de México.

El INE (en sus inicios IFE), desde los 90s, es el encargado de la organización y funcionamiento de todos los mecanismos legales que se dan antes, durante y después de la jornada electoral para garantizar el ejercicio constitucional del voto -deseablemente razonado- libre y secreto para dar certeza a resultados transparentes y confiables.
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, desde 1996, cuenta con un sistema de medios de impugnación que le ha dado la última palabra para dirimir controversias entre partidos, entre partidos y autoridades, entre militantes y órganos de dirección partidarios, todo lo cual debe ser garantía de respeto a la voluntad ciudadana expresada en el voto y apartarse de actuar con sumisión al Poder Ejecutivo, que para muchos eso ya está en entredicho.
Por elemental respeto a nuestro régimen constitucional democrático, es responsabilidad de todos los partidos, candidatos y Poderes de la Unión, incluido el Ejecutivo, respetar la independencia del INE y del TEPJF.
***Académico y consultor.
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