La presidenta nacional de Morena llama a sus militantes evitar lujos, incluso si se tiene con qué costearlos * La imagen del partido guinda está por los suelos, practican la doble moral e incluso se llevan entre las patas al fundador del movimiento, Andrés Manuel López Obrador, quien siempre dijo que no podía haber gobierno rico con pueblo pobre
ERIC GARCÍA
Ante una oleada de críticas por viajes y estilos de vida ostentosos exhibidos por figuras del partido oficial Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Luisa María Alcalde Luján, presidenta nacional del partido guinda, hace un llamado contundente.
Señala Alcalde Luján que aun cuando cuenten con los recursos para vivir a todo lujo, los dirigentes deben mantener la coherencia con los principios de Austeridad Republicana de la Cuarta Transformación.
Durante su gira por Morelos y tras presentarse en Querétaro, Luisa María Alcalde exhorta a los militantes a “vivir en la justa medianía” y adoptar una conducta que refleje que “el poder es humildad”, tal como lo enseñaron las máximas juaristas.
Aclara Alcalde que, aunque los viajes a destinos como Europa o Japón se pagaron con recursos propios y no constituyen actos de corrupción, mostrar una vida de lujo atenta contra la imagen del movimiento transformador.
El mensaje cobra mayor fuerza en el marco donde líderes como Andrés Manuel López Beltrán, secretario general de Morena, Ricardo Monreal Ávila, coordinador de los diputados morenistas, y Mario Delgado Carrillo, titular de la Secretaría de Educación Pública, fueron captados en destinos considerados como exclusivos, lo que aumentó la presión de la oposición por la supuesta incongruencia entre la narrativa de humildad y los actos privados de la dirigencia.
La imagen del partido guinda está por los suelos, practican la doble moral e incluso se llevan entre las patas al fundador del movimiento, Andrés Manuel López Obrador, quien siempre dijo que no podía haber gobierno rico con pueblo pobre.
Alcalde advierte además sobre el riesgo político que implica para el partido esta desconexión con sus principios.
“Si dañamos a Morena… ¿qué le queda de alternativa a este país? ¿Que regrese el PAN o el PRI?”, expresa y hace énfasis en que el costo político trasciende lo individual.
El llamado de Alcalde Luján se suma a un paquete de nuevas reglas internas aprobadas recientemente por Morena, con sanciones a viajes en primera clase, el uso de vehículos de lujo o actos ostentosos, medidas que buscan reforzar la Austeridad Republicana como estilo de vida y que no quede como discurso.
CINISMO
En un llamado desesperado, Luisa María Alcalde exhorta a sus morenistas -hechos millonarios por su función con dinero público- esconder sus ropas y joyas caras para demostrar su Pobreza Franciscana y justa medianía.
Alcalde les dice que -aunque se hayan hecho millonarios y tengan recursos- no presuman ropa de diseñador y mejor mientan diciendo que sí son austeros.
En resumen: Es loable de reconocimiento que la presidenta nacional impulse una austeridad congruente y ejemplar.
No se trata de prohibir el uso de recursos propios, sino de preservar la imagen de humildad y cercanía que Morena ha defendido como distintivo de su identidad política. Así de sencillo.
El discurso de que son austeros y que no son igual con los personajes del pasado, pues también ya nadie se los cree. Sería mejor, y para evitarse críticas y escándalos, ya no decir y pregonar que practican la Austeridad Republicana.
FUNCIONARIOS DEFIENDEN QUE GASTAR CON RECURSOS PROPIOS NO CONTRADICE LA AUSTERIDAD REPUBLICANA
En medio de crecientes críticas por viajes y gastos personales ostentosos atribuibles a figuras de Morena, funcionarios del partido guinda han defendido con firmeza que el uso de recursos propios no implica violar los principios de la Austeridad Republicana.
Subrayan que no se trata de prohibir la posibilidad de gastar, sino de preservar coherencia y humildad, incluso en lo privado.
Los morenistas están en contra de lo expresado por la presidenta nacional y aseveran que “viajar al extranjero o tomarse vacaciones no es un delito ni un acto de corrupción si se hace con dinero personal”.
En la misma línea, otros líderes del partido recalcaron que todos los servidores públicos -sin importar afiliación partidista- deben ejercer su cargo con humildad. Resaltaron que el mensaje de austeridad es colectivo y debe regir hacia adentro, sin excepciones.
El secretario de Organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, defendió a ultranza su reciente viaje a Japón.
Aclaró que usó recursos propios, negó usar un avión militar y aseguró hospedarse en un hotel modesto -pagó alrededor de 7 mil 700 pesos diarios-.
Andy enfatiza que su conducta estuvo en congruencia con los principios del partido, declaraciones que ya nadie cree.
TENSIÓN INTERNA
No sólo mandan al carajo a Luisa María Alcalde, sino también a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien intensifica su mensaje de que “el poder se ejerce con humildad y sencillez”, además de subrayar la necesidad de que los dirigentes sean coherentes con la transformación que promueven.
Repito, la incongruencia está en que se muestran ostentosos, en donde para Morena la percepción y la coherencia moral son parte sustancial de su discurso.
El argumento de los funcionarios del partido guinda, en que viajaron con recursos propios, no ha logrado apagar el fuego mediático ni calmar la tensión interna.
No lleva ni un año el Segundo Piso de la Cuarta Transformación y el equilibrio entre principios y circunstancias sigue siendo un desafío latente.
NOROÑA CONTRADICE A LUISA MARÍA ALCALDE
En un cruce público de ideas dentro del partido guinda, Luisa María Alcalde pide a dirigentes “poner el ejemplo de la justa medianía”.
Más rápido que furioso, Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado, asevera que la “justa medianía” debe calibrarse según el ingreso de cada servidor público y no convertirse en una restricción a su forma de vivir.
“(Benito) Juárez fue muy claro: La medianía, decorosa medianía, como le decía, es en base a tu ingreso, la justa medianía, lo que tú puedes pagar con tu ingreso es correcto”, añade.
Con esa referencia histórica, Fernández Noroña critica el llamado de la presidenta nacional de Morena y sostiene que establecer límites rígidos sobre la vestimenta o los viajes abre “un flanco a la derecha” que acusaría a Morena de incoherencia.
Es innegable que las críticas llueven a cántaros… y es que ya se ve en los hechos que hay gobierno rico con pueblo pobre.
Adrián LeBaron, en su cuenta de Twitter (antes X), lanza su voz de reclamo ante la falta de seguridad en el país.
“La tragedia, es que mientras los políticos disfrutan de Europa en su ‘justa medianía’, en México se muere con la ‘INJUSTA MEDIANÍA’ como la mamá que perdió a su niño por no poder pagar mil pesos”, expresa en redes sociales.
LLAMADO A LA HIPOCRESÍA
La presidenta nacional de Morena reitera que los líderes del partido deben evitar ostentar riquezas o lujos, incluso si cuentan con los recursos para hacerlo.
“Reforcemos la idea de que nuestros dirigentes, aunque tengan los recursos para ponerse ropa muy cara, a lo mejor yo tengo los recursos para comprarme un abrigo de piel de no sé qué cosa, pero no hacerlo; somos dirigentes de un movimiento que tiene que poner el ejemplo de la justa medianía”, añade.
La dirigente insiste en que su exhorto no prohíbe viajar ni usar recursos propios, sino en mantener coherencia entre la vida pública y los valores del movimiento.
El colmo del cinismo es que, en Morelos, repito, pidió a líderes de Morena fingir austeridad, aunque no lo sean. ¡Qué barbaros! ¿Cómo lo ve, estimado lector?
“Aunque tengan los recursos, no lo hagan”, añade.
¡AL DIABLO LOS ESTATUTOS DE MORENA!
El debate se cruza con un acuerdo interno de Morena aprobado por su Consejo Nacional, donde se establecen principios de conducta para sus representantes.
El documento, aprobado el 6 de mayo pasado, obliga a conducirse con sobriedad, humildad y apego a la Austeridad Republicana y contiene prohibiciones explícitas que, en el texto del partido, incluyen:
***Viajes aéreos en primera clase o en vehículos privados.
***Uso de vehículos blindados o servicios de seguridad excesivos, salvo justificación.
***Vestimenta ostentosa, ropa de marca y celebraciones lujosas.
A principios de agosto, la Primera Presidenta señaló -en sus Mañaneras del Pueblo- que los viajes lujosos y la vida ostentosa “no van acorde a los que pertenecemos a este movimiento”, remitiendo al legado de Austeridad Republicana y la máxima juarista de que “el poder es humildad”.
Aparte de los ya conocidos por sus viajes de vacaciones, hay otros que tienen una vida de lujos y son los siguientes:
Pedro Haces festejó su cumpleaños en el salón Caroline’s Four Hundred del hotel St. Regis en la CDMX, con la presencia de personajes como Dolores Padierna y Cuauhtémoc Blanco.
Diana Karina Barreras (PT) y Sergio Gutiérrez Luna, señalados por un gasto de 340 mil pesos en una fiesta durante el Gran Premio de México.
Layda Sansores, captada con rumbo a Ámsterdam desde el AICM.
A los funcionarios guindas se les olvida el concepto de justa medianía, promovido por Benito Juárez hace más de un siglo, pues eso implica vivir con dignidad, sin excesos ni derroches, además de rechazar privilegios que distancien a los gobernantes de la gente.
Eso debe saberlo Gerardo Fernández Noroña, quien ya es viajero VIP con destino a Europa.
En marzo viajó a Estrasburgo, Francia, para asistir a una reunión parlamentaria, donde fue fotografiado en la clase business de Air France, con el costo redondo de entre 66 mil y 76 mil pesos, una diferencia de más de 30 mil pesos a los que le dio el Senado como para un vuelo turista.
Fernández Noroña, en su defensa, dijo: “El viaje lo pagué con mi dinero”.
Unos meses después regresó a pisos europeos, ahora en Roma, Italia, para participar en la Segunda Conferencia Parlamentaria sobre el Diálogo Interreligioso.
Una vez más fue ampliamente criticado y esta vez afirmó de manera categórica que “no le costó al Senado ni un centavo”.
Con lo expresado por Luisa María Alcalde sobre el exhorto a morenistas, se puede decir que la hipocresía ya es un mandato.
Ariadna Montiel, firme en frenar el ingreso de personajes con turbios antecedentes * Víctor Hugo Lobo Román no es bien visto en el morenismo * Las definiciones están en puerta y pronto se sabrá en que acabará este entramado jurídico político
JORGE BUENDÍA GARCÍA
Dentro del partido en el poder hay una interminable lista de indeseables, lo que les cerraría la puerta para acceder a un cargo de elección para el siguiente proceso electoral.
Ello de acuerdo con los lineamientos hechos públicos por la actual dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, de quien -dicen- tiende a recurrir a la mano dura.
Pero hay un caso especial que merece ser analizado y exhibir todo lo que no debe ser un político, sobre todo ahora que buscan frenar el ingreso de personajes con turbios antecedentes.
La intención es impedir que se incrusten de nuevo en las filas de la 4T a todos aquellos que coleccionen carpetas de investigación.
En este espacio nos hemos referido una y otra vez a un político que ha sido exhibido en cuanto al rosario de tropelías cometidas a lo largo de su carrera política.
Se trata de Víctor Hugo Lobo Román, incrustado en Morena, como estrategia para evitar que avanzaran las investigaciones en su contra por su presunto enriquecimiento inexplicable.
En la Fiscalía General de Justicia de la CDMX existe un expediente (CI-FSP/B/UI-1C/1724/04-2019), al que se le atribuye la presunta malversación de fondos públicos de programas sociales durante sus dos administraciones en Gustavo A. Madero.
De hecho, lo que se comentaba en los pasillos del Palacio Legislativo de Donceles y Allende, es de una carpeta abierta en su contra, motivo por el cual se vio obligado a renunciar al PRD de la Ciudad de México.
Lo anterior con el único propósito de votar en favor de la ratificación de Ernestina Godoy Ramos para un segundo mandato al frente a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Y ello llevaría implícito congelar la investigación en su contra.
De hecho, así sucedió. A la fecha, no hay ningún citatorio en su contra. Pero eso no significa que sus fechorías hayan sido olvidadas o borradas para siempre.
Por ejemplo, el 16 de abril de 2015, el periodista Ricardo Raphael publicó una columna en el diario El Universal, titulada “¿Votaría usted por un depredador?”. Ahí llamó a Lobo Román “un político de rapiña”.
Por esas fechas, su vocero Rubén Chavaría -un periodista retirado que ahora vive de los jugosos negocios que hizo al amparo del propio Lobo- pretendió desmentir al columnista que arremetió contra su jefe, entonces candidato a un segundo mandato por Gustavo A. Madero.
Sin embargo, Ricardo Raphael se mantuvo en lo dicho y le respondió con una colección de averiguaciones previas: FSP/B/T17/1432/14-05 ACUM. – FGAM/GAM-7/T3/648/14-05 – FGAM/GAM-4/T3/1118/14-05.
De hecho, por esas fechas empresarios hoteleros y restauranteros lo acusaron de extorsión, motivo por el cual se vieron obligados a cerrar sus establecimientos y migrar de la demarcación.
Durante la campaña de 2015, cuando Lobo Román fue candidato para su segunda administración, salieron a relucir hechos que lo ubicaron como un exconvicto, acusado de fraude en las constructoras de su padre, además de atribuirle una cuantiosa fortuna y presuntamente propietario de “constructoras, hoteles, gasolineras, casas de cita y hasta bares”, según denunció la organización “Ciudadanos en Red”.
De hecho, al interior del PRD, Lobo nunca fue bien visto por una importante parte de los dirigentes que después también se pasaron a Morena, pero desde su constitución como partido político fundado por Andrés Manuel López Obrador.
En Gustavo A. Madero son conocidas sus diferencias con el entonces delegado y después secretario de Seguridad Pública, Joel Ortega, así como con el histórico dirigente René Bejarano Martínez, con quien nunca hubo afinidad. Dicha confrontación llegó a la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), cuando Lobo fungió como diputado de 2012 a 2015.
En esa legislatura de la ALDF, Lobo Román conoció y trató a la entonces secretaria de la Comisión de Gobierno, Ariadna Montiel, quien lo conoce al revés y al derecho, y sabe de sobra de qué pie cojea Lobo.
Previo a la elección de 2024, el exdelegado en GAM detentó el control de las finanzas del PRD capitalino, dinero que usó para proyectarse como supuesto aspirante a la jefatura de gobierno, con Jesús Zambrano como presidente nacional perredista.
Y cuando Lobo renunció al PRD, llevándose supuestamente 65 mil militantes, Zambrano entró en cólera y anunció que sería expulsado, lo que se concretó con el paso de los días. Casualmente, al inicio del proceso electoral de ese año, fue apuntado como candidato plurinominal a diputado federal por el Estado de México.
Muy caro le salió a Morena haber pactado con un personaje con los citados antecedentes, porque las cosas no pararon ahí. Se hizo público el orgullo de su nepotismo, pues incluyó a su chofer Gerardo González García en la lista de candidatos a diputados plurinominales para la III Legislatura del Congreso de la Ciudad, pero llevando como suplente a su hijo mayor Víctor Hugo Lobo Rodríguez, quien de inmediato asumió el cargo, una vez que el propietario solicitó licencia.
La ambición de Lobo Román nunca ha tenido límites, sobre todo cuando supo que el PRD Ciudad de México conservó el registro gracias al trabajo y esfuerzo de su exesposa Nora Arias Contreras, presidenta del partido amarillo desde el 2020.
Lo que hizo de inmediato fue armar un equipo espurio entre quienes se fueron con él a Morena e hicieron campaña con chalecos guinda, para pretender adueñarse del PRD. Impugnaron los procedimientos realizados, apoyados por Lobo y las influencias que buscó. En broma comentan que hasta le vendió el alma al diablo.
El equipo-lobo invadió varios inmuebles del PRD, motivo por el que fueron denunciados ante la Fiscalía General de Justicia, a cargo de Bertha Alcalde Luján, pero nada se hecho en contra de Lobo.
Su impunidad ha sido solapada, como lo es el delito de feminicidio cometido en el Comité de Cuajimalpa, donde sus allegadas Polimnia Romana y Carla Celis metieron a un grupo de choque violando chapas y cerraduras.
Más aún, el “político de rapiña”, como lo llamó el columnista Ricardo Raphael, enderezó sus baterías en contra del secretario de Gobierno de la Ciudad, César Cravioto, golpeándolo a través de un columnista de temas de ciudad. Todo porque no le han cumplido su capricho de ayudarle a quedarse con el PRD Ciudad de México.
Pero el colmo de los excesos, nada bien visto entre el morenismo, es que en ese arranque de “rapiña”, en los procedimientos espurios tuvo el atrevimiento de nombrar en lo oscurito Aldo Lobo Román, su hijo menor, como presidente del partido amarillo, sin experiencia política y mucho menos afiliado al perredismo.
En ese trayecto, mediante artilugios, logró que su asesor en la Cámara de Diputados, Mario Tripp Reyna, fuese admitido por los consejeros electorales como representante del PRD ante el IECM. Pronto le ordenó solicitar las prerrogativas del partido, correspondientes a los ejercicios 2025 y 2026.
Y toda vez que no ha concluido la cadena impugnativa, las consejeras electorales Patricia Avendaño, Erika Estrada Ruiz y Sonia Pérez Pérez rechazaron de inmediato la petición de Tripp Reyna-Lobo Román.
Lo dicho, una acción de “rapiña”, sólo por la ambición del dinero público que suma alrededor de 80 millones de pesos.
¿Todo eso lo sabe la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel? ¿Que uno de los suyos anda haciendo tropelías a sus espaldas? ¿Avalará la honestidad valiente de Lobo?
Eso y más es lo que se sabe por los rumbos de Gustavo A. Madero. Las definiciones están en puerta y pronto se sabrá en que acabará este entramado jurídico político.
La Secretaría de la Defensa Nacional, bajo el mando del general de División Ricardo Trevilla Trejo, debería analizar la adopción del modelo que opera en otras instancias y trabajar con proveedores de producto terminado, como Protactic u otros
MIGUEL AYALA
Las adquisiciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) están teniendo revisiones constantes y minuciosas en lo que respecta a los años 2025 y 2026.
Todo esto es porque hay indicios de que podrían darse algunos sobreprecios en la Sedena, encabezada por el general de División Ricardo Trevilla Trejo, en distintos productos, especialmente en las placas para chalecos antibalas.
En 2026 se adquirieron más de 60 mil unidades de chalecos antibalas, además de espoletas para granadas, telas, entre otros productos que ya están siendo revisados por los órganos internos.
Ahora la pregunta es: ¿Por qué no plantear un cambio en el modelo de los entes fabriles, que ha demostrado ser ineficiente y costoso?
Recordemos el caso de éxito de la Secretaria de Marina (Semar) y de otras instituciones que han dejado de fabricar directamente para enfocarse en la adquisición de productos terminados.
Este modelo puede observarse en proveedores como Protactic, entre otros que hay en el país, que durante varios sexenios han ofrecido los mejores precios, generando un ahorro considerable para las instituciones y fortaleciendo cadenas de suministro más eficientes.
La Sedena tendrá que abrir las puertas y ser más transparente, pues hay que recordar que en días pasados se dio a conocer que autoridades abrieron carpetas de investigación contra una red de proveedores de dicha Secretaría por presunto fraude fiscal y sobreprecios que rondan los 700 millones de pesos, lo que ha generado que se ponga sobre la lupa varios contratos, como el de placas balísticas, que han señalado serían de mala calidad.
Un taxi te cobra 800 pesos al centro de la CDMX y el tren tiene una tarifa promocional de 45 pesos * Mi conclusión: El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tiene mucho mejor conexión al tener Metro, autobuses, taxis, Metrobús: el Surburbano desde el AIFA es una buena alternativa a bajo costo para trasladarse al centro de la capital del país, pero es un poco más engorroso; también hay autobuses que te llevan al Ángel de la Independencia y a las centrales camioneras del Norte y del Sur
ELVA NARCÍA
Les comentaré de mi viaje al AIFA y de ahí al centro de la Ciudad de México.
Les daré datos de mi experiencia llegando al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y de ahí trasladarme al centro de la capital del país en el recién inaugurado Tren Suburbano.
TIPS
Un taxi desde el AIFA al centro de la CDMX cobra 800 pesos, mientras que el tren, con tarifa promocional, te cuesta 45 pesos.
El viaje -en el recién inaugurado tren con destino a Felipe Ángeles o viceversa- es bastante cómodo, hay espacio para colocar maletas medianas y pequeñas en la parte superior de los asientos.
En mi opinión hacen falta compartimientos para colocar maletas grandes.
El trayecto se siente un poco lento, hace unas diez paradas intermedias y en 60 minutos exactos llega a la estación Buenavista, la cual se ubica muy cerca del Monumento a la Revolución.
Los trenes salen cada media hora desde las 5 de la mañana hasta la medianoche -de lunes a viernes- y a las 6 am los sábados y domingos.
Para poder abordar el Suburbano se requiere una tarjeta de movilidad integrada, la cual puedes adquirir en la taquilla, por lo que se recomienda llevar dinero en efectivo.
Esa misma tarjeta te sirve para el Metro, Metrobús y otros medios de transporte en la ciudad.
La estación Buenavista está bajo un enorme centro comercial llamado Foro Buenavista y puede resultar confuso moverse por ahí, debido a que tiene varias salidas.
La salida que dice Túnel Buenavista es la que te conduce a la parada del Metrobús (Líneas 1, 3 y 4), al Metro (Línea B) y a la avenida en donde puedes abordar un taxi.
En mi caso, yo decidí pedir un Didi y para facilitar la ubicación caminé hacia el restaurante El Portón, que está cruzando el Eje 1 Norte.
Si hubiera traído una maleta más pesada o más equipaje, no habría podido hacerlo.
Mi conclusión: El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) tiene mucho mejor conexión: el Metro, autobuses, taxis, Metrobús.
El nuevo tren desde el AIFA es una buena alternativa a bajo costo para trasladarse al centro de la CDMX, pero es un poco más engorroso.
También hay autobuses que te llevan al Ángel de la Independencia y a las centrales camioneras del Norte y del Sur.
¿Tú ya usaste el nuevo Tren Suburbano con destino o salida del Felipe Ángeles?
¿Te animarías a probarlo o prefieres llegar al aeropuerto también llamado Benito Juárez?
RECORRIDO ADORMECEDOR
A través del amplio ventanal del recién inaugurado tren Felipe Ángeles, veo desfilar parques industriales, bodegas, viviendas populares.
Avanzamos a una velocidad que a ratos me adormece. Aunque fue diseñado para alcanzar velocidades de hasta 120 kilómetros por hora, en la práctica circula más despacio debido a las curvas, las paradas intermedias y las condiciones de operación del trayecto.
Aun así, este recorrido del nuevo aeropuerto Felipe Ángeles a la estación Buenavista -que por carretera podría durar hasta dos horas y media dependiendo del tráfico-, me tomó exactamente 60 minutos y, repito, una tarifa promocional de 45 pesos.
En cada parada -Xaltocan, Cajiga, Prados Sur, Teyahualco, La Loma, Cueyamil, Lechería, San Rafael, Tlalnepantla, Fortuna- suben y bajan pasajeros, por lo que es una muestra de que el servicio comienza a integrarse a la movilidad cotidiana de la zona.
Para quienes habitan o trabajan en las comunidades por donde pasa el tren, representa, además, una alternativa que facilita el traslado hacia el centro de la capital del país.
Cabe recordar que durante el gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa, comenzó a operar el Tren Suburbano que conecta Buenavista con Cuautitlán.
Años después, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, se construyó un ramal de aproximadamente 24 kilómetros para enlazar esa línea con el nuevo aeropuerto.
El Tren Felipe Ángeles inició operaciones el 26 de abril de este año. Es una obra rodeada de controversias, litigios y amparos, cuyo costo prácticamente duplicó el presupuesto inicial y cuya inauguración ocurrió con tres años de retraso.
Concebido originalmente como un proyecto de participación público-privada, fue concluido por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y, posteriormente, incorporado al sector público federal por el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Actualmente es una Empresa de Participación Estatal Mayoritaria.