PT, una opción real de transformación: Jaime Blas * No somos un partido de escritorio, sino de territorio, expresa el concejal en la alcaldía Azcapotzalco
ERIC GARCÍA
Sin bajar la guardia ni ceder espacio, el Partido del Trabajo se fortalece a través de la militancia, ellos son el verdadero motor, por lo que debemos fortalecerla defendiendo nuestros principios y consolidando al PT como la mejor opción para el pueblo, afirmó Jaime Blas, concejal en la alcaldía Azcapotzalco, durante el congreso extraordinario del partido en la demarcación.
“La militancia se guía tanto por convicción como por principios y normas y, como se establece en nuestros estatutos, el PT tiene la obligación de defender la justicia social, promover la organización popular y garantizar la participación efectiva del pueblo en la toma de decisiones”, añade.
Durante el congreso, el petista destacó que la organización política a la cual pertenece es una plataforma que abre oportunidades reales, especialmente para las juventudes, toda vez que “aquí, somos protagonistas del cambio y no simples espectadores de la política”.
No obstante, consideró que, para el crecimiento y consolidación de las juventudes, no sería posible sin la coordinación de la dirigencia nacional y estatal, por lo que reconoció el liderazgo de Alberto Anaya, dirigente nacional del PT; de Magdalena Núñez Monreal, comisionada política en la Ciudad de México, y del diputado local Ernesto Villarreal Cantú, comisionado en Asuntos Electorales, ya que su trabajo ha sido y es clave para que el partido avance con fuerza y dirección.
CERCANÍA CON EL PUEBLO
En Azcapotzalco, la cercanía con las familias chintololas permite consolidar al PT como una opción real de transformación, toda vez que el trabajo de territorio permite que el compromiso con el bienestar de la gente no sea un simple discurso, se ve reflejado en la lucha diaria durante nuestros recorridos desde cada colonia, en cada gestión y acción que beneficia a la comunidad.
“El Partido del Trabajo demuestra que no es un partido de escritorio, sino de territorio”, afirmó Jaime Blas.
El concejal destacó que la lucha por la igualdad no es sólo de las mujeres sino de toda la sociedad, por lo que el PT impulsa las nuevas masculinidades, es decir, hombres que asuman su papel en la igualdad, rompan con los estereotipos machistas y entiendan que la equidad es el camino para una sociedad más justa.
El Partido del Trabajo cree en las mujeres, las respalda y les da voz y hoy que toman protesta como delegadas y delegados, no es casualidad que en este proceso interno haya más mujeres que hombres y eso no es un favor, es un derecho que hemos garantizado con organización y convicción, subrayó.
“Mi respaldo a nuestras compañeras que hoy asumen responsabilidades dentro del PT. La lucha es de todas y todos, y aquí estamos para apoyar e impulsar su trabajo y sobre todo reconocer su excepcional liderazgo”, agrega.
Compañeras y compañeros, el camino no es fácil, pero nuestra historia nos ha enseñado que los cambios no los hacen unos pocos, sino la organización de los pueblos, señala.
No podemos bajar la guardia ni ceder espacio. Debemos continuar con el fortalecimiento de la militancia, defendiendo nuestros principios y consolidando al PT como la mejor opción para el pueblo. Sigamos adelante, con unidad, fuerza y la total certeza de que estamos del lado correcto de la historia, enfatiza Jaime Blas.
El alcalde de la Gustavo A. Madero devuelve vida a Acueducto de Guadalupe con una renovación histórica y pone fin a 20 años de rezago
ILDEFONSO PEREYRA
Janecarlo Lozano, alcalde de Gustavo A. Madero, entrega la remodelación integral de la Unidad Habitacional Acueducto de Guadalupe, una intervención urbana que pone fin a más de 20 años de rezago y devuelve a miles de familias un entorno digno, iluminado y seguro.
Ante más de 2 mil vecinos, el alcalde inaugura una obra de gran alcance que transforma por completo la imagen de uno de los conjuntos habitacionales más representativos de la demarcación, mediante infraestructura urbana, movilidad, arte público y recuperación de espacios comunitarios.
“Cuando recuperamos un espacio público también recuperamos la tranquilidad de las familias. Esta obra no es únicamente pintura o pavimento; es una inversión para que niñas, niños, jóvenes y adultos mayores vuelvan a caminar con seguridad y orgullo por su comunidad”, añade.
El proyecto tiene como columna vertebral un nuevo Sendero de Paz, Seguridad y Esperanza de más de un kilómetro de longitud, construido sobre la avenida Brisas y al interior de la unidad habitacional.
Como parte de esta estrategia se instalaron más de 500 luminarias, mejorando la visibilidad y reforzando las condiciones de seguridad para quienes diariamente transitan por la zona.
La transformación también incluyó el reencarpetado de las principales vialidades del conjunto habitacional, una intervención que mejora la movilidad peatonal y vehicular, además de dignificar un espacio que durante años presentó un marcado deterioro.
Uno de los cambios más significativos fue la rehabilitación integral de las fachadas de los 81 edificios que conforman la unidad habitacional.
Para ello se utilizaron más de 45 mil litros de pintura, renovando por completo la imagen urbana y fortaleciendo el sentido de pertenencia entre los habitantes.
Como parte del rescate de la identidad de la comunidad, se realizaron seis murales monumentales inspirados en la historia y el patrimonio de Acueducto de Guadalupe.
Las obras representan figuras emblemáticas como Frida Kahlo, el histórico Acueducto, un águila y un tigre, convirtiendo los espacios comunes en puntos de encuentro y expresión cultural.
La intervención se complementa con trabajos de bacheo en calles secundarias, reconstrucción de banquetas y andadores, pintura en herrería, balizamiento y poda de áreas verdes, acciones que consolidan una rehabilitación integral del entorno urbano.
Con esta obra, el gobierno encabezado por Janecarlo Lozano reafirma una estrategia basada en la recuperación del espacio público como herramienta para generar bienestar, prevenir la violencia y mejorar la calidad de vida.
El municipio mexiquense muestra disminución en la percepción de inseguridad, pasa del 80.8% en marzo al 71.0% en junio de 2026: ENSU * En comparación con mediciones previas, Naucalpan dejó de ubicarse entre las ciudades con mayor percepción de inseguridad del país
EL TOPO
Los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), correspondientes al segundo trimestre de 2026, muestran una disminución en la percepción de inseguridad de la población de 18 años y más residente en el municipio de Naucalpan de Juárez, Estado de México.
De acuerdo con la información levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el porcentaje de personas que consideró inseguro vivir en el municipio pasó de 80.8 % en marzo de 2026 a 71.0 % en junio del mismo año, lo que representa una disminución de 9.8 puntos porcentuales respecto de la medición anterior.
Este resultado ubica a Naucalpan entre los municipios que registraron una reducción significativa en la percepción de inseguridad durante el periodo de referencia y representa su nivel más bajo en los últimos años, de acuerdo con la serie histórica de la ENSU.
Asimismo, la información de la encuesta indica que, en comparación con mediciones anteriores, el municipio dejó de ubicarse entre las ciudades con mayor percepción de inseguridad a nivel nacional, reflejando una evolución favorable en este indicador.
La ENSU es un instrumento estadístico que elabora trimestralmente el INEGI con el propósito de medir la percepción de la población sobre la seguridad pública en las principales ciudades del país, así como conocer experiencias relacionadas con el delito, desempeño de las autoridades y condiciones del entorno urbano.
La responsabilidad recae en el Consejo Directivo, encabezado por el presidente municipal Pedro Rodríguez * La Asociación de Colonos de dicho fraccionamiento podría quedarse hasta por 30 días sin agua mientras SAPASA realiza las labores de diagnóstico y reparación
JOSÉ GUADALUPE SÁNCHEZ
Nadie lo hubiera imaginado, de por sí estamos en tiempos de austeridad hídrica… y para acabarla de amolar colapsa la bomba de Vallescondido en Atizapán de Zaragoza.
Los colonos de dicho fraccionamiento recibieron la amarga noticia de que el equipo del pozo principal dejó de funcionar totalmente y la advertencia de que el restablecimiento del servicio podría tardar hasta 30 días, en lo que SAPASA realiza las labores de diagnóstico y reparación.
Lamentable que la bomba del pozo que abastece de agua al fraccionamiento Club de Golf Vallescondido colapsó totalmente, lo que provocará afectaciones en el suministro del vital líquido.
La asociación precisa que la operación, mantenimiento y funcionamiento del sistema de agua potable corresponde al organismo operador municipal, en este caso SAPASA, por lo que aclara que no tiene facultades para intervenir en las decisiones técnicas relacionadas con el pozo.
Por lo pronto el director general de SAPASA, Marco Antonio Pérez Reyes, ya se comprometió a dar seguimiento a la contingencia y agilizar la solución.
En el mejor de los casos, la normalización del servicio podría lograrse en un plazo mínimo de 10 días, aunque el tiempo definitivo dependerá del diagnóstico técnico.
Explican que la bomba averiada es un equipo sumergible instalado a aproximadamente 140 metros de profundidad, por lo que primero deberá ser extraída para determinar el alcance de los daños y definir si es posible repararla o si será necesario sustituirla por completo.
COLAPSO POR LA FALTA DE MANTENIMIENTO
Para muchos especialistas, el colapso de la bomba se debió a la falta de mantenimiento preventivo.
Para este tipo de labores se cuenta con el Programa de Obras Anual, mejor conocido como el POA.
El POA (Plan Operativo Anual) y el presupuesto son herramientas de gestión que se vinculan para planificar las metas de una organización y asignar los recursos financieros necesarios para cumplirlas en un periodo de 12 meses.
Asimismo, el POA define las acciones y objetivos, mientras que el presupuesto establece los fondos autorizados para ejecutarlos.
Todo indica que no hubo mantenimiento de manera correcta, ya sea por omisión, no hubo un programa específico o simplemente no ejercieron el presupuesto requerido, y lo que pagan los platos rotos, como siempre, son los vecinos y colonos.
No le busquen tres pies al gato, pero el responsable del colapso de la bomba es el Consejo Directivo de SAPASA, encabezado por el presidente municipal Pedro Rodríguez Villegas.
El director general, Marco Antonio Pérez Reyes, es el secretario técnico del Consejo Directivo, pero no tiene injerencia alguna ni poder de decisión.
Rodríguez Villegas tiene la responsabilidad de la administración y operación del Consejo Directivo de SAPASA, así de fácil y sencillo.
El personal de SAPASA hace milagros para mantener en buen estado y operando lo mejor posible para resolver la problemática del desabasto de agua.
Sólo un comentario adicional: Durante la gestión de Alfredo Vázquez González, en la dirección general de SAPASA, nunca se presentó un problema de esta gran magnitud, mucho menos la gran megafuga de agua que ocurrió hace años que costó la vida de dos trabajadores. Y no lo digo yo, lo dicen los hechos durante su administración como director general.
Hasta la fecha todavía es un misterio el motivo de la renuncia de Alfredo Vázquez… pero es de sabios cambiar de opinión y la decisión está en el escritorio de Pedro Rodríguez.