Por defender la soberanía nacional no se deben olvidar los casos Vector Casa de Bolsa, rancho Izaguirre, huachicol fiscal, La Barredora, Tren Interoceánico… * Rumbo al 2029 Horacio Duarte Olivares va por la candidatura morenista a la gubernatura del Edomex, aunque en la práctica ya lo tiene, es el operador fuerte del gobierno mexiquense
ALFREDO IBÁÑEZ
A la Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se le junta el trabajo.
Resulta que los casos sobre su escritorio forman una interesante pila, sin embargo, no los quiere desahogar, le apuesta al olvido de la población, pero en cierto momento van a terminar por hacer crisis.

Uno de los más emblemáticos es el referente a Alfonso Romo, exjefe de la Oficina de la Presidencia de la República de su mentor político Andrés Manuel López Obrador, acusado de utilizar su casa de Bolsa Vector como lavandería de dinero.
Quien fuera uno de los hombres más influyentes en la administración del exmandatario López Obrador es señalado de trabajar para la organización criminal del Cártel de Sinaloa.

Presuntamente empleaba a Vector Casa de Bolsa para lavar cantidades millonarias de dinero, el cual, de acuerdo con autoridades del gobierno de Estados Unidos, servía para la compra de precursores químicos.
El Departamento del Tesoro estadounidense, tras efectuar sus indagatorias, concluyó que el empresario “limpio, honesto” de la Cuarta Transformación facilitó operaciones de lavado de dinero entre 2019 y 2023 para el Cártel de Sinaloa.
La Primera Mandataria Claudia Sheinbaum, en su momento desestimó el caso y sostuvo que no se han presentado pruebas contundentes.
Sheinbaum se transformó: De ser quien gobierna al país, pasó a ser juez y parte, rápido sacó conclusiones y dictó sentencia, obviamente limpiando de toda culpa a su compañero de partido.
Otro caso más que ha dejado en el olvido es el del rancho Izaguirre, en la comunidad de La Estanzuela, municipio de Teuchitlán, Jalisco, sitio al que madres buscadoras señalaron como campo de exterminio de grupos criminales y el que se presume asesinaron al menos a 200 personas.

En su intervención se comprometió a investigar a fondo y expuso que en su administración “no vamos a construir verdades jamás”.
Lo único cierto es que se le dio carpetazo y el número desaparecidos a manos de la delincuencia organizada va en ascenso.
Como puede advertirse, los casos señalados son herencia del expresidente Andrés ManueLópez Obrador, pero ahora en el poder le corresponde a su administración esclarecerlos y aplicar la ley.
La lista de pendientes es larga, hay algunos como el del senador Adán Augusto López, presunto implicado en la organización criminal La Barredora.
El relativo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, presunto aliado del Cártel de Sinaloa.
Otro caso mediático: El descarrilamiento del Tren Interoceánico, obra emblemática de López Obrador, en la que su hijo Gonzalo López Beltrán participó como “asesor honorífico”, papel que presuntamente le permitió hacer negocios millonarios.
Una tragedia que costó la vida de 14 personas y que todo indica será confinada al olvido sin que haya castigo para los responsables.
Aquí no se trata de sancionar a empleados menores, sino aquellos que resuelven y se han enriquecido al amparo del poder, pero sobre todo que están ligados a la administración anterior que encabezó el ex presidente y su mentor político, Andrés Manuel López Obrador.
Esto sólo es un pequeño recuento, pues ahí están los casos del huachicol fiscal, Segalmex y Carlos Manzo.
DUARTE, EL HOMBRE FUERTE DEL EDOMEX
El próximo año en el Estado de México se llevarán a cabo elecciones para renovar las 125 alcaldías y el Congreso local.
La gobernadora Delfina Gómez Álvarez será quien dé el visto bueno a los diversos aspirantes, aunque el más interesado es el secretario de Gobierno, Horacio Duarte Olivares.

Duarte Olivares nunca ha ocultado sus intenciones de gobernar la entidad e incluso actualmente opera como si fuera él a quien eligió la población para conducir los destinos de esa entidad.
Está metido en todo, es la sombra de la gobernadora, aprovecha cada uno de los eventos no sólo para dejarse ver, sino incluso para dar entrevista a los medios de comunicación, sin importarle opacar el evento en cuestión, pero sobre todo a su jefa política.
Obviamente, está en campaña, tan es así que se prepara para “palomear” a los próximos aspirantes a cargos de elección.
Horacio Duarte está concentrado en crear una amplia red de alianzas que lo impulsen en sus pretensiones de ser gobernador en el 2029.
La lista con los nombres de los candidatos a alcaldes, diputados locales y federales pasarán por sus manos, será quien la apruebe de acuerdo con sus intereses.
Su presencia se siente en la entidad, pero actualmente más en los municipios de Tecámac y Ecatepec, precisamente tierras en donde tiene control el senador con licencia Higinio Martínez Miranda.
Así como lo ha hecho en otras localidades, Duarte quiere tener el dominio absoluto.
Para el secretario de Gobierno, todo marcha bien dentro de la entidad, pero fuera de ella no, tiene cuentas pendientes, las cuales podrían truncar sus aspiraciones personales.
En Morena no es bien visto que minimice a la gobernadora en su afán de tener el control político y económico de la entidad. Es una clara muestra de que tiene una desbordada ambición.
Pero eso no es todo, dejó temas sin esclarecer a su paso como titular de Aduanas durante la gestión del expresidente López Obrador, sexenio en el que floreció a campo abierto el huachicol fiscal.

Ante los señalamientos que ha hecho el Gobierno de Estados Unidos por el contrabando de combustible ha optado por guardar silencio, sin embargo, en la lista que se ha difundido y en la que menciona a funcionarios y políticos presuntamente relacionados con el crimen organizado, aparece su nombre.
Donald Trump tiene en la mira a Duarte Olivares por su desempeño en Aduanas y por sus presuntos nexos con grupos delictivos que operan en municipios del sur del Estado de México.
El tiempo permitirá ver si libra tales obstáculos, de ser así tiene muchas posibilidades de tener la gubernatura en sus manos.