La Primera Mandataria inicia su segundo año de Gobierno con un mensaje contra la corrupción * La honestidad no es la excepción, es la regla, expresa la Primera Mandataria en su Primer Informe de Gobierno
ERIC GARCÍA
Morena ha utilizado siempre como termómetro el Zócalo de Ciudad de México y el domingo pasado 5 de octubre no fue la excepción.
La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum se sometió a la prueba con un lleno total, un marco esplendoroso por su primer año en el poder.
La Mandataria y su partido celebran un saldo positivo durante estos 12 meses: Reducción de la pobreza, una economía que se mantiene firme pese a la guerra arancelaria emprendida por Donald Trump y un giro a la política de seguridad que permitió una reducción de los homicidios.
Pero los escándalos de corrupción amenazan con salpicar el legado de la Cuarta Transformación.
“La honestidad no es la excepción, es la regla. Quien traiciona al pueblo enfrenta a la justicia”, advierte la titular del Poder Ejecutivo federal.
El mensaje es un recordatorio de la lucha contra la corrupción, uno de los preceptos de la organización política y su fundador, el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Su gestión, de 2018 a 2024, se ha visto tocada por dos escándalos recientes: El primero, porque familiares del exsecretario de Marina están involucrados en una millonaria trama de contrabando de combustible y evasión de impuestos. El segundo, por la captura de Hernán Bermúdez, un exjefe policiaco con vínculos con la delincuencia organizada, que fue hombre muy cercano al exsecretario de Gobernación de López Obrador, el hoy senador oficialista Adán Augusto López.
Pese a los escándalos, la Presidenta rechaza desmarcarse de su antecesor. “Recibí la herencia de un hombre honesto y comprometido, el presidente Andrés Manuel López Obrador. Los conservadores se han empeñado en separarnos, que rompamos. Su objetivo no es otro más que acabar con el movimiento y que nos dividamos. Eso no va a ocurrir”, añade.
Sheinbaum Pardo elogió a AMLO: “Fue, es y será siempre un ejemplo de honradez, austeridad y amor al pueblo. Nunca se vendió a los poderosos”.

Pero donde sí hay un rompimiento es en seguridad. Lo demuestra la reducción de la violencia, uno de los principales logros de su incipiente mandato, que tiene aún cinco años por delante. La mandataria anunció hoy una caída de 32% de los homicidios.
El resultado responde a un cambio de estrategia en la política de seguridad: más investigación y mano dura.
Se mandó al carajo el “Abrazos no balazos”.
Entre los primeros logros de las políticas de Morena destacó la reducción de la pobreza, que pasó de 45% en el país durante la “larga noche neoliberal”, hasta el 29% donde se encuentra ahora.
La reducción de la desigualdad se ha logrado a través de un robusto programa de apoyos sociales. Un detalle a resaltar es la aprobación de Sheinbaum, incluso superior a la de López Obrador (72%).
En rendición de cuentas, la Presidenta dio cifras positivas sobre la economía. “Tenemos un crecimiento de 1.2%, frente a los catastrofistas que anticipaban una caída. El desempleo se ubica en 2.7%, uno de los niveles más bajos en el mundo, el peso está estable y la inflación en septiembre fue de 3.7%”, agrega.
Decenas de miles de personas arribaron al Zócalo de Ciudad de México tres horas antes del mensaje de la Mandataria. Es una muestra del músculo de movilización de Morena, que lleva varios años acarreando a simpatizantes ante sus políticos.