Trabajadores de la Máxima Casa de Estudios señalan que Juana Elvira Suárez Conejero tiene doble cargo: Aparece en la nómina universitaria y ocupa la Coordinación de Asesoras y Asesores de la Dirección General del ISSSTE
ILDEFONSO LÓPEZ
Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) presentaron una queja por el presunto caso de una funcionaria que mantiene una plaza remunerada en la máxima casa de estudios, pese a que, según los denunciantes, no se presenta a desempeñar las funciones correspondientes.
Se trata de Juana Elvira Suárez Conejero, quien actualmente ocupa la Coordinación de Asesoras y Asesores de la Dirección General del ISSSTE, dependencia encabezada por Martí Batres.
La denuncia, de acuerdo con la documentación en poder de este medio, surgió al interior de la propia UNAM, donde trabajadores cuestionan que Suárez Conejero continúe recibiendo recursos de la Universidad mientras desarrolla actividades en el ISSSTE.
Uno de los documentos revisados por este medio corresponde a un registro de depósitos bancarios de nómina de la Escuela de Trabajo Social de la UNAM, fechado el 15 de mayo de 2026, en el que aparece “Suárez Conejero Juana Elvira” entre los trabajadores que reciben percepciones de la institución.
¿DÓNDE TRABAJA?
La inconformidad presentada por trabajadores universitarios apunta a que Suárez Conejero mantendría su plaza en la UNAM sin acudir a desempeñar las labores correspondientes, mientras desarrolla una función dentro de la estructura directiva del ISSSTE.
Es decir, el señalamiento que deberá esclarecer la Universidad es si existe una compatibilidad laboral real y documentada entre ambos cargos o si, como sostienen los denunciantes, se estaría pagando una plaza por un trabajo que no se realiza.
La información pública de la propia UNAM registra a Juana Elvira Suárez Conejero con nombramientos académicos como Profesora de Asignatura A no definitiva en la Escuela Nacional de Trabajo Social y en la Facultad de Arquitectura. Esto vuelve relevante una serie de preguntas que ahora recaen directamente sobre la Universidad:
¿Cuál es su carga académica? ¿Qué materias imparte? ¿En qué horarios? ¿Cuenta con registros de asistencia? ¿Existe autorización para desempeñar simultáneamente funciones en otra dependencia pública? ¿Quién supervisa el cumplimiento de su plaza?
Son precisamente estos puntos los que los trabajadores universitarios piden esclarecer.
DE LA UNAM AL EQUIPO DE MARTÍ BATRES
Mientras en la UNAM existe este cuestionamiento, Suárez Conejero ocupa actualmente un puesto dentro de la estructura de la Dirección General del ISSSTE. El Instituto la identifica como coordinadora de Asesoras y Asesores de la Dirección General, posición cercana al titular del organismo, Martí Batres.
La funcionaria ha aparecido además en actividades oficiales del ISSSTE vinculadas con proyectos y acciones institucionales.
La doble pertenencia laboral no constituye por sí misma una irregularidad: existen esquemas de compatibilidad, horarios y autorizaciones que pueden permitir que una persona tenga más de una actividad laboral.
El problema, según los trabajadores que presentaron la queja, es que Suárez Conejero estaría cobrando en la UNAM sin cumplir materialmente con las obligaciones de su plaza. Por ello, la responsabilidad de la Universidad será determinar si los señalamientos tienen sustento y, en su caso, establecer quién autorizó, supervisó o permitió dicha situación.
TRABAJADORES PONEN EL FOCO EN LA UNAM
A diferencia de otros casos de presunto uso irregular de plazas públicas, en este caso la denuncia no surge de una investigación externa ni de una acusación política contra el ISSSTE. El señalamiento proviene de trabajadores de la propia UNAM, quienes cuestionan el uso de recursos universitarios y el cumplimiento de una plaza dentro de la institución.
Por ello, el caso abre una discusión sobre los mecanismos de control de la Universidad para verificar que quienes reciben recursos públicos efectivamente cumplan con las funciones por las que son remunerados.
La pregunta de fondo es sencilla: ¿Puede una persona mantener una plaza remunerada en la UNAM mientras ocupa un puesto de responsabilidad dentro del ISSSTE y, al mismo tiempo, no presentarse a realizar las actividades correspondientes a su plaza universitaria?
La respuesta debería estar en los expedientes laborales, horarios, controles de asistencia y registros académicos de la propia Universidad.
Y aparece otro capítulo: Los cubanos en el ISSSTE.
La investigación también alcanza la estructura que rodea a Suárez Conejero en el ISSSTE.
Documentación que está siendo revisada por este medio señala la incorporación de personas de origen cubano a áreas del Instituto, algunas con percepciones superiores a los 70 mil pesos mensuales.
El dato resulta relevante porque permitiría determinar si existe un patrón de contratación alrededor de la estructura de asesores de la Dirección General o si se trata de casos independientes.
Hasta ahora, ambos asuntos deben mantenerse separados: por un lado, la denuncia de trabajadores de la UNAM sobre el presunto incumplimiento de la plaza de Suárez Conejero; por otro, las contrataciones y salarios dentro del ISSSTE.

UNAM TENDRÁ LA PALABRA
El caso coloca nuevamente bajo la lupa los mecanismos internos de la UNAM para vigilar el cumplimiento de sus plazas y el destino de los recursos destinados a su personal.
La Universidad deberá explicar si Juana Elvira Suárez Conejero cumple actualmente con las obligaciones de su nombramiento, cuáles son sus horarios y funciones, y bajo qué condiciones puede desempeñar simultáneamente un cargo dentro del ISSSTE.
También deberá aclarar si existe alguna investigación interna derivada de la queja presentada por trabajadores universitarios.