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HOJAS LIBRES

El provocador permanente

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La violencia verbal de un Presidente * El ADN de la confrontación también mete en problemas a México en sus relaciones diplomáticos

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

Para Andrés Manuel López Obrador todo es conflicto. Agresiones, descalificaciones y desdén permanente de las leyes y al Estado de Derecho.
El primer obligado a respetar el orden constitucional es el mayor de los enemigos de México y a sus instituciones. Sin el menor decoro manda al diablo a las instituciones y se ufana cuando espeta: “Y no me vengan con que la ley es la ley”.
Ese pronunciamiento en la agenda de un delincuente se entiende porque siempre vive al margen de la ley. Pero en la palabra de un Presidente es un estímulo para la delincuencia organizada a transgredir la ley como ya ocurre en México.
Y las cifras son demoledoras: 120 mil asesinatos a 3 años y 5 meses de un sexenio fallido. Ni Calderón ni Peña lograron esa hazaña del lopezobradorismo.
Afortunadamente México ha cambiado y López siempre ha salido derrotado. Lo venció el Instituto Nacional Electoral al cancelarle la candidatura de Félix Salgado Macedonio en Guerrero, aun cuando gobierna a la sombra de la ineptitud de la pequeña Evelyn Salgado.
López Obrador salió derrotado de la revocación de mandato, a pesar del acarreo y el excesivo uso de recursos públicos para ratificar su espuria presidencia. Los 16 gobernadores de Morena apenas pudieron llevar a las urnas al 17 por ciento del electorado para consumar la farsa lopezobradorista.
La propuesta de reforma eléctrica fue otro serio revés para un Presidente ausente de la realidad. Ni las amenazas ni los insultos ni las provocaciones le dieron el voto en el Congreso de la Unión para consumar el atraco en contra de la industria eléctrica nacional.
Con todo y la complicidad del “ministro presidente” de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, pudo López consumar el fraude constitucional de prolongar el mandato de Zaldívar, en abierta transgresión al Artículo 97 de la Ley Suprema de toda la Unión.


Obrador se atrevió a amenazar a los ministros al llamarlos mafiosos si no votaban para ampliar el periodo del Presidente de la Corte. Los ministros votaron y lo mandaron a su rancho en Palenque.
En otro abierto desafío a la oposición y al Poder Legislativo, ya envió su iniciativa de remedo de reforma electoral. Andrés Manuel saldrá otra vez derrotado en sus intentos de desaparecer al Instituto Nacional Electoral, al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y los institutos electorales de los estados de la República, en un intento fallido de convertirse en supremo elector.
Si algo distingue el lenguaje beligerante y ofensivo de López Obrador es la vulgaridad y lo corriente con que se conduce junto con sus correligionarios de la 4T. La falta de respeto a la institución presidencial es evidente: “Me canso ganso, la zopilotada y los chayoteros”, entre otros calificativos, definen a un presidente en provocación permanente.
Lo malo es que esos atentados a la integridad física y personal de sus detractores ha derivado en 51 periodistas asesinados en lo que va del sexenio. Y como récord insuperable, 11 en apenas 4 meses de 2022.
Ha dicho López Obrador que Veracruz, Tabasco y Chiapas son los estados más seguros del país. Falso. De los periodistas asesinados, 8 son con cargo al gobierno de Cuitláhuac García y de los 11 de este año, 3 son producto de la enorme inseguridad propiciada por Cuitláhuac, el gran agresor de la libertad de expresión.


En Chiapas, Rutilio Escandón ha perdido el control de la seguridad y de inmensos territorios. En apenas tres días aparecieron cuerpos descuartizados en Chiapa de Corzo y ejecuciones en el municipio de Frontera Comalapa.
En tanto el 87 por ciento de los tabasqueños se siente inseguro, a pesar de ser el lugar de origen de Andrés Manuel y de Adán López, el encargado de la “gobernación” del país.
Como respuesta a los opositores de ese fracaso llamado Tren Maya, los ha llamado seudoambientalistas, pero no se ha atrevido a enfrentarlos. Los convocó a Palacio Nacional e inmediatamente canceló la reunión. Había razón. El Tren Maya y el permiso a la Madre Tierra habrían quedado sepultados para siempre.
Lo malo es que el discurso de la provocación ha dado resultados nefastos: 60 ejecuciones extrajudiciales de defensores del medio ambiente y una treintena de protectores a los derechos humanos.
Ha atentado también en contra de la integridad de los diputados federales. El delincuente electoral Mario Delgado y la amorfa Citlalli Hernández han desatado una campaña de odio al llamarlos traidores a la patria por el solo hecho de votar en contra de un capricho del que se dice Presidente de México.


Esa campaña de odio es propiciada por el propio López Obrador, en un intento de amedrentar a la oposición para evitar que le echen abajo su reforma electoral.
La política exterior es una continuación de la política interior. Todas las fobias y el síndrome de las descalificaciones las ha llevado López Obrador a sus relaciones diplomáticas con el exterior. Después de 500 años exige a España pedir perdón a México por la conquista y por supuesto se mofan de ese despropósito.
En el exceso de su megalomanía mesiánica, decreta una pausa para que España se disculpe por el saqueo de las empresas españolas durante el período neoliberal. No era necesario. Si tiene comprobado ese saqueo debería de proceder penalmente y no involucrar la relación de Estado a Estado. Es desde luego el ADN de la confrontación de la deformada personalidad de López Obrador.
Para imponer a Pedro Salmerón, célebre acosador sexual, como embajador de México en Panamá, ofendió a la canciller Erika Mouynes, al llamarla la Santa Inquisición. Con justa razón intervino el presidente panameño, Laurentino Cortizo, y pidió respeto para el Estado panameño y a la titular de la diplomacia del istmo centroamericano.
Andrés Manuel ofendió también al Parlamento Europeo al llamarlos borregos de la estrategia reaccionaria y golpistas que se oponen a la transformación de cuarta. Le dolió la condena de las amenazas, el acoso y el asesinato de periodistas y defensores de los derechos humanos que no ha podido detener.
López Obrador que tanto invoca el artículo 89, fracción X, de la Carta Magna, exige respeto a la no intervención, pero él mismo se inmiscuye en los asuntos soberanos de otro país.
En tono poco comedido, demanda a Estados Unidos terminar con el bloqueo comercial a Cuba y, fiel a su naturaleza, pretende erigirse en adalid de las más feroces dictaduras latinoamericanas.


Pide al presidente Joseph Biden, invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua a la Cumbre de las Américas, con la amenaza de no asistir si estos dictadores no son convocados a la reunión.
Habría que recordarle que el 10 de junio de 2011, se incluyó en el Artículo 89 de la Constitución mexicana el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos, algo que los dictadores Raúl Castro, Nicolás Maduro y Daniel Ortega han vulnerado permanentemente en contra de cada uno de esos pueblos oprimidos.
La diarquía Fidel y Raúl Castro llevan más de 60 años sin elecciones libres. Nicolás Maduro ha encarcelado a toda la disidencia venezolana. Y Daniel Ortega sólo pudo reelegirse al recluir a los candidatos presidenciales de oposición que podían destronarlo de una presidencia escriturada por tiempo indefinido.
Como respuesta a la grosería de Andrés Manuel López Obrador, la vocera de la Casa Blanca ha dicho que las invitaciones para la Cumbre de las Américas todavía no están hechas. Ojalá tomen la palabra a López Obrador y sea excluido también de la Cumbre a realizarse en la ciudad de Los Ángeles. Ampliaremos…

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México va por la cuarta regresión

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Con el autoritarismo, el centralismo y los intentos dictatoriales de López Obrador * Sus antecedentes son Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz y Victoriano Huerta, quienes se entronizaron en el poder * Claudia Sheinbaum en Chiapas, vergüenza morenista

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

El pasado 19 de noviembre, Claudia Sheinbaum estuvo en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.  Según la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, iba a impartir una conferencia magistral denominada “Políticas exitosas de Gobierno”. No hubo tal.

En realidad la aspirante a quinceañera frustrada vino a un acto abierto de proselitismo y de promoción a la marcha que el señor López tiene programada para el 27 de noviembre.

En su desaseada perorata se atrevió a censurar lo que a diario practica su jefe Andrés Manuel López Obrador: “Nunca regresar al pasado, al pasado de corrupción, al pasado de privilegios, siempre un paso más por la transformación del país”.

En su enésimo intento por quedar bien con quien la destapó vergonzosamente como una de las sumisas corcholatas, se atrevió a decir que los enemigos del régimen “hacen todo lo posible por regresar al poder fomentando el odio, la discriminación y la mentira contra el movimiento del Mandatario”.

Desde luego que esta improvisada oradora definió, con toda exactitud, el gobierno de confrontación, de odio, de discriminación y de mentiras que todos los días practica López Obrador desde sus Mañaneras.

El odio no lo puede ocultar el Peje cuando se refiere a sus adversarios. Incluso atenta en contra de la familia de los que se muestran como severos opositores.

Así sucedió en los días previos a la marcha del 13 de noviembre convocada por Claudio X. González en defensa del Instituto Nacional Electoral.

López Obrador arremetió no solamente contra uno de sus más acérrimos críticos, sino en contra del padre de quien es dueño de Kimberly Clark de México.

En un arranque de ira y de odio, López Obrador ofendió a la familia X. González. Sin el menor decoro ético y político se atrevió a compararlo con don Fidel Velázquez, viejo líder cetemista que por más de 60 años controló la central obrera desde uno de los sectores del PRI.

En su avalancha ofensiva aseguró que Claudio X. González padre era el Fidel Velázquez de los empresarios. Según López saltaba del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), a la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). Sólo que la diferencia entre Claudio X. González y López Obrador es manifiesta. Mientras aquél tiene ventas por 30 mil millones de pesos anuales y genera 42 mil empleos, López Obrador dilapida sin freno el patrimonio nacional y ha dispuesto personalmente de las prerrogativas otorgadas a Morena.

Destrozó el proyecto del aeropuerto de Texcoco cuyo costo total era de 150 mil millones de pesos, que al trasladarlo al Felipe Ángeles y en manos del Ejército, casi triplicó su costo con 415 mil millones de pesos.

El Tren Maya que originalmente tendría un costo de 150 mil millones de pesos, ya ronda la abultada cifra de 270 mil millones. Basta con señalar que en el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2023, el incremento en turismo es de 115 por ciento. Pero no porque se promueva a México en el extranjero, sino por la asignación de 143 mil millones de pesos para la terminación del Tren Maya, un proyecto que ya se anticipa fallido desde este momento.

Lo mismo sucede con la refinería de Tres Bocas, la cual originalmente costaría 140 mil millones de pesos y hoy tiene un desmesurado aumento de 400 mil millones de pesos. Con cada lluvia esta refinería que no refina ni un solo barril de petróleo, queda convertida en un estuario que la hará inoperante para siempre.

Suficiente estas tres obras para que Andrés Manuel sea el primer Presidente en la cárcel, como lo fueron los dos expresidentes costarriqueños, en una democracia a la cual López Obrador mostró su admiración, al asegurar que México debería tener organismos electorales como los del país centroamericano.

La respuesta le llegó de inmediato. El Tribunal Supremo de Elecciones del país tico entregó el premio “Cátedra a la Democracia” al Instituto Nacional Electoral mexicano, en la figura de su presidente Lorenzo Córdoba Vianello, por sus aportes a la democracia en México y en América Latina.

Dice la Sheinbaum también que los opositores a la 4T propagan mentiras en contra del movimiento del Mandatario mexicano. Debería de informarse  que a López Obrador se le tienen documentadas más de 70 mil mentiras, incontrovertibles, durante las Mañaneras en las cuales promueve el odio, la difamación y la diatriba en contra de los que se atreven a disentir de sus políticas equivocadas y sin rumbo.

Según la improvisada jefa de Gobierno de la capital de la República, México va en el camino correcto de la Cuarta Transformación. Es necesario corregirle la plana.  Con el autoritarismo, el centralismo y los intentos dictatoriales de López Obrador, México va por la cuarta regresión.  Sus antecedentes son Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz y Victoriano Huerta.  Es lo que quisiera López Obrador: entronizarse en el poder como lo hicieron sus antecesores, pero llegó tarde.

Claudia Sheinbaum tampoco tiene autoridad moral para hablar de anticorrupción. Cuando se encontraba casada con Carlos Ímaz, éste fue pillado en el momento que recibía fajos de billetes del empresario argentino Carlos Ahumada. Igual como fue exhibido René Bejarano, ‘El Señor de las Ligas’, y cercanísimo a López Obrador, al momento de guardarse apresuradamente cada billete obtenido ilegalmente.

Los dineros clandestinos le vienen al lopezobradorismo de partido y de familia. A Pío (pillo) López Obrador se le sorprendió en el restaurante Toks de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez y en su propia casa, al momento de recibir “aportaciones voluntarias” para el movimiento de su hoy hermano Presidente. Falso. Era para uso personal. Si hubiese sido para campaña, debió de haber sido reportado al Instituto Nacional Electoral, lo cual nunca aconteció.

Así que cuando Claudia Sheinbaum hable de odios, censura a la corrupción y mentiras en contra del gobierno lopista, primero debería de voltear a su propia realidad que lleva a México a la destrucción.

En contra de las tres corcholatas ya saltó a la contienda electoral Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República.  Acompañado por 13 senadores, realizó un evento en el que abiertamente manifestó sus pretensiones de ser el candidato de Morena, primero, y Presidente de la República después.

El evento lleva dedicatoria. Fue realizado en la Arena México, con la presencia de 10 mil seguidores. Saltó al ring como un serio contrincante en contra de las políticas destructivas, difamatorias y de encono de López Obrador en contra de sus adversarios.

Su discurso no tiene desperdicio cuando se refiere a la Cuarta Transformación: “Nadie puede condenarnos por pensar diferente y por tener pensamiento autónomo”, “Las descalificaciones generan división social”, “Se inventan enemigos donde antes había amigos”, “Estamos polarizados y debemos de llamar a la reconciliación”.

A partir de esos pronunciamientos, Ricardo Monreal presentó su Plan de Reconciliación entre los mexicanos, acompañado por su esposa María de Jesús Pérez Guardado.  Exactamente lo contrario de la división y el encono que día tras día promueve López Obrador.

Con ello cobra vigencia de nuevo la premonición de don Daniel Cosío Villegas, cuando advirtió en 1972, en su obra “El Sistema Político Mexicano”, que el PRI sólo podía ser derrotado por el mismo PRI. La ruptura vino cuando Cuauhtémoc Cárdenas formó la corriente opositora con la cual derrotó a Carlos Salinas de Gortari en 1988.

Hoy Ricardo Monreal representa la segunda ruptura del priísmo, pero dentro de Morena. Monreal ha roto ya con López Obrador. Pero no con Morena. Ampliaremos…

 

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HOJAS LIBRES

Protestan contra el INEpto de Palacio

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Fue un día memorable: INEvitable el triunfo de la democracia * En su fecha de cumpleaños, se le dio un adelanto a López de la severa oposición que enfrentará en su intento de someter al INE a sus caprichos y veleidades

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

Finalmente se dio respuesta ciudadana a los intentos golpistas de López Obrador para desaparecer al Instituto Nacional Electoral (INE) y asumir directamente el control de la elección presidencial en el 2024, así como la de diputados y senadores al Congreso de la Unión.

En más de 50 ciudades de la República hubo manifestaciones en contra de la amañada reforma electoral propuesta por quien se dice demócrata y de izquierda. Ni lo uno ni lo otro.

Pretende seguir los pasos de los asesinos Fidel y Raúl Castro en Cuba. Así lo ha demostrado al permitir que el dictador Miguel Díaz-Canel vulnerara la soberanía nacional al permitirle en la conmemoración del Día de la Independencia Nacional pronunciar el discurso oficial en nombre del pueblo de México.

Admira a Nicolás Maduro, el célebre represor venezolano, invitado de honor en su toma de protesta en agravio del pueblo de México. Exactamente igual como lo pretende el frustrado López Obrador en sus intentos de dictador. Y desde luego comparte los métodos del otro bandido asesino de Nicaragua, Daniel Ortega, presidente a perpetuidad que hace el uno-dos con su repudiada esposa Rosa Murillo, vicepresidenta de Nicaragua.

Sin embargo, el pasado domingo 13 de noviembre, se le dio un adelanto a López de la severa oposición que enfrentará de prosperar su reforma electoral, en sus intentos de someter al INE a sus caprichos y veleidades.

Sólo en la Ciudad de México concurrieron al menos 640 mil manifestantes para demandar respeto a la democracia y a las instituciones electorales. Sólo que, como siempre, los morenistas tienen otros datos. El porro Martí Batres, secretario de Gobierno de la Ciudad de México, en abierta mentira aseguró que el contingente fue de apenas 10 mil manifestantes, aunque las evidencias fotográficas y de videos reportan lo contrario.

Al unísono se oyó por toda la República: “El INE no se toca”, “Es un horror estar con Obrador”, “Sí señor, tú eres un traidor”, “Aquí y allá el INE seguirá”. Y en el estado de Chiapas la marcha culminó con el cántico al Himno Nacional y el Himno a Chiapas, en un gesto de verdadero nacionalismo. No como el pregonado por el farsante tabasqueño.

La convocatoria tuvo más eco de lo esperado. Reunió a las diferentes clases sociales, a las diversas ideologías y aun a los adversarios políticos, pero el mayor mérito de trascendencia fue la espontaneidad de la reunión de la República, sin acarreos como acostumbra el cada vez más deteriorado Peje.

Ni Claudia Sheinbaum pudo congregar a tanta gente, en el Monumento a la Revolución, a pesar de los cientos de camiones destinados a llevar a los forzados simpatizantes.

Claudia Sheinbaum se exhibió como una ridícula jefa de Gobierno. Pretendió minimizar las manifestaciones de apoyo al INE… y, desde luego, de abierto repudio de ese fracaso de gobernante llamado Andrés Manuel López Obrador.

Para muchos mal pensados, la activación de la contingencia ambiental fue para evitar que la gente saliera a las calles y se uniera a la marcha, pero le salió el tiro por la culata a la mandataria capitalina.

Sin ningún recato y de rodillas ante la cuarta regresión, se atrevió a afirmar ante una audiencia indiferente, que quienes se oponen a la reforma electoral pretenden continuar con los fraudes electorales. Poco afortunado el pronunciamiento de esta ignorante de la historia y las dificultades de los avances democráticos en el país.

A raíz de la fundación del INE, el PRI perdió la mayoría en el Congreso de la Unión en 1997, después de monopolizar durante 68 años los escaños del órgano legislativo. Y por primera vez un diputado perredista de oposición, Porfirio Muñoz Ledo, contestó el Informe Presidencial.

Sabrá este remedo de gobernadora que gracias al INE se han sucedido tres alternancias en la Presidencia de la República. La de Ernesto Zedillo del PRI a la de Vicente Fox en el 2000. La de Felipe Calderón a Peña Nieto en el 2012. Y la de Peña Nieto a López Obrador en el 2018.

Además, hoy gracias al INE Morena detenta 22 gubernaturas, incluida la que lamentablemente encabeza Claudia Sheinbaum. Seguramente López Obrador ya percibió que su desprestigio avanza y por eso quiere destruir al INE para evitar perder la elección presidencial.

La evidencia del prestigio del INE quedó a la vista. En tres elecciones siempre ganó la oposición como para que esta delincuente electoral pretenda imponer una mentira, desmentida por los mismos acontecimientos, en los que gracias al INE López pudo llegar a la Presidencia de la República.

Claudia Sheinbaum se abstiene premeditadamente de decir que su otro cómplice, Mario Delgado, usurpó la presidencia de Morena, mediante un escandaloso fraude partidario, cuando el verdadero vencedor había sido Porfirio Muñoz Ledo. ¿Quiénes son entonces los verdaderos perpetradores de fraude?

Calla también la Sheinbaum ante el electorado que 14 gobernadores de Morena fueron reconvenidos por el Tribunal Federal Electoral por entrometerse en esa farsa llamada revocación de mandato, para medianamente sacar a flote el fracaso de López Obrador, en una consulta que al pueblo no le interesó.

Sabrá también Claudia que López Obrador quiso justificar su perversa reforma electoral, al hacerle un reconocimiento al gobierno de Costa Rica por sus impecables procesos electorales. Eso, sin duda, es un aserto indiscutible sobre la democracia costarriqueña, al grado que al mismo tiempo el gobierno tico tenía en la cárcel a dos expresidentes. Es el camino que lleva López Obrador por dilapidar el patrimonio del pueblo de México.

No esperó el agresor de la democracia que su propuesta de parecerse México a Costa Rica se le iba a revertir inmediatamente. La presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones de ese país, Eugenia María Zamora Chavarría, otorgó al INE el premio “Cátedra de la Democracia”, por su aporte a la democracia en América Latina.

Sin mencionarlo fue una severa censura a López Obrador por las descalificaciones y diatribas en contra del órgano electoral mexicano.

Claudia Sheinbaum tampoco ha hecho pronunciamiento alguno sobre el grave atentado constitucional de Rosario Piedra Ibarra, al someter a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a los autoritarismos de López Obrador. En su afán por desacreditar al INE, Piedra Ibarra se atrevió a opinar sobre la reforma electoral, cuando que constitucionalmente le está prohibido.

La Comisión solamente puede emitir recomendaciones sobre actos de las autoridades administrativas que violen Derechos Humanos por parte de los Ejecutivos federal, estatales y municipales. Al emitir esa opinión, Rosario Piedra Ibarra ya no puede ni debe seguir como presidenta de la CNDH. La sumisión ante Andrés Manuel la invalida definitivamente como protectora de los Derechos Humanos.

Lo mismo debe de ocurrir con Claudia Sheinbaum.  Desde ya, el INE debe de cancelarle su intento de convertirse en candidata de Morena. La corrupción electoral es su signo distintivo. Tiene tapizado el país de propaganda en abierto desafío a la autoridad electoral a la cual difama y fustiga, en su intento por quedar bien con el señor López.

La corrupción electoral está a la vista. Evidentemente los gastos de campaña anticipada salen de las arcas de la Ciudad de México, mientras su peculio permanece intacto.

Así pues, a pesar de los intentos desesperados del otro delincuente electoral, Mario Delgado, de la propia Claudia y de López Obrador por desacreditar al INE y minimizar la respuesta ciudadana, hoy López perdió en definitiva su pretendida reforma electoral.

Ante la sumisión de la Cámara de Diputados y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, hoy el pueblo se convirtió en el equilibrio del poder presidencial.

Ampliaremos…

 

 

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Insaciable AMLO: Va por todo para controlar todo

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El Presidente quiere que volvamos al PRI de antes: Que el gobierno cuente los votos * El señor López pretende el control absoluto de las elecciones federales, locales y municipales. Es la consecución de un régimen autoritario sumido en la más profunda antidemocracia * Se regresaría a los tiempos en que se rasuraban las listas de electores, se hacía votar a los muertos, se propiciaba el cambio de domicilio de los votantes sin aviso previo

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

Cuando Andrés Manuel López Obrador compitió tres veces por la Presidencia de la República, su discurso central era el combate a la corrupción, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el respeto a los órganos autónomos responsables de los procesos electorales. Esta tríada permitiría competencia electoral y la designación de auténticos representantes populares.

Fue una de sus tantas 70 mil mentiras documentadas. Llegado al poder radicalizó su discurso, pero a la inversa.

Desató una ofensiva de todo organismo que no estuviera sujeto a su control político. Fueron destinatarios de estas agresiones el Instituto Federal de Telecomunicaciones, la Comisión Reguladora de Energía y el Consejo Nacional de Evaluación, porque publicó cifras reales del gran aumento de la pobreza en México, gracias a las erráticas políticas públicas de un gobierno fallido sumido en la corrupción.

Toca ahora su turno al Instituto Nacional Electoral (INE), institución encargada de organizar las elecciones, contar los votos y declarar quién ha resultado vencedor a un cargo de elección popular. Lo malo es que en su deformada personalidad molesta profundamente a López Obrador porque no tiene el control de los procesos electorales.

Así sucedió en Guerrero con el gángster de la política Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón en Michoacán, cuando el INE anuló sus candidaturas a gobernador por transgredir los mandamientos de la Carta Magna y los ordenamientos electorales, bajo la equivocada percepción de que la impunidad lopezobradorista los protegería.

Estas afrentas y otras más al ego lopista fueron suficientes para desatar el odio de quien debería ser factor de unidad, conciliación y concordia. Pero no. López Obrador es todo lo contrario. Promueve el discurso del odio en contra de todo lo que representa un obstáculo a sus caprichos y veleidades.

Con una reforma político-electoral amañada, pretende desaparecer al INE y hacerse del control de los procesos electorales nacionales, locales y municipales. Con el cuento de que el órgano electoral autónomo cuesta demasiado dinero, ahora propone que los consejeros sean electos por la ciudadanía, en un acto de la más grave tragedia nacional para la designación de sus representantes populares.

Contrasta con esta afirmación, la dilapidación permanente del tesoro público nacional y el atentado al Estado de Derecho. El INE tiene un presupuesto de 13,915 millones de pesos. De ese monto se dedicaron mil 275 millones para la farsa bufonesca de la fallida consulta de revocación de mandato. Ello significa que ese solo acontecimiento burlesco significó el 9 por ciento del presupuesto del INE.

Pero todavía más. Los programas electorales de López Obrador, disfrazados de ayudas sociales para Jóvenes Construyendo el Futuro, Apoyo para Adultos Mayores y Discapacitados, tendrán una erogación, al final del sexenio de 2 billones de pesos. Ello quiere decir que el presupuesto del INE es de apenas el 0.69 por ciento del gasto electoral “social” de López Obrador, pero lo realmente oneroso está en los 87 mil pesos que costará cada voto en 2024.

Y aún con estas cuentas Andrés Manuel pretende una reforma electoral en la que siete consejeros electorales sean nombrados de entre 60 por el voto popular: 20 propuestos por el Ejecutivo, 20 por la Cámara de Diputados y 20 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, además de la desaparición de los Institutos Electorales de los Estados de la República.

El señor López pretende el control absoluto de las elecciones federales, locales y municipales. Es la consecución de un régimen autoritario sumido en la más profunda antidemocracia. El Ejecutivo tiene ganada la elección de los consejeros, el Congreso está dominado por Morena y en la Corte tiene un colaborador sumiso en la figurita del que se ostenta como su presidente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. El golpe a la democracia es abierto y sin pudor al controlar al árbitro electoral.

Con esa reforma electoral lo que el demente de Palacio pretende es un órgano centralizado sujeto a sus caprichos y locuacidades. Lo primero es el control de padrón electoral por parte de la Secretaría de Gobernación a cargo del porro Adán López. Sería una regresión de 40 años en que la Comisión Federal Electoral, cuyo presidente era el secretario de Gobernación, tenía el control de las elecciones.

Se regresaría a los tiempos en que se rasuraban las listas de electores, se hacía votar a los muertos, se propiciaba el cambio de domicilio de los votantes sin aviso previo y también la reubicación repentina de las casillas para que los electores no supieran a dónde sufragar. Eso es lo que quiere el delincuente constitucional-electoral en funciones de Presidente.

Es tanta la soberbia que sus esbirros ni siquiera cuidan las formas, como lo hacía el PRI en sus tiempos de mayor delincuencia electoral. El traidor a la patria, Mario Delgado, no tiene freno gracias al discurso de amargura, frustraciones y resentimientos sociales de López Obrador. Este delincuente partidista (recuérdese que Porfirio Muñoz Ledo le ganó la elección para la dirigencia de Morena) ha dicho: “Hay que destruir al INE”. Y Adán López se ufana al amenazar: “Estos del INE que ya se van”.

El exceso llegó cuando la bandida transgresora de los Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra, emitió una recomendación, en la que sin pudor alguno calificaba al INE de “sabotear la voluntad del pueblo, hacer la ‘guerra sucia’ al gobierno y tener vicios que por siglos han manchado los procesos electorales”.

Esta remeda de defensora de los Derechos Humanos atentó flagrantemente en contra del orden constitucional. El Artículo 102, apartado B, de la Constitución federal, establece que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) únicamente puede expedir recomendaciones para autoridades administrativas: al Ejecutivo federal, estatal, municipal y todo el gabinete de estos tres órdenes de gobierno, especialmente a las fuerzas represivas del Estado mexicano.

Rosario Piedra tiene prohibición expresa de inmiscuirse en asuntos jurisdiccionales y electorales, so pena de ser procesada política y penalmente a esta delincuente confesa. Su mayor grado de vileza quedó demostrado al omitir promover la Acción de Inconstitucionalidad a que la obliga (así, la obliga) la fracción II del artículo 105 de la Carta Magna, en contra de la Ley de Militarización del país.

Es evidente que esta sicaria de los derechos humanos tampoco lo hará en contra de la reforma electoral. Es, desde luego, servil a López y traidora a los Derechos Humanos Universales.

Los consejeros Adalberto Méndez López y Jorge Alejandro Saavedra han desautorizado a esta desafortunada funcionaria. Aun cuando la Constitución prevé 10 consejeros de la CNDH actualmente funcionan solamente 7. Por unanimidad los 7 consejeros se pronunciaron en contra de la aberrante recomendación de Rosario Piedra Ibarra, al excederse en sus funciones constitucionales.

Por su parte el padre Mario Ángel Flores Ramos, director del Observatorio de la Conferencia del Episcopado Mexicano, ha manifestado que el papel del INE ha sido ejemplar y, por el contrario, todo lo que toca López Obrador lo destruye.

En el mismo sentido se han pronunciado sus correligionarios. Los obispos católicos de todo el país también han manifestado su preocupación por los intentos antidemocráticos de López Obrador.

Falta ahora saber si a Morena le alcanzarán los votos en el Congreso de la Unión para satisfacer una vez más los excesos de un Presidente que en cualquier país democrático y con equilibrio de poderes ya habría sido destituido. Ampliaremos…

 

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