Conecta con nosotros





ESPECTÁCULOS

El Chavo de Onda está esperando su camión como un niño sin amor, acompañado de su perro negro y callejero

Publicado

en

Ya son más de 5 décadas y El TRI sigue tan campante, vigente y muy fresco

 

FERNANDO GONZÁLEZ DOMÍNGUEZ*

 

Hace unos días concluyó la gira conmemorativa del 55 aniversario de la primera presentación pública del popular grupo de rock Three Souls in my Mind. La larga gira terminó prácticamente al cumplirse los 56 años de su irrupción en la escena musical de los años 70s del siglo pasado. El grupo original se escindió en dos, creándose con ello el TRI de Lora (parodiando al TRI de Bora del futbol mexicano) en los años ochenta. El baterista Carlos Hauptvogel conservó el nombre en inglés con menor éxito que el logrado por su compañero de secundaria José Alejandro Lora Serna, y por Celia García Guerrero, “su domadora”, a lo largo de más de 5 décadas.

El TRI celebró en la flamante Arena GNP este aniversario ante 65 mil adictos a la música y las letras de la agrupación comandada por el frontman poblano. Atrás, muy atrás, quedaron los días de la marginación y el desprecio por el rock en tu idioma. Se grabó un especial de televisión de este concierto por cierto, perdonando la obligada rima.

Durante 4 horas y alrededor de sesenta canciones de rock de su amplio repertorio además de “El Rey”, “Cielito Lindo” y la solemne interpretación del Himno Nacional Mexicano, Lora y los suyos retumbaron en las cercanías de Balbuena y los rumbos del Autódromo “Hermanos Rodríguez” de la CDMX.

Han pasado ya miles de horas y miles de rolas en estos cincuenta y tantos años y el TRI sigue fresco, vigente y tan campante como lo fue en su aparición en sus dos presentaciones en el “Festival de Rock y Ruedas” del año 1971 en Avándaro, Estado de México. Fue el único grupo que repitió presentación cerrando la mañana del domingo el festival gracias a la ausencia de más elenco. Es el único grupo vigente desde aquél lluvioso festival mostrando una sorprendente resiliencia a lo largo de tantos acontecimientos, tantos años y tantos cambios sociales.

Lora le dedicó una canción a la “Encuerada de Avándaro” primero identificada como Alma Rosa de Monterrey y luego reidentificada como Laura Patricia Rodríguez de Guadalajara. La chica se despojó de su blusa y exhibió su cuerpo a los cien o quinientos mil asistentes. Quedémonos con 150 mil pelados y peladas que gritaban en esa época: “Queremos rock”. (Un dato: Vicente Fox, entonces director de Mercadotecnia de Coca-Cola, y que más tarde portaría la banda presidencial, el hoy empresario agrícola “de avanzada” aportó el capital semilla o de trabajo para los organizadores del famoso Woodstock chilango, Luis de Llano y Justino Compeán. Los medios y el gobierno del partidazo tricolor envenenaron el ambiente mediático que se lanzó con todo a denostar el festival).

+ + + + + + + + + +

Conocí a Lora en los lejanos setentas gracias a la amistad con mi vecino Sergio Mancera, guitarrista entonces del icónico grupo de rhythm and blues El Hangar Ambulante de Sergio Villalobos, fallecido en plena juventud. Mancera fue invitado a integrarse con todo y su guitarra al Trhee Souls in my Mind en sustitución de Ernesto de León, amigo de todos los integrantes de ese grupo a quienes dejó “por motivos religiosos”.

Conformada de nuevo la alineación de las tres almas en mi mente (Alejandro Lora, Carlos Hauptvogel y Sergio H. Mancera) se sumaron otros músicos que con su saxofón, su violín y la armónica le dieron al rock y al blues un sonido muy peculiar. Se agregó el poderosos factor del idioma entonces despreciado por los medios masivos que paradójicamente sembraron entre los jóvenes menos favorecidos un gusto extremo por canciones en su propio idioma al no hablar ni jota de inglés, aunque sus ídolos se nombraran en ese idioma.

El Three Souls se escindió y se crearon dos agrupaciones. La primera conservó el nombre original y el comando de Charlie Hauptvogel. La segunda se llamó como siempre se le había llamado: TRI, así de simple y en español. Así le decían los fans, los empresarios, los músicos y hasta la abusiva autoridad que merodeaba los lugares de las de tocadas para “solicitar” un moche de las taquillas.

A raíz de esa incorporación, el requinto Sergio Mancera me invitaba frecuentemente a ver al TRI en los más diversos escenarios: bodegas, gimnasios, estacionamientos, deportivos, canchas de futbol y demás inmuebles ruinosos e inseguros que caían todos ellos en la categoría de los “hoyos funkys”, bautizados así por el escritor de la ONDA Parménides García Saldaña, de origen orizabeño y autor de “Pasto Verde” y “El Rey Criollo”, obras populares entre los chavos y que le valieron ese mote al joven literato.

Recluidos en esos antros; marginados de toda promoción radiofónica y mucho menos televisiva como grupos de rock en México quedaron condenados a las periferias de los escenarios, de los medios y de las presentaciones mas o menos organizadas en lo que podría llamarse conciertos masivos. No cabían en ninguna parte.

El TRI deambuló por las mal llamadas ciudades perdidas tocando en esos hoyos oscuros y mal olientes cuyo público adolescente y juvenil quedaba muy bien retratados en las letras de “Chavo de Onda” y de “Perro Negro”.

+ + + + + + + + + +

Antes de esa división, en el año 1980 como alumno de la carrera de comunicación, formamos un staff de televisión con el propósito de producir un documental sobre el rock en México como trabajo final de la materia en la Universidad Autónoma Metropolitana en la Unidad Xochimilco. (Por cierto, la UAM está cumpliendo en estos meses 50 años de fundación. ¡Nació la Metro cinco largos años después de que se fundara el Three Souls in my Mind!).

Nuevamente gracias a los buenos oficios del guitarrista del Conservatorio Nacional, mi amigo Mancera, pudimos llevar cámaras y micrófonos a diversas locaciones a donde se presentaba para grabar nuestro documental “Chavo de Onda”. Logramos entrevistas con Juan Villoro, Guillermo Briseño, Marcial Alejandro, entre otros músicos y analistas. La Productora Nacional de Radio y Televisión (Pronarte) de la Segob nos regaló pietaje en video de escenas musicales de grupos y orquestas extranjeros, no tenía nada de rock mexicano. Lo más valioso para “Chavo de Onda” fueron las muchas horas de grabación que logramos con Lora y los suyos en los escenarios menos imaginables.

Cada lugar era una fuente muy rica en imágenes y anécdotas. Cada tocada nos regalaba escenas y momentos muy apropiados para retratar en video las condiciones en las que se sucedían los conciertos de rock en nuestro país en esos tiempos.

Grabamos entrevistas y canciones (hoy le llaman videoclips o videítos) en arenas como la Revolución, la Cinco de Mayo y el Ferrocarrilero en el Tlatelolco de Paco Gruexxo. La Plaza de Toros “La Aurora” en Ciudad Neza. En el Deportivo Morelos de Ecatepec o un polvoriento solar en el “lejanísimo” Chalco.

En ese Edomex, en Santa María Atarasquillo, en los rumbos de Lerma, al grito de corre cámara fundimos todos los fusibles nada mas conectar nuestras luces lo que obligó a Alex Lora a cantar a capela un buen rato y a Charlie a prolongar sus solos de batería hasta restablecida la corriente media hora después. La intentona de suspender la tocada rápidamente se canceló con sólo mirar las caras de muy pocos amigos de cientos de chavos de onda que pagaban su boleto con extremo esfuerzo por un par de horas de relax. “Son toda nuestra vida”, nos dijo una groupie que traía cual corbata a tremenda serpiente viva que parecía estar también enojada como la audiencia. Échate un traguito “güero” me dijo la chamaca -yo moreno que soy- al acercarme una caguama de cerveza tibia. Me supo a gloria, pues la temperatura en el lugar era de 38 grados.

Alejandro Lora, capitán histórico del Three y del TRI gozaba mentándole la madre a la banda que asistía y recibía también con gusto los chiflidos y el “óorale, óorale cabrones” que le espetaban los de abajo -del escenario y de la vida- para que ya empezaran a tocar que para eso pagaron. Una vez echados a andar era muy difícil parar al TRI. Nunca -como Chente Fernández- dejaban de tocar si había personal bailando su cuatro por cuatro tan parecido al baile de los concheros del Templo Mayor. La razón única para despedirse de esos públicos era que había que rodar como las piedras a otra locación, a otro hoyo funky.

+ + + + + + + + + +

En el Reclusorio Oriente fui testigo de cómo presos chavitos le contaban al grupo que abogansters leguleyos se había vendido y los tenían atorados por asuntos menores e incluso injustos con tal de seguirlos exprimiendo hasta lo que no tenían. En descansos se acercaban y pedían a miembros del grupo que hablaran con los jefes para que revisaran sus procesos a todas luces abusivos y que les tenían encerrados y soltando mordidas por todo, quizá excepto la respiración que aún la maldad carcelaria no ha descubierto cómo sancionarla.

La mayoría de los reclusos se la pasaba echando desmadre y bailando al ritmo del ADO o del Metro Balderas. Lora comenta que ha visitado prácticamente todas las cárceles importantes de México. Confiesa emocionado el rockero que le satisface mucho ver cómo por un par de horas los espíritus se iluminan y se sienten libres mientras dura la música. Le gusta mucho llevar esas letras y esos cantos a esas almas que por un buen rato les quitan los grilletes y bailan sin descanso.

En la Arena México de la colonia Doctores, catedral del box y la lucha, estábamos grabando una entrevista al Jagger mexicano, el jefe Lora, cuando nos interrumpió un knock-knock en la puerta del “camerino”. Oscuro, estrecho y oloroso a campeones boxeadores o al Santo y el Blue Demon después de tres caídas, se escuchó: “Lora, tiene un minuto”. Alex se levantó al tiempo que un asistente abría la puerta. Era un jefe policiaco al decir de unas barras y unas estrellas en su uniforme que no porta la tropa de a pie.

El cantante acompañó al pasillo al coronel. Yo apuré una visita al sanitario que tenía postergada aprovechando la interrupción. Cuando pasé junto a ellos alcancé a escuchar que el policía en tono firme le decía que de ninguna manera podían cantar “Abuso de autoridad” y “Nuestros impuestos”. De regreso del baño atisbé que mi comandante en tono más amable se despedía satisfecho por su instrucción y le decía a Alejandro Lora: “Te lo encargo mi buen”.

Lora volvió al camerino sólo para enfundarse su chamarra de cuero como un auténtico Rolling Stone. Aun no usaba la imagen guadalupana frecuente en su indumentaria; tomó un trago largo de Anis del Mono para aclarar la garganta y se encaminó al escenario. “Luego le seguimos Juanito” (así me decía por el exfutbolista Juan Dosal, entonces colaborador de Guillermo Ochoa, líder de la televisión de entretenimiento matutino. Decía que nos parecíamos. Ve tú a saber, pensaba yo). Corrimos todos al escenario jalando cables y lámparas para grabar el concierto.

Se oyó fuerte y claro el primer acorde del requinto de Mancera, la nota poderosa del bajo eléctrico y un retumbar sonoro de tambores con la luz apagada. Al escucharse la voz grave de Lora se encendió un cañón de luz apuntando sólo a él. Los sonidos pararon para escuchar al cantante y líder: “Un güey de uniforme me acaba de pedir que no toque dos rolitas que sé que a ustedes les gustan mucho. Quiero decirles banda que al Three Souls nadie le dice qué tocar, así que ahí les van para empezar esas rolitas, aunque se enoje la chota.

“Vivir en México es lo peor. Nuestro gobierno está muy mal y nadie puede protestar porque lo llevan a encerrar… muchos azules en la ciudad a toda hora queriendo agandallar”.

A mitad de la canción abrimos la toma para ver al público. A minutos de iniciar la presentación del grupo se veía a los cuicos apretar su macana y su gorra contra el pecho para no ser desarmados por chavitos banda que lo único que querían era cotorrear y ya inundaban hasta los pasillos del coloso de la colonia Doctores.

Años más tarde sí hubo quien le pidiera a Lora que no tocara una rola: Le abrían el concierto en el Foro Sol a nada menos que a The Rolling Stones. En la primera fecha el TRI, además de todo su repertorio, cerró con “Ella es como un Arco Iris”. Con firmeza y agradecidos por el cover la agrupación inglesa les pidió que al abrir el segundo concierto no tocaran piezas de sus Satánicas Majestades, pues ellos las tendrían incluidas en su play list, como se dice ahora. Lora, en tono de broma, dijo “¡ah, pus que chinguen a su madre, no la tocamos!”. Tenían previsto cerrar con “Píntalo de Negro”. Ya no se tocó.

Al finalizar los conciertos fueron convidados a convivir con la tremenda banda en reconocimiento a su larga trayectoria, sólo un poco más breve que la de los Stones. Idolazos por cierto de todo aquel que paga por ver a su Tri simplemente. Caballeros los ingleses por ese reconocimiento y humilde Lora por no cabrearse por una petición mas que sensata. No venía de un policía sino de la más grande agrupación viva y debatible -quizá sean los Beatles- del máximo grupo musical de todos los tiempos. Nada menos.

+ + + + + + + + + +

Lora tiene una canción que hizo famoso el grito de “Agua mi niño”. Se refiere a la solicitud que desde el tapanco repleto de cartones de cerveza le hacía a su amigo Fidel, gerente, mesero y chalán de la cervecería “La Curva”. Alejandro vivió muchos años a unos metros de División del Norte y avenida Coyoacán, sitio de la famosa chelería de las de antes, no de las nais de hoy que le ponen gomitas y chilito del que no pica a la cerveza.

Me tocó un par de veces compartir la tarde de caguamas con Lora y con Mancera disfrutando el anecdotario de un rockero. Lora era banda de la calle como los protagonistas de sus rolas y de otros como la de Rockdrigo y su Metro Balderas o de Niño sin Amor o Perro Negro o el Vicioso del Rock. Ahí en “La Curva” escuchando las decenas de anécdotas entendí cómo Lora construía sus canciones.

“¡Que viva el rocanrol!”, grita Alejandro Lora cada que puede e invoca ahora desde el más allá a su mamá Eloísa Serna: “¡Mamá, pon la grabadora que está saliendo el TRI!”.

Rinde tributo cada que puede a su domadora Chela, arquitecta principal del éxito de la agrupación y solidez de la familia con su hija, la bella modelo Chela Lora. Siempre fiel a la Guadalupana, la pareja ha llegado a renovar sus votos matrimoniales en la mismísima Basílica de Guadalupe.

En el 50 aniversario del TRI, en la Plaza Morelos de Cuernavaca, se le rindió un homenaje por su trayectoria. Fieles seguidores le entregaron un busto y diplomas y reconocimientos varios. Se improvisó un concierto de 6 rolitas y se hizo público el agradecimiento de los morelenses por los donativos -hasta entonces secretos- de Lora a los damnificados por el sismo de 2017 en poblaciones del estado de Morelos. Calladito se vio mas bonito. Gesto bello. Impensable para una estrella del rock mexicana.

Después de décadas de marginación, resistencia y éxitos, el TRI cuenta con un Grammy por Trayectoria; con estatuas en Los Ángeles California y Puebla de los Ángeles o de Zaragoza. En Perú se les recibe “como si fuéramos Los Beatles”. Tienen discos de oro y sold-outs casi permanentes (a donde se presenten llenan). Han tocado en Europa y Sudamérica y en prácticamente todas las ciudades importantes de nuestro país. Gracias a su constancia y verdad el TRI sigue vigente 56 años después sin rival cercano y tan reconocidos por los públicos bravos de las colonias populares y las barriadas suburbanas.

Después de ser ignorados por los medios masivos durante gran parte de su trayectoria, el concierto de aniversario de hace unos días en el nuevo Estadio GNP (antes Foro Sol), pudo ser visto en red nacional en televisión abierta sin censura alguna. La edición de una hora permitió ver a Lora y los suyos mentarles la madre a su público y recordarle a la autoridad que siempre habrá quien con una guitarra y un micrófono le jalará las orejas, aunque crean esas autoridades de hoy y de antes, tricolores, azules o morenos que de nada les sirve. Larga vida al TRI.

 

***Director general de Factor D Consultores.

 

ESPECTÁCULOS

Exitosa la gira “Eterna e Inolvidable” de Edith Márquez

Publicado

en

Tributo a Rocío Dúrcal en el Coloso de Reforma * Interpreto canciones emblemáticas, icónicas de Dúrcal, de Juan Gabriel, y lo grabé en base al cariño, respeto y admiración que yo siempre he sentido por ellos, señala la cantante mexicana

 

ERIC GARCÍA

 

Edith Márquez, para alegría de sus fans, se presentará en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México el próximo domingo 15 de febrero de 2026 a las 19:00 horas, como parte de su gira “Eterna e Inolvidable”.

Sin duda alguna será una noche importante para la cantante mexicana en este recinto ubicado en Paseo de la Reforma.

Este evento representa su “sexta noche” en el Coloso de Reforma, consolidando su éxito con su público.

Cabe señalar que cumplió su deseo de rendir homenaje a Rocío Dúrcal con el disco “Eterna e Inolvidable” y de realizar una gira con el mismo nombre.

En su reciente álbum, Eterna e Inolvidable, incluye dos duetos, uno con Adriel Favela en el tema “Déjame Vivir”, y otro con Kakalo en “Y Nos Dieron las Diez”.

En “Eterna e Inolvidable” incluyó los hits musicales “Costumbres”, “Amor Eterno”, “Me Nace del Corazón”, “La Muerte del Palomo” y “Cuando Yo Quiera Has de Volver”, razón más que suficiente para realizar su exitosa gira por todo el país y llegará nuevamente al Auditorio Nacional el próximo 15 de febrero.

La producción del álbum estuvo a cargo de Kiko Cibrián, músico y productor de Luis Miguel.

“Kiko Cibrián obviamente encontró la fórmula perfecta para traer estas canciones al 2025. Son canciones emblemáticas, icónicas de Rocío Dúrcal, de Juan Gabriel, y lo grabé en base al cariño, respeto y admiración que yo siempre he sentido por ellos”, añade.

 

Continuar leyendo

ESPECTÁCULOS

Emilia Vizcarra, de brillante abogada a estrella de OnlyFans

Publicado

en

La transformación de Emilia: De una joven cultural a una chica escultural

 

ERIC GARCÍA

 

Emilia Vizcarra es una chica cultural con un cuerpo escultural.

Resulta que dejó su carrera de abogada para transformarse en una estrella de OnlyFans en México.

La influencer Emilia se volvió tendencia luego de aparecer en el podcast de Jorge “El Burro” Van Rankin, donde reveló detalles sobre su cambio de carrera de la abogacía a la creación de contenido en OnlyFans.

De acuerdo con la entrevista, Emilia estudió Derecho y ejerció como abogada antes de decidir explorar oportunidades dentro del contenido digital, donde logró posicionarse rápidamente como una de las creadoras mexicanas más reconocidas.

“Es mi libertad de expresión, porque es algo que yo ya había querido hacer por mucho tiempo y me había resistido mucho, porque sí trabajé por mucho tiempo como abogada, entonces pues obviamente eso es algo que iba a perjudicar el tema, pero es abismal la diferencia en cuestión de ingresos, referente a lo que se puede conseguir en la página como una profesión, superabismal. Pero fue gracias a que duré muchos años construyendo este personaje en redes sociales”, añade.

La influencer destacó que su incursión en la plataforma le permitió generar ingresos que nunca imaginó alcanzar dentro del ejercicio tradicional de su profesión, lo que impulsó su crecimiento económico y mediático.

“Pues para mí es otra forma de expresarme y pues sí se utiliza el cuerpo, pero realmente es una esencia que se trae y es algo que yo, como mujer latina, me siento orgullosa y me gusta reflejar eso. Y modelar es simplemente jugar con la cámara, posar con la cámara y algo que me ayuda es de que yo siento que la persona que me está tomando la foto es la persona que me está viendo a través del celular”, agrega.

Actualmente, Emilia cuenta con millones de seguidores en redes sociales, consolidándose como una figura influyente dentro del entretenimiento digital en México.

La espectacular Emilia Vizcarra, ni duda cabe, ya es la estrella más brillante del universo del entretenimiento.

 

Continuar leyendo

ESPECTÁCULOS

¡De maravilla el concierto de El Malilla!

Publicado

en

El cantante y compositor mexiquense la rompe y es la sensación musical * Fernando Hernández Flores, su nombre verdadero, consolida su posición en la escena musical con éxitos como “B de Bellako”, “Dime” y “Mami Tú” * De Valle de Chalco al Palacio de los Deportes, en donde promete ofrecer el show más grande de su carrera

 

ERIC GARCÍA

 

El Malilla, la sensación musical, estará, para beneplácito de sus fans, en el Palacio de los Deportes el 13 de febrero próximo y ofrece ser el show más grande de su carrera.

Todo indica que estará de maravilla El Malilla en el Domo de Cobre. Es un orgullo nacional, mexiquense para ser más exactos.

El cantante y compositor mexicano, originario de Valle de Chalco, Estado de México, es uno de los máximos representantes del reguetón mexa, así que no te puedes perder su concierto para que sientas su flow.

 

CONSOLIDADO MUSICALMENTE

El Malilla la está rompiendo con su estilo que mezcla ritmos urbanos con letras que capturan las experiencias del barrio.

Fernando Hernández Flores, su nombre verdadero, consolida su posición en la escena musical con éxitos como “B de Bellako”, “Dime” y “Mami Tú”.

El cantante mexicano marcó un hito histórico al ser el primer artista de reguetón mexicano en cerrar el escenario Sonora en Coachella 2025.

 

Continuar leyendo

DESTACADO

©2025 IMPACTO El Diario. Todos los Derechos Reservados.