Recibe el Premio Nobel de la Paz y supera al mandatario estadounidense Trump * La distinción es un golpe fulminante para el gobierno de Nicolás Maduro, quien -tarde o temprano- tendrá que dejar el poder, expresa María Corina * Gerardo Fernández Noroña critica el galardón otorgado a la opositora venezolana
MARCO ANTONIO FLORES***
El pasado viernes 10 de octubre, el Comité Nobel anunció que el galardón de la paz para este 2025 sería otorgado a María Corina Machado Parisca por su labor en la promoción de los derechos democráticos en Venezuela y “por su lucha para lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.
Con el Premio Nobel de la Paz a Machado Parisca, surge una esperanza de que el país sudamericano vuelva a vivir en paz, en un ambiente de libertad y democracia, para que acaben los asesinatos políticos que, desde que Hugo Chávez tomó el poder en 1988, se estiman en diez mil, así como miles de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales.
Este reconocimiento convierte a María Corina en la “virtual” ‘mejor presidenta del mundo’. Si bien su ambición personal no le da para desear el poder, su indiscutible liderazgo ahora es revalidado y reconocido por todos los países democráticos del mundo.
A Edmundo González se le considera el presidente legítimo de Venezuela desde julio de 2024, cuando ganó las elecciones presidenciales y cuyo abrumador triunfo fue desconocido por el dictador Nicolás Maduro, con una de las represiones más cruentas en contra de la mayoría del pueblo venezolano.

La gran artífice de esa victoria de la democracia en Venezuela fue, desde el principio, María Corina Machado, cuyo liderazgo llevó de la mano a Edmundo González.
Ella prefirió sacrificar el protagonismo personal en aras de su vocación democrática. Amenazada y perseguida por el gobierno de Maduro, lleva un año escondida en la clandestinidad.
El Premio Nobel es un reconocimiento al pueblo venezolano, a su valentía, resiliencia y resistencia para liberarse de una narcodictadura, que lo ha sometido durante 26 años y que ha obligado a casi 10 millones de venezolanos a abandonar su país.

El galardón del Comité Nobel para Corina Machado es una lección para otros países que viven bajo el yugo de la dictadura, como Cuba y Nicaragua, y a otras naciones que con gobiernos populistas de izquierda han estado cerca de esa ruta, como Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, y en menor grado -hasta ahora- Brasil, Chile y México.
Una lección para que los países de Latinoamérica sigan viviendo con las instituciones democráticas republicanas, como la separación de Poderes, el Estado de Derecho, la transparencia y con respeto a todas las libertades fundamentales, como la libertad de expresión y de prensa, y la garantía de elecciones libres y democráticas.
Este Premio Nobel dejó sorprendido para quien se autoproclamaba como el merecedor del mismo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con motivo de su plan de paz para Gaza.
Trump, con la violencia y represión que ejerce contra los inmigrantes, se convierte en “candil del mundo y oscuridad de su casa”.
El mandatario de la Unión Americana confirmó la tarde del viernes pasado que habló con Machado y calificó la conversación como “muy agradable”.
“La persona que realmente ganó el Premio Nobel me llamó hoy y dijo: ‘Estoy aceptando esto en tu honor, porque realmente te lo merecías’”, expresa Trump.
“Fue algo muy agradable de hacer. No le dije ‘entonces dámelo a mí’, aunque creo que ella podría haberlo hecho. Fue muy agradable”, bromeó el mandatario estadounidense.
“He estado ayudando a Machado Parisca en su camino”, agregó Trump.

“Venezuela necesita mucha ayuda, la situación es muy complicada. También podría decirse que el premio se otorgó para 2024 y yo era candidato presidencial en ese año”, comenta Donald… y sí tiene razón, pues el Premio Nobel se decide en enero de cada año y no en los meses previos cuando se revelan a los ganadores.
Funcionarios del gobierno de Trump han elogiado previamente la labor de María Corina Machado. Además, la administración ha denunciado en reiteradas ocasiones al gobierno de Maduro y ha desplegado una presencia militar en la región para combatir el narcotráfico, una campaña que, según analistas, busca debilitar y eventualmente desplazar a Maduro del poder.
El senador Marco Rubio, junto con otros legisladores, incluido el actual embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, nominó a Corina Machado para el Premio Nobel de la Paz en 2024.
“En nuestro trabajo como legisladores que luchan por la democracia y los derechos humanos ante regímenes dictatoriales en el hemisferio occidental y más allá, rara vez hemos sido testigos de tanto coraje, altruismo y sólido sentido de la moralidad como en Machado”, escribieron los legisladores en una carta en noviembre de 2024.
“El liderazgo valiente y desinteresado de Machado Parisca, y su dedicación inquebrantable a la búsqueda de la paz y los ideales democráticos, la convierten en una candidata muy merecedora de este prestigioso premio”, añadieron los legisladores de Florida.
El presidente Trump, antes de su toma de posesión en enero, dijo que María Corina Machado era una luchadora por la libertad que “¡debe mantenerse segura y viva!”.
El viernes pasado, Corina Machado dedicó su Premio Nobel “al pueblo de Venezuela y al presidente Trump por su apoyo decisivo a nuestra causa”.
SUS PALABRAS TRAS RECIBIR EL GALARDÓN
En entrevista con el diario español “El País”, al ser cuestionada sobre el significado que tiene este premio en un momento en que Venezuela atraviesa una de sus etapas más críticas, dijo: “Nunca hemos estado tan cerca de la libertad como en este momento. Hemos intentado todo lo que está en nuestra Constitución para poder preservar las libertades y después recuperar la democracia una vez que el régimen acabó con todas las instituciones y los derechos. Hemos protestado y nos han atropellado, atacado, agredido; hemos ido a elecciones, derrotamos el régimen y se robaron la elección. Hemos estado en múltiples procesos de negociación y el régimen en todos ha incumplido su palabra. De modo que estamos en un momento en el que hemos entendido que sólo la coordinación de fuerzas internas y externas frente a una estructura criminal es lo que permitirá que Venezuela pueda avanzar en la transición democrática. Y estamos en el umbral de ello”.
— ¿Cuál es su postura frente a los ataques y las maniobras militares de Estados Unidos frente a las costas venezolanas? ¿Teme que puedan poner en riesgo una solución pacífica en Venezuela?
“La única manera de que una estructura criminal finalmente ceda y acepte que tiene que irse es cuando le cortas sus fuentes de financiamiento. Esto es un régimen que se ha financiado del narcotráfico, del contrabando de oro, de armas, de seres humanos, del mercado negro, del petróleo. En el momento en que esos flujos comienzan a cerrarse, las estructuras empiezan a crujir. Eso es lo que está pasando en Venezuela hoy y eso es lo que tenemos que entender. Toda la gente que decía que no había que construir amenaza creíble, que no había que poner la fuerza por delante, pues fíjese todo lo que está ocurriendo. Eso ratifica lo que hemos dicho durante años: La libertad hay que conquistarla y frente a una tiranía de este tipo, requiere fuerza moral, espiritual y física. Estamos frente a la posibilidad real de que Venezuela realmente se libere y avance a una transición que va a ser ordenada, porque el 90% de la población quiere lo mismo. Que no nos digan que esto puede ser Libia, Afganistán o Irak, esto no tiene nada que ver”.
— ¿Cuáles son los términos de esa transición? ¿Cómo la vislumbra?
“Los venezolanos tienen confianza en que vamos a llevar adelante un proceso que va a poner a la gente en el medio, la verdad y la justicia. Pero hay que tomar acciones para facilitar este proceso. Las tomaremos y las presentaremos con absoluta rigurosidad y transparencia. Transparencia ante el país. No hay nadie más interesado que yo en que este proceso avance rápido, de manera ordenada y con el menor costo posible. Maduro decide si lo toma o lo deja, pero va a salir con o sin negociación”.

REACCIONES DE SHEINBAUM Y FERNÁNDEZ NOROÑA
La Primera Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se negó a felicitar a Machado.
En su Mañanera del Pueblo, la Mandataria fue cuestionada en al menos dos ocasiones sobre el tema, pero en ninguna de ellas dio una respuesta detallada.
Primero se le preguntó sobre la destitución de Dina Boluarte como presidenta de Perú y sobre el Nobel de la Paz para Machado Parisca.
Sheinbaum Pardo respondió sobre la situación en Perú al exigir un juicio justo para el expresidente Pedro Castillo, pero, en cambio, se abstuvo de hacer algún comentario sobre María Corina Machado.
Sólo se limitó a expresar: “Nosotros siempre hemos hablado de la soberanía y autodeterminación de los pueblos. No solamente por convicción, sino porque así lo establece la Constitución. Y me quedaría hasta ahí el comentario”.
Tras un breve silencio, la titular del Poder Ejecutivo federal sólo agregó la frase “Sin comentarios” y dio por finalizado el tema.

En cambio, el senador Gerardo Fernández Noroña, reconocido por ser fan de Nicolás Maduro, desató polémica al criticar el Premio Nobel de la Paz otorgado a la opositora venezolana Corina Machado, reconocida por su lucha por una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.
En su cuenta de X (antes Twitter), el legislador lanzó una dura crítica contra quienes celebraron el galardón.
“La derecha mexicana está en su máximo éxtasis con el nombramiento de Machado como Nobel de la Paz… ¡Extrema izquierda! No demuestres tu ignorancia de tan fea manera”, escribió.
Fernández Noroña calificó el reconocimiento como un acto autoritario y añadió con ironía: “El próximo año le darán el Premio Nobel de la Paz a Alito Moreno y a Lilly Téllez. Ciertamente, el mundo al revés”.

Así se expresaron dos de los principales líderes de la “izquierda” que gobierna México. Reza el refrán popular: “Dios los hace y ellos se juntan”.
Para muchos expertos, el reconocimiento a María Corina Machado Parisca es una distinción también al movimiento opositor que encabeza y todo indica que, tarde o temprano, vendrá la salida de Nicolás Maduro del poder venezolano. Al tiempo.
***Académico y consultor.