Connect with us

LA REVISTA

¿Revolución o manipulación de conciencias?

Published

on

Se sigue viendo a un México con hambre y con sed de justicia * Ante la falta de resultados, surge Luis Donaldo Colosio Riojas como una opción real para llegar a la Presidencia de la República… ¡sería una oposición verdadera que uniría a la oposición!

POR MARKOFLOS***

Es el 6 de marzo de 2024, la candidata “oficial” del partido en el poder, Claudia Sheinbaum Pardo, ante un Zócalo atiborrado, en el que se calcula se han reunido 250 mil personas para manifestarle su apoyo, pronuncia un discurso para relanzar su campaña a cuatro meses de las elecciones.
Esto ocurre luego de que Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal quisieron sabotear su candidatura y ahora son candidatos a la Presidencia por el PVEM y Fuerza por México, respectivamente, en tanto Ricardo Anaya acusa desde el Reclusorio Oriente que es un preso político.
Los medios de comunicación nacionales destacan, del discurso de la candidata Sheinbaum, lo siguiente: “Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales. Yo veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan… Yo veo un México convencido de que ésta es la hora de las respuestas; un México que exige soluciones…”
Este escenario, “imaginario”, viene al caso por lo que está ocurriendo a fines de 2021. El Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien encabeza el gobierno de la Cuarta Transformación, celebró, el 1 de diciembre de 2021, tres años de haber llegado a la Presidencia de México y ante un Zócalo atiborrado con 250 mil asistentes que vitorean y apoyan a su Presidente, se enteran que “las bases de la Cuarta Transformación ya se lograron”.


Afirma el Poder Ejecutivo que “no habrá marcha atrás en la transformación, porque ya se logró la revolución de conciencias”.

¿DE QUÉ TRANSFORMACIÓN SE HABLA?
La mayoría de los periodistas e intelectuales “conservadores” reconocen que la aceptación y polularidad del Presidente es muy alta, casi llega al 60 según última encuesta difunda por Reforma.
Al tiempo, estos conservadores y organizaciones políticas, como la Alianza Va por México (PRI-PAN-PRD) y el recién creado Frente Cívico Nacional, se preguntan y le preguntan a AMLO: ¿Cuáles han sido los logros de su gobierno? ¿Revolución de conciencias o manipulación de conciencias?
Y otra interrogante: ¿De qué cambio o transformación se habla? Si transformar se define como una “Acción o proceso mediante el cual algo se modifica, altera o cambia de forma manteniendo su identidad”. Implica un cambio económico, político y educativo-cultural.
Pero hasta ahora estos tres aspectos del cambio social no han cambiado para mejorar. En lo económico, en la reciente reunión trilateral T-MEC, AMLO reiteró que la integración económica regional de América del Norte debe ampliarse para competir con China.
Un detalla a resaltar y no olvidar que el TLCAN, originalmente impulsado por el ex mandatario Carlos Salinas de Gortari desde 1994, es la expresión más simbólica del “neoliberalismo”, algo que siempre ha criticado López Obrador y ahora lo presume la 4T como un gran logro.

FUTURO NADA HALAGADOR
Las predicciones de la economía nacional para 2022 no son buenas, tendremos la mayor inflación, la menor inversión extranjera y el menor crecimiento económico en 20 años. En lo político estamos retrocediendo a los mejores tiempos del partido único, la antidemocracia y el poder mega-constitucional del Presidente, mostrado recientemente en la aprobación del presupuesto en el Legislativo “sin modificar una coma”. Un burdo rechazo al diálogo, la concertación y la inclusión de las minorías en la visión de país.
En educación, salud, seguridad, cultura, investigación científica, energía y medio ambiente, son de sobra conocidas las “contrarreformas”, que se traducen en retrocesos y daños irreversibles para el futuro del país.
Se afirma en el tercer aniversario de la 4T que “los pobres y la justicia son la prioridad”. Reiterar “Primero los pobres” es digno de aplaudirse y eficaz para ganar popularidad. Sin embargo, incrementar su número y no acertar el sacarlos de su estatus, ¿es acaso una mentira? En México más de la mitad, 66.5 millones, vive en situación de pobreza y pobreza extrema. Casi 6 millones de nuevos pobres entre 2018 y 2020, reconocidos oficialmente por el Coneval. El número de mexicanos en situación de pobreza pasó de 51.9 millones a 55.7 millones y el porcentaje de la población en pobreza extrema pasó de 7% a 8.5% en el mismo lapso para un total de 10.8 millones.
En materia de impartición de justicia, en el ámbito del Poder Ejecutivo no hay avances. Fue una ilusión tener una Fiscalía General de la República (FGR) “autónoma”. Los casos Lozoya, Robles, Cabeza de Vaca y Anaya son ejemplos de impartición de justicia, con obvios sesgos políticos.


En materia de seguridad ya llegamos al récord histórico de más de 200 mil homicidios dolosos. La Guardia Nacional ya cuenta con un número inusitado de 100 mil elementos y 182 cuarteles, y no se han logrado reducir los prricipales delitos vinculados con el narcotráfico y la delincuencia organizada.
En el caso de los programas sociales, AMLO ha mostrado su habilidad y pragmatismo para reconvertirlos en programas con objetivos clientelares electorales. A eso se atiene con miras al 2024, cuando afirma que “el 70% de los hogares de México está inscrito en cuando menos un programa de bienestar o se beneficia de alguna manera del presupuesto nacional”. Ninguno de los actuales programas ha demostrado combatir de fondo la pobreza. El único Programa social que gozaba de prestigio internacional “Solidaridad-Prospera”, que habia pervivido 4 sexenios, con resultados que científicamente probaban abatimiento de la pobreza, fue suprimido por este gobierno.

CORRUPCIÓN A TODO LO QUE DA
Las afirmaciones del Presidente Andrés Manuel de que se combate la corrupción y que el signo de su gobierno es la austeridad resultan inciertas. El 70% de compras de este gobierno se ha hecho mediante adjudicaciones directas. El lujo de vivir en Palacio Nacional, los escándalos y exceso de sus hijos no son muestra de Austeridad Republicana. Además el “Decretazo”, que acaba de emitir hace unos días, cierra la puerta a la transparencia y rendición de cuentas y abre la puerta a la opacidad con mayor corrupción e impunidad.


Lo anterior aunado a los escándalos de corrupción de colaboradores y familiares como Manuel Bartlett, Irma Eréndira, Pío, la prima, Octavio Romero, etc.
Cómo explicar la gran “aceptación” del Presidente en las encuestas si más que logros del gobierno de la 4T hay retrocesos. Los analistas coinciden en afirmar que lo que el pueblo sabio tiene es una “falsa percepción de la realidad”. Habrá que reconocerle a AMLO su habilidad para dominar un concepto esencial en la teoría del “cambio social” que es la “comunicación”. Es esencial la comunicación para sanar las heridas individuales y colectivas y puede ofrecer la percepción de que en lo colectivo vamos hacia un cambio que permita el reconocimiento de cada cual como individuo, comunidad o cultura a través de la participación socio-política para enriquecer su memoria e intervenir en su vivir.
Sus ‘mañaneras’ han resultado una estrategia de comunicación efectiva para la “percepción” de millones de mexicanos que a diario escuchan “de rebote” en las notas de prensa de todo el día, que su Presidente trabaja mucho y está en todos los temas nacionales, con su narrativa de “los malos conservadores corruptos están contra el pueblo y son los culpables de todos los males del país”.
No sólo los conservadores cuestionan resultados de este gobierno, Cuauhtémoc Cárdenas opina que a tres años del gobierno de la 4T predominan los rezagos y la falta de propuestas para resolver los problemas del país. Agrega que “los resultados de un gobierno se miden por logros, sin duda alguna. No hemos logrado revertir la tendencia que traíamos desde hace cuatro décadas”. También advirtió que quienes aspiran a la candidatura levanten la mano y digan por qué quieren llegar a la Presidencia.
A la mitad del gobierno de la Cuarta Transformación, vale la pena que millones de mexicanos nos preguntemos si estamos inmersos en una auténtica “transformación”, o es que estamos siendo partícipes de una gran “simulación”.

COLOSIO RIOJAS, LA REVELACIÓN
En este contexto son dignos de analizarse los “sorpresivos” resultados de una encuesta que publicó el periódico Reforma, el pasado 2 de diciembre, en la que en las preferencias como posibles candidatos a la Presidencia para 2024 aparece Luis Donaldo Colosio Riojas en tercer lugar
El resultado de la encuesta fue: Ebrard, 31%; Sheinbaum, 30%; Colosio, 27%; Anaya, 16%; Monreal, 12%; Samuel García, 10%; Del Mazo, 10%.


Asimismo, las preferencias por partido señalan: Morena, 58%; PAN, 29%; PRI, 25%; MC, 25%; PVEM, 16%.
Otro dato interesante es el porcentaje de encuestados que NO conocen a los posibles candidatos. En orden ascendente: Anaya, 18%; Ebrard, 28%; Sheinbaum, 38%; Colosio, 44%; Del Mazo, 50%; Enrique Alfaro, 60%; Monreal, 61%; Samuel García, 64%; Alejandro Moreno, 70%; Mauricio Vila, 74%; Francisco Domínguez, 76%; Adán Augusto López Hernández, 76 por ciento.
A reserva de las sorpresas y decisiones políticas radicales que nos podría deparar el año 2022 con el Presidente AMLO, la hasta ahora inexistente oposición ya tiene elementos para irse posicionando.
La posibilidad de arrebatar a Morena la Presidencia para 2024 sólo se puede dar por un sexenio sin resultados y mediante la unión en torno a un solo candidato.
La ecuación está muy clara. Es una simple suma de PAN 29%, PRI 25%, MC 25%, da un total de 79% contra 58% de Morena.
En medio, el Frente Cívico Nacional y organizaciones de la sociedad civil sólo deben acertar al candidato más idóneo y comprometer un gobierno de “coalición”, que además conlleva un tema pendiente en México: la añorada y anhelada “transición”. Sería la mejor opción para la “unidad nacional”, el regreso al crecimiento económico, el bienestar y prosperidad de millones de mexicanos.
Por lo anterior, el “escenario imaginario” que relatamos en el primer párrafo de este artículo cambiaría de protagonista. En lugar de Claudia Sheinbaum podría ser Luis Donaldo Colosio Riojas quien pronunciara el discurso de su padre Luis Donaldo Colosio Murrieta en versión 2024.
En 2024 México necesitará un verdadero líder y jefe de Estado, capaz de realizar las más grandes hazañas -sobre todo en tiempos de adversidad- para llevar a buen puerto a su pueblo. O puede ser que el “pueblo” aún podría preferir a un demagogo populista, que en su afán de conservar el poder es capaz de las peores mentiras y perversidades para dividir al mismo pueblo, sembrar la discordia y llevar a su país al retraso, a mayor pobreza e inseguridad.
De aquí a 2024 diríamos con Miguel de Cervantes: “Cosas veredes, Sancho, que farán fablar las piedras” para referirse a algo que nos causa sorpresa o perplejidad.

Académico y Consultor***

HOJAS LIBRES

AMLO ya prepara su discurso de fraude electoral para 2024

Published

on

El Presidente no sabrá perder, como lo hizo en 2006 y en 2012 * La marcha del 27 de noviembre fue su ‘práctica’ para su movimiento de insurrección * El Presidente olvida que el robo de urnas siempre lo hace el gobierno para mantenerse por décadas en el poder, pero jamás la oposición

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

Andrés Manuel López Obrador ya percibió la derrota electoral para el 2024. Su violencia verbal, su espíritu de polarización, de confrontación y sus mensajes cargados de odio lo definen como el promotor de la antidemocracia. Aunque se dice de izquierda y con ese falso discurso llegó a la Presidencia de la República, sus actos, sus mensajes y su comportamiento son de un franco autoritarismo muy cercano al fascismo.

Opositores y detractores a su gobierno no tienen derecho a pensar diferente. En un acto de barbarie política ha amenazado que si las cosas no salen como él quiere habrá graves y serios problemas en México, problemas que desde luego serán auspiciados desde su fallido gobierno. Peligrosísimo pronunciamiento porque recuerda a la Italia de hace 100 años cuando Benito Mussolini se entronizó en el poder.

Se atreve a insultar y difamar a las instituciones electorales porque no se apegan a sus caprichos y a los contendientes con posibilidades de ganar la elección presidencial en el 2024. Su demencia personal y política lo llevan a asegurar que en 2024 se prepara un fraude electoral. Es la advertencia anticipada de no reconocer algún triunfo si éste no le favorece.

Igual que en 2006 y en 2012 López no sabrá perder. Cierto que en aquél año la contienda presidencial estuvo muy reñida. Felipe Calderón apenas pudo imponerse por una diferencia de 0.52 por ciento. Pero con Peña Nieto López perdió por paliza, con un distante 7 por ciento imposible de revertir.

Habría que recordarle que los fraudes no se hacen desde la oposición. Cuando un opositor derriba al poder en funciones, un solo voto de diferencia es suficiente para legitimar el triunfo. En cambio un resultado, por holgado que sea, del candidato oficialista, siempre estará sujeto a la especulación y la sospecha, sobre todo en un régimen antidemocrático como el que lidera y representa Andrés Manuel López Obrador.

Andrés López desconoce el sentido y las lecciones de la historia. Benito Juárez pudo reelegirse cinco veces porque era Presidente y no opositor.  Porfirio Díaz se mantuvo 30 años en la Presidencia al detentar el control electoral, hasta que la Revolución maderista lo expulsó del país. El mismo mártir de la democracia, Francisco I. Madero, ganó con el 100 por ciento de los votos, cuando Porfirio Díaz había perdido el poder y se había embarcado rumbo a Francia. Lo mismo hizo Venustiano Carranza que pretendió perpetuarse en la figura de uno de sus incondicionales, Ignacio Bonilla, y terminó ejecutado.

Álvaro Obregón con el apoyo del presidente Plutarco Elías Calles, se reeligió y también terminó asesinado. Manuel Ávila Camacho pudo ser presidente porque contó con la complicidad de ese baluarte de la institucionalidad, Lázaro Cárdenas.

Así, las lecciones de la historia derriban por completo los intentos golpistas anticipados de López Obrador, empeñado en imponer a una de sus destartaladas corcholatas.

Ya ha tenido dos severas llamadas. La primera cuando en 2021 perdió el 38 por ciento del electorado. De sus 32 millones de votos en 2018, López apenas pudo rasguñar en 2021, el umbral del 62 por ciento de la votación nacional.  Cierto que una elección intermedia no tiene la misma connotación de una presidencial. Sólo que López ha presumido de una popularidad que realmente no tiene. Si así fuera la votación de ese año habría ratificado su presidencia en el 2018. Y no fue así.

La segunda llamada le llegó cuando el 13 de noviembre la sociedad civil, bajo la convocatoria de Claudio X González, le dio otra lección hasta entonces desconocida por la soberbia lopezobradorista. Marcharon espontáneamente en la Ciudad de México entre 645 mil y 850 mil ciudadanos. Y en todo el país fueron más de un millón de defensores de la democracia en la figura del Instituto Nacional Electoral: “El INE no se toca.”

Como frágil respuesta al repudio del gobierno de López, éste movilizó a los 22 gobernadores morenistas para -según él-concentrar a un millón de “simpatizantes a su causa”. La diferencia entre la marcha 13N y 27N es que la primera no costó un solo peso, en cambio la de López representó un fraude a la nación de 2 mil millones de pesos. Esa es la honestidad valiente de un delincuente social y electoral.

Después de 10 horas de esperar los acarreados en el Zócalo de la Ciudad de México, arremetió contra el pueblo al obligarlos a escuchar un discurso de una hora y 37 minutos plagado de mentiras, confrontación y fantasía.

Recordó aquélla demagógica perorata de 1998, cuando Fidel Castro -el demagogo, mentiroso y asesino- de siete horas y cuarto en el Parlamento Cubano cuando se consumó una farsa más para ser elegido presidente de Cuba hasta el año 2003. Algo que Lopitos hubiese querido: Reelección directa en su persona y no en una de sus hasta hoy sumisas corcholatas.

En su cuarto “informe de gobierno” López sumó una más a sus 70 mil mentiras, pero evadió la realidad de un gobierno fallido.  A sus logros se oponen sus fracasos. Ha atentado en contra de los tres pilares de la satisfacción social. En educación desapareció las 27 mil escuelas de tiempo completo y las estancias infantiles. Con ello privó a los niños mexicanos del único alimento que recibían en todo el día y quitó a los padres la posibilidad de que sus hijos estuvieran en un lugar seguro mientras ellos trabajaban.

En salud ha atentado en contra de la seguridad social de la población, al sustituir el Seguro Popular por el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi). Hoy gracias a las ocurrencias de López Obrador, 16 millones de mexicanos se han quedado sin acceso a los servicios de salud, cuando que el Seguro Popular atendía a quienes carecían de Seguro Social y de ISSSTE.

López escondió deliberadamente que el presupuesto en medicinas disminuyó en un 25.3 por ciento y en vacunación el 53 por ciento, con lo que se quedaron más de 10 millones de mexicanos sin la inmunidad del coronavirus. Pero el indicador más grave que identifica el genocidio sanitario del gobierno lopezobradorista es que en 1991 la esperanza de vida en México era de 75 años y actualmente se ha reducido a 71 años.

Resulta ofensivo y vergonzoso que los padres de los niños con cáncer reclaman la falta de medicamentos mientras López Obrador sigue con su aventura sin destino del aeropuerto Felipe Ángeles, el Tren Maya y la refinería de Tres Bocas, en los que se ha gastado inútilmente un billón de pesos.

En el exceso de su megalomanía ha definido su política social como humanismo mexicano, cuando que los índices de pobreza han aumentado, en tanto que la salud y la educación se deterioran todos los días. En el gobierno de López se han sumado a la pobreza seis millones de mexicanos.

En ese falso humanismo, Claudia Sheinbaum, la corcholata más rastrera de López Obrador, ha definido ese humanismo como la capacidad del Presidente para otorgar satisfactores sociales a través de sus programas asistencialistas de jóvenes construyendo el futuro, adultos mayores y discapacitados.

Sheinbaum evade reconocer que el humanismo de su jefe López es el mismo corporativismo priísta para mantener una clientela electoral segura que cuesta al país un billón de pesos. Esos programas sociales son los nuevos CNOP, CTM y CNC, los tres sectores del PRI que garantizaban acarreados y votantes como hoy se practica en el lopezobradorismo.

La tercera y última llamada le llegará a López Obrador con la pérdida de la Presidencia de la República en 2024. Ampliaremos…

 

[email protected]

 

Continue Reading

EN PRIMERA PERSONA

Las marchas, su ‘modus operandi’; pero gobernar NO es lo suyo

Published

on

El ardido AMLO jugó con fuego; ¿acaso buscó ser mártir? * El Presidente y simpatizantes corrieron riesgos en una marcha desbordada; la vigilancia “disfrazada” quedó muy superada • Si nadie del gabinete previó un escenario así, cuánta ineptitud • Siempre recurre a las movilizaciones ante las derrotas electorales y las que considera afrentas de los ciudadanos • Sólo unas horas le duró el encanto, pues oposición bateó la reforma; quédense con su INE, respondió el Ejecutivo federal • Rechazó la reelección; aunque quisiera, la ley se lo prohíbe

 

MAURICIO ORTEGA CAMBEROS

 

Como pez en el agua, el Presidente Andrés Manuel López Obrador vivió la marcha y el carnaval que él mismo se organizó el pasado domingo 27 de noviembre, después de que su ego y vanidad fueron heridos por la manifestación de ciudadanos, dos semanas antes, al rechazar su propuesta de reforma electoral con la que pretendía o pretende todavía dinamitar al INE y al TEPJF.

Lo sabe él y lo saben todos los mexicanos: lo suyo, lo verdaderamente suyo es la movilización de masas. Entre bromas, AMLO aceptó ser “el rey de las marchas”, aunque obvio no ha dejado claro lo de “El Señor del Cash”. Y como no ha de ser así, pues desde siempre el tabasqueño ha hecho de las manifestaciones populares su ‘modus operandi’ para mantenerse vigente políticamente, a pesar de los numerosos reveses electorales que ha tenido a lo largo de su carrera. Como priísta, perredista y morenista, ha conocido cómo se tejen y organizan las expresiones de inconformidad, eso sin importar que le asista o no la razón.

No todo fue fiesta, pues por momentos el propio Presidente López Obrador y Adán Augusto López no pudieron ocultar su preocupación, ya que la movilización se salía de control ante el acecho de miles de personas al Ejecutivo federal.

¿Y de gobernar? A lo largo de más de 4 años de llevar las riendas del país también ha quedado de manifiesto que eso NO es lo suyo. Más que resultados positivos y promesas cumplidas, López Obrador ha dividido aún más a los mexicanos. La sociedad está peleada y en polos opuestos. Están, por un lado, los que todo le aplauden y celebran, incluso los desatinos y errores; y por el otro, los que todo le rechazan y critican, incluso en lo que tiene razón. Es el todo o nada. Esto alentado desde Palacio Nacional.

No le importó al Presidente poner en riesgo su integridad física con tal de que la gente lo rodeara, se le acercara, lo abrazara, besara, le estrechara la mano y le entregara todo tipo de peticiones, felicitaciones y regalos. Se sintió, en serio, como “el mesías”. El riesgo fue mayúsculo, pero no sólo del ciudadano Andrés Manuel, sino del mismo Presidente de la República. Qué decir del riesgo que corrieron sus simpatizantes: una desbandada, un callejón sin salida o la caída de alguien hubiera precipitado alguna tragedia. Claro, no sucedió, pero qué necesidad había en ello.

Claudia Sheinbaum (abajo a la izquierda) intenta inútilmente de llamar a la calma. Al primer círculo de seguridad, compuesto por mujeres, lo seguía el de militares “disfrazados” de ciudadanos simpatizantes de AMLO.

Todo se justificó con tal de que México y el mundo fueran testigo de cómo “el pueblo bueno” quiere a López Obrador. Amor con amor se paga, se ufana siempre. Pero qué tal que el Mandatario hubiera sufrido algún accidente o percance involuntario. Por ejemplo, un apachurrón más fuerte de los que sufrió, un golpe por descuido, o un tropezón y luego ser pisoteado, por ejemplo. AMLO ya no es un joven y su salud hubiera estado comprometida.

Es obvio que el Presidente no iba solo. “El pueblo me cuida”, ha sostenido siempre y tiene algo de razón. Pero fue obvio que elementos de las Fuerzas Armadas, de la Guardia Nacional y la policía capitalina iban “disfrazados” de civiles para implementar varios cinturones de seguridad. Aún así, fueron superados y las imágenes y videos dan testimonio de esto.

Apenas comenzaba la marcha (con Andy, uno de los hijos del Presidente al frente) y la cara de los elementos de seguridad ya era de desesperación ante el tumulto que tenía rodeado al Ejecutivo federal.

Y hay, además, otro elemento. ¿Qué tal si un desquiciado (como Mario Aburto Martínez) hubiera intentado atacar al Presidente de México? Es posible que lo hubiera logrado. ¿Y entonces qué? Eso tuvo que discutirse días antes de la marcha en la reunión del gabinete de seguridad y en el propio despacho presidencial. Si no fue así, cuanta irresponsabilidad. ¿En manos de quiénes estamos?

Andrés Manuel López Obrador jugó con fuego. Expuso su integridad física y la investidura que él representa. Hoy, gracias a Dios, no estamos hablando de un magnicidio o de un Presidente herido. ¿En verdad valió la pena correr ese riesgo? Todo indica que sí. ¿Por qué? Como lo de gobernar y dar resultados NO es lo suyo ¿será qué a AMLO le gustaría pasar a la historia de la nación como mártir, así como lo fueron Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón, y Francisco I. Madero?

 

SUEÑOS DE GRANDEZA

Lo anterior no es descabellado ni alejado de la realidad. En más de una ocasión, López Obrador ha presumido que algunas de sus características personales se asemejan a las de ¡Cristo Jesús! Cuánta vanidad y soberbia. Es obvio que los hombres (gobernantes o no) van escribiendo su pasar por esta vida y en este mundo con su diario caminar, con sus acciones. Son otros, los que al paso del tiempo se encargan de resumir su vida y hasta de calificarla. Pasar a la historia como el Presidente de un país es un hecho ya asegurado. El asunto es cómo lo registrará la historia: bien, mal o regular; corrupto, inepto, tonto o gris; o capaz, patriota, íntegro y respetable.

Esto, sea como sea, no le corresponde al aludido. En otras palabras, López Obrador no puede decidir ni dar órdenes de cómo debe pasar a la historia, de cómo lo deben recordar los mexicanos. Pero el inquilino de Palacio Nacional se empeña en lo contrario. Imagínelo pensando en cómo tienen que describirlo los libros de texto y la historia misma. Orgullo y sólo orgullo.

No son inventos de quien esto escribe. De entrada, al momento de sentarse en la silla presidencial denominó a su movimiento como la “Cuarta Transformación”. ¿Cuáles son las otras tres transformaciones? La primera, el movimiento de Independencia encabezado por el cura de Dolores. La segunda, el movimiento de Reforma liderado por Benito Juárez García. Y el tercero, la Revolución Mexicana donde la figura de Francisco I. Madero fue esencial. AMLO compara su llegada al poder con aquellos hechos (esos sí) históricos. Porque él arribó al poder a través de sufragios en una democracia ya consolidada. En todo caso, habría que esperar cuál sería el sello de su administración y los logros alcanzados. Esto, por supuesto, al final de la gestión, no antes. Y por lo que se ha visto, nada hay de similitud en su “Cuarta Transformación” con aquello que anhela ser comparado.

Tras casi 6 horas de espera, algunos abandonaron el Zócalo, donde López Obrador pronunció un discurso de casi dos horas. Al inicio, dijo enfático a sus seguidores ¡no! que espontáneamente (?) gritaban “reelección, reelección”.

¿Hay más? Claro, por qué no. Ante sus incondicionales, el día de la “marcha en defensa de su ego lastimado”, definió sus acciones como “humanismo mexicano”. ¿Eso qué significa? Eso lo sabe él y su conciencia. Nadie más, pero así quiere que se le recuerde y lo consigne la historia. Son delirios de grandeza.

En ningún lado podrá llamarse humanista a un gobierno que se desentiende de los niños y adultos con cáncer al no haber medicamentos ni químicos para las quimioterapias. Tampoco puede calificarse de cercano a la gente a quien deja fuera de los servicios de salud a más de 15 millones de mexicanos (de los más pobres) al desaparecer el Seguro Popular. ¿Humanista es aquel que desaparece las estancias infantiles y los comedores escolares? ¿Y la cercanía con los grupos feministas y de género? Y la perla de la corona: haber dejado que murieran cerca de 750 mil mexicanos por la pandemia de Covid por falta de medicinas y una política sanitaria desacertada. (Por cierto, el Presidente prometió que en diciembre de 2020 estaría lista la vacuna mexicana “Patriota”. Ya pasaron dos años más y nada. Que conste para el registro).

¿Humanismo? Vacilada, pues. Quizá tendría algo de razón si ya se hubiera hecho efectiva su política de “primero los pobres”. Resulta que al día de hoy existen alrededor de 5 millones más de mexicanos en pobreza. Gente de clase media engrosó las filas de pobres; y millones más de la clase acomodada han pasado a ser clase medieros.

“Quédense con su INE” fue la conclusión de López Obrador después la contramarcha y una semana de dimes y diretes en la que quedó bastante claro que la Cámara de Diputados no aprobaría la reforma electoral del Presidente.

Al retroceso y políticas fallidas anotadas arriba hay que describir otra más no menos importante. Tal vez por eso el Zócalo ya no estaba lleno cuando comenzó a hablar López Obrador. Más de lo mismo. Cifras que únicamente tiene él y no hay manera de comprobarlas. El combate a la inseguridad y criminalidad ha dejado ya casi 140 mil muertes violentas, muchas más de las registradas en el sexenio pasado y cuando restan todavía dos años. Ni con las Fuerzas Armadas en las calles se ha podido entregar buenas cuentas a México. No será de otra manera mientras siga la terquedad de “abrazos, no balazos” y de culpar de todos los problemas a las administraciones pasadas.

 

MUCHA MARCHA; PELEA PERDIDA

No fueron suficientes cerca de seis horas de caminata de López Obrador para recorrer 4.5 kilómetros; tampoco bastaron una hora con 45 minutos de un discurso ya repetido; ni siquiera la participación de un millón 200 mil personas (según la versión oficial) sirvieron para alcanzar el objetivo: que el Congreso de la Unión se sensibilizara y aprobara, sin cambio alguno, la iniciativa de reforma electoral de Palacio Nacional. Una marcha que jamás fue para celebrar cuatro años del gobierno de la 4T. Tremenda movilización y carnaval que no logró el propósito de destruir a los órganos electorales. En cambio, sí una marcha que ayudó unas horas para sanar el golpeado ego de AMLO.

Y decimos unas horas de gloria, porque al día siguiente quedó más que claro que ni PRI, PAN ni PRD darían su brazo a torcer para humillarse ante el Ejecutivo y respaldar su documento. Su propuesta está cancelada. Incluso, diputados y líderes del PT y PVEM (incondicionales hasta ahora del gobierno en turno) mostraron su inconformidad con partes de la reforma. Esto obligó a Morena en la Cámara Baja a posponer la votación en el pleno del pasado martes para la semana que hoy inicia. Ya nada más falta que públicamente, principalmente el PVEM, muestre sus diferencias y quite su apoyo a AMLO. No es para menos, ya que la iniciativa podría desaparecerlos del mapa político y, con ello, su financiamiento.

Así las cosas, la iniciativa electoral de López Obrador agoniza. La prórroga sirvió también para no borrar de un plumazo el éxito de la marcha. Algunos politólogos han advertido (y no les falta razón) que estos días y horas han de servir para que el gobierno instrumente un plan de intimidación, extorsión y compra de los opositores.

Ante la negativa del PRI, encabezado por Alejandro Moreno, para apoyar la reforma electoral del Presidente, en la Cámara Baja reactivaron el proceso de desafuero contra el priísta, en un claro intento de chantaje o de venganza política de la 4T.

Ya lo hizo una vez con Alejandro Moreno y otros priístas con cola demasiado larga en el asunto de la Guardia Nacional. Si Adán Augusto López Hernández está muy calladito es por algo. Tras bambalinas y debajo de la mesa intenta hacer un milagro que se ve imposible, a menos que ahora sí los opositores quieran sentenciar su muerte.

La derrota es tan clara, que López Obrador espetó a la oposición: se pueden quedar con el INE y tratar de dominar desde ahí; y sentenció: “nada más les falta algo, les falta el pueblo”. Al tabasqueño le gustan los calificativos y etiquetar a la gente. Diremos, entonces, el Presidente está muy ardido y no lo puede disimular. Quede bastante claro que el INE no es de ninguna manera de la oposición ni de ningún otro partido, como lo pretendía Morena; el Instituto Nacional Electoral es de todos los mexicanos y es resultado de años de lucha y, sí, de mucha sangre y dinero. Los mexicanos (entre ellos los opositores) defendieron al INE y claro que se quedan con él. Faltaba más.

Es malo para AMLO que el INE lo supere y tenga mayor aprobación ciudadana.

POR SUPUESTO QUE NO A LA REELECCIÓN

Al grito espontáneo (¡ajá!) de los que ocuparon tres tercios de la plancha del Zócalo y que clamaban “reelección, reelección, reelección”, Andrés Manuel López Obrador lanzó un contundente ¡NO!

“Nosotros somos maderistas (otra vez la comparación); sufragio efectivo, no reelección”, respondió enfático el Ejecutivo a las masas. ¿En realidad no quiere? Siempre lo negará, mientras la Carta Magna siga como hasta ahora y se lo impida a él y a cualquiera que lo pretenda.

Imagine Usted, amable lector, (aunque sean sólo mi editor, quien corrige el texto y mi esposa) que en la propuesta de reforma se hubiera incluido la reelección presidencial. ¡Ufff! El país se incendia. Aunque excluiría para el 2024 al propio López Obrador porque ninguna ley puede ser retroactiva. Eso sí, se le habilitaría para el 2030, como también a Enrique Peña, Vicente Fox, Felipe Calderón, Ernesto Zedillo y al mismísimo Carlos Salinas de Gortari. Pero dejemos de pensar en esas pesadillas.

Quienes estuvieron en primera fila, como se había anunciado, fueron Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Adán Augusto López. Entre más juntito al Presidente, mucho mejor. Una imagen habla más que mil palabras. Al principio le entraron a los codazos, qué caray. Al final, Claudia aguantó vara y se mantuvo firme. No importa que los opositores la calificaran de lambiscona. Marcelo Ebrard llevaba desventaja ante los simpatizantes de doña Claudia. Además, el canciller no es nada carismático. Decidió abandonar el contingente cuanto enfrentó a seguidores de la jefa de Gobierno. Dicen que lo escupieron. Y Adán Augusto, con sus años encima, pasó a la retaguardia. Siempre detrás de su paisano, cuidándole las espaldas, como lo hace desde Bucareli. Nadie le dio importancia a su presencia. Saben que es figura decorativa. Claudia ya es la ungida, a menos que algo grave pase. El único que disimula que no lo sabe es el carnal Marcelo.

Las corcholatas lopezobradoristas posaron para la foto antes del inicio de la marcha. Claudia nunca se despegó del Presidente. Adán Augusto le cuidó la espalda, como siempre. Marcelo tuvo que separarse y caminar aparte para evitar insultos de supuestos seguidores de la jefa de Gobierno.

[email protected]

Continue Reading

COPIADURA

Ardido el Presidente y jodido el plan B

Published

on

AMLO, con la soberbia a flor de piel * El Primer Mandatario se autorrecetó una ronda de “aplausos” para la alianza opositora por hacer un frente firme contra su reforma nonata

 

GALIO GUERRA

 

Con la soberbia a flor de piel, el “señor Presidente de todos los mexicanos”, Andrés Manuel López Obrador, trata de revertir sus derrotas en pírrucas e imaginarias victorias.

Lo mismo ocurre con las marchas ciudadanas a las que responde no con hordas de acarreados sino de personas amenazadas, presionadas, cooptadas que fueron trasladadas en camiones de empresarios también coaccionados a colaborar “por las buenas” so pena de caer de la gracia de los actuales detentadores del poder.

Lo mismo ocurre de las derivaciones de dicha marcha ciudadana del pasado 13 de noviembre. La reacción popular hizo que los partidos de oposición reactivaran la Alianza va por México.

Los líderes y coordinadores parlamentarios de PRI, PAN y PRD han sido enfáticos en señalar que la pretendida reforma electoral con que López Obrador quiere desaparecer al Instituto Nacional Electoral no pasará porque aceptarla sería traicionar a millones de mexicanos que confían plenamente en el INE.

Y es precisamente este asunto el que trae tan irritado e irascible al inquilino de Palacio Nacional.

Pero, permítanme hacer un paréntesis, es que nadie en su sano juicio entiende cuál es la razón por la que pretende desaparecer a los órganos electorales que validaron el proceso que lo encumbró en el poder con todo y la horda de rémoras que lo acompañan.

A propósito, hay que hacerles ver a esos partidos satélites lo que realmente quiere el señor López una vez que está en la Presidencia de la República: desaparecer el pluripartidismo para ser omnipotente sólo con su movimiento.

En la Mañanera del pasado miércoles López Obrador no pudo ocultar más su enojo al aceptar que ni con plan B podría lograr una reforma constitucional para desaparecer el INE. Mintió en cólera y afloró su instinto burlesco, irónico y sardónico que utiliza tan a diario para denostar a quienes no se pliegan a sus dictados, tan propios de un tirano.

Ese día López Obrador aceptó que no podrá modificar al INE con su plan B para la reforma electoral.

López Obrador se autorrecetó una ronda de “aplausos” para la alianza opositora por hacer un frente firme contra su reforma nonata.

López Obrador aceptó que su reforma electoral será rechazada en el Poder Legislativo tras las recientes discusiones en la Cámara de Diputados.

Fue así que el hombre que desdeñó una residencia oficial para vivir en Palacio Nacional aceptó: “ya es políticamente un hecho de que el bloque conservador va a impedir la reforma”.

“Es muy claro que no quieren ninguna reforma electoral porque quieren tener el control de los órganos electorales: del consejo electoral y del tribunal, y del dinero también”, dijo.

Aquí es donde me pregunto entonces ¿quiere tener para él y su partido el control de los órganos electorales: del consejo electoral y del tribunal y del dinero también?

Porque eso de elegir consejeros y magistrados electorales a mano alzada de una bola de ignorantes en materia electoral no significa otra cosa que tratar de apoderarse de los organismos que convoquen, realicen y validen los próximos comicios.

¿Es que tan mal ven el panorama para las jornadas de 2023 y 2024 que ya tratan de apoderarse de los órganos electorales para tener comicios a modo? Maldita duda razonable.

El dueño de Movimiento Regeneración Nacional aceptó el 28 de noviembre que ya estaba preparando su medida alterna, un plan B para, según él, “que las elecciones sean libres y limpias, que haya democracia”.

O sea, entonces el proceso del que él resultó electo en histórica jornada electoral ¿no fue libre, limpio ni democrático? Entonces, ni qué decir de los otros procesos en que han ganado (y perdido) gubernaturas, alcaldías y regidurías, entre otros procesos.

En esas iracundas e irónicas declaraciones reconoció lo que no se podrá modificar con el plan B:

  • No se podrá quitar o reducir el número de los plurinominales, por lo que continuarán siendo 500 diputados, 300 electos y 200 de lista.
  • No se le podrá “quitar” dinero a los partidos políticos.
  • Los partidos seguirán siendo los que nombren a los consejeros y magistrados del Tribunal Electoral, en vez de las y los ciudadanos, como había sido propuesto.

Fue entonces que brotó la prepotencia y pidió con sorna un “aplauso para el bloque conservador (…) El aplauso más fuerte: van a votar en contra de lo que quiere el pueblo”.

¿Lo que el pueblo quiere o lo que él desea para perpetuar a su partido en el poder? Así empiezan las dictaduras.

Baste voltear a ver lo que ha pasado en Nicaragua, Venezuela y Cuba, por citar algunos.

López Obrador aceptó que “es muy probable” que el frente opositor busque frenar su plan B en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la que tendrá que determinar si la medida es o no inconstitucional.

Cuando él despotricaba en su Mañanera contra el bloque opositor, en entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, el coordinador de los diputados morenistas, Ignacio Mier, informaba que la propuesta presidencial no sería llevada al Pleno el pasado jueves, sino hasta el próximo martes 6 de diciembre, lo que fue interpretado como una burda maniobra, otra más, para poder cooptar y coaccionar a legisladores tal y como lo hicieron con la aprobación de la reforma energética.

Empero, como platicamos líneas arriba, líderes y coordinadores partidistas ya aseguraron que no pasará la reforma electoral con todo y su plan B. ¿Mantendrá el bloque opositor su rechazo?

 

DIÁLOGO ENTRE EDOMEX Y AYUNTAMIENTOS, MEDIO PARA GENERAR MÁS BIENESTAR A MEXIQUENSES: ALFREDO DEL MAZO

Estimados todos, el pasado jueves el gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo Maza, enfatizó que el gobierno estatal trabaja en coordinación con los 125 ayuntamientos mexiquenses, ya que el diálogo abierto entre los diferentes niveles de Gobierno es la mejor herramienta para ofrecer mejores resultados a la ciudadanía.

¿Saben qué amigos?, tal aseveración la realizó al asistir al Primer Informe de Gobierno de Pedro Rodríguez Villegas, alcalde de Atizapán de Zaragoza.

Ahí Del Mazo Maza consideró que estar al frente de un Gobierno es la oportunidad que da la ciudadanía para trabajar con vocación y profesionalismo, por lo cual se debe privilegiar la cercanía y la colaboración entre las autoridades.

Textualmente, el gobernador mexiquense señaló: “La buena coordinación entre los órdenes de Gobierno es y será siempre la herramienta más eficiente para procurar el bienestar de las familias mexiquenses. El diálogo abierto y diligente debe ser el estandarte de un buen Gobierno, así lo hemos hecho en el Estado de México y así lo seguiremos haciendo”.

“Estoy convencido que el diálogo construye puentes de entendimiento que permiten a los gobiernos tener una colaboración que beneficia a todas y a todos”, recalcó.

El gobernador aseguró que, junto a los municipios mexiquenses, la administración estatal comparte prioridades como intensificar el combate a la desigualdad, consolidar estrategias de crecimiento económico y refrendar el liderazgo de la entidad.

Por ello, estimados amigos, declaró que al lado de los gobiernos municipales el Estado de México ha avanzado en el combate a la pobreza, ha recuperado el dinamismo de las vocaciones productivas regionales, además de seguir reforzando el desarrollo de infraestructura, la conectividad, la seguridad, los programas con perspectiva de género, así como impulsar las ventajas para atraer más inversión.

“Junto con los 125 ayuntamientos hemos avanzado en el combate a la pobreza, hemos recuperado el dinamismo de las vocaciones productivas regionales de nuestro estado y, también, el fortalecimiento de las administraciones municipales. Seguimos avanzando en la construcción, el desarrollo de la infraestructura, la urbanización, la conectividad estatal, las ventajas para atraer inversión, la coordinación en materia de seguridad y la transversalización de la perspectiva de género a nivel municipal”, subrayó.

 

PRESENTA PRI MEXIQUENSE ESTRUCTURA OPERATIVA POR LA DEFENSA DEL ESTADO DE MÉXICO

Con el firme objetivo de defender todo lo logrado en el Estado de México y mantener a salvo el desarrollo y bienestar de los mexiquenses, el presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Eric Sevilla, y la coordinadora por la Defensa del Estado de México, Alejandra Del Moral Vela, presentaron a la Estructura Operativa que dará eficacia política y territorial a la defensa de la entidad mexiquense.

Dicha estructura, estimados todos, se integra por hombres y mujeres con experiencia y capacidad que han recorrido el Estado de México y que dan resultados.

Todos ellos, señoras y señores, han enfrentado la adversidad y han salido adelante, dispuestos a dar la vida por su estado.

Del Moral Vela señaló: “En mi calidad de coordinadora por la Defensa del Estado de México he invitado a muchas personas destacadas en todos los ámbitos de la vida de nuestro estado, quienes tienen ideas, experiencia y trabajo para aportar. Este equipo representa a todos los sectores de la sociedad: mujeres, jóvenes, empresarios, trabajadores, productores, comerciantes, maestros, deportistas, transportistas”.

“Trabajaremos con un énfasis muy importante en la sociedad civil, con la representación de cada persona sumada a este proyecto, vamos a defender cada rincón del Estado de México”, enfatizó Del Moral Vela ante líderes priístas y diputados locales y federales de esta fuerza política.

Informó que se integran a esta Estructura Operativa Alejandro Ozuna Rivero como coordinador de Planeación Estratégica, además de 11 coordinadores territoriales.

Agregó que quienes se suman a este equipo buscarán cuidar los avances logrados en el Edomex, promoviendo los principios y valores que definen al tricolor, la lealtad, la institucionalidad, la entrega y el amor por la entidad mexiquense, y tendrán tareas específicas que coordinará Alejandro Ozuna.

La coordinadora Alejandra Del Moral expresó que se continuará trabajando en la consolidación de una alianza con otras fuerzas políticas y con la sociedad civil organizada.

“Somos priístas y somos aliancistas, seguiremos trabajando en la consolidación de una alianza amplia, plural y abierta, no solamente con nuestros aliados Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, también queremos una alianza con la sociedad civil organizada, y, sobre todo, este será el inicio del primer gobierno de coalición en la historia del Estado de México”, sostuvo.

Apuntó que es tiempo de trabajar unidos para cuidar los avances del Estado de México y de la sociedad, y agregó que los programas y las instituciones creadas por esta fuerza política son referente a nivel nacional y dan identidad al Edomex, con rumbo para mejorar la calidad de vida de los mexiquenses.

“Los priístas hemos logrado construir un legado que nos coloca como una entidad relevante para todo el país e indispensable para el crecimiento de México”, subrayó.

Del Moral Vela manifestó que el objetivo es el bienestar de las familias mexiquenses, por lo que el PRI del Edomex es una fuerza viva, un partido grande cuya fortaleza está en su militancia, en su experiencia y en los resultados que avalan al partido tricolor.

Destacó que el PRI defiende las causas sociales, buscan soluciones y construyen y defienden las instituciones, por eso, dijo, “es hora de hacer valer nuestra importancia, es momento de dimensionar lo que somos y lo que tenemos”.

Aseveró que es momento de construir un Estado de México con más oportunidades para las familias, impulsando cambios que les permitan vivir mejor en el Edomex y en el país, con una mejor sociedad.

“El Edomex es nuestra casa, aquí hemos construido el hogar de nuestras familias, es un orgullo haber nacido en esta tierra, y todos estamos obligados a cuidarla, esta tierra es sagrada, se construyó con esfuerzo y se defiende con la fuerza, con alma, corazón y vida, estamos aquí porque nos mueve el amor por las familias, vamos a sacar lo mejor de nosotros para seguir construyendo un mejor futuro para nuestros hijos, para nuestros padres y madres, para nuestras hermanas y nuestros hermanos”, puntualizó.

La coordinadora Alejandra Del Moral indicó que las mujeres mexiquenses son muestra de voluntad y de valentía, y las priístas serán las principales promotoras del Estado de México.

“Nuestro partido ha entendido que la fuerza de las mujeres es lo que está cambiando al mundo, las mujeres mexiquenses somos muestra de voluntad, pero, sobre todo, somos muestra de valentía, las mujeres priistas somos las más trabajadoras, las más aguerridas, las más entusiasmadas y las menos achicadas, las mujeres seremos las principales promotoras del Estado de México”, afirmó.

Continue Reading

DESTACADO