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HOJAS LIBRES

La libertad de prensa, masacrada en México

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Un referente internacional * Está supermolesto el Presidente Andrés Manuel López Obrador porque fue exhibido por la Casa Blanca y por el Parlamento Europeo

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

La libertad de expresión es la primera y más grande de todas las libertades. Es, por antonomasia, el medio idóneo para darle voz a los que no la tienen. A los agraviados, a los ofendidos, a los perseguidos injustamente, a los olvidados del destino. A los que quisieran hablar, pero callan por miedo, por conveniencia o complicidad.

Pero más allá de todos esos atributos inherentes a la libertad de expresión, es un derecho humano básico, Constitucional, esencial y fundamental para vigilar el ejercicio desproporcionado del poder, cuando falla el órgano legislativo para controlar los excesos del Poder Ejecutivo.

Si el equilibrio de Poderes no funciona, la prensa en todas sus modalidades y expresiones asume su condición de Cuarto Poder, como único freno a los Poderes formales conforme a lo que debería de ser un Estado de Derecho.

Lo malo emerge cuando todas esas virtudes atribuidas a la libertad de expresión, se ven empañadas por el acoso, la intimidación e incluso la muerte de quienes ejercen un periodismo libre e independiente.

Desafortunadamente para vergüenza de México, México tiene el primer lugar en asesinatos de periodistas, sólo por debajo de Irak y Siria, con la circunstancia de que en esos países se vive en estado permanente de guerra.

López Obrador es el heredero de los asesinatos contra periodistas ocurridos en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Sólo en el año 2015, ocho comunicadores fueron asesinados en México y ninguna respuesta hubo del Estado Mexicano para encontrar a los ejecutores de la libertad de expresión.

Lo trágico es que López Obrador ha superado con creces estos crímenes de Estado, en donde el 97 por ciento de los asesinatos en contra de periodistas quedan impunes.

Durante el gobierno de la retrógrada y frustrada Cuarta Transformación, en el periodo de tiempo que lleva López Obrador, 51 periodistas han sido asesinados, y en espera de respuesta para conocer a los culpables. En apenas 65 días del año 2022, ocho periodistas han sido asesinados.

Ha sido tan trascendente el ejercicio periodístico que el Constituyente Permanente legisló para considerar como delitos federales todo acto atentatorio en contra de la libertad de expresión. Así queda de manifiesto con la reforma constitucional al Artículo 73 de la Carta Magna: “Las autoridades federales podrán conocer de los delitos del fuero común, cuando estos tengan relación con (…) delitos contra periodistas, personas o instalaciones que afecten, limiten o menoscaben el derecho a la información o las libertades de expresión o imprenta”.

Lo malo es que en la realidad, todo lo pregonado alrededor de la libertad de expresión deriva en simple retórica y lamentable demagogia, desde el púlpito de la impunidad, en las mañaneras, manipulado por Andrés Manuel López Obrador, la delincuencia organizada y las fuerzas de seguridad pública. O sea, las instituciones encargadas de dar protección a los derechos humanos, convertidas en las primeras en atentar contra la difusión de las ideas y el derecho a informar a la ciudadanía.

Con relación a esta imparable ola de asesinatos contra periodistas, López Obrador ha dado respuestas evasivas y sin algún resultado en las investigaciones. En el pasado mes de febrero condenó el asesinato de Heber López, en el estado de Oaxaca, con el cuento de que “no habrá impunidad para los responsables”, y paralelamente enderezó sus impulsos personales en contra de los ingresos que recibe Carlos Loret de Mola, periodista severamente crítico de las veleidades y la corrupción de su hijo José Ramón López Beltrán y de su consorte Carolyn Adams, beneficiarios de una suntuosa residencia en Houston Texas, propiedad de la empresa Baker Hughes.

Los graves atentados en contra de la libertad de expresión en México se han convertido, ya, en referente internacional. El gobierno de López Obrador ha merecido la atención del secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, quien ha calificado el ejercicio periodístico en México como el más riesgoso para la profesión.

Textual ha afirmado: “El alto número de periodistas asesinados en México este año y las continuas amenazas que enfrentan son preocupantes. Mi corazón está con los seres queridos de aquéllos que dieron su vida por la verdad”, en abierta alusión a las 60 mil mentiras que a López Obrador se le han documentado en las mañaneras.

Con total descortesía diplomática y con absoluto desconocimiento de la política internacional, el Presidente López se atrevió a decir que el secretario Antony Blinken está mal informado sobre asesinatos de periodistas en México, o si no lo está actúa de mala fe. La afirmación es irrisoria. Blinken es seguramente el hombre más informado de lo que sucede en México y en el mundo.

Agregó además, el presidente López, que la ayuda financiera de Estados Unidos a la organización Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad es un atentado a la soberanía nacional. La molestia le viene porque esa organización ha exhibido la enorme corrupción que hay en el 80 por ciento de las obras y servicios sin licitar, y a los cuales tramposamente los ha decretado como obras de seguridad nacional para no dar a conocer a quién, cómo y en qué condiciones se compra.

El Parlamento Europeo también ha manifestado su preocupación y repudio por los resultados escasos que el gobierno lopezobradorista ha dado en las investigaciones en contra de los asesinatos de periodistas.  En un comunicado, dio a conocer su resolución para “garantizar protección a periodistas y activistas en México” aprobada abrumadoramente con 600 votos en favor, 63 abstenciones y apenas 2 en contra.

El resolutivo es lapidario para las presunciones, mentiras y veleidades de López Obrador: “México es el lugar más peligroso y mortífero para los periodistas fuera de una zona de guerra”. Pero al mencionar activistas, también hizo alusión a los 25 defensores de Derechos Humanos asesinados extrajudicialmente en 2021 y a los 30 asesinatos de ambientalistas durante el 2020. Y como en ningún otro gobierno, a la fecha se contabilizan 16 asesinatos de presidentes municipales, cifra superior en un 73 por ciento respecto del gobierno de Felipe Calderón y un 23 por ciento en el de Peña Nieto.

Así lo dieron a conocer en su intervención, desde la más alta tribuna del Parlamento Europeo, las eurodiputadas Inmaculada Rodríguez Piñero y Soraya Rodríguez, quienes con toda puntualidad y objetividad, criticaron los escasos resultados del gobierno de López Obrador en materia de libertad de expresión y la preocupante persecución en contra de aquellos que han dado su vida por la verdad (sic).

En respuesta, Marcelo Ebrard, el paradigma de la antidiplomacia respondió: “México rinde cuentas de esto sólo a sus ciudadanos e instituciones”. Sólo que lo malo es que ni cuentas ni resultados.

Molesto López Obrador porque fue exhibido por la Casa Blanca y por el Parlamento Europeo, por la inseguridad de los comunicadores, respondió con las groserías que lo caracterizan. Aseguró que en México a nadie se reprime y que existe total libertad de expresión. Sólo que a un precio muy alto: 51 periodistas asesinados en tres años y tres meses, y ocho en apenas 65 días. La libertad de expresión masacrada en México. Ampliaremos…

 

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México va por la cuarta regresión

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Con el autoritarismo, el centralismo y los intentos dictatoriales de López Obrador * Sus antecedentes son Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz y Victoriano Huerta, quienes se entronizaron en el poder * Claudia Sheinbaum en Chiapas, vergüenza morenista

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

El pasado 19 de noviembre, Claudia Sheinbaum estuvo en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.  Según la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, iba a impartir una conferencia magistral denominada “Políticas exitosas de Gobierno”. No hubo tal.

En realidad la aspirante a quinceañera frustrada vino a un acto abierto de proselitismo y de promoción a la marcha que el señor López tiene programada para el 27 de noviembre.

En su desaseada perorata se atrevió a censurar lo que a diario practica su jefe Andrés Manuel López Obrador: “Nunca regresar al pasado, al pasado de corrupción, al pasado de privilegios, siempre un paso más por la transformación del país”.

En su enésimo intento por quedar bien con quien la destapó vergonzosamente como una de las sumisas corcholatas, se atrevió a decir que los enemigos del régimen “hacen todo lo posible por regresar al poder fomentando el odio, la discriminación y la mentira contra el movimiento del Mandatario”.

Desde luego que esta improvisada oradora definió, con toda exactitud, el gobierno de confrontación, de odio, de discriminación y de mentiras que todos los días practica López Obrador desde sus Mañaneras.

El odio no lo puede ocultar el Peje cuando se refiere a sus adversarios. Incluso atenta en contra de la familia de los que se muestran como severos opositores.

Así sucedió en los días previos a la marcha del 13 de noviembre convocada por Claudio X. González en defensa del Instituto Nacional Electoral.

López Obrador arremetió no solamente contra uno de sus más acérrimos críticos, sino en contra del padre de quien es dueño de Kimberly Clark de México.

En un arranque de ira y de odio, López Obrador ofendió a la familia X. González. Sin el menor decoro ético y político se atrevió a compararlo con don Fidel Velázquez, viejo líder cetemista que por más de 60 años controló la central obrera desde uno de los sectores del PRI.

En su avalancha ofensiva aseguró que Claudio X. González padre era el Fidel Velázquez de los empresarios. Según López saltaba del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), a la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). Sólo que la diferencia entre Claudio X. González y López Obrador es manifiesta. Mientras aquél tiene ventas por 30 mil millones de pesos anuales y genera 42 mil empleos, López Obrador dilapida sin freno el patrimonio nacional y ha dispuesto personalmente de las prerrogativas otorgadas a Morena.

Destrozó el proyecto del aeropuerto de Texcoco cuyo costo total era de 150 mil millones de pesos, que al trasladarlo al Felipe Ángeles y en manos del Ejército, casi triplicó su costo con 415 mil millones de pesos.

El Tren Maya que originalmente tendría un costo de 150 mil millones de pesos, ya ronda la abultada cifra de 270 mil millones. Basta con señalar que en el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2023, el incremento en turismo es de 115 por ciento. Pero no porque se promueva a México en el extranjero, sino por la asignación de 143 mil millones de pesos para la terminación del Tren Maya, un proyecto que ya se anticipa fallido desde este momento.

Lo mismo sucede con la refinería de Tres Bocas, la cual originalmente costaría 140 mil millones de pesos y hoy tiene un desmesurado aumento de 400 mil millones de pesos. Con cada lluvia esta refinería que no refina ni un solo barril de petróleo, queda convertida en un estuario que la hará inoperante para siempre.

Suficiente estas tres obras para que Andrés Manuel sea el primer Presidente en la cárcel, como lo fueron los dos expresidentes costarriqueños, en una democracia a la cual López Obrador mostró su admiración, al asegurar que México debería tener organismos electorales como los del país centroamericano.

La respuesta le llegó de inmediato. El Tribunal Supremo de Elecciones del país tico entregó el premio “Cátedra a la Democracia” al Instituto Nacional Electoral mexicano, en la figura de su presidente Lorenzo Córdoba Vianello, por sus aportes a la democracia en México y en América Latina.

Dice la Sheinbaum también que los opositores a la 4T propagan mentiras en contra del movimiento del Mandatario mexicano. Debería de informarse  que a López Obrador se le tienen documentadas más de 70 mil mentiras, incontrovertibles, durante las Mañaneras en las cuales promueve el odio, la difamación y la diatriba en contra de los que se atreven a disentir de sus políticas equivocadas y sin rumbo.

Según la improvisada jefa de Gobierno de la capital de la República, México va en el camino correcto de la Cuarta Transformación. Es necesario corregirle la plana.  Con el autoritarismo, el centralismo y los intentos dictatoriales de López Obrador, México va por la cuarta regresión.  Sus antecedentes son Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz y Victoriano Huerta.  Es lo que quisiera López Obrador: entronizarse en el poder como lo hicieron sus antecesores, pero llegó tarde.

Claudia Sheinbaum tampoco tiene autoridad moral para hablar de anticorrupción. Cuando se encontraba casada con Carlos Ímaz, éste fue pillado en el momento que recibía fajos de billetes del empresario argentino Carlos Ahumada. Igual como fue exhibido René Bejarano, ‘El Señor de las Ligas’, y cercanísimo a López Obrador, al momento de guardarse apresuradamente cada billete obtenido ilegalmente.

Los dineros clandestinos le vienen al lopezobradorismo de partido y de familia. A Pío (pillo) López Obrador se le sorprendió en el restaurante Toks de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez y en su propia casa, al momento de recibir “aportaciones voluntarias” para el movimiento de su hoy hermano Presidente. Falso. Era para uso personal. Si hubiese sido para campaña, debió de haber sido reportado al Instituto Nacional Electoral, lo cual nunca aconteció.

Así que cuando Claudia Sheinbaum hable de odios, censura a la corrupción y mentiras en contra del gobierno lopista, primero debería de voltear a su propia realidad que lleva a México a la destrucción.

En contra de las tres corcholatas ya saltó a la contienda electoral Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República.  Acompañado por 13 senadores, realizó un evento en el que abiertamente manifestó sus pretensiones de ser el candidato de Morena, primero, y Presidente de la República después.

El evento lleva dedicatoria. Fue realizado en la Arena México, con la presencia de 10 mil seguidores. Saltó al ring como un serio contrincante en contra de las políticas destructivas, difamatorias y de encono de López Obrador en contra de sus adversarios.

Su discurso no tiene desperdicio cuando se refiere a la Cuarta Transformación: “Nadie puede condenarnos por pensar diferente y por tener pensamiento autónomo”, “Las descalificaciones generan división social”, “Se inventan enemigos donde antes había amigos”, “Estamos polarizados y debemos de llamar a la reconciliación”.

A partir de esos pronunciamientos, Ricardo Monreal presentó su Plan de Reconciliación entre los mexicanos, acompañado por su esposa María de Jesús Pérez Guardado.  Exactamente lo contrario de la división y el encono que día tras día promueve López Obrador.

Con ello cobra vigencia de nuevo la premonición de don Daniel Cosío Villegas, cuando advirtió en 1972, en su obra “El Sistema Político Mexicano”, que el PRI sólo podía ser derrotado por el mismo PRI. La ruptura vino cuando Cuauhtémoc Cárdenas formó la corriente opositora con la cual derrotó a Carlos Salinas de Gortari en 1988.

Hoy Ricardo Monreal representa la segunda ruptura del priísmo, pero dentro de Morena. Monreal ha roto ya con López Obrador. Pero no con Morena. Ampliaremos…

 

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Protestan contra el INEpto de Palacio

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Fue un día memorable: INEvitable el triunfo de la democracia * En su fecha de cumpleaños, se le dio un adelanto a López de la severa oposición que enfrentará en su intento de someter al INE a sus caprichos y veleidades

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

Finalmente se dio respuesta ciudadana a los intentos golpistas de López Obrador para desaparecer al Instituto Nacional Electoral (INE) y asumir directamente el control de la elección presidencial en el 2024, así como la de diputados y senadores al Congreso de la Unión.

En más de 50 ciudades de la República hubo manifestaciones en contra de la amañada reforma electoral propuesta por quien se dice demócrata y de izquierda. Ni lo uno ni lo otro.

Pretende seguir los pasos de los asesinos Fidel y Raúl Castro en Cuba. Así lo ha demostrado al permitir que el dictador Miguel Díaz-Canel vulnerara la soberanía nacional al permitirle en la conmemoración del Día de la Independencia Nacional pronunciar el discurso oficial en nombre del pueblo de México.

Admira a Nicolás Maduro, el célebre represor venezolano, invitado de honor en su toma de protesta en agravio del pueblo de México. Exactamente igual como lo pretende el frustrado López Obrador en sus intentos de dictador. Y desde luego comparte los métodos del otro bandido asesino de Nicaragua, Daniel Ortega, presidente a perpetuidad que hace el uno-dos con su repudiada esposa Rosa Murillo, vicepresidenta de Nicaragua.

Sin embargo, el pasado domingo 13 de noviembre, se le dio un adelanto a López de la severa oposición que enfrentará de prosperar su reforma electoral, en sus intentos de someter al INE a sus caprichos y veleidades.

Sólo en la Ciudad de México concurrieron al menos 640 mil manifestantes para demandar respeto a la democracia y a las instituciones electorales. Sólo que, como siempre, los morenistas tienen otros datos. El porro Martí Batres, secretario de Gobierno de la Ciudad de México, en abierta mentira aseguró que el contingente fue de apenas 10 mil manifestantes, aunque las evidencias fotográficas y de videos reportan lo contrario.

Al unísono se oyó por toda la República: “El INE no se toca”, “Es un horror estar con Obrador”, “Sí señor, tú eres un traidor”, “Aquí y allá el INE seguirá”. Y en el estado de Chiapas la marcha culminó con el cántico al Himno Nacional y el Himno a Chiapas, en un gesto de verdadero nacionalismo. No como el pregonado por el farsante tabasqueño.

La convocatoria tuvo más eco de lo esperado. Reunió a las diferentes clases sociales, a las diversas ideologías y aun a los adversarios políticos, pero el mayor mérito de trascendencia fue la espontaneidad de la reunión de la República, sin acarreos como acostumbra el cada vez más deteriorado Peje.

Ni Claudia Sheinbaum pudo congregar a tanta gente, en el Monumento a la Revolución, a pesar de los cientos de camiones destinados a llevar a los forzados simpatizantes.

Claudia Sheinbaum se exhibió como una ridícula jefa de Gobierno. Pretendió minimizar las manifestaciones de apoyo al INE… y, desde luego, de abierto repudio de ese fracaso de gobernante llamado Andrés Manuel López Obrador.

Para muchos mal pensados, la activación de la contingencia ambiental fue para evitar que la gente saliera a las calles y se uniera a la marcha, pero le salió el tiro por la culata a la mandataria capitalina.

Sin ningún recato y de rodillas ante la cuarta regresión, se atrevió a afirmar ante una audiencia indiferente, que quienes se oponen a la reforma electoral pretenden continuar con los fraudes electorales. Poco afortunado el pronunciamiento de esta ignorante de la historia y las dificultades de los avances democráticos en el país.

A raíz de la fundación del INE, el PRI perdió la mayoría en el Congreso de la Unión en 1997, después de monopolizar durante 68 años los escaños del órgano legislativo. Y por primera vez un diputado perredista de oposición, Porfirio Muñoz Ledo, contestó el Informe Presidencial.

Sabrá este remedo de gobernadora que gracias al INE se han sucedido tres alternancias en la Presidencia de la República. La de Ernesto Zedillo del PRI a la de Vicente Fox en el 2000. La de Felipe Calderón a Peña Nieto en el 2012. Y la de Peña Nieto a López Obrador en el 2018.

Además, hoy gracias al INE Morena detenta 22 gubernaturas, incluida la que lamentablemente encabeza Claudia Sheinbaum. Seguramente López Obrador ya percibió que su desprestigio avanza y por eso quiere destruir al INE para evitar perder la elección presidencial.

La evidencia del prestigio del INE quedó a la vista. En tres elecciones siempre ganó la oposición como para que esta delincuente electoral pretenda imponer una mentira, desmentida por los mismos acontecimientos, en los que gracias al INE López pudo llegar a la Presidencia de la República.

Claudia Sheinbaum se abstiene premeditadamente de decir que su otro cómplice, Mario Delgado, usurpó la presidencia de Morena, mediante un escandaloso fraude partidario, cuando el verdadero vencedor había sido Porfirio Muñoz Ledo. ¿Quiénes son entonces los verdaderos perpetradores de fraude?

Calla también la Sheinbaum ante el electorado que 14 gobernadores de Morena fueron reconvenidos por el Tribunal Federal Electoral por entrometerse en esa farsa llamada revocación de mandato, para medianamente sacar a flote el fracaso de López Obrador, en una consulta que al pueblo no le interesó.

Sabrá también Claudia que López Obrador quiso justificar su perversa reforma electoral, al hacerle un reconocimiento al gobierno de Costa Rica por sus impecables procesos electorales. Eso, sin duda, es un aserto indiscutible sobre la democracia costarriqueña, al grado que al mismo tiempo el gobierno tico tenía en la cárcel a dos expresidentes. Es el camino que lleva López Obrador por dilapidar el patrimonio del pueblo de México.

No esperó el agresor de la democracia que su propuesta de parecerse México a Costa Rica se le iba a revertir inmediatamente. La presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones de ese país, Eugenia María Zamora Chavarría, otorgó al INE el premio “Cátedra de la Democracia”, por su aporte a la democracia en América Latina.

Sin mencionarlo fue una severa censura a López Obrador por las descalificaciones y diatribas en contra del órgano electoral mexicano.

Claudia Sheinbaum tampoco ha hecho pronunciamiento alguno sobre el grave atentado constitucional de Rosario Piedra Ibarra, al someter a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a los autoritarismos de López Obrador. En su afán por desacreditar al INE, Piedra Ibarra se atrevió a opinar sobre la reforma electoral, cuando que constitucionalmente le está prohibido.

La Comisión solamente puede emitir recomendaciones sobre actos de las autoridades administrativas que violen Derechos Humanos por parte de los Ejecutivos federal, estatales y municipales. Al emitir esa opinión, Rosario Piedra Ibarra ya no puede ni debe seguir como presidenta de la CNDH. La sumisión ante Andrés Manuel la invalida definitivamente como protectora de los Derechos Humanos.

Lo mismo debe de ocurrir con Claudia Sheinbaum.  Desde ya, el INE debe de cancelarle su intento de convertirse en candidata de Morena. La corrupción electoral es su signo distintivo. Tiene tapizado el país de propaganda en abierto desafío a la autoridad electoral a la cual difama y fustiga, en su intento por quedar bien con el señor López.

La corrupción electoral está a la vista. Evidentemente los gastos de campaña anticipada salen de las arcas de la Ciudad de México, mientras su peculio permanece intacto.

Así pues, a pesar de los intentos desesperados del otro delincuente electoral, Mario Delgado, de la propia Claudia y de López Obrador por desacreditar al INE y minimizar la respuesta ciudadana, hoy López perdió en definitiva su pretendida reforma electoral.

Ante la sumisión de la Cámara de Diputados y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, hoy el pueblo se convirtió en el equilibrio del poder presidencial.

Ampliaremos…

 

 

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HOJAS LIBRES

Insaciable AMLO: Va por todo para controlar todo

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El Presidente quiere que volvamos al PRI de antes: Que el gobierno cuente los votos * El señor López pretende el control absoluto de las elecciones federales, locales y municipales. Es la consecución de un régimen autoritario sumido en la más profunda antidemocracia * Se regresaría a los tiempos en que se rasuraban las listas de electores, se hacía votar a los muertos, se propiciaba el cambio de domicilio de los votantes sin aviso previo

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

Cuando Andrés Manuel López Obrador compitió tres veces por la Presidencia de la República, su discurso central era el combate a la corrupción, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el respeto a los órganos autónomos responsables de los procesos electorales. Esta tríada permitiría competencia electoral y la designación de auténticos representantes populares.

Fue una de sus tantas 70 mil mentiras documentadas. Llegado al poder radicalizó su discurso, pero a la inversa.

Desató una ofensiva de todo organismo que no estuviera sujeto a su control político. Fueron destinatarios de estas agresiones el Instituto Federal de Telecomunicaciones, la Comisión Reguladora de Energía y el Consejo Nacional de Evaluación, porque publicó cifras reales del gran aumento de la pobreza en México, gracias a las erráticas políticas públicas de un gobierno fallido sumido en la corrupción.

Toca ahora su turno al Instituto Nacional Electoral (INE), institución encargada de organizar las elecciones, contar los votos y declarar quién ha resultado vencedor a un cargo de elección popular. Lo malo es que en su deformada personalidad molesta profundamente a López Obrador porque no tiene el control de los procesos electorales.

Así sucedió en Guerrero con el gángster de la política Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón en Michoacán, cuando el INE anuló sus candidaturas a gobernador por transgredir los mandamientos de la Carta Magna y los ordenamientos electorales, bajo la equivocada percepción de que la impunidad lopezobradorista los protegería.

Estas afrentas y otras más al ego lopista fueron suficientes para desatar el odio de quien debería ser factor de unidad, conciliación y concordia. Pero no. López Obrador es todo lo contrario. Promueve el discurso del odio en contra de todo lo que representa un obstáculo a sus caprichos y veleidades.

Con una reforma político-electoral amañada, pretende desaparecer al INE y hacerse del control de los procesos electorales nacionales, locales y municipales. Con el cuento de que el órgano electoral autónomo cuesta demasiado dinero, ahora propone que los consejeros sean electos por la ciudadanía, en un acto de la más grave tragedia nacional para la designación de sus representantes populares.

Contrasta con esta afirmación, la dilapidación permanente del tesoro público nacional y el atentado al Estado de Derecho. El INE tiene un presupuesto de 13,915 millones de pesos. De ese monto se dedicaron mil 275 millones para la farsa bufonesca de la fallida consulta de revocación de mandato. Ello significa que ese solo acontecimiento burlesco significó el 9 por ciento del presupuesto del INE.

Pero todavía más. Los programas electorales de López Obrador, disfrazados de ayudas sociales para Jóvenes Construyendo el Futuro, Apoyo para Adultos Mayores y Discapacitados, tendrán una erogación, al final del sexenio de 2 billones de pesos. Ello quiere decir que el presupuesto del INE es de apenas el 0.69 por ciento del gasto electoral “social” de López Obrador, pero lo realmente oneroso está en los 87 mil pesos que costará cada voto en 2024.

Y aún con estas cuentas Andrés Manuel pretende una reforma electoral en la que siete consejeros electorales sean nombrados de entre 60 por el voto popular: 20 propuestos por el Ejecutivo, 20 por la Cámara de Diputados y 20 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, además de la desaparición de los Institutos Electorales de los Estados de la República.

El señor López pretende el control absoluto de las elecciones federales, locales y municipales. Es la consecución de un régimen autoritario sumido en la más profunda antidemocracia. El Ejecutivo tiene ganada la elección de los consejeros, el Congreso está dominado por Morena y en la Corte tiene un colaborador sumiso en la figurita del que se ostenta como su presidente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. El golpe a la democracia es abierto y sin pudor al controlar al árbitro electoral.

Con esa reforma electoral lo que el demente de Palacio pretende es un órgano centralizado sujeto a sus caprichos y locuacidades. Lo primero es el control de padrón electoral por parte de la Secretaría de Gobernación a cargo del porro Adán López. Sería una regresión de 40 años en que la Comisión Federal Electoral, cuyo presidente era el secretario de Gobernación, tenía el control de las elecciones.

Se regresaría a los tiempos en que se rasuraban las listas de electores, se hacía votar a los muertos, se propiciaba el cambio de domicilio de los votantes sin aviso previo y también la reubicación repentina de las casillas para que los electores no supieran a dónde sufragar. Eso es lo que quiere el delincuente constitucional-electoral en funciones de Presidente.

Es tanta la soberbia que sus esbirros ni siquiera cuidan las formas, como lo hacía el PRI en sus tiempos de mayor delincuencia electoral. El traidor a la patria, Mario Delgado, no tiene freno gracias al discurso de amargura, frustraciones y resentimientos sociales de López Obrador. Este delincuente partidista (recuérdese que Porfirio Muñoz Ledo le ganó la elección para la dirigencia de Morena) ha dicho: “Hay que destruir al INE”. Y Adán López se ufana al amenazar: “Estos del INE que ya se van”.

El exceso llegó cuando la bandida transgresora de los Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra, emitió una recomendación, en la que sin pudor alguno calificaba al INE de “sabotear la voluntad del pueblo, hacer la ‘guerra sucia’ al gobierno y tener vicios que por siglos han manchado los procesos electorales”.

Esta remeda de defensora de los Derechos Humanos atentó flagrantemente en contra del orden constitucional. El Artículo 102, apartado B, de la Constitución federal, establece que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) únicamente puede expedir recomendaciones para autoridades administrativas: al Ejecutivo federal, estatal, municipal y todo el gabinete de estos tres órdenes de gobierno, especialmente a las fuerzas represivas del Estado mexicano.

Rosario Piedra tiene prohibición expresa de inmiscuirse en asuntos jurisdiccionales y electorales, so pena de ser procesada política y penalmente a esta delincuente confesa. Su mayor grado de vileza quedó demostrado al omitir promover la Acción de Inconstitucionalidad a que la obliga (así, la obliga) la fracción II del artículo 105 de la Carta Magna, en contra de la Ley de Militarización del país.

Es evidente que esta sicaria de los derechos humanos tampoco lo hará en contra de la reforma electoral. Es, desde luego, servil a López y traidora a los Derechos Humanos Universales.

Los consejeros Adalberto Méndez López y Jorge Alejandro Saavedra han desautorizado a esta desafortunada funcionaria. Aun cuando la Constitución prevé 10 consejeros de la CNDH actualmente funcionan solamente 7. Por unanimidad los 7 consejeros se pronunciaron en contra de la aberrante recomendación de Rosario Piedra Ibarra, al excederse en sus funciones constitucionales.

Por su parte el padre Mario Ángel Flores Ramos, director del Observatorio de la Conferencia del Episcopado Mexicano, ha manifestado que el papel del INE ha sido ejemplar y, por el contrario, todo lo que toca López Obrador lo destruye.

En el mismo sentido se han pronunciado sus correligionarios. Los obispos católicos de todo el país también han manifestado su preocupación por los intentos antidemocráticos de López Obrador.

Falta ahora saber si a Morena le alcanzarán los votos en el Congreso de la Unión para satisfacer una vez más los excesos de un Presidente que en cualquier país democrático y con equilibrio de poderes ya habría sido destituido. Ampliaremos…

 

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