Connect with us

HOJAS LIBRES

El rey de las ofensas, insultos y descalificaciones

Published

on

Un cuento de nunca acabar las agresiones diplomáticas de López Obrador * La actitud del Presidente es un atentado a la soberanía de los Estados, violatoria de la Constitución de México y a la histórica Doctrina Estrada

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

Andrés Manuel López Obrador es todo un personaje de las ofensas, los insultos y las descalificaciones. Así lo ha demostrado en sus diatribas en contra de los gobiernos de España, Panamá, Estados Unidos, y, desde luego, su blanco favorito: la prensa libre y los críticos independientes a los que ha proferido toda clase de insultos. El resultado, seis periodistas asesinados en este apenas joven 2022.
La última trasnochada de López Obrador en una de las mañaneras, la dio cuando fuera de contexto y sin alguna justificación, argumentó la necesidad de hacer una pausa y distanciar las relaciones político-económicas que se crearon durante las dos últimas décadas, entre empresarios españoles en contubernio con gobiernos mexicanos.
La razón de su pronunciamiento, según López Obrador, es que en los últimos tiempos del periodo neoliberal, empresas españolas como Iberdrola y Repsol abusaron del país y del pueblo de México.


Si ambas abusaron de las concesiones que gobiernos mexicanos anteriores otorgaron en su favor, lo procedente es iniciar las acciones legales correspondientes. De no proceder jurídicamente el Presidente, de nuevo cae en el descrédito de acusar sin fundamento y automáticamente lo convierte en cómplice de lo que hoy tanto critica.
Andrés Manuel es Presidente de México y no ha medido todavía el peso que tiene una declaración presidencial. Lo que él manifestó como un acto de corrupción, inmediatamente se le tomó como el antecedente de ruptura de las relaciones diplomáticas con España. Qué necesidad de salir, atajar y aclarar que no hay alguna ruptura. Diría simplemente: “Se trata de hacer una pausa”.
Esta explicación y nada es lo mismo, como si los actos de corrupción entre funcionarios mexicanos y trasnacionales españolas fueran motivo suficiente para llegar a extremos de ruptura.
Mientras López no actúe legalmente, su denuncia es casi anónima. Pero antes de hablar debe de recordar -o tal vez saber- que España tiene invertidos en México 70 mil millones de euros (algo así como un billón 600 mil millones de pesos) en poco más de 6 mil empresas y viven en territorio nacional 170 mil españoles.
Pobre México con esos desplantes sin sentido, en los que el pueblo nada tiene que ver por estos exabruptos lopezobradoristas. Hay una razón que podría explicar la lamentable actitud presidencial. El 10 de noviembre de 2007, en Santiago, Chile, en la Cumbre de Iberoamérica, el rey Juan Carlos de Borbón se dirigió al entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para espetarle: “¿Por qué no te callas?”.


En respuesta el dictador “bolivariano” decretó la congelación de las relaciones con España, sin consultar al pueblo venezolano, hasta que España ofreciera una disculpa a Venezuela. Admirador de Hugo Chávez, López Obrador adoptó la misma actitud insolente de su homólogo. Los parecidos en la forma de conducirse guardan un estrecho paralelismo.
El 26 de marzo de 2019, AMLO exigió al gobierno de España disculparse ante México por la conquista de hace 500 años y los 300 de la Colonia. ¿Acaso López esperaba que España le dijera “Sí Presidente, discúlpenos por tantos abusos y atropellos”? Sólo en una mente desequilibrada puede concebirse un reconocimiento de ese tamaño y sin sentido de lo ocurrido hace cinco siglos.
Pero López Obrador fue más allá en sus intentos de lograr el mea culpa español. Con absoluta insolencia y falta de respeto envió una carta al rey Felipe VI de España en la que textual reclamaba: “Presentar disculpas por la conquista e iniciar una nueva etapa de reconciliación”. Evidentemente su misiva quedó sin respuesta.
Por si no lo sabe hay que recordarle al Presidente que el rey de España es jefe de Estado y no jefe de Gobierno a quien correspondía responder. El gobierno español lamentó profundamente la publicación de una carta sin sentido y rechazó con toda firmeza los argumentos de un Presidente fuera de tiempo, de la historia y de las circunstancias tan diferentes de hace 500 años.


Es entonces necesario recordar que durante la guerra civil española, el gobierno del general Lázaro Cárdenas recibió a cientos, miles de españoles que huían de la dictadura franquista. No cabría imaginar al presidente Cárdenas y a su gobierno, argumentar el rechazo a otorgar protección diplomática a los refugiados españoles, bajo el insostenible argumento de que si España había abusado de México hacía 500 años, hoy (1939) nuestro país rechaza toda forma de protección internacional a los refugiados españoles.
Incluso México se solidarizó de tal manera con la segunda República española que fue uno de los 50 países parte de las brigadas internacionales que se alistaron para luchar en favor de los republicanos españoles.
El encargado de dirigir el contingente mexicano fue Felipe Garrido Llovera, hijo del real o supuesto comunista mexicano y fundador de las Camisas Rojas, Tomás Garrido Canabal, gobernador de Tabasco y paisano de Andrés Manuel.
El nombre de las brigadas internacionales de México fue el de Benito Juárez, como homenaje al gran reformador del Estado Mexicano, restaurador de la República y artífice de la consolidación de la Independencia, durante el siglo XIX, y al que tanto admira AMLO.
Para estar a tono con los gobiernos dictatoriales de Venezuela y Nicaragua, el Primer Mandatario también criticó severamente el bloqueo comercial impuesto desde hace 60 años por Estados Unidos a Cuba.
Calificó la actitud del gobierno norteamericano como criminal para defender la dictadura de la diarquía Fidel y Raúl Castro, y ahora en manos de Miguel Díaz-Canel, el títere impuesto por el heredero de la dinastía castrista Raúl Castro.
Las ofensas diplomáticas de López Obrador continuaron con la designación de Pedro Salmerón Sanginés, uno de los favoritos de Beatriz Gutiérrez Mueller como representante de México ante el gobierno de Panamá.
Por sus antecedentes de célebre acosador sexual en el Instituto Tecnológico Autónomo de México, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Escuela Nacional de Antropología e Historia, el gobierno de Panamá, a través de su canciller Erika Mouynes, rechazó el nombramiento, el cual pretendió maquillarse con el cuento de que Salmerón había declinado la oferta del Presidente.


Otra vez Andrés Manuel incurrió en innecesarias ofensas a un país soberano, al calificar a la canciller panameña como la Santa Inquisición. Grave ofensa para defender a un acosador sexual y sin mérito alguno para representar a México ante un país extranjero.
Qué necesidad también de hacer intervenir al presidente Laurentino Cortizo y al ex presidente Ernesto Pérez Balladares para responder en tono severo al Ejecutivo federal: “La decisión del Presidente de México es decisión suya. Nosotros decidimos si aceptamos o no a un embajador. Somos respetuosos no solamente de México, si no de todos los países y exigimos respeto para Panamá”. Entiéndase que es una recriminación a López y no al pueblo de México.
La actitud del Presidente mexicano es un atentado a la soberanía de los Estados, violatoria de la Constitución de México y a la histórica Doctrina Estrada, obra de don Genaro Estrada, secretario de Relaciones Exteriores, del presidente Pascual Ortiz Rubio, que tanto prestigio dio a México en el mundo.
Esa tríada protege el célebre apotegma de la autodeterminación de los pueblos y a la no intervención tan vulnerada por López Obrador. Ampliaremos…

[email protected]

HOJAS LIBRES

Las corcholatas de AMLO meten las patas

Published

on

El calificativo que denosta la vulgaridad presidencial * La salida de Monreal de Morena puede provocar un cisma de consecuencias funestas para López Obrador y su grupo, en tanto que varios morenistas abandonarían un partido que al final del 2024 irá en decadencia junto con el Presidente.

 

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

 

Con absoluta falta de respeto a las personas y a las instituciones, López Obrador ha definido a los aspirantes a sucederlo como las corcholatas. Independientemente de la vulgaridad presidencial para dirigirse a sus “colaboradores”, en una ofensa y una mofa a Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López, los más visibles herederos hasta este momento.

Hacia el interior de Morena, la militancia ha definido sus preferencias en favor de la frustrada aspirante a quinceañera, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, al otorgarle un 30.8 por ciento en las encuestas morenistas.

Marcelo Ebrard, colaborador de Andrés López, desde la época de Manuel Camacho Solís regente del Distrito Federal, cuando López Obrador se apropiaba del Zócalo capitalino, empata con la Sheinbaum, al tener el 30 por ciento de las simpatías entre la militancia del partido en el poder.

Hay un dato curioso en dos de los contendientes del establo morenista. Ricardo Monreal tiene a su favor apenas el 10 por ciento de la militancia. No es poca cosa. Es el único que con fuerza propia ha desafiado al poder presidencial y no está entre la terna de cuatro que López Obrador, hasta ahora, ha definido como sus posibles candidatos (que no sucesores).  Nada garantiza que el elegido gane la elección presidencial.

La sorpresa y la frustración política y personal la ha dado Adán Augusto López, secretario de Gobernación, cuando que apenas araña el 5 por ciento de reconocimiento entre las huestes del partido de López Obrador.

El dato es relevante por tres razones. Tradicionalmente el secretario de Gobernación ha sido el hombre más poderoso del gabinete presidencial. De facto es jefe de gabinete en funciones de vicepresidente, coordinador de la gobernación del país y con los Ejecutivos estatales, y en la época priísta jefe nato de los 32 gobernadores.

Y finalmente es el paisano de Andrés Manuel López Obrador, llevado al gabinete presidencial con el capelo cardenalicio de la sucesión. Nada de esto le ha valido a una de las corcholatas destapadas en una de las tantas soporíferas mañaneras, en contraste con el tapado del priísmo.

En la nueva distribución administrativa y geográfica del poder (16 gobernadores de Morena), Adán Augusto López se ha quedado relegado a pesar del peso político de la Secretaría de Gobernación y su indiscutible cercanía con López Obrador.

Hasta hoy la distancia entre la Sheinbaum y el otro López parece insuperable.  De 30 a 5 puntos, la diferencia de 25 augura que los días en política de Adán López están contados y tienen fecha de caducidad anticipada, independientemente de si Marcelo Ebrard resultara beneficiado con el visto bueno presidencial.

En lo que sí compiten parejo Adán Augusto López y Claudia Sheinbaum es en demostrar quién es más servil y genuflexo ante el supremo elector del 2024, con la advertencia de que López Obrador será el destapador de la corcholata escogida, pero no el que defina al próximo presidente de la República si la oposición mantiene la cohesión demostrada en el Congreso de la Unión, con la que ya derrotó a López Obrador en la reforma eléctrica.

López Hernández, en un acto de sumisión extrema, se atrevió a afirmar en Sonora: “Si por apoyar al Presidente tengo que renunciar, renunciaré”. Fue un acto demagógico por excelencia y ventajoso, al saber de antemano que halagaba la megalomanía de López Obrador, al darle gusto de mandar al diablo a las instituciones.

Sin algún recato López Hernández utilizó el tesoro público para hacer proselitismo en favor de su titiritero, al trasladarse en un avión de la Guardia Nacional y disponer de horas de trabajo en plena veda electoral a unos días de la farsa llamada revocación de mandato.

Clàudia Sheinbaum hizo lo propio. En un acarreo desmesurado, ofensivo, ante el Monumento a la Revolución, se puso de rodillas ante López Obrador para decirle “aquí estoy Presidente, soy la mejor opción”. Y no ha tenido empacho en decir que México está preparado para tener una mujer presidente. Es posible que sí.  Pero no ella.

En cambio Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal se conducen con más categoría y sin caer en servidumbres. Reconocen el trabajo de López Obrador y la 4T, pero en ningún momento han tenido los excesos que caracterizan a sus otros dos oponentes.  Ni Ebrard ni Monreal han dado muestras de acróbatas circenses de la política.

Incluso Claudia Sheinbaum lleva colgado el sambenito del accidente de la Línea 12 del Metro. Cierto que se construyó durante la jefatura de Marcelo Ebrard, Miguel Mancera suspendió el servicio de esa línea para darle mantenimiento, pero a la que se le cayó y sobre la que recae la verdadera responsabilidad es en Sheinbaum, pues varias veces fue advertida del peligro latente, específicamente en ese tramo donde murieron 26 inocentes y si siquiera se les ha dado la indemnización y la atención debida.

A tal punto le fastidia y le ha pegado a la jefa de Gobierno ese trágico episodio que ha amenazado con demandar a la empresa noruega DNV, por hacer un peritaje poco profesional, casi casi amañado, cuando que antes de contratarla le dedicó los mejores elogios, y en los dos primeros peritajes le hizo un extenso reconocimiento.

Ello quiere decir que en el tercer peritaje se advierte la responsabilidad de Sheinbaum y la cesante directora del Metro Florencia Serranía.

En un país serio y de sólidas instituciones, las dos funcionarias ya estarían separadas del cargo y sujetas a responsabilidad criminal, civil y administrativa.  Pero en México, país de ficción, no sólo se goza de cabal impunidad si no que se siente la futura presidenta de la República.

Antes de demandar a DNV, Claudia Sheinbaum debería de pensarlo dos veces, pues se le puede revertir en mayor medida y afectarla más de lo que ya tiene en su haber, como responsable de la tragedia del 3 de mayo de 2021. El prestigio de la empresa noruega lo avala su presencia en más de 100 países y con más de 150 peritajes certeros. Sólo un dato: En 2021 facturó 2 mil 500 millones de dólares por todo el mundo. De ser demandada, la respuesta de DNV ya se adivina para poner en ridículo y al descubierto la irresponsabilidad de la jefa de Gobierno.

Con Ricardo Monreal habrá que tener cuidado con todo y que 10 puntos son apenas un tercio de los acumulados por Ebrard y Sheinbaum. Ello le cancela las posibilidades reales de convertirse en candidato y ulterior Presidente, sólo que con un 10 por ciento de las preferencias, la salida de Monreal de Morena para irse por la libre, puede provocar un cisma de consecuencias funestas para López Obrador y su grupo, en tanto que varios morenistas abandonarían un partido que al final del 2024 irá en decadencia junto con su Presidente.

El desprendimiento en lo que hoy se presume como grupo compacto ya es evidente.  Además, el uso indiscriminado del tesoro nacional para cumplir caprichos presidenciales y mantener una base electoral en los jóvenes sin futuro, adultos mayores y discapacitados anuncian una crisis fiscal de fin de sexenio.

Ya no habrá dinero para mantener los 350 mil millones de pesos anuales, destinados a la base electoral lopezobradorista disfrazados de programas sociales. Y ello se traduce en la derrota presidencial de 2024. Ampliaremos…

 

[email protected]

 

Continue Reading

HOJAS LIBRES

El provocador permanente

Published

on

La violencia verbal de un Presidente * El ADN de la confrontación también mete en problemas a México en sus relaciones diplomáticos

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

Para Andrés Manuel López Obrador todo es conflicto. Agresiones, descalificaciones y desdén permanente de las leyes y al Estado de Derecho.
El primer obligado a respetar el orden constitucional es el mayor de los enemigos de México y a sus instituciones. Sin el menor decoro manda al diablo a las instituciones y se ufana cuando espeta: “Y no me vengan con que la ley es la ley”.
Ese pronunciamiento en la agenda de un delincuente se entiende porque siempre vive al margen de la ley. Pero en la palabra de un Presidente es un estímulo para la delincuencia organizada a transgredir la ley como ya ocurre en México.
Y las cifras son demoledoras: 120 mil asesinatos a 3 años y 5 meses de un sexenio fallido. Ni Calderón ni Peña lograron esa hazaña del lopezobradorismo.
Afortunadamente México ha cambiado y López siempre ha salido derrotado. Lo venció el Instituto Nacional Electoral al cancelarle la candidatura de Félix Salgado Macedonio en Guerrero, aun cuando gobierna a la sombra de la ineptitud de la pequeña Evelyn Salgado.
López Obrador salió derrotado de la revocación de mandato, a pesar del acarreo y el excesivo uso de recursos públicos para ratificar su espuria presidencia. Los 16 gobernadores de Morena apenas pudieron llevar a las urnas al 17 por ciento del electorado para consumar la farsa lopezobradorista.
La propuesta de reforma eléctrica fue otro serio revés para un Presidente ausente de la realidad. Ni las amenazas ni los insultos ni las provocaciones le dieron el voto en el Congreso de la Unión para consumar el atraco en contra de la industria eléctrica nacional.
Con todo y la complicidad del “ministro presidente” de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, pudo López consumar el fraude constitucional de prolongar el mandato de Zaldívar, en abierta transgresión al Artículo 97 de la Ley Suprema de toda la Unión.


Obrador se atrevió a amenazar a los ministros al llamarlos mafiosos si no votaban para ampliar el periodo del Presidente de la Corte. Los ministros votaron y lo mandaron a su rancho en Palenque.
En otro abierto desafío a la oposición y al Poder Legislativo, ya envió su iniciativa de remedo de reforma electoral. Andrés Manuel saldrá otra vez derrotado en sus intentos de desaparecer al Instituto Nacional Electoral, al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y los institutos electorales de los estados de la República, en un intento fallido de convertirse en supremo elector.
Si algo distingue el lenguaje beligerante y ofensivo de López Obrador es la vulgaridad y lo corriente con que se conduce junto con sus correligionarios de la 4T. La falta de respeto a la institución presidencial es evidente: “Me canso ganso, la zopilotada y los chayoteros”, entre otros calificativos, definen a un presidente en provocación permanente.
Lo malo es que esos atentados a la integridad física y personal de sus detractores ha derivado en 51 periodistas asesinados en lo que va del sexenio. Y como récord insuperable, 11 en apenas 4 meses de 2022.
Ha dicho López Obrador que Veracruz, Tabasco y Chiapas son los estados más seguros del país. Falso. De los periodistas asesinados, 8 son con cargo al gobierno de Cuitláhuac García y de los 11 de este año, 3 son producto de la enorme inseguridad propiciada por Cuitláhuac, el gran agresor de la libertad de expresión.


En Chiapas, Rutilio Escandón ha perdido el control de la seguridad y de inmensos territorios. En apenas tres días aparecieron cuerpos descuartizados en Chiapa de Corzo y ejecuciones en el municipio de Frontera Comalapa.
En tanto el 87 por ciento de los tabasqueños se siente inseguro, a pesar de ser el lugar de origen de Andrés Manuel y de Adán López, el encargado de la “gobernación” del país.
Como respuesta a los opositores de ese fracaso llamado Tren Maya, los ha llamado seudoambientalistas, pero no se ha atrevido a enfrentarlos. Los convocó a Palacio Nacional e inmediatamente canceló la reunión. Había razón. El Tren Maya y el permiso a la Madre Tierra habrían quedado sepultados para siempre.
Lo malo es que el discurso de la provocación ha dado resultados nefastos: 60 ejecuciones extrajudiciales de defensores del medio ambiente y una treintena de protectores a los derechos humanos.
Ha atentado también en contra de la integridad de los diputados federales. El delincuente electoral Mario Delgado y la amorfa Citlalli Hernández han desatado una campaña de odio al llamarlos traidores a la patria por el solo hecho de votar en contra de un capricho del que se dice Presidente de México.


Esa campaña de odio es propiciada por el propio López Obrador, en un intento de amedrentar a la oposición para evitar que le echen abajo su reforma electoral.
La política exterior es una continuación de la política interior. Todas las fobias y el síndrome de las descalificaciones las ha llevado López Obrador a sus relaciones diplomáticas con el exterior. Después de 500 años exige a España pedir perdón a México por la conquista y por supuesto se mofan de ese despropósito.
En el exceso de su megalomanía mesiánica, decreta una pausa para que España se disculpe por el saqueo de las empresas españolas durante el período neoliberal. No era necesario. Si tiene comprobado ese saqueo debería de proceder penalmente y no involucrar la relación de Estado a Estado. Es desde luego el ADN de la confrontación de la deformada personalidad de López Obrador.
Para imponer a Pedro Salmerón, célebre acosador sexual, como embajador de México en Panamá, ofendió a la canciller Erika Mouynes, al llamarla la Santa Inquisición. Con justa razón intervino el presidente panameño, Laurentino Cortizo, y pidió respeto para el Estado panameño y a la titular de la diplomacia del istmo centroamericano.
Andrés Manuel ofendió también al Parlamento Europeo al llamarlos borregos de la estrategia reaccionaria y golpistas que se oponen a la transformación de cuarta. Le dolió la condena de las amenazas, el acoso y el asesinato de periodistas y defensores de los derechos humanos que no ha podido detener.
López Obrador que tanto invoca el artículo 89, fracción X, de la Carta Magna, exige respeto a la no intervención, pero él mismo se inmiscuye en los asuntos soberanos de otro país.
En tono poco comedido, demanda a Estados Unidos terminar con el bloqueo comercial a Cuba y, fiel a su naturaleza, pretende erigirse en adalid de las más feroces dictaduras latinoamericanas.


Pide al presidente Joseph Biden, invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua a la Cumbre de las Américas, con la amenaza de no asistir si estos dictadores no son convocados a la reunión.
Habría que recordarle que el 10 de junio de 2011, se incluyó en el Artículo 89 de la Constitución mexicana el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos, algo que los dictadores Raúl Castro, Nicolás Maduro y Daniel Ortega han vulnerado permanentemente en contra de cada uno de esos pueblos oprimidos.
La diarquía Fidel y Raúl Castro llevan más de 60 años sin elecciones libres. Nicolás Maduro ha encarcelado a toda la disidencia venezolana. Y Daniel Ortega sólo pudo reelegirse al recluir a los candidatos presidenciales de oposición que podían destronarlo de una presidencia escriturada por tiempo indefinido.
Como respuesta a la grosería de Andrés Manuel López Obrador, la vocera de la Casa Blanca ha dicho que las invitaciones para la Cumbre de las Américas todavía no están hechas. Ojalá tomen la palabra a López Obrador y sea excluido también de la Cumbre a realizarse en la ciudad de Los Ángeles. Ampliaremos…

[email protected]

 

Continue Reading

HOJAS LIBRES

El megaproyecto de AMLO no es malo… ¡es pésimo!

Published

on

Grandes ‘elefantes blancos’ el Chaifa, Dos Bocas y el Tren Maya * Improvisación y corrupción, el sello de las obras faraónicas del Presidente López Obrador

ROBERTO DOMÍNGUEZ CORTÉS

El Tren Maya va. El aeropuerto Felipe Ángeles se inaugura el 21 de marzo, aunque no esté terminado. La refinería Dos Bocas estará lista para el 2 de julio ha dicho López Obrador en el tono beligerante y de amenaza para quienes se oponen a sus funestos planes depredadores del tesoro nacional.
Tiene en su favor a sus más connotados corifeos que han servido de comparsa para avalar y magnificar el proyecto Tren Maya, con el ánimo de enaltecer la megalomanía galopante de su Presidente.
El 24 de noviembre de 2019 estuvo en Chiapas Rogelio Jiménez Pons, entonces director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo. En su visita atribuyó al Tren Maya virtudes que no tiene. Dijo, por ejemplo, es una obra de infraestructura que traerá bienestar, desarrollo y empleo a la población, y al mismo tiempo un inmenso aumento a la actividad turística del sur-sureste.
Por su parte Rutilio Escandón Cadenas no midió su pronunciamiento sobre el Tren Maya ni las consecuencias que tendrán sus palabras cuando llegue el tiempo de rendir cuentas a la nación sobre un proyecto que se sabe fracasado y muerto desde su nacimiento.


Sin algún recato diría Rutilio: “Este proyecto visionario (sic) del Presidente preserva las bellezas naturales, el medio ambiente, la ecología y la biodiversidad. Es una obra de justicia social, genera empleos y trae avance económico”.
De dónde saca Rutilio eso en una obra dedicada a deforestar miles de hectáreas, atentar contra el cambio climático de la zona, propiciar la extinción del jaguar negro, símbolo de Chiapas, la desaparición del emblemático mono araña, y de una variedad incuantificable de mamíferos y reptiles que desde hoy tienden a su dispersión en busca de otro hábitat si tienen la fortuna de no perecer en el intento.
Además, como obra de justicia social, generador de empleos y avance económico es un rotundo fracaso. De 150 mil millones presupuestados originalmente, el incremento llega a 230 mil millones de pesos, es decir, un 53 por ciento más sobre su costo original a la par de que se ignora el destino de los miles de metros cúbicos de la tala inmoderada de árboles maderables. Otro negocio más de la Cuarta Transformación.
La explicación de Rutilio y Pons es entendible. No respetan la investidura de su rango y asumen vergonzosamente el papel poco honroso de bufones del señor Presidente.
La viabilidad del Tren Maya existe solamente en la mente de López Obrador. Por el contrario, sus detractores son corruptos y él es el único honesto, los que se oponen son seudoambientalistas contrarios al progreso del país. Falso. Los que se oponen son gente que quiere a México y se preocupan por su destino y el bienestar nacional.
Sería recomendable indagar quién es, por mencionar uno solo, Rodrigo Medellín, investigador del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México y tomar muy en serio sus premoniciones. Con el debido sustento ha advertido sobre las amenazas medioambientales en la construcción de un megaproyecto destinado a la destrucción selvática por donde pasará el Tren Maya.
También habría que preguntarles a Rutilio y a Pons si conocen el proyecto para opinar sin bufonadas, de que se construye sobre el mayor sistema de cuevas sumergidas en el mundo y en una zona selvática repleta de cavernas y cenotes.
Arropado por el poder presidencial que México y los mexicanos no merecen, López Obrador se atrevió a invitar a varios artistas para debatir sobre el proyecto Tren Maya. Suspendió la reunión cuando se enteró de que entre los invitados acudirían renombrados ambientalistas que ni sus mejores asesores ecologistas habrían podido enfrentar. Su pretexto: “Varios invitados no asistirían”. Al contrario, irían más de los que López tenía considerado y el miedo lo obligó a recular.
Desde hoy ya se advierten severos daños en los cenotes por donde pasará el devastador Tren Maya. La respetable ingeniera en recursos hídricos, Camila Jaber, ha alzado la voz de alerta sobre el grave deterioro de esos grandes depósitos de agua, en los que algunos es ya un riesgo nadar. Aquí también el Tren Maya ha aportado su cuota de destrucción.
De nuevo aparece en escena el director del frustrado proyecto del Aeropuerto “internacional” Felipe Ángeles, esta vez al mando de la destrucción de la selva, los cenotes y las cavernas, el general Gustavo Vallejo Suárez, lamentable comandante del agrupamiento de Santa Lucía. Entonces ¿quiénes son los verdaderos traidores a la patria, a la vida y a la naturaleza?


Con todo y que el gobierno lopezobradorista designó el proyecto como de seguridad nacional, para no dar cuentas a nadie y evitar los engorrosos trámites de autorización ambiental, un juez Federal suspendió las obras del tramo cinco para proteger la supervivencia y la limpieza de los cenotes que son sagrados para la vida, la naturaleza y el ambiente. Hizo bien el juzgador. Pasada la fiebre lopezobradorista, tendría que rendir cuentas por no aplicar la ley en un proyecto destructor de la naturaleza.
En su falsa retórica, Andrés Manuel ha dicho: “Ni un solo árbol se va a derribar y por el contrario con el programa Sembrando Vida, se busca reforestar un millón de hectáreas de terrenos deteriorados en todo México”. Otra mentira más (no mentir, no robar y no traicionar). Los resultados del programa Sembrando Vida son funestos.
Es otro programa destructor de la flora, la fauna y la ecología. Sembrando Vida ha provocado la deforestación de 72,830 hectáreas en 20 estados de la República Mexicana, de las cuales 50,981 hectáreas (70 por ciento de las pérdidas) se concentran en regiones vulnerables de enorme biodiversidad: Chiapas, Tabasco, Veracruz, Yucatán, Campeche y Quintana Roo.
En 2019, el municipio con mayor pérdida forestal en el país fue Ocosingo, Chiapas, con una destrucción de 12,920 hectáreas en donde se encuentra parte importante de la Selva Lacandona. López Obrador presume que Sembrando Vida realiza pagos de 4,500 pesos al mes a 420 mil agricultores, pero se abstiene de decir que esa pérdida de casi 73 mil hectáreas ha costado a México y a los mexicanos 15 mil millones de pesos en 2019 y 27 mil millones en 2020.
El mismo fracaso se observa en Santa Lucía con apenas 6 vuelos diarios y ninguno internacional, al cual se dedicaron 425 mil millones de pesos, incluida la pérdida del aeropuerto de Texcoco, en contraste con los mil 400 vuelos diarios en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
De Dos Bocas se presume van a refinarse 340 mil barriles de petróleo diarios, cuando que en Norteamérica la industria de refinación tiene capacidad de procesar más de 22 millones de barriles de petróleo crudo por día en 137 refinerías, lo que anuncia el fracaso del proyecto en Paraíso, Tabasco.


Así, con el dinero de la cancelación del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el destinado al Tren Maya y el asignado a Dos Bocas se hubiera equipado la red hospitalaria del país, mejorar el abasto de medicamentos del Covid, combatido el cáncer infantil, la obesidad, la diabetes, preservar las estancias infantiles y las escuelas de tiempo completo, modernizar y rehabilitar el Metro, el medio de transporte por donde circulan más de 6 millones de personas al día, que ya le urge para evitar una catástrofe de mayores dimensiones que la ocurrida en la mal llamada Línea Dorada.
Entonces ¿quiénes son los verdaderos traidores a la patria, a la vida y a la naturaleza? Al dilapidar 940 mil millones de pesos. Ampliaremos…

[email protected]

Continue Reading

Destacado