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SIN ANESTESIA

La soberbia es sólo la máscara del ignorante

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La similitud entre políticos y médicos * Siempre he pensado que esta Oración del Médico, cambiando “pacientes” por “votantes”, podría ser igualmente la oración del político

JAVIER CASTELLANOS***

Desde mi formación como doctor en la UNAM me encontré con la Oracion del Médico de sir Robert Hutchison y la adopté como convencido creyente… y me alegra reencontrarlo ahora en un libro que vuelvo a leer y que comparto convencido, como lo he repetido en esta páginas del Facebook y vuelvo a reiterarlo: La politica es una de las más interesantes y bellas actividades del hombre por sus posibilidades creativas y de servicio cuando se ejerce como la medicina, para ser útil a los demás dentro de una escala correcta de valores, es así la vía que puede lograr, sin duda, la sana trascendencia.

ORACIÓN DEL MÉDICO
De la incapacidad para evitar meterse en camisas de once varas, del afán excesivo por lo nuevo y el desprecio por lo antiguo, de poner el conocimiento por delante de la sabiduría, la ciencia por delante del arte y el ingenio por delante del sentido común, de tratar a los pacientes como casos y de hacer que la curación de las enfermedades sea más dolorosa que soportarla, líbranos, Señor.
Sir Robert Hutchison (1871-1960).

DE LA MEDICINA A LA POLÍTICA
Releo ahora un interesante libro con algunas reflexiones que comparto.
Siempre he pensado que esta Oración del Médico, cambiando “pacientes” por “votantes”, podría ser igualmente la oración del político.
Porque los políticos también tienen en sus manos la vida de las personas. Esto es evidente. Los políticos, y especialmente los jefes de Estado y de Gobierno, toman muchas decisiones que tienen consecuencias trascendentales en la vida de la gente que gobiernan e incluso, en los casos más extremos, pueden ser cuestión de vida o muerte.
Hutchison ruega que los médicos recuerden que su primera obligación es no empeorar las cosas, lo cual tiene importancia cuando es tan frecuente la dolencia iatrogénica. Es, asimismo, deber del político intervenir sólo cuando haya probabilidades de que la intervención mejore el ‘statu quo’ y resistirse a la exigencia de actuar por actuar.
La famosa observación de Bismarck, según la cual la política es el arte de lo posible, expresa la misma idea de que la ambición tiene que ir acompañada de modestia.
Tanto para políticos como para médicos, la competencia y la capacidad de hacer juicios realistas acerca de lo que pueden y no pueden lograr son atributos esenciales.
Cierro aquí con un valioso consejo de mi Maestro Richard Lillihei durante mi etapa de Fellow en la Universidad de Minnesota: “Javier, conserva siempre tu sencillez porque la soberbia es sólo la máscara del ignorante”.

***Integrante de la Academia Mexicana de Cirugía y pionero de trasplantes.

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