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Militares, una creciente amenaza en México: NYT

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Un ataque mortal lo deja en evidencia * Varios soldados uniformados le dispararon a civiles desarmados, entre ellos un estadounidense, y luego obstaculizaron la atención médica, según un alto funcionario

 

GAEL BUENDÍA

 

Gustavo Ángel Suárez Castillo, un ciudadano estadounidense de San Antonio, transportaba a seis amigos, incluidos dos hermanos, en su camioneta blanca con placas de Texas justo antes del amanecer, tras haber pasado la noche celebrando la noticia de que iba a ser padre. De repente, cuatro vehículos repletos de hombres armados comenzaron a perseguirlos y a dispararles.

La camioneta chocó y cuando los pasajeros salieron dando tumbos, según testimonios de los sobrevivientes a The New York Times, los hombres armados derribaron al suelo a varios de ellos y le dispararon a uno por la espalda. Uno de los sobrevivientes contó que vio a su hermano morir lentamente mientras los atacantes evitaban la llegada de los cuerpos médicos.

Cuando todo terminó, cinco de los hombres, entre ellos Suárez, habían muerto. Los otros dos quedaron gravemente heridos.

¿Quiénes eran los atacantes? Soldados mexicanos uniformados.

El tiroteo en la ciudad de Nuevo Laredo en las primeras horas del 26 de febrero ha sido calificada por los sobrevivientes y un importante funcionario gubernamental como una ejecución a sangre fría. Hasta el momento, cuatro de los 21 soldados involucrados en el incidente han sido arrestados y el caso está bajo investigación de fiscales civiles y las fuerzas militares.

El episodio ha profundizado las preocupaciones sobre la creciente presencia de las Fuerzas Armadas de México, las cuales no solo han sido puestas a cargo de la seguridad nacional, sino que también se les ha asignado una serie de empresas en rápida expansión, como un nuevo aeropuerto internacional y una importante línea ferroviaria.

Esto pone de relieve lo que según analistas y defensores de los derechos humanos es una falla peligrosa en el sistema de gobierno de México: que una de las instituciones más poderosas del país opera con poca supervisión.

A pesar de un largo historial de abusos contra los derechos humanos, los militares asumieron la responsabilidad de la seguridad ciudadana luego de que la Policía Federal fue disuelta en 2019. Los críticos afirman que los militares le han hecho frente a las violentas organizaciones criminales, pero en el proceso han puesto a los habitantes en riesgo de convertirse en víctimas de tácticas agresivas.

La Secretaría de la Defensa Nacional está bajo las órdenes de un general en servicio activo, no de un líder civil, no está obligada a hacer públicos documentos o informes de sus actividades y con regularidad se niega a comparecer frente al Congreso de México para responder preguntas.

“Dado el papel cada vez mayor de las Fuerzas Armadas en México, es realmente crucial y urgente que los servicios de inteligencia en México estén regulados con un mecanismo de supervisión civil”, que “debería crearse para controlar y, eventualmente tomar medidas de rendición de cuentas sobre los mismos”, afirmó Marta Hurtado, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

La ONU ha pedido una investigación independiente de las muertes de Nuevo Laredo, citando el historial de uso excesivo de la fuerza de los militares en la ciudad.

Un primer comunicado militar insinuó que los hombres en la camioneta estaban armados y no habían acatado las órdenes de los soldados.

Sin embargo, esa afirmación fue contradicha por Alejandro Encinas, un alto funcionario de derechos humanos del gobierno federal.

“No se trató de un enfrentamiento”, aseguró Encinas. “Independientemente de quiénes eran, fueron ejecutados”, añadió.

Según informe preliminar realizado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, los soldados dispararon 117 veces durante el incidente, a pesar de que las víctimas jamás blandieron un arma.

La Secretaría de la Defensa Nacional se negó a hacer comentarios sobre las muertes, alegando que la investigación estaba en proceso.

Durante el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, los militares de México han ido mucho más allá de su misión principal de seguridad y aplicación de la ley, para desempeñar una variedad de negocios lucrativos.

Las Fuerzas Armadas construyeron y en la actualidad operan el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, y están construyendo gran parte del proyecto turístico más grande del país, el Tren Maya, cuya ruta comprende casi 1600 kilómetros y tiene un costo de 20.000 millones de dólares, el cual también administrarán una vez terminado. También están a cargo de las aduanas del país, unas de las mayores fuentes de ingreso de México, que en 2022 tuvo previsto generar 59,000 millones de dólares.

Este tipo de responsabilidades, advierten los analistas, le da a los militares la capacidad de recaudar dinero por su cuenta y podría socavar el equilibrio del poder de México.

Al mismo tiempo, en Nuevo Laredo, justo al otro lado de la frontera de Texas, el largo historial de abusos de los militares ha generado un profundo resentimiento.

 

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Hamás-Israel, el nuevo conflicto que alerta al mundo

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Justo cuando se cumplen cincuenta años de otro ataque similar: la guerra del Yom Kippur de 1973 * El objetivo de este inédito desafío mata tres pájaros de un tiro: Boicotear el acuerdo israelí con Arabia Saudí, humillar y provocar a Israel y recordar al mundo que el conflicto palestino no ha terminado.

 

GAEL BUENDÍA

 

El mundo despertó con una nueva guerra: Hamás contra Israel, un conflicto añejo.

La guerrilla palestina lanzó un sorprendente ataque contra Israel desde Gaza, asesinando y secuestrando a decenas de militares y civiles.

El objetivo de este inédito desafío mata tres pájaros de un tiro: Boicotear el acuerdo israelí con Arabia Saudí, humillar y provocar a Israel y recordar al mundo que el conflicto palestino no ha terminado.

 

INICIA EL CONFLICTO

Hamás, la guerrilla palestina que gobierna la Franja de Gaza, lanzó una operación pasmosa contra Israel.

Sus milicianos se han infiltrado tras la frontera, asolando bases militares, paseándose armados por las calles, asesinando y secuestrando civiles, sorprendiendo al Ejército israelí.

El ataque se realiza justo cuando se cumplen cincuenta años de otro ataque sorpresa contra Israel: la guerra del Yom Kippur de 1973.

Un ataque inédito que ha causado un enorme shock en la sociedad israelí.

¿Por qué querría Hamás lanzar un ataque así? Aunque han demostrado que son capaces de operaciones mucho más complejas de lo que se creía, saben que el poder militar de Israel es muy superior y que su reacción será indiscriminada y terrible.

Las Fuerzas Armadas israelíes ya respondieron y bombardearon la Franja de Gaza a sangre y fuego. Quizá incluso lancen una amplia incursión terrestre. Si todo sigue el guion habitual, la respuesta israelí podría dejar miles de palestinos muertos y destrucción generalizada. ¿Pero y si fuera justo eso lo que Hamás buscaba?

 

IMPEDIR EL ACUERDO ENTRE ISRAEL Y ARABIA SAUDÍ

El primer objetivo de Hamás es geopolítico. Busca dejar en evidencia a los países árabes que han firmado acuerdos de normalización con Israel y boicotear las negociaciones con Arabia Saudí. Lo ha sugerido uno de los aliados más fieles de Hamás: Hezbolá, la milicia chií del Líbano. Estados Unidos también ha reconocido en otras ocasiones que las tensiones con los palestinos dificultarían el acuerdo con Arabia Saudí.

Desde 2020, cuatro países árabes han establecido relaciones con el Estado hebreo: Emiratos Árabes, Baréin, Sudán y Marruecos. Otros, como Omán y Catar, están acercando posturas con el gobierno israelí. Les impulsa la presión de Estados Unidos, pero también el que Israel sea un atractivo socio comercial al que comprarle armas y tecnología. Pegasus, el software de espionaje que Marruecos ha usado contra España o Francia, es un producto israelí.

Sin embargo, estos acuerdos son incómodos para los países que los firman. A pesar de que el conflicto árabe-israelí haya perdido protagonismo en la agenda internacional, las poblaciones árabes siguen apoyando la causa palestina. No es raro ver protestas ciudadanas en ciudades como Rabat cada vez que las fuerzas israelíes atacan territorio palestino. Hamás espera que las imágenes de la destrucción de Gaza indignen al mundo árabe y pongan en aprietos a sus líderes.

No obstante, el mayor éxito para Hamás sería hacer descarrillar el acercamiento entre Israel y Arabia Saudí. Avalados por Estados Unidos, ambos países negocian un acuerdo que cambiaría la geopolítica de la región. La monarquía saudí ejerce de líder del mundo suní y acoge los santos lugares del islam; obtener su reconocimiento sería un enorme logro diplomático para Israel. El presidente estadounidense, Joe Biden, también necesita un éxito en política exterior que poder vender de cara a las elecciones de 2024.

Arabia Saudí, por su parte, parecía dispuesta a aceptar la incomodidad a cambio de importantes concesiones por parte de Estados Unidos, como ayuda para desarrollar una industria de energía nuclear. Pero Hamás ha conseguido de repente que el precio a pagar por los saudíes sea mucho más caro, haciendo muy improbable que el acuerdo se cierre en el corto plazo. Como prueba, el comunicado que el Ministerio de Exteriores saudí ha publicado, en donde culpa a Israel del ataque de Hamás.

 

LA GUERRA CONTINÚA

La segunda clave del ataque de Hamás es política: les sirve para reivindicarse como líderes de la resistencia palestina ante su población y el mundo.

Los palestinos están gobernados por dos facciones enfrentadas. Por una parte, el partido-milicia islamista Hamás controla la Franja de Gaza, no reconoce el Estado de Israel y mantiene la lucha armada; está considerado un grupo terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea, Israel y la mayor parte de países occidentales.

Del otro lado está la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), una coalición liderada por Fatá, el partido fundado por Yaser Arafat. La OLP gobierna en Cisjordania, no es islamista sino nacionalista, renunció a la lucha armada y tiene relaciones diplomáticas con Israel y Occidente.

Pero la postura conciliadora de la OLP no le ha hecho ganar apoyo entre los palestinos, al contrario. Su estrategia no está impidiendo que Israel siga colonizando territorio palestino. Dos tercios de los palestinos creen que la situación es peor ahora que hace treinta años, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo, la paz entre Israel y la OLP. Por si fuera poco, el líder de la OLP y presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, tiene 87 años, sonadas acusaciones de corrupción y el mandato expirado desde 2009.

Su única reacción ante esta crisis ha sido un comunicado en el que defiende “el derecho de los palestinos a defenderse del terrorismo de la ocupación”.

Frente al inmovilismo de Abás, los palestinos de Cisjordania han salido a las calles a celebrar el ataque de Hamás contra Israel. Hamás tampoco tiene apoyo unánime entre la población: en Gaza son habituales las protestas y están surgiendo milicias alternativas. Sin embargo, las encuestas dan veinte puntos de ventaja al líder de Hamás, Ismail Haniya, frente a Abás en unas hipotéticas elecciones presidenciales, aplazadas por la OLP desde hace catorce años.

El 53% de los palestinos cree que la lucha armada es la mejor manera de acabar con la ocupación israelí, frente a solo el 20% que prefiere las negociaciones.

 

HUMILLAR A ISRAEL Y LOGRAR RESPALDO INTERNACIONAL

El último objetivo de Hamás, y el más importante, es propagandístico. Su espectacular incursión pretende demostrar que, pese al férreo bloqueo y vigilancia israelíes sobre Gaza, una milicia puede hacer daño a la mayor potencia militar de la región en su propia casa.

Hacer ver que Israel no es invulnerable y puede ser humillada, y que no habrá paz mientras continúe la ocupación. Lo han hecho dejando al menos 150 israelíes muertos y varias decenas de civiles y militares secuestrados.

Un elemento central de esta estrategia es el secuestro de israelíes. El rapto de sus ciudadanos es un asunto especialmente sensible para el Estado de Israel. El caso más conocido es el secuestro y masacre de once atletas israelíes en las Olimpiadas de Munich 1972, pero ha habido muchos más y suelen provocar una virulenta reacción por parte de Tel Aviv.

Una incursión de Hezbolá en la que fueron capturados dos soldados israelíes provocó la Segunda Guerra del Líbano en 2006. El secuestro y asesinato de tres adolescentes colonos israelíes en Cisjordania derivó en la guerra de Gaza de 2014.

Por tanto, Hamás sabe que Israel responderá con dureza a esta humillación. Su gobierno, el más ultraderechista de la historia del país, ya ha declarado el estado de guerra. El ministro de Defensa ha afirmado que “cambiarán Gaza para los próximos cincuenta años”.

El que era hasta ahora el peor choque entre Israel y Hamás en la última década, el conflicto de 2014, duró cincuenta días y dejó más de 2.300 palestinos muertos y destrucción generalizada en la Franja por los bombardeos israelíes. Cabe esperar que esta vez el castigo sea peor. Sin embargo, Hamás parece dispuesta a hacer a los gazatíes pagar este precio. ¿A cambio de qué? Usarán los secuestrados para negociar la liberación de presos palestinos y obstaculizar las operaciones de castigo israelíes en Gaza. Aplazarán, aunque no impedirán, que Arabia Saudí normalice relaciones con Israel. Reclamarán el liderazgo de la resistencia palestina y recibirán el apoyo de buena parte del mundo árabe y musulmán.

Pero, sobre todo, parecen esperar que la respuesta israelí contra Gaza sea tan virulenta que provoque una condena internacional contra Israel, como ocurrió en 2014 o en 2006. Es el penúltimo intento, a la desesperada, de darle la vuelta a un conflicto que desde hace tiempo parece decantado en su contra.

 

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Magnate de Miami viola los derechos de Bárbara Bellan

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‘Una bomba de tiempo’ que en cualquier momento estallará * La actriz, cantante y empresaria venezolana fue desalojada de su salón de belleza, Barbra Spa, al no respetar Pierre Healy su contrato de exclusividad

 

GAEL BUENDÍA

 

La actriz, cantante y empresaria del rubro de la belleza Bárbara Ballan atraviesa por momentos difíciles después de recibir una orden de desahucio (eviction order) por parte del magnate empresario Pierre Healy, dueño del edificio donde Barbara invirtió 13 años de su vida para impulsar y mejorar las ventas del Double Tree by Hilton Grand Hotel, en Biscayne Bay, con su salón de belleza Barbra Spa.

En pleno despegue de su carrera conoce al amor de su vida, el estilista Alexis Irausquin, mejor conocido como “el estilista latino de Hollywood”, quien ha trabajado con luminarias como Carol Burnett, Mel Gibson, John Travolta, Denzel Washington, Nancy Pelosi, entre otros.

Con Irausquin hace vida en pareja y después de grandes peripecias del destino se van a Estados Unidos y Bárbara consolida su carrera empresarial aprovechando el impase surgido por el propietario del Double Tree y la entonces arrendataria “Dominicana” S/N, quien recibió un Eviction Order para desalojar el lugar, pero Bárbara compra su parte y toma posesión del contrato.

El magnate empresario bajo argucias quiso firmar un nuevo contrato, pero Bárbara no lo necesitaba porque ya tenía el contrato de exclusividad de la anterior dueña que debía hacer prevalecer.

A pesar de haber incorporado en el local grandes marcas, de haber subido la plusvalía llevando de exclusividad a grandes inversionistas al edificio, compañías como Fedex, Wester Union, DHL, Forever LAVI, de tener la licencia de Mexicana Universal Florida de Lupita Jones, entre otras, desalojan a la cantante Bárbara Ballan de su salón de las reinas.

El dueño de la propiedad monopoliza el retail de la belleza del lugar violando así el contrato de exclusividad con “Barbra Spa”.

Al verse afectada por los ingresos del salón, Bárbara no pudo cumplir con un mes de renta y con tal vileza e ingratitud fue desalojada del edificio.

Al dueño no le importó dañar la propiedad remodelada (que hasta la fecha no termina de pagar el préstamo que se hizo para incrementar la productividad), echó a perder insumos esenciales del salón, desmereció cuadros e imágenes de valor sentimental rompiéndolos en pedazos.

Después de ser demandada por incumplimiento de pago por el magnate empresario, Bárbara contrademanda por los daños y perjuicios ocasionados, lucro cesante, pero sobre todo por daño moral causados por el magnate que por tener dinero cree tener influencia en la justicia americana.

Pese a ello, la emprendedora Bárbara no se amilana en la lucha porque confía en la justicia americana, en donde -a diferencia de otros países- prevalece la honestidad en los principios morales e impera la ley.

 

SEMBLANZA

La guapa venezolana inicia su carrera empresarial en México registrando su marca como centro de estética “Barbra Spa”, un concepto integral de la belleza ubicado en el segundo piso del WTC.

Principia su acercamiento con el medio del espectáculo presentándose en programas unitarios como “Muévete”, “Mujer, casos de la vida real”, “La Rosa de Guadalupe”; novelas como “Al diablo con los guapos”, “Destilando amor” y “Palabra de mujer”.

Incursiona en la música con el videoclip titulado “Bomba de tiempo”, grabación que hizo junto al actor Alberto Quintero.

Bárbara se convirtió en un icono en el mundo de la belleza, recibiendo el apoyo y el exclusivo marketing de todas sus reinas, modelos y artistas, dejando así el nombre de su marca en alto.

En el prestigioso “Barbra Spa” ha atendido a personalidades de diversos ámbitos, por mencionar algunos: La Reina Sofía, Miss Florence Gisselle, Karol G, Chayanne, Daddy Yankee, Alicia Machado, Maribel Guardia, Mariana Seoane, Niurka, Sandra Montoya, entre otras.

Maneja la exclusividad de Miss Grand United States, Miss Russian Miami, contribuye y participa con el Memorial Sloan Kattering cáncer Center, entre otros.

 

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La foto de Trump que hace historia

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Fichado el expresidente estadounidense en la cárcel de Atlanta * El delito: Su intento de robar las elecciones de 2020

 

GAEL BUENDÍA

 

Donald Trump hace historia en el mundo. Es el primer expresidente que ha tenido que pasar por la humillación de que se le hiciera la foto de rigor de los imputados en Estados Unidos.

La foto policial de Trump le dio la vuelta al planeta, fichado en la cárcel de Atlanta por su intento de robar las elecciones de 2020.

Donald, preso número P01135809, de “1,91 metros de estatura, 98 kilos de peso, ojos azules y pelo rojizo”, según su nueva ficha policial, se entregó el jueves pasado por la tarde a las autoridades en la cárcel del condado de Fulton, en Georgia, y quedó en libertad tras el pago de una fianza de 200 mil dólares (185,000 euros) impuestos por la fiscal Fani Willis, que le ha imputado por trece presuntos delitos penales, entre los que están organización y dirección de una asociación de malhechores, incitación al perjurio de un cargo público, incitación a la suplantación de cargos públicos y conspiración para cometer falsedad de documentos oficiales. Todos esos cargos están relacionados con el presunto intento de robo por Trump de las elecciones de 2020, que perdió ante Joe Biden.

Es la cuarta vez que Trump tiene que presentarse en un edificio de la administración de justicia -federal o estatal- de EU para ser oficialmente “arrestado”, que es como se conoce en ese país al proceso de fichar e identificar a un presunto delincuente.

Pero ha sido la ocasión más dramática. Las autoridades de Fulton divulgaron una foto para la historia: la del rostro de Trump ante una pared con el escudo oficial de las fuerzas de seguridad del condado.

Ha sido la primera vez que un expresidente es sometido a la foto de la infamia -el mughsot, o ‘foto de los criminales’- en la historia de Estados Unidos, ya que en los otros tres ‘arrestos’ de Trump las autoridades evitaron hacerle pasar por esa humillación.

La entrega de Donald se produce en medio de un torbellino de noticias legales y políticas acerca del caso. Dentro de las primeras, la más relevante es que Willis ha decidido solicitar que el juicio se celebre no el 4 de marzo, como había propuesto inicialmente, sino mucho antes: el 24 de octubre.

La propuesta de Willis es un golpe directo a la estrategia de Trump de aplazar todos los procesos en su contra al máximo, con el fin de desgastar a la otra parte. Ése ha sido el modus operandi habitual del expresidente toda su vida, y ahora por un doble motivo: quiere que los juicios no se celebren durante la campaña electoral y sabe que, en el caso de que gane las elecciones, tendrá la capacidad -al menos en teoría- de auto perdonarse en dos de los cuatro casos que enfrenta.

El expresidente ha aprovechado la ocasión para volver a X (antes conocida como Twitter) y lanzar otro de sus desafíos. Con una imagen de la ficha policial, ha añadido la idea de que nunca se rendirá y de que esta actuación policial es una interferencia en el proceso electoral.

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