Otto Granados y el orate López Obrador

Imposible saber bajo qué regla calculó Enrique Ochoa Reza que José Antonio Meade ganará con el 40 por ciento de los votos, como también es improbable identificar quién convenció a Jude Webber de The Financial Times de arriesgar el pronóstico de que el candidato del PRI “arrasará” con el 50 por ciento de la votación

Compartir:

Agustín, amigo desde mi infancia, las comidas ya no serán igual sin ti, tus bromas y tus corajes

 

Imposible saber bajo qué regla calculó Enrique Ochoa Reza que José Antonio Meade ganará con el 40 por ciento de los votos, como también es improbable identificar quién convenció a Jude Webber, de The Financial Times, de arriesgar el pronóstico de que el candidato del PRI “arrasará” con el 50 por ciento de la votación.

De lo que no hay duda es de que Andrés Manuel López Obrador ha impuesto agenda al PRI y a su candidato presidencial. La última ocurrencia del tabasqueño que ha calado hondo en la cúpula tricolor es que Luis Videgaray está maniobrando para que Aurelio Nuño sustituya al ex secretario de Hacienda en la candidatura.

En realidad, López Obrador juega carambola de tres bandas; su intención única es enraizar desconfianza entre el candidato priísta y el coordinador de su campaña, que también aspiró a la postulación.

Allá ellos si caen en su juego porque es la mejor defensa que se le ha ocurrido a Andrés Manuel y a sus asesores ante las continuas agresiones del ex secretario de Educación, que lo exhibe ante la sociedad como aliado de la profesora Elba Esther Gordillo y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, a quienes el candidato de Morena ha prometido dar marcha atrás en la Reforma Educativa.

A las continuas descalificaciones de Aurelio, aprovechando las salidas en falso de López Obrador, se sumó Otto Granados, que le endosó un apodo que se le va a quedar: “Orate”.

El nuevo secretario de Educación, que  desde su regreso de la embajada en Chile, para sumarse al equipo de Nuño, se había mantenido en bajo perfil, como si no participara en sus aspiraciones presidenciales, parece haber recobrado el aliento de sus buenos tiempos.

En una respuesta tuitera a López Obrador preguntó: “¿Es posible debatir con un orate? ¿Y así sueña con ser una opción? Más allá de sus problemas de senilidad y salud mental le faltan ideas, argumentos, razones, hechos, datos duros y verificables, y le sobra demagogia, falsedad e inmoralidad”.

Pocos le habían dado tan duro y directo a López Obrador; quizás ni siquiera Felipe Calderón, cuya toma de posesión intentó impedir a toda costa, incluida la integridad de quienes abarrotaban la Cámara de Diputados.

Andrés Manuel podrá defenderse calificando, a su vez, a Granados de “salinista” porque fue Oficial Mayor de Carlos Salinas en Programación y Presupuesto y su jefe de prensa en la campaña presidencial y en Los Pinos, pero lo cierto es que el secretario de Educación le apuntó a la cabeza y acertó.

Difícilmente López Obrador podrá dar respuesta a la cita clásica de la literatura inglesa con que Otto lo arrinconó:

“El orate me recuerda tanto la sabia admonición de Shakespeare cuando hace decir al Conde de Gloucester: ‘Desgraciados los tiempos en que los locos llevan de la mano a los ciegos’. Por México, tengámoslo en cuenta en 2018”.

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...