López-Gatell elimina todo interés a su conferencia sobre Covid-19

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Ante lo que es claramente un “bajón” en la sustancia informativa sobre la epidemia de Covid-19, resultado de un caprichito típico de extremos ideológicos, sobre todo de Izquierda, el doctor Hugo López-Gatell decidió esconder de su conferencia vespertina los datos diarios sobre el número de muertos y de casos confirmados, además de mantener apagado su semáforo.


Bajo la visión de “si me ‘atacan’ no doy los datos” principales, y paso a los estados y a las cifras acumuladas por semana (“¡y qué, y qué!”), el subsecretario de Salud quitó el “punch” a su hora diaria de fama, pues la prensa que acude lo hace, primordialmente, para conocer cuántos casos hay y cuántas defunciones.


Y podrá contar historias, dar “clases” de periodismo, y lo que guste, pero sin esos datos sería mejor que bajara la cortina y cerrara el changarro.


Una revisión exhaustiva de la trayectoria de la conferencia vespertina es que solitos se fueron enredando en la bola de estambre de la incredulidad. Nada más haga este ejercicio, ¿desde cuándo López-Gatell ya no habla de “curvas” y “picos”? ¡Ya no existen! Y la epidemia sube y sube, y los muertos siguen y siguen.


Hasta mediados de mayo todavía se les creía algo, pero salieron con que “la meseta”, “la curva se aplanó”, “domamos la pandemia”, “ya se ve la luz al final del túnel”.


Vaya, ya hasta se contradicen, el viernes López-Gatell lanzó un “mensaje de preocupación”, y este domingo el Presidente dijo que la epidemia va a la baja, lo que ha estado diciendo desde hace mes y medio.


Este domingo, en la conferencia vespertina, aunque estiró mucho su tiempo de exposición para rehuir a las preguntas incómodas, que ya lo hace a diario, ni eso lo salvó. Solo hubo dos cuestionamientos, y no fueron sobre sus cifras, sino sobre su actuación ante la epidemia.


No cabe duda que ya ni Refugio, Prudencia, Esperanza y Aurora le hacen el paro. Cada vez su conferencia se parece más a un aula de debate… periodístico. Da y le dan.

ASÍ, SÍ, YA DE LEJITOS, ‘LO CORTÉS NO QUITA LO VALIENTE’

Dos días después de su retorno a México, tras la visita a Washington, este sábado el Presidente López Obrador hizo un resumen de su viaje, reiteró las gracias a Donald Trump y volvió a enfatizar que todo fue por el T-MEC.


Lo que sí sorprendió fue su señalamiento de que en aras de no pelearse con EU, con Trump, y por geopolítica, “lo cortés no quita lo valiente”.


¡Aja, torito! Así hasta yo, dijo aquél. Porque quien sí se mantiene en lo suyo a pesar de su discurso de ocasión en la Casa Blanca, es su homólogo estadounidense.


Pues ya este domingo, Trump volvió con su cantaleta del Muro. “Ahora hemos construido 240 millas (386 kilómetros) de nuevo muro fronterizo en nuestra frontera sur. Tendremos más de 450 millas (724 kilómetros) construidas para fin de año”, dijo.


¿Será que para Trump “lo valiente sí quita lo cortés”?

LA EXTRAÑA PLURALIDAD QUE AZOTA A MORENA

Ya algunos malosos hasta apuestas han lanzado. ¿Y usted a quién le va? Y es que en Morena hay tantos frentes abiertos que ni pareciera el partido que ostenta el poder. ¿O será por eso?


El caso es que de las muecas y caritas entre el Fiscal Alejandro Gertz Manero y Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, la efervescencia morenista pasa a las indirectas (muy directas) entre el académico John Ackerman y el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal.


Pero la cosa no para ahí. La confrontación también está que arde en el epicentro del partido entre Alfonso Ramírez Cuéllar y Yeidckol Polevnsky, por cierto, contra quien el Consejo Nacional avaló ya las denuncias penales, civiles y mercantiles por presuntas irregularidades que suman 395 millones de pesos.


Ya nomás falta que los López rompan su pacto de unidad pandémica.

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