La “crecida” en Tabasco, la “ahogada” pena gubernamental, y AMLO -otra vez-, el único vocero

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Ni siquiera de días, era cuestión de horas para que por algún lado la emergencia en Tabasco se cuarteara y llegaran las preocupaciones, las confesiones… los nervios traicionaran y, sutilmente, las fallas se aceptaran.

Después de cancelar la rueda de prensa prevista para después del recorrido desde un helicóptero, mirando la tragedia desde el aire, el Presidente Andrés Manuel López Obrador alcanzó a reconocer que la medida tomada para evitar un golpe mayor a Villahermosa, afectó localidades pobres.

“Se cerró esta compuerta y toda el agua de la presa (Peñitas) se fue por el (Río) Samaria a la zona baja de Jalpa, Nacajuca, Centla, allá es donde tenemos el problema… Tuvimos que optar entre inconvenientes, no inundar Villahermosa… Se perjudicó a la gente… a los más pobres, pero teníamos que tomar una decisión”.

Pero qué más, si ya la directora de la Comisión Nacional del Agua, Blanca Elena Jiménez, entre un manojo de nervios, dijo que ella no puede decir si se “desbordará” o se “inundará”, porque…

“Para las condiciones en que ustedes viven, es mejor estar prevenidos, así como estar conscientes (de que) aquí les tocó vivir. (Y) hay que aprender a vivir con lo que hay”. Ah, bueno.

Por cierto, ¿alguien ha escuchado algún informe sobre las inundaciones en Tabasco o Chiapas, del general Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena, o del almirante Rafael Ojeda Durán, de la Marina?

Ambas instituciones, como siempre, están cumpliendo cabalmente con su excelente labor de apoyo a la población en tiempos de desastre, pero parece que ante el apuro, como en el caso Cienfuegos, el Presidente de la República es el único vocero.

Quizá este lunes, o martes, como hace una semana, en la “mañanera” sí tendrán voz.

EL MILLÓN QUE NO GUSTÓ A LA SECRETARÍA DE SALUD QUE SE DIFUNDIERA

En cualquier parte del planeta en donde se sufre la misma calamidad que en México, así sus gobernantes padezcan un virus más, el de la extrema elocuencia, ¿cuál es la nota diaria frente al golpe de la grave pandemia?

Pues los humanos que caen bajo el ataque del SARS-CoV-2. Los que no se salvaron por sus propios medios o a los que no les bastó la estrategia gubernamental, por lo que usted quiera, incluyendo la recomendación tardía y sesgada del cubrebocas.

Esa es la noticia diaria. El alcance de lo que hacemos y hace la autoridad para frenar los casos y los fallecimientos. Que no quede duda a los doctores López-Gatell, José Luis Alomía y Ricardo Cortés. Las cifras, por cierto, no las inventa ningún medio o red social, las proporcionan ellos.

Este sábado se anticipaba una reacción inmediata de quien estuviera al frente de la conferencia en Palacio Nacional -en la que por la cifra a revelar se esperaba la presencia de López-Gatell-, pues hasta ellos mismos predisponían el impacto del dato.

“Se espera que también destaquen los casi 800,000 recuperados”, recomendó Cortés. Se hizo. Lamentablemente el 1 millón de casos, como tampoco les gusta saberlo, fue récord y fue la nota. Como ocurrirá, por cierto, con los 100,000 muertos dentro de tres o cuatro días.

EL PUCHERO DE CÓRDOVA, Y EL TERCO EMPECINAMIENTO DE LA CONSULTA
Ante los problemas de liquidez en los que la pandemia de Covid-19 ha metido al país, no hay dinero para nada. Bueno, salvo para algunos caprichos, unos que podrían apechugarse, pero otros que no se entienden.

Uno de ellos, sobre el que ya se había quejado Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, pero que volvió a confirmar luego que la Cámara de Diputados no aprobó presupuesto extra para asuntos caprichosos como la consulta popular sobre “los actores del pasado” (no “para enjuiciar a ex Presidentes”, eh).

A punto de puchero y sin la valentía de otras veces, Córdova, en un video dado a conocer en redes sociales, dijo que se buscará la manera de realizar la consulta. El viernes, durante la “mañanera”, el Presidente López Obrador (carcajada de por medio) lanzó un “¡se rayaron, sí les alcanza!”.

Y es que, según el propio consejero presidente, la rebaja de los diputados fue de alrededor de 900 millones de pesos, y lo asignado quedó en 19 mil 523 millones de pesos, y no en 20 mil 463 millones de pesos, como querían. Pecata minuta. Lo que reciben sigue siendo desproporcionado.

Son, efectivamente, tiempos de austeridad. El INE lo está entendiendo. La 4T debe entenderlo y dejarse de gracias. ¿Quiere enjuiciar a ex Presidentes? ¡A juntar pruebas y a darle! Lo demás es campaña política y utilizar (ahora sí) a la pobre gente. O, como dijera López-Gatell respecto al cubrebocas, “es dinero tirado a la basura”.

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