El golpe del Covid-19 a la “bien llamada” Reforma Educativa

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En principio, que bueno que el doctor Hugo López-Gatell no está a cargo de la Secretaría de Educación (o subsecretaría), pues para el reinicio de clases “a distancia” este lunes, diría que el aprendizaje sería de casi cero, pues a causa de la pobreza, las condiciones sociales (“que por más de 30 años…”), hay miles (¿millones?) de niños sin televisión.


Más aún, desecharía la recomendación de su jefe (si Esteban Moctezuma lo fuera), de pedir a los padres de familia establecer rutinas y tener un espacio fijo. Claro, porque la mitad de los mexicanos no tienen una casa como para, además, de medio vivir, establecer un mini salón con mesa, televisor y computadora.


Pero tampoco el consejo a papás y mamás de dar acompañamiento a los hijos y mantener contacto con los maestros, porque la inmensa mayoría de los padres y madres deben salir a diario a buscar el chivo. ¿O qué, el gobierno les pagará como maestros?


Si bien, el Secretario de Educación tiene razón, pues hay que hacer un esfuerzo de continuar con la enseñanza a diferencia de otros países que dijeron “nos vemos el año que entra” o “todos aprobados y se cierra el aprendizaje”.


Lo cierto, es que a todos los problemas que enfrenta el Gobierno Federal -que seguramente ningún Presidente del pasado quisiera estar en los zapatos de Andrés Manuel López Obrador-, se suma el de la educación.


No le falta razón al Presidente en calificar de “desgraciada” a la pandemia de Covid-19, pues está impidiendo que se implemente la “bien llamada” Reforma Educativa”, y para colmo con la losa de la CNTE sobre la espalda. Pero, además, ¡con un millón de profesores a la deriva!

LOS LÓPEZ NO PIERDEN UNA

Al fin de eso se trata la política. Los López se han complementado bastante bien. En realidad, no se sabe quién es el maestro de quién, pero las mañas, perdón, la capacidad, para salir de atolladeros la traen al puro tiro.


Aunque, la verdad, sí sabemos quién ha afilado el colmillo durante 20 años en la calle, casi de vagabundo. Esa es la ventaja de recorrer dos décadas el país, recibiendo una “aportación” aquí, un “donativo” acá. Un milloncito aquí, varios milloncitos allá.


Son tiempos de revolución, no de robolución. Y, sí, todo revoluciona, ¿será la transformación mentada? Porque resulta que los 2 milloncitos de pesos, o más, de quién sabe cuántos encuentros no grabados, entre Pío López Obrador y David León, no son transa, sino cooperación, contribución a la pacífica “revolucha”.


Además, los 60,000 muertos que muchos afirman son a causa del Covid-19, son víctimas del cigarro, la cheve, las papitas, los chocolates, los triki trakes, y toda la inmundicia que el maldito neoliberalismo provocó.


¿O qué, a poco creíamos que Pío es mala onda, o que el doctor López-Gatell tiene algo qué ver en el “escenario muy catastrófico”? Así como “el pueblo… se cansa… de tanta… pinche transa” a ver si no se cansa “de tanta… pinche… guasa”…

DAVID LEÓN Y EL COSTO DE LA FAMADavid León Romero, de quien ya no se sabe qué cargo ocupa, si en Protección Civil o echando un ojo a los medicamentos, nunca pensó llegar tan alto, o quizá sí, pero no de golpe.


Ahora es conocido en todos los rincones del país y se la debe a Carlos Loret de Mola, claro después de hacer “donaciones” a don Pío. Un “business” acá entre familia y cuates para lo que sería la 4T.


Pues sí, León salió fiera, pero jamás enjaulado, se requeriría una 5T. Lo cierto es que a veces un video es el camino a la fama, otras a la perdición. Todo tiene un costo, hasta las revoluciones, incluyendo las que no disparan un solo tiro. Así es esto, otros ni Pío dicen…

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