El conciliador y esperanzador anuncio del Presidente

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Decenas de padres de familia no terminan de exigir medicamentos para sus hijos con cáncer.


La economía anda por los suelos y va para peor (aunque la esperanza son los paisanos y sus remesas que, por cierto, las envían desde hace medio siglo).


La pandemia de Covid-19, dijo el doctor López-Gatell, tiene en el país “signos tempranos” de rebrote. Y vamos por los 100,000 muertos.


En Chihuahua no cede el conflicto por el agua; de la sede nacional de la CNDH ya ni se acuerdan, ni tampoco del plantón del Frenaaa 1, mientras viene el “Frenaaa 2” y en Palacio hablan del “Frenaaa 3”.


A Morena se lo lleva el tren (de “Amlito”) en Coahuila e Hidalgo); Trump no dice ni Pío sobre la detención del general Salvador Cienfuegos, y Pío dice todo sobre quienes descubrieron que intercambiaba bolsas de papel estraza con David León.


En Tabasco decenas de afectados por las inundaciones bloquean carreteras, pero la Policía los desaloja; siguen las tomas de casetas en vías federales y las vías de ferrocarril en Michoacán.


Las masacres y los feminicidios no paran a pesar de la “línea de contención de Alfonso Durazo.


Pero el Presidente López Obrador acaba de anunciar su gran preocupación con conciliadoras y esperanzadoras palabras:


“Mañana comienza la Serie Mundial. Obvio, me refiero al béisbol, pelota caliente. ¡Voy Dodgers de Los Ángeles!”.


¡Arre!…

LÓPEZ OBRADOR YA SE HACE LA PRUEBA DEL COVID-19… YA SOLO LE FALTA EL CUBREBOCAS

8 de junio: “No me hago la prueba porque no tengo los síntomas”, dijo el Presidente Andrés Manuel López Obrador dos días después que Zoé Robledo, director general de IMSS, diera positivo.


7 de julio: “Me hice la prueba porque tengo que salir del país (a la Casa Blanca para reunirse con Donald Trump), aunque, repito, no tengo ningún síntoma, y por eso no me había hecho la prueba”.


19 de octubre: “Me hago una prueba por lo general por semana para estar seguro… Por lo general me hago las pruebas los martes… Llevo como unas seis, ocho”.


¿Qué hizo cambiar de idea al Presidente? Sabemos que su guía en Covid-19 es el doctor Hugo López-Gatell. ¿El subsecretario de Salud ya modificó su postura y ahora recomendó a su jefe (el verdadero, el Presidente) hacerse la prueba cada semana?


Como ocurrió con el uso del cubrebocas, ¿López-Gatell (que ahora lo porta a diario) ya se dio cuenta que las pruebas son necesarias?


Este mismo lunes, al Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, reveló que se hace la prueba de Covid cada 15 días, y ahora toca porque estuvo en un evento en Santa Lucía con el Secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, y que encabezó el Presidente.


Para Sheinbaum la utilidad de la prueba (contrario a lo que ha expuesto López-Gatell) no es nueva. Desde el 10 de junio, en un plan renovado contra la pandemia, anunció que desde julio se realizarían en la CDMX 100 mil pruebas al mes, cerca de 3 mil diarias.


¿Será que, además de otras medidas, por ahí viene el asunto ahora que hasta el Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, lanzó el S.O.S. por el asunto de los seguros rebrotes?: “El mayor riesgo para las actividades económicas hoy no está en las condiciones económicas, sino en el riesgo de un rebrote”.


Que López Obrador ya se haga la prueba (“para no contagiar a nadie”, dijo), ya es ganancia. Ahora ya nada más falta que use el cubrebocas. Con lo que viene quizá se convenza.

LOS APUNTES DE CUAUHTÉMOC: TAL VEZ POR ESO LÁZARO CÁRDENAS NO FUE TRANSFORMADOR

Cuando el general Lázaro Cárdenas asumió como Presidente de México (1 de diciembre de 1934), su hijo Cuauhtémoc tenía siete meses de edad. Cuando su padre concluyó su sexenio, el fundador del PRD cumplía seis años.


Pero quizá nadie identifica más a un hombre que un hijo. Por eso ayer, y seguramente porque conocer a quien da la vida es saber su historia como la palma de la mano, el ingeniero describió ante el Presidente López Obrador actitudes específicas de su padre que para muchos chocan con las que hoy asume el líder de la llamada “Cuarta Transformación”.


Durante la ceremonia por el 50 aniversario luctuoso de “El Tata”, López Obrador reconoció que Lázaro Cárdenas “fue el más importante consumador de la Revolución Mexicana, que fue la tercera gran transformación…”.


Sin embargo, los apuntes del ingeniero debieron incomodar al anfitrión: “Fue respetuoso de la Oposición… Ante los persistentes y viscerales ataques de las oposiciones, respondiendo… con su labor política y conducta cívica”, reventó Cuauhtémoc.


Y añadió que a su padre se le debe homenajear con ejemplo y no con la “lisonja de los discursos”. “Nunca dudó innecesariamente de los demás, a menos que hubiera razones objetivas para ello”. “Supo delegar, confiar en su equipo y no imponer su visión”.


Después de su anti-discurso, el ex perredista seguro tenía la respuesta preparada ante cualquier señalamiento: “Si ya saben cómo me pongo para qué me invitan”.

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