AMLO, sus guerras de desgaste, y tres batallas ficticias

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Hace bien el Presidente Andrés Manuel López Obrador en salir de la Capital mexicana los fines de semana, sobre todo cuando ocurren semanas como la pasada.

Con su media victoria en la consulta para llevar a juicio a cinco ex Presidentes (pues ahora hasta él y su gabinete quedaron dentro), el canibalismo en Morena para quedarse con el partido y, de pilón, el Frenaaa retándolo a cumplir su palabra de irse a Palenque si en el Zócalo se reunían más de 100 mil, no da ni para suministrase Amlodipino.

Con todo, López Obrador parece estar en su mero mole, pues desde Sonora respondió a sus “adversarios” que en tanto el pueblo lo apoye seguirá gobernando el país. Es decir, que falta ver la segunda parte de su reto que consiste en que su popularidad no baje en las encuestas.

Los que saben, y uno que otro maloso, afirman que el Presidente está metido en una verdadera guerra de desgaste. Advierten que en los ocho meses que preceden a la elección de junio del 2021 pueden ocurrir muchas cosas.

Una de ellas, quizá la que más deba preocupar a la 4T, que los 100 mil del sábado en el Zócalo se conviertan en 1 millón. Y que las encuestas, realmente, con metodología democrática, tomando en cuenta todos los sectores y rincones mexicanos, den un bajón a los números presidenciales.

Porque, además, como afirman que opinó el ex Presidente Vicente Fox el fin de semana, López Obrador rifa un avión sin avión, enjuicia a Lozoya sin Lozoya, y consultará sobre los ex presidentes sin ex presidentes.

CON CASI 80,000 MUERTOS, NI A LÓPEZ-GATELL IMPORTA YA LA CONFERENCIA
Este sábado y domingo, la conferencia vespertina sobre Covid-19 mostró su rostro más desairado en los siete meses que lleva de existencia.

O el doctor Hugo López-Gatell considera que ya salvó a los mexicanos porque, según sus dichos, la pandemia lleva ya casi 10 semanas a la baja, o de plano tiró la toalla ante los casi 80,000 muertos y los 3 cuartos de millón de casos.

El sábado, solo y su alma, el doctor Ricardo Cortés Alcalá, director general de Promoción de la Salud, se encargó del evento. Bueno, ni un invitado. Ni José Luis Alomía, director general de Epidemiología.

Ante la poca asistencia de medios -solo cinco reporteros-, un periodista celebró la oportunidad de una segunda ronda de preguntas. Uno de ellos, de hecho, llegó a preguntar cuatro veces, celebrando “la última y nos vamos”. A lo que ya, en plan casi de chunga, Cortés Alcalá respondió “sí, sí, ustedes no se preocupen”. La conferencia concluyó 15 minutos antes.

El domingo, aún sin López-Gatell ni Alomía, al menos Cortés Alcalá tuvo la compañía de la doctora Ana Lucía de la Garza Barroso, y un poco más de reporteros.

Hasta hoy son poco más de siete meses de pandemia en México, más de medio año, 217 ediciones de la “nochera”, “cifras catastróficas”, y una gran mortificación de no saber a dónde va México, pues ya llega, también, la Influenza.

Siempre, sin embargo, nos quedará rezar.

ADIÓS FIDEICOMISOS, DEUDAS, ESCASEZ DE MEDICINAS, FALTA DE RECURSOS… ¿EL ESPEJO DE VENEZUELA?
A Mario Delgado no le quedó de otra que “abrazar” al Presidente López Obrador en el asunto de los fideicomisos. ¿Quiere o no ser presidente nacional de Morena?

Pero, además, confirmó lo que ha estado repite y repite el Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, “no hay recursos”.

Delgado dijo que no era un capricho del Presidente, ni una improvisación, desaparecer 109 fideicomisos. “Viene en una lógica de austeridad severa” y de reunir fondos para salvar al sector Salud, afirmó. Ah, bueno, ya nos vamos entendiendo.

El candidato -junto con Porfirio Muñoz Ledo y Yeidckol Polevnsky- que aspira dirigir Morena reconoció que a pesar de que “hay fideicomisos que tienen un desempeño impecable… y ciertos destinos nobles”, la rasurada va.

Y que no se preocupen que los beneficiaros seguirán recibiendo el apoyo, que solo cambia la forma de hacerlo. Pero no explicó cómo, pues los 68 mil millones de pesos que piensan trasquilar a los fideicomisos van, según él mismo confirmó, directitos a Salud, es decir, IMSS, ISSSTE e Insabi.

El caso es que con el pago que ahora deben hacer por las vacunas contra Covid-19, los 2 mil millones de pesos que andan volando de la rifa del avión sin avión, y sabrá Dios que más huesos atorados, esto parece encaminarse a un batidillo tipo Venezuela.

Mientras no empiece a escasear el papel de baño…

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