La perversa manipulación de la denuncia de Lozoya

El documento que comenzó a circular el miércoles incluye contenidos agregados en el tema de Agronitrogenados, además de la eliminación de la página 49. En apariencia, ni el Presidente López Obrador, ni el Fiscal Gertz Manero se percataron

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El documento que comenzó a circular el miércoles incluye contenidos agregados en el tema de Agronitrogenados, además de la eliminación de la página 49. En apariencia, ni el Presidente López Obrador, ni el Fiscal Gertz Manero se percataron

> ¿Qué hay en el lugar de la página 49? Poco: 4 cuartillas tituladas “Declaración Agronitrogenados”, escritas con tipografía diferente al resto de las 59 páginas, y lo que es peor, sin la firma de Lozoya al margen que sí la tienen el resto

> El mismo día que se revela el documento, el juez tercero de Distrito de Chiapas, Amós José Olvera Sánchez, canceló la orden de aprehensión por lavado de dinero contra Alonso Ancira, propietario de Altos Hornos de México porque el delito prescribió desde el 29 de noviembre de 2015

 

Lo que nos faltaba: el documento-denuncia, en el que Emilio Lozoya pide a la Fiscalía General de la República le confiera un criterio de oportunidad o una salida alternativa respecto a los procedimientos que hay en su contra y de su señora madre, su hermana y esposa, fue manipulado totalmente en lo que se refiere a Agronitrogenados.

Lo sé no sólo por las evidencias documentales, sino de lo más profundo del caso.

Con el asunto Lozoya los mexicanos estamos siendo sometidos a un juego perverso que, como dice el presidente López Obrador, no se le habría ocurrido ni a los mejores guionistas de series de Netflix.

El miércoles, el juez tercero de Distrito de Chiapas, Amós José Oliveira Sánchez, canceló la orden de aprehensión por lavado de dinero contra Alonso Ancira, propietario de Altos Hornos de México.

Nos equivocamos quienes pensamos que se trató de un milagro, por su condición de hijo único laico de Dios, que apenas el mandatario externó el lunes su deseo de que los mexicanos conociéramos el video que muestra a dos panistas recibiendo fajos de billetes que presuntamente forman parte de los sobornos para legisladores que votaron la Reforma Energética, y al día siguiente estuvo en condiciones de presentarlo en su conferencia mañanera porque ya circulaba en YouTube.

El martes se refirió en los mismos términos a la denuncia presentada por el ex director de Pemex contra quienes lo intimidaron y presionaron, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, para ser instrumento “en la configuración de una asociación de corte delictivo, dirigida a enriquecerse no sólo del erario público, sino a través de la extorsión a personas físicas y jurídicas, el fraude y el engaño…”, y el miércoles milagrosamente la denuncia llegó a los medios de comunicación.

El documento que circuló el miércoles pasado, y que presenta alteraciones y agregados, fue validado por la FGR, a cargo de Alejandro Gertz Manero, al llamarlo “copia de la denuncia presentada por Emilio ‘L’”.

¿Otro milagro?

No, la puesta en circulación de la denuncia de Lozoya contra ex presidentes, ex secretarios de Hacienda, ex candidatos presidenciales, ex senadores, gobernadores en activo, etcétera, coincidió, si se puede hablar de coincidencias, con que ese mismo día, el miércoles, el juez tercero de Distrito de Chiapas, Amós José Oliveira Sánchez, canceló la orden de aprehensión por lavado de dinero contra Alonso Ancira, propietario de Altos Hornos de México (AHMSA) porque el delito prescribió desde el 29 de noviembre de 2015.

El amparo de la justicia federal a Ancira incidirá en el juicio de extradición a que está sometido en España; la Fiscalía General de la República tiene 10 días para presentar un recurso de revisión y que sea un tribunal colegiado quien defina si el amparo es definitivo o no.

Sin duda los abogados de Ancira volaron de inmediato a España para narrar a la Audiencia Nacional lo que ocurre en México en materia de milagros.

A la difusión del video y de la denuncia de Lozoya añadirán una más: un día después del amparo a Ancira, el Consejo de la Judicatura Federal, que no forma parte del gobierno federal, sino del Poder Judicial que constitucionalmente es autónomo, suspendió al juez Oliveira Sánchez, que en realidad es secretario del juez, pero actúa en funciones de juzgador.

Se equivocará quien crea que aquí termina el juego perverso o el surrealismo.

La noticia en realidad es que el contenido de la denuncia de Lozoya, difundida el miércoles y a la que dio validez la FGR, fue manipulado groseramente en su totalidad en lo referente a Agronitrogenados.

¿QUÉ CONTENÍA LA PÁGINA 49?

El presidente confesó el jueves no haber leído la denuncia completa por falta de tiempo; si ya lo hizo encontrará que falta la página 49 del documento (insisto, validado por la FGR al llamarlo “copia de la denuncia presentada por Emilio “L”) y que el último párrafo de la 48 que dice “Calculaba se podría cerrar a fin de año”, no coincide en la narrativa con el inicio de la página 50: “relacionados con Altos Hornos de México (AHMSA) pidiéndome que yo no interviniera con Alonso Ancira respecto a la venta de la planta …”.

¿Qué hay en el lugar de la página 49?

Poco: 4 cuartillas tituladas “Declaración Agronitrogenados”, escritas con tipografía diferente al resto de las 59 páginas de la denuncia, y lo que es peor, sin la firma de Lozoya al margen que sí tienen el resto de cuartillas.

La primera pregunta es ¿qué contenía la página 49?

En realidad, es lo que menos importa. Lo relevante es ¿quién se atrevió a incluir en su lugar las 4 páginas con tipografía diferente y sin firma de Lozoya?

Quizás para la FGR no sea relevante que el juez pregunte al Ministerio Público de la Federación en dónde está la página 49 y qué hacen las 4 de Declaración Agronitrogenados ocupando su lugar, pero quienes no somos abogados necesitamos respuesta.

En principio todo parece indicar que Emilio Lozoya está siendo traicionado por quienes hoy también lo usan como instrumento, lo cual le debería despertar sospechas.

Si esto es grave, lo es también que alguien esté jugando a espaldas del fiscal Alejandro Gertz Manero sustrayendo de la carpeta correspondiente la denuncia y alterándola, porque lo que en realidad hay en el documento filtrado y validado como auténtico por la FGR, son dos denuncias sobre Agronitrogendos no una, la segunda un borrador incompleto.

Imposible que el fiscal Gertz Manero no se percatara del posible error del abogado de Lozoya, de la implantación en su oficina o, por parte del sustractor, de 4 cuartillas en el lugar de la número 49.

Y que el subprocurador Juan Ramos o el responsable del área no cuidara que al hacer público el robo, diera por buena “la copia de la denuncia…”, que luce el sello de la Oficina del Fiscal General de la República, pero que además anunciara la creación de una “Carpeta de Investigación correspondiente para citar a quienes hayan tenido acceso a ese documento…”, y de paso pretenda convertir en soplones a los periodistas “que lo recibieron” porque les pide le comuniquen quién se los filtró.

El tema es que, como decía, la denuncia empezó a circular milagrosamente apenas se supo del amparo a Ancira, a quien se le imputa haber entregado sobornos por 3.5 millones de dólares a Lozoya a fin de que Pemex comprara la planta “chatarra” de Agronitrogenados.

La cuestión es que este dinero, conforme a un borrador de petición de Criterio Determinado que data de noviembre de 2019, lo adeudaba AHMSA a Emilio por trabajos que sus empresas realizaron entre 2009 y 2012, antes de ocupar la dirección de Pemex, y mucho antes que Enrique Peña Nieto fuese candidato del PRI a la Presidencia. Los trabajos fueron un proyecto del tren suburbano que uniría a Toluca con la Ciudad de México, que al final no se construyó; un túnel de Santa Fe a Observatorio para desahogar agua, y proyectos de minería en Oaxaca, de optimización de energía y venta de carbón.

Es curioso, pero las 10 cuartillas del proyecto de Criterio de Oportunidad de Lozoya de 2019, en nada se parece a la denuncia del 11 de agosto de 2020, ni a las 4 que milagrosamente aparecieron en el lugar de la 49.

En los párrafos finales de las páginas incrustadas entre la 48 y la 50, se lee “…Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray Caso crearon un esquema de corrupción en el Gobierno Federal…”, pero no trae la rúbrica de Lozoya.

DEUDAS DE ANCIRA CON LOZOYA

En el borrador de noviembre de 2019, el ex director de Pemex habla del dinero que Ancira le adeudaba, 2 millones 900 mil dólares, y pagó entre el 1 y el 28 de noviembre de 2012.

En enero de 2013, AHMSA buscó hacer sociedad con Pemex en la producción de fertilizantes nitrogenados, principalmente Urea. Después de un análisis se llegó a la conclusión de que la propuesta no convenía, debido a que la generación de valor, al menos 75 por ciento, se daba en la empresa del Estado.

A partir de esto, en una reunión en Los Pinos con Peña Nieto, y los secretarios de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y de Agricultura, Enrique Martínez y Martínez, y el coordinador de asesores, Francisco Guzmán, el planteamiento fue no aceptar la sociedad, sin embargo, estaba claro que los activos de Agronitrogenados resultaban atractivos.

Esto porque se trataba de una empresa que ya tenía los permisos e impactos ambientales listos para la producción de fertilizantes, era la única que podía producir Urea en el corto plazo y además tenía activos logísticos, como muelles, bodega y tanques de almacenamiento, con gran valor por su ubicación privilegiada.

En esa reunión Luis Videgaray dio a Lozoya la orden de comprar Agronitrogenados y el director de Pemex no se opuso, sólo dijo que la petrolera no tenía recursos para la operación. El secretario de Hacienda expresó que giraría instrucciones para realizar los avalúos correspondientes.

El 20 de diciembre se celebró el contrato de compraventa por 275 millones de dólares y posteriormente, Videgaray contrató un crédito con Nafin por 200 millones de dólares para la rehabilitación.

En 2014 se iniciaron pláticas con la empresa noruega YARA Internacional ASA para integrarla como socio estratégico.   

Pemex valoró a Agronitrogenados en mil 300 millones de dólares y YARA en 900; al final se pusieron de acuerdo y quedó en mil 100 millones de dólares.

Si el proyecto se vino abajo fue porque una vez Lozoya fuera de Pemex, su sucesor, José Antonio González Anaya, inexplicablemente ordenó suspender las negociaciones con YARA.

LA OTRA HISTORIA

Pues bien, lo que fue incluido en el lugar de la desaparecida página 49 narra, con otra tipografía, sin cuartillas numeradas y sin firma de Lozoya al margen, una historia diferente. En realidad se trata de una especie de borrador que fue copiado en la denuncia final casi en su totalidad, detallando acciones con numeración, palabra a palabra, excepto en la puntuación.

Por ejemplo, “Era evidente (dice Lozoya) el interés personal de Luis Videgaray Caso en que saliera dicha operación, ya sea porque obtendría un posible beneficio indebido, o bien para pagar los favores anteriormente contraídos, o por ambos. Desconozco los detalles, montos, fechas, que se hubiesen pactado entre Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray Caso y Alonso Ancira Eizondo. Lo que si me parece claro es que, mediante esta operación, Alonso Ancira se pudo deshacer de una planta de fertilizantes que no le generaban ingresos y que tenía años sin funcionar”.

En los dos últimos párrafos de la página de las 4 que ocupan el lugar de la 49, quien las incrustó hace decir a Lozoya, insisto, sin su firma:

“6.- En general, lo que puedo referir como Director General de PEMEX, mi primer cargo público relevante en el país, es que Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray Caso crearon un esquema de corrupción en el Gobierno Federal, en el cual el común denominador era el siguiente: todas las personas que de cierto modo apoyaron en la campaña presidencial, tenían que ser remuneradas o compensadas. La forma en que eran recompensadas era dándoles contratos de proveeduría de insumos, contratos diversos, adquisición de empresas o inmuebles, para que estas personas se beneficiaran.

“7.- Incluso, en ocasiones, después de dichas operaciones, debían de devolver dinero para beneficio de las futuras campañas electorales del PRI o bien para beneficio propio de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray Caso u otros, como en el caso de Odebrecht, que he referido”.

Las cuatro cuartillas que ocupan el lugar de la 49 interrumpen una narración que desemboca en la afirmación de que mientras Lozoya fue director de Pemex, “solo hubo un tema que generaba mayor interés a Enrique Peña Nieto que el relativo a Agronitrogenados, y este caso era el de Higa y de las empresas antes mencionadas, en torno al cual cada vez que nos encontrábamos -ya fuese para un acuerdo o en un evento público- lo primero que siempre me preguntaba era cómo iba lo del GRUPO HIGA”.

Es decir, la empresa de Juan Armando Hinojosa, el de la casa blanca.

Pero algo más, el “borrador” no menciona para nada lo que sí dice la denuncia, que Videgaray “pudo haber incurrido en violaciones a la ley de haber influido indebidamente sobre el Consejo Nacional Financiera, de haber habido pactos entre él y la parte vendedora”.

Y más aún, “en su momento, hubo algunas propuestas que beneficiarían las finanzas de Pemex derivadas de empresas de fertilizantes que también querían adquirir una participación en la planta de Urea, y en la de amoniaco, esta última con pérdidas recurrentes. Tuve conocimiento, sin embargo, que el criterio rector impuesto por Luis Videgary Caso no era precisamente el de modernizar y beneficiar a Pemex, sino ver de cuál propuesta podría tener él mayor beneficio. De tal forma que bloqueó y canceló propuestas, junto con José Antonio González Anaya -influenciado este último por Calos Salinas de Gortari- un negocio que hubiese representado plusvalía significativa a la inversión realizada en la planta de fertilizantes. Los daños provocados al erario público, por haber revertido una decisión ya aprobada por el Consejo de Administración de Pemex, ascienden a cientos de millos de dólares…”.

El presidente López Obrador confesó en la mañanera del jueves haber completado la lectura de la denuncia, pero, al parecer, no se percató de la falta de la página 49 ni de la inclusión del “borrador” de 4 cuartillas.

Es decir, en el “borrador” de 4 páginas no figuraban ni Juan Armando Hinojosa ni Carlos Salinas de Gortari, como tampoco aparecían en el proyecto de noviembre de 2019.

El presidente López Obrador confesó en la mañanera del viernes haber completado la lectura de la denuncia y por lo visto no se percató de la falta de la página 49 ni de la inclusión del “borrador” de 4 cuartillas.

O lo que es lo mismo, lo leyó por encimita, de corridito.

Sería conveniente que pregunte a Gertz Manero por ella y que el fiscal General de la República investigue en su oficina, en donde fue recibida, si no hubo quien se diera cuenta de la inclusión de las 4 cuartillas del “borrador”.

En conclusión, una vez que Lozoya puso su denuncia, fue manipulada totalmente, al menos en lo referente a Agronitrogenados.

En definitiva, como también suele decir el presidente, el padre del surrealismo, André Breton, nació en México.

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