La 4T también para el sector privado

Especialización de una persona ya no será compatible con su crecimiento profesional

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Como ya es habitual para todos los ciudadanos, las mañaneras del Presidente López Obrador no dejan de entregarnos información variada y de distintos temas. Si bien a veces se tratan temas de cuestiones económicas, internacionales o de cualquier otra índole social que sean de interés para nuestra sociedad, sin duda alguna, la Cuarta Transformación se ha caracterizado por un tema en particular, la llamada “calidad moral” de los funcionarios públicos.
Distintos medios, así como las y los ciudadanos a través de las redes sociales, desde que se dio este anuncio, se han pronunciado sobre el tema. Sin duda, las nuevas políticas del Presidente no nos dejan de sorprender y, en este punto, me parece que las intenciones del gobierno del Presidente López Obrador de tener a sus funcionarios de una moral transparente y fuera de las tentaciones del compadrazgo y del mal manejo de recursos públicos son excelentes bases para fundar los cimientos de una nueva administración.
Sin embargo, considero importante aclarar que no podemos colocar a todos los funcionarios bajo la misma lupa, es decir, no pueden pagar justos por pecadores. Debemos plantearnos y exponer al Presidente que su visión es noble, pero que se le debe otorgar un rumbo más estructurado y definido sobre el tema. Conlleva, de manera implícita, que arrastra a toda persona que ha tenido el honor de servir a su país a través del servicio público a no poder desempeñar un puesto en el sector privado que se encuentre relacionado con los temas y actividades que desempeñaba en la administración pública. Y no deja al margen que no todos los funcionarios manejan la misma información y que muchos puestos ni siquiera manejan recursos públicos.
Podemos decir, grosso modo, que la especialización de una persona ya no será compatible con su crecimiento profesional, y que tampoco podrá aspirar a trabajar en el sector privado por un periodo de 10 años por la cuestión del “conflicto de intereses”. Ahora bien, debemos considerar un par de puntos sobre este tema, partiendo de que la situación laboral en nuestro país ha dejado de ser estable laboralmente para muchos profesionistas, tanto para recién egresados de universidades como para trabajadores con más años de experiencia.
Por la parte moral, dentro de la conferencia del Presidente López Obrador, se llamó a castigar los errores del pasado; “es el sentido más importante de la justicia”, expuso en su conferencia. No cabe la menor duda de que eso es lo que deseamos todas y todos los mexicanos para beneficio de nuestro país, pero que si lo dejamos en un margen tan amplio también vamos a perjudicar a funcionarias y funcionarios que en busca de nuevas oportunidades laborales, o de un mayor incremento en su economía, desean incursar en el mercado laboral dentro del sector privado. A falta de mejores oportunidades dentro de su propia empresa, o dependencia donde se encuentren colaborando, las personas siempre buscarán una mejor oportunidad, y en eso también va implícito el funcionario público que muchas veces trabaja hasta altas horas de la noche sacrificando tiempo, esfuerzo, familia y actividades recreativas, entre otras, por una vocación superior, que es la de servir a su país. ¿Es justo que, bajo este contexto de calidad moral, los servidores públicos, por el simple hecho de serlo, ya no puedan aspirar a otras oportunidades como cualquier otro ciudadano libre en nuestro país?
A propósito de lo anterior, nuestra propia Constitución lo marca en su artículo 5º. “A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode siendo lícitos. El ejercicio de esta libertad sólo podrá vedarse por determinación judicial, cuando se ataquen los derechos de tercero, o por resolución gubernativa, dictada en los términos que marque la ley, cuando se ofendan los derechos de la sociedad. Nadie puede ser privado del producto de su trabajo sino por resolución judicial”. Aquí dejo la pregunta más obvia: ¿Por resolución gubernativa debemos considerar el simple hecho de que se trabajó como funcionarios públicos? Considero que debemos ampliar y especificar el debate sobre este punto.
La propuesta de la llamada “Ley de Austeridad” del Presidente expone en su Capítulo VII, referente a los deberes y pautas de comportamiento ético y austeridad republicana, en su inciso g), abstenerse de usar las instalaciones y servicios del Estado para su beneficio particular o para el de sus familiares, allegados o personas ajenas a la función oficial a fin de avalar o promover algún producto, servicio o empresa. ¿Dónde queda el punto de que si una funcionaria o funcionario se manejó con completa honestidad dentro del ejercicio de sus actividades, cumplió con los controles de confianza establecidos, otorgó, en materia de transparencia, toda la documentación que le fue requerida y se haya comprobado su eficiencia y buen manejo de recursos públicos, puede renunciar a su cargo con tranquilidad para buscar otras oportunidades en el sector privado dentro del campo que ya se ha especializado?, o ¿qué sucede si, dentro de las mismas, es el sector privado el que busca aquel servidor público para ofrecerle una oportunidad laboral?
Por la parte económica también debemos de preguntarnos ¿en qué posición se deja el deseo de ingresar al servicio público? ¿Qué repercusiones traerá en los ingresos para las personas donde su experiencia se ha especializado en un solo rubro dentro del sector público y ya no pueden aspirar a ejercer sus conocimientos dentro del sector privado? ¿Se le debe negar la oportunidad a un funcionario que no fue director general, subsecretario o secretario de Estado de continuar creciendo en su área de experiencia en el sector privado? De no analizarse a profundidad este punto puede traer consecuencias desastrosas para la economía, pues interrumpe el flujo natural de una persona de buscar y conseguir trabajo dentro de su área de experiencia en un país donde cada vez es más difícil conseguir oportunidades, ya que la especialización va pesando con los años y no es posible cambiarse de un rubro a otro de manera abrupta y repentina.
La Cuarta Transformación también va para las empresas, que de no defender sus intereses y buscar siempre el debate y el buen diálogo con el gobierno se puede llegar a tener un conflicto que, inevitablemente, perjudicará la economía nacional.
Es responsabilidad de todas y todos analizar y plantear ideas concretas sobre lo ya expuesto, exhortar al sector privado a debatir el tema, a la ciudadanía a reflexionar sobre el mismo y a las autoridades dentro del gobierno a plantear bajo qué condiciones un servidor público sí pueda tener la posibilidad de buscar otras oportunidades laborales, ya que es el curso natural de toda persona a lo largo de su trayectoria profesional.

PARA REFLEXIONAR: Las autoridades dentro de Estados Unidos acaban de darle cadena perpetua a uno de los capos más famosos y peligrosos del México moderno. Aquí yo me pregunto: ¿No es más fácil qué a los funcionarios en nuestro país se les castigue, conforme a derecho, sus acciones de corrupción o actividades ilícitas en lugar de no permitirles trabajar dentro del sector privado?


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