Fernández, Noroña, el payasito de la Cámara de Diputados

Compartir:

Nunca la Cámara de Diputados sería tan baja si llegara a presidirla Gerardo Fernández Noroña porque pareciera que no tuviera mayor anhelo que escandalizar a costa de lo que sea.

Nada significaría en la vida política del país de no ser porque un día se le ocurrió exhibir en la Cámara, que ahora busca presidir, al entonces presidente de la República Felipe Calderón.
A partir de la gracejada de Fernández Noroña, Calderón carga una fama que no merece más que cualquier otro político de cualquier partido político, con la sola excepción quizás del presidente López Obrador, acostumbrados a tratar los negocios de la nación con una copa en la mano.

Con atributos para destacar en política, Fernández Noroña prefirió convertirse en una especie de Cepillín, con perdón del “Payasito de la tele”.

¿Cómo olvidar, por ejemplo, cuando sorprendía al cardenal Norberto Rivera en la Catedral metropolitana arrojándole vísceras de res?

Así fue como empezó a ganar fama hasta que ahora, nuevamente en la Cámara de Diputados, maniobra para presidirla muy a pesar de su conocimiento de que, conforme el acuerdo de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), es turno del PRI porque, antes del préstamo o compraventa de legisladores, inició la legislatura como tercera fuerza política.

Imposible vaticinar qué ocurrirá porque no se puede descartar que, en un golpe de suerte, aliado con los radicales que rodean al presidente López Obrador, quienes anhelan que México se convierta en una versión norteña de Venezuela, pudieran torcer la mano al coordinador de Morena, Mario Delgado, que, por otra parte, no puede permitirse un despropósito de esta naturaleza antes de la definición de la dirigencia de Morena.

Don Gerardo ha metido en un lío a López Obrador, a Delgado y en general a la Cámara de Diputados porque el tercer periodo de sesiones de la primera legislatura, vital en el proyecto de la Cuarta Transformación, podría iniciar con un desaguisado si nadie lo mete en orden … y al parecer no hay quien tenga tamaños para convencerlo de que hay asuntos que merecen un poco de seriedad.

Ante la inexistencia de un secretario de Gobernación, Mario Delgado y el coordinador de la bancada priista, René Juárez Cisneros, deben actuar en defensa de la Cámara Baja, porque a despecho de lo que diga el coordinador de Morena, si hay mucho que temer si Fernández Noroña dirige los trabajos legislativos.

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...