Al discurso chavista de AMLO le falta culpar al ‘Imperio’; mientras, el crimen a sus anchas

El presidente contradice a Alfonso Romo y a organismos financieros; niega la real tendencia económica por decisiones erradas y populistas. Esa realidad también montó escena en Cuernavaca con imágenes de terror

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Alfonso Romo Garza no ha entendido que cuando la realidad incomoda a la Cuarta Transformación tiene que moldearla hasta hacerla confortable.

El jefe de la Oficina del presidente se atrevió, como usualmente hacen los gobernadores del Banco de México y los titulares de Hacienda y de Economía, a matizar cualquier tropiezo económico financiero, pero nunca cambian el sentido por el cual transita la realidad.

Agustín Carstens Carstens hablaba de “catarrito” en los traspiés económicos de México con severo resfrío; lo mismo hicieron Pedro Aspe, Francisco Gil Díaz, con Vicente Fox, José Ángel Gurría, con Ernesto Zedillo, y Guillermo Ortiz, como titular de la SHCP y del Banco de México, en fin todos.

Esa actitud tomó Alfonso Romo por los resultados de la economía en el primer trimestre y el bajón en el ranking de Inversión Extranjera. En su estilo lo llamó “una cachetadita”.

Sin embargo, NO le gustó a su jefe, Andrés Manuel López Obrador, y en la conferencia mañanera cambió el sentido de esa realidad: “Vamos bien en la economía de México; el peso no se ha depreciado (frente al dólar)”.

Asimismo, la realidad montó su escena en Cuernavaca, Morelos, con imágenes brutales de ejecuciones, a plena mañana, en el centro de la ciudad de la eterna primavera, con dos muertos y heridos, mientras el alcalde de Morena, Antonio Villalobos, suplicaba al gobernador aliado de Morena, Cuauhtémoc Blanco, trabajo conjunto, dos gobernantes “experimentales” que no saben un carajo de esto.

Para contrarrestar los negativos de la economía, el presidente tomó lo que está a la mano de forma presentable: La cotización del dólar, a sabiendas de que el indicador es engañoso, pero resultó insuficiente y, de nuevo, reavivó el virus del odio evocando a esa “cofradía” imaginaria que quiere verlo fracasar: Los conservadores neoliberales y neoporfiristas.

La perversa estrategia de construir un enemigo imaginario.

No obstante, la realidad marca muchas huellas a su paso y suele dejar un sinnúmero de advertencias, una de ellas del Financial Times, de Londres, que en su editorial advirtió sobre la creciente incertidumbre económica y social en el mandato del Presidente López Obrador.

El diario británico enumeró una larga lista de decisiones erróneas que impactan a la economía, desde la cancelación del NAIM en Texcoco, mediante una seudoconsulta popular, la construcción de refinerías de Pemex, las políticas económicas retrógradas, el dudoso Tren del Istmo, los programas populistas y más.

Sin embargo, un dato desató la furia: La caída de ocho posiciones en el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa, elaborado por A.T. Kearney.

Ubicó a México en el lugar 25, colocándonos como último de la tabla, mientras China e India, países emergentes restantes del ranking, se ubican en las posiciones 7 y 16, en ese orden.

En el 2017 y 2018, México ocupó el lugar número 17 en inversión extranjera; ahora cayó a la posición 25 debido al 1.49 de calificación, contra el 2.10 que logró Estados Unidos, el primer lugar del ranking.

Dice Kearney: “La economía mexicana está en un punto de inflexión, pues el FMI redujo su expectativa de crecimiento para 2019, al igual que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Esto se debe, en buena medida, a que se están echando para atrás varios proyectos de privatización en sectores clave, como en el energético”.

Al discurso chavista de López Obrador solamente le falta echarle la culpa al “Imperio”, como hacían Hugo Chávez y Fidel Castro, y ahora Nicolás Maduro.

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