El PAN cambia de ‘sparring’; suelta al PRI y va por Morena

Con una valentía exagerada, pero necesaria -por algo se empieza o se reinicia-, Marko Cortés y el PAN asumen la iniciativa de comenzar a picar la roca en que se ha convertido el partido que llevó a AMLO a la Presidencia de la República

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En plena verbena morenista, porque dentro de semana y media se convertirá en gobierno nacional por vez primera, representando a la Izquierda, en un hecho inédito en la vida política de México, el PAN asume la misión de ser el partido que inicie la decoloración del partido que llevó a Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República.

Poco menos debilitado anímicamente que el PRI, aunque con problemas internos distintos, pero no menos desgastantes, es meritoria la postura, desde ahora, del PAN a partir de la toma de protesta de Marko Cortés como su dirigente nacional.


Desde antes de la elección del 1 de julio pasado he hablado de la guerra interna que ha carcomido al albiazul, y que ello, a pesar de su alianza con el PRD, no le permitiría alcanzar la Presidencia de la República por una tercera ocasión, ahora buscada por Ricardo Anaya, tras fraguar su candidatura con una serie de vistosas truculencias.

Sigo pensando lo mismo no sólo del PAN, sino del PRI y del PRD: No volverán a ver luz hasta que puedan; sabrá Dios cómo ni con qué, pero no con llamaditas a la democracia y fingiendo no estar noqueados, y, si no me quedo corto, eso pasará después de, al menos, dos o tres sexenios.

Pero por algo se empieza.

Si el PRI tenía una gran estructura o infraestructura popular, en todo el país, basada, por décadas, en la gente (sector popular, obrero y campesino), que perdió por soberbia, el PAN tiene -esa que le es fiel aunque a veces guiñe el ojo a otro lado por conveniencia- una gran estructura a través del empresariado mexicano. que, muchos lo crean o no, es el mejor paliativo para un instituto político con la ideología blanquiazul.

Eso le ayudará a su supervivencia.

Ayer, inédito en día de asueto, mientras el PRI hacía como que movía la colita convocando, a través del Instituto de Formación Política Jesús Reyes Heroles A. C., a militantes a participar en el Concurso Nacional de Debate “José Luis Lamadrid”, y el PRD, luego de su Congreso Nacional, juraba y perjuraba que “dará respuesta a las diversas situaciones del país y a lo que formulen los competidores políticos, y de acuerdo a lo que las y los mexicanos demanden”, Cortés -el PAN- se le ponía al brinco a Andrés Manuel López Obrador.

Contrario al silencio del PRI, y hasta a su lisonja hacia el Presidente Electo y los pucheros del PRD, y quizá hasta con exceso de bravuconada, Cortés se echó pa’ delante: “Debemos de prepararnos para enfrentar la farsa que afirma que ‘la solución soy yo’ (López Obrador), la trampa que identifica al pueblo con el caudillo y al caudillo con el Estado. La perversa manipulación del pueblo para legitimar decisiones que sólo nacen en el capricho, en la cerrazón e impericia”.

¡Papas!

Y luego: “Es la apuesta por instaurar un régimen en el que no se dialoga o se incluye al otro, sino que se traza una línea que divide a los mexicanos entre ellos y nosotros”.
“Todos somos mexicanos; el nuevo régimen avanza con la peligrosa advertencia de ‘aquí mando yo’. Es el régimen que descalifica a todo a quien lo critica; eso es ante lo que nos vamos a enfrentar.

“No nos esperan tiempos sencillos ni victorias fáciles. Sabemos que la democracia está amenazada por el poder absoluto”.

Salvo las acciones en el Congreso, del PAN no se habían escuchado declaraciones tan directas contra el régimen que recién iniciará, pero no son menos cuando Andrés Manuel y Morena nadan de pechito, haciendo y deshaciendo aun cuando no son gobierno (hay quien dice que López Obrador no asumirá el 1 de diciembre, sino que dará su primer informe de gobierno).

Creo que para hacer una pequeña abolladura a Morena y a López Obrador se requerirá de al menos un buen centenar de posturas, como las de ayer, de Marko, acompañadas de una sinergia al cubo con la gente para modificarle el “chip” y hacerla pensar diferente a la creencia de que Santa Clós adelantó su llegada cargando todos los remedios a sus males.

Lo mismo que deberán hacer PRI y PRD.

Ante la aplanadora de Morena en casi todos los ámbitos de la política mexicana, es en los estados donde también el PAN puede sacar raja a su actual presencia en 12 entidades donde gobierna solo o en alianza. Pero debe hacerlo ya porque Morena, sin duda alguna, va por ellas y no es difícil que las gane. Además, debe aprovechar que el PRI está bajo intenso cloroformo.

En el Congreso, tanto en el Senado como en Cámara de Diputados, como oposición, están uno para el otro. Morena les dejó migajas.

Ante ello, no es malo que el PAN cambie de “sparring”. Modificar el estilo de pelea siempre puede dar buenos resultados. Tras mucho fogueo, pero da.

 

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@RobertoCZga

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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