El camino a la reelección pasa por la negación

¿Acaso piensan que López Obrador impulsó la revocación de mandato para que el ‘pueblo bueno’ lo eche fuera..? Negar la reelección fue una ruta recorrida por Nicolás Maduro y Evo Morales, los dos estuvieron en la toma de posesión de AMLO, otro más, Miguel Díaz-Canel comparsa del multi reelecto Fidel y de Raúl Castro, compartió abrazos el 1 de julio.

Compartir:

El camino a la reelección pasa forzosamente por la negación.

Esa ruta la recorrieron Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, Fidel Castro en Cuba, Evo Morales en Bolivia y Daniel Ortega en Nicaragua, dos de estos estuvieron en la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador. Ortega, envuelto en una ola de imparable violencia, no pudo moverse de Managua.

La revocación de mandato impulsada por el Presidente López Obrador, operada por la bancada de Morena de Mario Delgado Carrillo, y apoyada por un puñado de priístas colaboracionistas, es el primer paso formal a la reelección en México, apuntalada por los tiempos estratégicamente asignados para sus entradas en operación: la elección intermedia de 2021.

La primera maniobra imprescindible después de este golpe parlamentario a la democracia, es la negación presidencial de la reelección.

Imprescindible como estrategia para tratar de calmar los ánimos y bajar la alarma. Para tales efectos, López Obrador prometió en la conferencia mañanera de este viernes, que en la del lunes firmará un compromiso de no reelección.

Pero basta recordar el compromiso de campaña del candidato de Morena de echar abajo el gasolinazo, para dimensionar lo que significa esta promesa. El litro de gasolina está sobre los 21 pesos. El récord histórico más alto.

En los primeros 100 días de gobierno obradorista -en realidad son ocho meses desde el 1 de julio por el contubernio y complicidad con Enrique Peña Nieto- es clara la intención de cimentar las bases de una autocracia transexenal.

La revocación de mandato es la primera piedra formal de un puente que pasará por encima de partidos -la mayoría mercantilistas-, de ONGs, OSCs, poderes y organismos autónomos, e instituciones.

En 1998, unos días antes de la primera victoria electoral presidencial de Hugo Chávez en Venezuela, le dijo al periodista Jorge Ramos que no se reelegiría, que dejaba el poder en cinco años, y que en dos años sometería a consulta popular sobre la continuación de su mandato.

Por cierto, en esa charla con Ramos calificó a Cuba de ser una dictadura, años después, abrió las puertas a miles de cubanos como asesores militares, profesionistas y un sinnúmero de disciplinas que hasta la fecha mantienen desplazados a miles de venezolanos (https://youtu.be/0n5I6gilHvE).

López Obrador señaló en la mañanera: “Escuche el planteamiento que hicieron legisladores hablando de que era un ensayo de reelección. El lunes voy a poner aquí un compromiso de que no voy a reelegirme, firmado, tengo palabra, lo que estimo más importante en mi vida es mi honestidad, pero de todas maneras voy a hacer ese compromiso público”, afirmó en conferencia mañanera.

“Voy a decir de que soy partidario de la democracia, que estoy de acuerdo con la máxima del sufragio efectivo no reelección, que soy maderista, que es uno de los hombres que más admiro, que como se le ha denominado así le llamo, el apóstol de la democracia, y que no soy un ambicioso vulgar, que voy a servir, si lo decide el pueblo, 6 años, y que a finales del 2024 termino mi mandato, atentamente ya saben quién”.

El problema real no son las interpretaciones y las promesas, sino el hecho aterrador aprobado en la Cámara de Diputados, impulsado por el Ejecutivo. ¿Acaso piensan que Andrés Manuel va a la revocación de mandato para que el ‘pueblo bueno’ lo eche fuera..?

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...