¿Científicos, matemáticos? AMLO ya encontró la vacuna contra el Covid

Después del mensaje sabatino del Presidente y su decálogo sobre cómo superar la pandemia del nuevo coronavirus, ni China, EU y Rusia tienen de qué preocuparse

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Haberlo sabido ni tos nos daba.

Pero tontos de nosotros que hasta que no nos alcanzó el nuevo coronavirus tuvo que salir alguien a decirnos cuál es la medicina para eliminar el Covid-19.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador, en esas horas de intensa fatiga frente a su escritorio, tratando de darle a la Cuarta Transformación hasta la naturaleza de panacea, concluyó, por fin, su receta.

Sí, el Presidente de la República anunció este sábado un decálogo para salir del Covid-19.

En realidad el Presidente, seguramente al no tener otra cosa con que referenciar su mensaje sabatino, hizo solo una lista de buenos deseos, sin orden, sin relación alguna entre unos y otros, sin profundidad, pero, sobre todo, sin ningún respaldo profesional para que con ello la epidemia del mentado nuevo coronavirus se aleje de los mexicanos y, mucho menos, para curar a los casi 143 mil portadores del virus que, si aplicáramos el ya no mencionado sistema referido tantas veces por Hugo López-Gatell, “Centinela”, sería ocho veces más.

La pregunta es si para su decálogo para salir del Covid-19, López Obrador, mínimo habría consultado con los especialistas, expertos, médicos y matemáticos.

Vaya, cuando menos con Miguel Barbosa, que hace dos meses lanzó su predicamento: “Los pobres son inmunes”.

O revelarnos cuándo acudió al Monte Sinaí a recibir el segundo decálogo para la humanidad.

Porque de funcionar sus sorprendentes declaraciones curativas, como esa de “reforzar los valores culturales nacionales” o “actuar con optimismo”, que no sé cómo pueda interactuar ante miles de casos y muertos (14 mil hasta ahora), pues tendríamos que dejar de creerle a López-Gatell.

Pero no solo al subsecretario de Salud, también a la Iglesia Católica que en estos momentos debe estar contrariada por aquello de “buscar un camino de espiritualidad, aunque este no sea religioso”.

Un comentarista famoso de televisión dijo hoy que si alguien quisiera saber de referencias religiosas o espirituales para eso está la Biblia, no la palabra de un Presidente quien, si algo debe hacer es dejar de predicar que la epidemia está “domada” cuando su funcionario de lujo todos los días no avienta paladas de cadáveres, claro, no son del día, sino repartiditos, aunque cadáveres al fin, que cuentan.

En seguida los puntos del decálogo de López Obrador:

Mantenerse informados de las disposiciones sanitarias.

Acatar las recomendaciones para minimizar el riesgo de contagio.

Actuar con optimismo y buen estado de ánimo para enfrentar la adversidad.

Dar la espalda al egoísmo e individualismo para optar por la solidaridad.

No dejarse envolver por lo material y evitar el consumismo.

Recordar que, ante el peligro de contagio, la mejor medicina es la prevención.

Optar por una buena alimentación, basada en alimentos naturales y nutritivos.

Evitar el consumo los productos “chatarra” con exceso de grasas, azúcares, sales, harinas y químicos.

Hacer ejercicio acorde a nuestra edad y condición física.

Eliminar actitudes racistas, clasistas, sexistas y discriminatorias.

Reforzar los valores culturales nacionales.

Procurar el cuidado de adultos mayores.

Buscar un camino de espiritualidad, aunque este no sea religioso.

Faltó al Presidente decirnos cuántas cucharadas de eso y cada qué tantas horas hay que ingerir la porción.

Eso sí, López Obrador advirtió, casi levitando en uno de los pasillos de Palacio Nacional:

“Luego de largos, dolorosos e inciertos días por la pandemia del Covid-19, me atrevo a sugerir de manera respetuosa algunas actitudes que podríamos experimentar para salir con seguridad a la calle.

“Realizar nuestras actividades de siempre y vivir sin miedos ni temores. Sin autoritarismo de nuestra parte, la mayoría de la gente, de manera muy ordenada e incluso estoica, ha obedecido las indicaciones de las autoridades políticas y sanitarias”.

Otra pregunta: ¿Es ese un mensaje que un Presidente “transformador” debe dar a sus gobernados en un momento como el que vive el mundo entero?

¿Hasta ahí llega su capacidad? ¿Algo hay qué agradecer de ese mensaje?

Si eso cura el Covid-19, lo cura todo.

 

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@RobertoCZga

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