A confesión de parte… AMLO admite actuar tarde; da razón a IMPACTO

“Yo les confieso que hace un mes y medio (28 de marzo) que estaba en Baja California, en Tijuana, recibí un informe en el sentido de que teníamos que tomar decisiones con urgencia porque podíamos ser rebasados, y a partir de ahí se le empezó a llamar a la gente”. La madrugada del 28 de febrero se confirmó el primer contagio en México. El primer muerto, el 18 de marzo

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Dicen que el pez por su boca muere. En parte, lo que esto significa es que la verdad siempre sale a relucir, pero, a veces, de la misma boca que lo niega.

Este martes, durante la conferencia matutina de Palacio Nacional, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, en medio de tanta información en torno al Covid-19 en México, sin querer, pero con mucha sinceridad, dio un dato que es pepita de oro para entender el seguimiento apresurado de la epidemia en nuestro país.

“Yo les confieso que hace un mes y medio que estaba en Baja California, en Tijuana, recibí un informe en el sentido de que teníamos que tomar decisiones con urgencia porque podíamos ser rebasados, y a partir de ahí se le empezó a llamar a la gente”, expresó.

Y efectivamente, el 28 de marzo inició una gira de trabajo en Tijuana, a donde arribó la tarde-noche anterior.

De hecho, el Presidente tenía unos días de haber cambiado de opinión sobre las medidas para contener la epidemia, pues cuando arribó al aeropuerto de Tijuana pidió que nadie se le acercara, expresando que se debía “guardar la sana distancia”.

¿Por qué lo hacía a regañadientes? Porque en días anteriores besaba y abrazaba a medio mundo durante sus giras de sábado y domingo que después tuvo que cancelar ante las insistentes críticas.

Durante esa gira, el Presidente acusó al periódico Reforma de crear un montaje en el aeropuerto de Tijuana para evidenciar que se negaba a tomarse la temperatura antes de abordar un vuelo.

Todo esto indica que a esas alturas, finales de marzo, el Gobierno Federal, pero principalmente el Presidente de la República, todavía no tomaba en serio la peligrosidad de la pandemia.

Vaya, la anécdota científica no nos dejará mentir: El 16 de marzo, dos semanas después de que se confirmara el primer contagio de Covid-19 en México, Hugo López-Gatell dijo en una mañanera que “la fuerza del Presidente es moral no de contagio”.

Así se comportaba el Gobierno Federal cuando el Covid-19 llevaba ya mes y medio de haber sido considerada como “emergencia de salud pública de importancia internacional”, aunque hasta el 11 de marzo, 17 días antes de que López Obrador resistiera todavía a tomarse la temperatura, fuera declarada pandemia.

El 30 de enero, Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud, declaró los efectos del nuevo coronavirus una pandemia.

La madrugada del 28 de febrero, México anunció el primer caso confirmado de coronavirus, pero todavía el 28 de marzo, López Obrador seguía renuente y continuaba sus giras.

Es decir, y efectivamente, como lo confesó este martes, hasta el 28 de marzo apenas “se le empezó a llamar a la gente”. No son palabras de quien esto escribe, lo confesó el Presidente este martes. Así dijo, “confieso”.

Los días siguientes al 14 de marzo, cuando el Presidente abrazó a muchas personas, entre ellas a menores, destacando el beso que da en la cara a una niña, el Mandatario federal fue duramente criticado en redes sociales.

Cuatro días después, el 18 de marzo se confirmó la primera muerte en México por Covid-19, fue la de un hombre y ocurrió en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), ubicado en la Ciudad de México.

Todo esto nos lleva a la conclusión de que es mentira que el Gobierno Federal se haya anticipado a la epidemia en México y haya implementado medidas.

Más aún cuando el propio López Obrador admite que fue a partir de su gira en Tijuana el 28 de marzo -cuando recibió el informe de que deberían de actuar para no verse rebasados- que comenzaron a medio ponerse las pilas.

Para deducir todo esto no se requieren científicos ni matemáticos, las ecuaciones son sumamente sencillas, solo sumar y restar días y, si acaso, dividir.

Si el Covid-19 comienza en estos días a disiparse, claro, en mucho quizá reducido por el aislamiento de la gente, que después de todo es la que muestra temor, olvidándonos de enredos como “picos”, “curvas”, “mesetas”, “aplanamiento”, es ante la propia naturaleza del virus, no porque el Gobierno Federal haya sido muy eficiente.

Este mismo martes el Presidente respondió a un reportero: “Mire, hemos contado con suerte. Decía hoy, porque la suerte también cuenta en todo esto, es virtud y es fortuna, virtud y suerte…”.

ASÍ ADVIRTIÓ IMPACTO LA DESPREOCUPACIÓN

El 21 de enero, “Los Malosos” de IMPACTO, casi a manera de revelación o de exageración, escribió como un comentario de columna:

‘Y EL INSABI, ¿YA SABI DE LA NEUMONÍA CHINA?
“No es por asustar, pero más vale que arreglemos nuestro des… papaye en cuestión de Salud, porque no vaya a ser la de malas y el temible virus que, al menos por ahora, fue detectado en China, y que provoca una feroz neumonía, causando ya cuatro muertos, se nos vaya a colar con eso de que los mexicanos estamos en el mundo hasta por debajo de las piedras.

“Dios nos libre que eso ocurriera porque si no tenemos suficientes medicamentos para atender padecimientos de años, como los de los niños con cáncer, ¿qué haríamos con una emergencia de tal tamaño, sin médicos, ante protestas, y con funcionarios públicos que no dan con bola?

“Recordemos que en mejores tiempos, es decir, sin líos como los de ahora en el sector Salud, ya en el 2009 fuimos apestados del mundo por la famosa pandemia de Influenza A (H1N1).

“¿Ya le caería el 20 a nuestros preocupadísimos representantes de Salud? ¿Ya dijeron algo? ¿O por nuestra cuenta vamos ya comprando tapabocas?

Insisto y no dejaré de insistir, esto lo escribió IMPACTO el 21 de enero. El Presidente confesó este martes que fue el 28 de marzo, en Tijuana, cuando les cayó el veinte. Más de dos meses después de que seguramente pensaban que lo que ocurría a China era un catarrito.
¡Ay, la “Cuarta Transformación”!

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