Cardenal Norberto Rivera, en terapia intensiva, intubado y sedado

El cardenal parece estar padeciendo los efectos del COVID-19 tanto en la salud, como en el ámbito económico, hoy recibió los últimos sacramentos.

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Hugo Valdemar Romero, quien fuera vocero del cardenal comento:

“El cardenal ingresó por covid al Hospital Mocel, pero debido a que se agravó su estado de salud se le tuvo que cambiar a otro hospital, del que prefiero omitir su nombre para mantener la privacidad del cardenal. Actualmente ahí permanece en terapia intensiva, sedado e intubado, tiene serios daños pulmonares y la saturación de oxígeno le llegó a bajar al 40%”

“El lunes, un sacerdote se le permitió ingresar al hospital para que le diera la extremaunción, pero totalmente al margen de la arquidiócesis, que no ha querido costearle sus gastos médicos ni tampoco darle apoyo espiritual”, señaló Hugo Valdemar.

“Ahora los hospitales quieren cobrarle todos estos gastos a la familia del cardenal, sobre todo a su hermano Javier. Pero éste vive en Monterrey y también tiene covid, por lo que está confinado… En fin, es muy dramática la situación de la familia del cardenal”.

“Así como el actual arzobispo primado de México, el cardenal Carlos Aguiar Retes tiene abandonado al cardenal Rivera, también tiene abandonados a su suerte a sus sacerdotes, quienes al contagiarse de Covid se ven en la necesidad de pedir auxilio económico a su feligresía”

“No le estamos pidiendo a el cardenal Carlos Aguiar Retes que tenga caridad cristiana, sino tan solo un poco de humanidad. Y si no puede dar respuesta a las necesidades de sus sacerdotes, pues que renuncie al cargo por inepto”.

Finalmente, dice tener la esperanza en que Rivera Carrera se recupere, pues este martes dio muestras de mejoría al aumentar su saturación de oxígeno, aunque todavía no se le realiza un último diagnostico pulmonar.

De acuerdo al sitio Religión Digital, especializado en asuntos eclesiásticos, Rivera Carrera tiene derecho de recibir el sostenimiento de la diócesis a la que prestó sus servicios episcopales por 22 años, de 1995 a 2007. Esto incluye una pensión, además de la “seguridad relativa a su salud”.

“No es una potestad ni concesión a discreción, legislativamente es una obligación y responsabilidad del obispo titular ante la Santa Sede a quien debe rendir cuentas por el bienestar de los clérigos a su cuidado”, afirmó Religión Digital.

Según el portal religioso, el personal del hospital se comunicó directamente con las autoridades de la arquidiócesis para aclarar lo debido acerca de los pagos, pero ésta le respondió con una negativa.

No hay dinero para cubrir la seguridad y salud del cardenal Rivera por lo que los gastos de hospitalización deben correr por su cuenta”, fue la respuesta de la arquidiócesis, de acuerdo al artículo.

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