No son ‘fifís’, son indígenas

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Termoeléctrica de Huexca, en Morelos. Uno de los puntos de discusión del EZLN

FERNANDO ALBERTO CRISANTO

El próximo 15 de febrero saldrá una caravana de indígenas chiapanecos, convocados por el EZLN, que cruzará varios estados de la República para llegar a la Ciudad de México y encabezar el día 21 una megamarcha con representantes de distintas etnias y organizaciones que rechazan los proyectos de infraestructura del Presidente Andrés Manuel López Obrador, como el Tren Maya.

El Ejercicio Zapatista de Liberación Nacional anunció hace unos días que está todo listo para la caravana en la que se trasladarán a la capital de la República.

Su principal objetivo es participar en una manifestación en contra de los megaproyectos presidenciales, en defensa del territorio y de la madre tierra.

Fue el subcomandante Galeano quien convocó a los pueblos indígenas, al público en general y a diferentes organizaciones a unirse a la caravana con destino a la Ciudad de México, para participar en la megamarcha programada para el 21 de febrero.

El jefe guerrillero informó que la salida está programada en Los Caracoles a partir de la 08:00 de la mañana del 15 de febrero, donde se reunirán representantes de los municipios de Ocosingo, Altamirano, Las Margaritas, Palenque, San Cristóbal de Las Casas, San Andrés Larrainzar y otros municipios donde hay simpatizantes del EZLN.

En su convocatoria invitaron al público en general a que les den su apoyo y respeto a la caravana, pidieron su comprensión debido a que el paso por diferentes lugares causará conflictos en el tráfico vehicular y un tránsito lento en las carreteras, y “por todas las inconveniencias que pudieran ocurrir”.

Invitaron a los organizadores de la caravana a que cuiden la seguridad de la misma, ya que estiman que serán miles de zapatistas, simpatizantes y organizaciones que transitarán por las carreteras rurales, estatales y federales.

Las jornadas en defensa del territorio y la madre tierra, “Samir somos todas y todos”, culminarán el 22 de febrero con una asamblea en Amilcingo, municipio de Temoac, Morelos.

Amilcingo está en el centro geográfico del megaproyecto de la termoeléctrica de Huexca, con un acueducto y un gasoducto que cruzan los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala, y que según especialistas afectará a 26 pueblos.

Samir Flores, locutor de una radio comunitaria, líder social, defensor del medioambiente y opositor al proyecto, fue asesinado en febrero del 2019 afuera de su casa y se le considera un símbolo de la oposición al funcionamiento de la termoeléctrica.

El EZLN también se opone a megaproyectos del gobierno de López Obrador como la construcción del Tren Maya, que atravesará los estados de Quintana Roo, Campeche, Yucatán, Tabasco y Chiapas.

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional realizó movimientos a mediados de enero en preparación
a su caravana hacia la CDMX

Además, rechaza el llamado Corredor Transístmico, proyecto que unirá los océanos Pacífico (Salina Cruz) y Atlántico (Coatzacoalcos).

Estos proyectos “pretenden reordenar los territorios, las poblaciones y las fronteras de norte y Centroamérica en una lógica de despojo y explotación capitalista”, denunció el EZLN en su convocatoria a las jornadas de protestas.

El desplazamiento de la caravana cruzará varios estados de la República donde se tendrán que trazar una ruta de sus simpatizantes, organizaciones y adherentes, que se sumarán y de los movimientos locales que colateralmente surgirán a partir de ahora, y que tienen su base social en los ambientalistas, defensores del agua y de la tierra, grupos indigenistas y pueblos originales que se identifican con estas demandas.

A partir de febrero se reactivarán estos movimientos regional y nacionalmente, veremos con qué nombre se identifican y su dinámica.

La marcha en la Ciudad de México, se realizará el 21 de febrero con punto de partida en las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad, anunció el EZLN.

Un día antes, el 20 de febrero, habrá “acciones dislocadas en México y el mundo en defensa del territorio y la madre tierra, por justicia para nuestros muertos, nuestros desaparecidos, nuestros presos y en contra de los megaproyectos de muerte”, precisaron quienes le declararon la guerra al gobierno mexicano en 1994.

No son “fifís”, ni conservadores, y pueden ser punto de convergencia de la inconformidad que hay en el país.

Son indígenas, lo más jodido de México, y no sólo no coinciden con los proyectos del Presidente López Obrador, los combatirán. Puede ser la verdadera oposición al actual régimen.

Veremos.

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Facebook: Fernando Alberto Crisanto

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