La nueva realidad: Las Jefas

Son, ahora, una prioridad en las investigaciones y en el control de lo que viene en los nuevos tiempos

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Sin duda todo cambia, no solamente en la forma sino también en el fondo, incluso en el narcotráfico y el crimen organizado las cosas van evolucionando. De aquellos tiempos donde los grandes traficantes eran los mismos cosecheros de las drogas, los que controlaban las zonas, los pasos y se encargaban de los traslados de mantener el orden y la disciplina entre los grupos y manipular a los grupos de inteligencia y de seguridad de los cuerpos de policía, cambiaron a los negociadores, los viejos dirigentes se fueron aislando para tener una vida más tranquila e incluso tener la seguridad de su liquidación en los proceso ya sea por muerte, asesinato o encarcelamiento, muchos de esos golpes se les dieron porque perdieron el piso y pensaron que el dinero solamente les daría impunidad y no pensaron que despertarían las ambiciones de otros sectores, incluyendo al financiero, que de servirles para blanquear dinero se fue convirtiendo en el operador más importante del sector.

La segunda oleada de ese importante grupo se fue desarrollando con los Juniors cuando los propios capos obligaban a sus hijos a estudiar y así fueron despertando mucho a las actividades profesionales y le dieron un vuelco a las transacciones de la delincuencia de tal suerte que se fueron ligando con empresarios y banqueros y ampliando sus relaciones políticas a nivel nacional e internacional. Posteriormente, en tales procesos el sistema los lleva a relacionarse con importantes personajes de la política, la economía, seguridad, las finanzas, y esto obliga a que muchas mujeres entablen las relaciones con esos grupos y comienzan a aparecer el grupo importante de “jefas” con un amplio sentido del comercio, la política y las finanzas.

Así, hoy en día, no se puede decir que el negocio solamente está organizado para los hombres, las mujeres tienen un factor importante en el esquema y desarrollo de las actividades en el crimen organizado, de tal suerte que muchas son las que se establecen como los enlaces con los grupos internacionales, ya sea en el campo de las drogas, armas, contrabandos, nuevos desarrollos de productos como los medicamentos y cigarrillos o bebidas embriagantes, ropa clonada o armas y esto establece pues, en muchas ciudades los grupos de las “jefas” que son una parte vital en el nuevo desarrollo de todas esas actividades porque tienen mejores niveles de relaciones y mantienen un bajo perfil que les permite generar mejores relaciones comerciales y de operación.

Es curioso que hoy en día, con la pandemia, se comienzan a desarrollar nuevos esquemas de negocios donde el tráfico de medicamentos, cigarrillos, alimentos baratos, ropa de marca clonada, nuevas formas de inversión financiera con los sobrantes de dinero de las operaciones, el financiamiento del comercio a nivel de centrales de abasto y mercados o comercio en pequeño, las inversiones inmobiliarias y en las casas de equipamiento y decoración, el préstamo y compra y venta de botellones de oxígeno, las inversiones en centros pequeños de hospitalización de urgencias, son, entre otros, los muchos negocios que se ven aumentar en las capitales, pero además se notan ya las acciones que realizan en los temas de política donde pueden operar con mejores condiciones de seguridad que los hombres porque no son grupos conocidos que se van incrustando en la política.

Las “JEFAS” se van asentando en muchas zonas como Tepito, la Lagunilla, Estado de México, Puebla, Hidalgo, Tamaulipas, Quintana Roo, Sinaloa y pueden tener una movilidad mucho mayor que sus hermanos o maridos y también han generado un eficiente y brutal grupo de sicarios que son las que mantienen en jaque a los grupos entre sí y a los motores del sistema de inteligencia nacional que no tienen la menor idea de lo que sucede en tales temas, solamente bastaría entrar en muchas zonas marginadas donde las “jefas” mantienen el control con discreción y con disciplina y manejo porque al final de cuentas muchas de ellas lo que menos tienen es que se involucran en el mismo consumo de drogas o de embriagantes o fiestas y desmadres como lo hacen los grupos de hombres que en este esquema se dan a descubrir en sus actividades, sin duda, así, las “jefas” vienen demostrando que tienen mucha mayor discreción y eficiencia que su parejas y esto hace que el vuelco sea importante porque ni siquiera las autoridades de investigación tienen idea de lo que viene sucediendo en muchos sitios donde ellas ahora son las que controlan incluso el huachicoleo y el tráfico de productos de todo tipo, con los que el financiamiento fluye de manera eficiente y no se desborda al consumo suntuario, como se hace con el sector de hombres, las “jefas” han aprendido que las joyas y los desmadres no son lo mejor para conservar sus floreciente negocio y así operan ya en muchos sitios de tal suerte que se pueden ya comenzar a escuchar algunos nombres de ellas en las zonas donde operan con enorme eficiencia y generan el respeto a sus actividades.

En la capital se habla ya de muchas mujeres que son lados que operan en muchas colonias y por ejemplo son las que se encargan ahora del tráfico de drogas de los principales grupos, porque al final de cuentas son las que administran mejor los recursos y son eficientes en la entrega de sus compromisos, así que hoy en día en los principales puntos de las ciudades se tiene que comenzar a investigar cómo son las nuevas operaciones conducidas por la “jefas” donde la principal muestra puede ser la paciente y serena madre del “Chapo” Guzmán y sus parejas que siguen en vigencia en las relaciones públicas que les son de gran utilidad. Así que las “jefas” son ahora una prioridad en las investigaciones y en el control de lo que viene en los nuevos tiempos…

 

 

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