En la mota, negocios son negocios

El asunto es controlarlos y que no se evadan los impuestos

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El ex presidente Vicente Fox fue uno de los primeros en pensar en el negocio con la marihuana, todo el proceso, hasta su venta, como producto libre de prejuicios.

> La salud vale madre, es cosa de cada uno a pesar de que al final de cuentas terminemos pagando todos los tratamientos para los adictos

Muchas ocasiones nos preguntamos que si no sería mejor recomendar a los diputados que hagan las cosas mal para ver si les salen bien, porque dicen que las hacen bien y les salen mal.

Ahora con las “discusiones” sobre la marihuana donde hay miles de evidencias de lo que se ha estudiado en el mundo y de las razones por las que en los países desarrollados la han autorizado en todos los niveles con controles que nadie inventa porque ya están probados, conociendo los niveles del NEGOCIO que solamente se reparten los grandes empresarios de los pases ricos, en México andan viendo si no manchan los dedos, o las bachas no contaminan las calles y tapan los drenajes o dejan posibles brasas que puedan ser peligrosas para los incendios y otras jaladas.

Lo que realmente da la impresión es que muchos de esos diputados esperan las instrucciones del mero mero o bien las propuestas de los inversionistas y empresarios del nivel de Fox para ver que les va a quedar en el negocio.

Claro que en las actuales condiciones no creo que Fox, a pesar de lo avanzado que trae el negocio de la motita empaquetada y producida en su ranchote, le haga al maje y llegue a hacer algunas propuestas porque le acusarían de rata y corrupto y, pues, al bote.

Así que tendrá que traer a los gringos para que ellos, como inversionistas extranjeros, que gozan de todas las consideraciones por eso de las inversiones, pues sean los que tengan las concesiones y el negocio.

Claro que no es negocio para los mexicanos a los que nos agarran de sus pentontos siempre, a pesar de que sin duda somos de los mejores productores del mundo en ese campo de la marihuana, pero como siempre vendemos en greña y no procesado no avanzamos en el campo empresarial.

Lo más que avanzamos en el negocio es en la producción de “quema bachas” y de utensilios artesanales para cargar la mota y en ocasiones, pues se hacen destilados para las reumas que no se pueden comercializar abiertamente o el famoso marihuanol que no tiene nada de marihuana. En ocasiones se comercializan galletas de coquitos o pasteles para cumpleañeros de la onda o se hacen infusiones de los sobrantes y varas que se van acumulando y no se quieren desperdiciar.

Como ven, tenemos una amplia cultura del ahorro, pero no de los negocios y por eso siempre nos joden los inversionistas extranjeros y los riquillos nacionales.

A la par de que la legalización de la marihuana camina, se desarrolla toda una industria colateral. En algunos países, lo habría en México, existen hasta espacios para públicos para consumir cannabis.

Se ha hablado mucho de que la “legalización” es con el fin de evitar la violencia y de controlar los precios del mercado y sobre todo de recaudar los impuestos, impuestos señores que es lo único que le interesa a los políticos y para ello controlan el negocio y así también controlan a los consumidores a pesar de que digan que no los reprimirán, pues los tienen ya controlados en sus gastos e ingresos y esto es lo que en verdad importa, que los jodidos de las calles, los usuarios de la mota paguen impuestos y que no se evadan, más los que son parte del gobierno.

No, todo debe ser comprado por medio de tarjetas y credenciales de los usuarios para controlar el nivel de consumo y de gastos y por tanto del pago de impuestos por consumo y ganancias y así ya no tienen que andar las UIF recorriendo los bancos para encontrar a los lavadores porque también estarán controlados y, pues así ahorran mucho trabajo a los políticos y funcionarios.

Claro que la tradición y el estrés que causa andar consiguiendo la mota por las calles a los usuarios se van a disminuir, y esto era parte del folclor del asunto para muchos, ahora podrán tener la facilidad de llegar y pedir por marcas o clases y lo que sí será un hecho es que los que tengan matas en sus casas están llegando al delito y esto lo tendrán que dejar de hacer a menos que no quieran pasar un tiempo en chirriona.

Ya existe en el mercado gentes que están diseñando los empaques, las nuevas formas nais para consumo, las clases de mota y también instrumentos para forjar los churros y que nadie tenga el mal gusto de ensalivarlos a terminar de hacerlos, no, se hacen ahora con maquinitas y existe toda una industria colateral de la marihuana, fíjense que chingón es el mundo del negocio y de los negocios, por eso se hacen ricos mientras los demás solamente están como mensos esperando que les pase el efecto o llegue alguien para darle algún dulce y la corten.

Por ello, también, ya están produciendo chocolates especiales para cortar el efecto y gotas para los ojos para que el jefe no se dé cuenta que no fueron al baño a miar sino a darse un toque. Los maestros tendrán que tener otras pruebas para evitar el uso en clase y se comience a hablar distorcionadamente de la historia o de las relaciones impúdicas de los políticos y las tranzas de los funcionarios y dueños de los negocios que ahora se pueden tener en el país, siempre y cuando le lleguen en el precio a los diputados y aprueben el uso y el abuso en el negocio de la marihuana.

Y pues fíjense que también se están diseñando zonas especiales y locales donde los “motos” podrán estar fumando sin problemas y cambiando o intercambiando con otros las mezclas y las calidades de sus productos que consumen, tendrán también lugares donde puedan exponer sus sueños y sus colores, podrán tener lugares para exponer sus escritos y libros, sus poemas.

En fin, se tendrá la oportunidad, dicen ellos, de poder tener por vez primera la verdadera cultura de la mota o de la época de la marihuana, al final de cuentas dicen que no hace daño y no hay fijón si alguno de ellos quiere experimentar con drogas más fuerte, al final del día, también se van a legalizar.

El asunto es controlar el negocio y que no se evadan los impuestos, la salud pues vale madre, es asunto de cada uno a pesar de que al final de cuentas terminemos pagando todos los tratamientos para los adictos, pero negocios son negocios que chingaos.

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