El Ingreso Único Vital es necesario

Compensar a un grupo social afectado por causas ajenas a sus posibilidades, el fin

Compartir:

Establecer un Ingreso Único Vital es una propuesta necesaria e idónea.

Se contempla otorgar, temporalmente, 3,746 pesos a los ciudadanos que perdieron o redujeron su ingreso económico a consecuencia de la emergencia sanitaria.

La medida es impulsada por la sociedad civil y retomada, en un punto de acuerdo, por diputadas y diputados federales de distintos partidos políticos.

La propuesta es esperanzadora cuando 700 mil personas, aproximadamente, perdieron su empleo por las medidas de contingencia.

La propuesta del Ingreso Único Vital contempla ofrecer 3,746 pesos a las personas que desempeñan actividades relacionadas con el catálogo de ocupaciones temporales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y a las que están registradas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El apoyo se entregaría por tres meses, con la posibilidad de una extensión de tres meses más.

Por otro lado, se estipula que se apoyará, primordialmente, a las personas que perdieron su empleo y que no son beneficiadas por algún programa de transferencias del gobierno federal.

Se calcula que el impacto presupuestal podría alcanzar los 351,749 mil millones de pesos, que contempla beneficiar a aproximadamente 31.3 millones de personas, de acuerdo a datos del Coneval.

La población objetivo se delimitará por un censo que contemple trabajadores formales e informales que perdieron su ingreso a partir de la información proporcionada por el INEGI y el IMSS.

Se plantean dos vías para conseguir los recursos en aras de llevar a cabo la iniciativa: Contraer deuda pública o realizar modificaciones al presupuesto, resignación de recursos de proyectos que pueden posponerse.

La propuesta es necesaria porque ofrece compensar a un grupo social afectado por causas ajenas a sus posibilidades.

Es idónea porque 700 mil personas, aproximadamente, perdieron su ingreso por las medidas de contingencia derivadas de la emergencia sanitaria.

Hasta el momento, representantes de la sociedad civil, reconocidos académicos, diputadas y diputados de distintos partidos políticos, se manifiestan a favor de elaborar un programa para ejecutar la iniciativa.

La propuesta es viable debido a las facultades presupuestales del Congreso y la apertura, a distintas voces, mostrada a través del Parlamento Abierto.

Esperemos que el gobierno de México se sume, que sobreponga las necesidades de los miles de mexicanos que perdieron su ingreso en los últimos meses ante posturas ideológicas, como la sacralización de la política antideficitaria, la falta de comprensión de la necesidad de contraer deuda en una emergencia social y económica, y la insistencia en continuar megaproyectos cuestionados por la falta de transparencia, diagnósticos y evaluaciones, así como evitar la tentación de influir políticamente en una iniciativa impulsada por muchas voces en conjunto.

 

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...