Presenta Rubén Imaz su película “Tormentero” en festival de Roma

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El mexicano Rubén Imaz presentó hoy en la Fiesta del Cine de Roma su más reciente película “Tormentero”, considerada la más original hasta ahora vista en el festival que concluirá el sábado y en la que el realizador apuesta por la capacidad de compresión del espectador.

Y es que “Tormentero” es un relato mágico y onírico basado en la historia de Rudesindo Cantarell , quien en los años 60 descubrió el pozo petrolero más importante de México y el sexto del mundo, pero que murió abandonado, alcohólico y repudiado por su comunidad.

“Filmamos la película en Ciudad de Carmen, en la Isla del Carmen, Campeche. Ahí vive mi abuelo materno desde hace como 30 años. Conozco bien el lugar, que siempre me pareció muy sui generis, pues al mismo tiempo que es un paraíso tiene encima un complejo petrolero mal planeado”, explicó Imaz en entrevista con Notimex.

Dijo que le interesaba retratar esa mezcla que hay ahí entre lo natural y lo industrial, pues hace sus películas partiendo siempre de los espacios físicos.

“A través de una investigación documental me enteré de la historia de Rumesindo Cantarell, quien murió solo, viejo, abandonado y arrinconado por los amigos, porque con el descubrimiento del pozo se acabó la pesca. Terminó alcohólico y también un poco loco, me dio mucha nostalgia la historia de este pobre viejo”, señaló.

Construida en modo no convencional, la cinta es un sofisticado ejercicio de estilo en el que no hay un discurso explícito sobre la historia del protagonista Romero Kantún, interpretado por José Carlos Ruíz, perpetuamente alcoholizado y envuelto en una atmósfera onírica en la que el pasado se confude con el presente y la realidad con la imaginación.

“Pienso que en el cine moderno se explican mucho las historias, se cuentan en palabras las historias y no creo que sea un pecado, pero el pecado es solamente contarlas con palabras, pienso que el cine tiene otras muchas posibilidades de narrar ideas”, explicó Imaz.

Dijo que en el caso de “Tormentero” tomó una idea del maestro ruso Andrei Tarkovski, para quien el cine más que un contador de historias se parece a los sueños.

“Mi intención es que el espectador recuerde la película más por este sentimiento onírico y no tenga tal vez precisión de que fue lo que vio. Mi intención es confiar en que el espectador también tiene la capacidad de entender y creo que eso es una apuesta”, reconoció.

Confirmó que igualmente se inspiró en el personaje de Próspero de la obra “La Tormenta”, de William Shakespeare, quien fue enviado a morir en un bote por su hermano Antonio con el fin de ursurparle el puesto de Duque de Milán.

Pero Próspero y Miranda, su hija, sobreviven y encuentran exilio en una pequeña isla, donde él usa la magia y se convierte en el amo de Calibán y Ariel.

“Tormentero no es una inspiración en La Tempestad en sí, pero sí en el personaje de Próspero, con el que busqué darle sustancia a mi personaje y ello me llevó más hacia terrenos mágicos”, dijo.

Imaz también incorpora elementos protorreligiosos del animismo que conoció con los Seris de Sonora y según el cual seres vivos e inanimados, incluyendo desechos, forman parte de un todo, de la misma “ánima”.

“No creo que este tipo de cine sea necesariamente difícil, creo que se vuelve complicado cuando uno está acostumbrado a ver una película más explicativa o más clara en su trama dramática. Yo pienso que este cine permite viajar y llama a las personas a viajar”, dijo el realizador.

“Tormentero”, una coproducción de México, Colombia y República Dominicana, fue una de las tres películas de autores mexicanos presentadas en la principal sección de la Fiesta del Cine de Roma, en la que hay en total 39 filmes.

Las otras han sido “Cuernavaca”, ópera prima de Alejandro Andrade Pease, y “Los adioses”, de Natalia Beristáin. Pero además México está presente en el festival con el documental “La luz y la fuerza”, de Alejandra Islas, presentado en la sección “Reflejos”.

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