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Checando al corazón

Este es el órgano que marca la pauta para que nuestra sangre recorra todo nuestro ser

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¿Quién no ha estado enamorado? Algunos por naturaleza son amorosos, otros secos y solitarios, pero todos, en alguna ocasión, por algún tiempo, hemos dejado escapar suspiros de pasión. Lo curioso del caso es que al amor se le vincula con el corazón, y este es el órgano que marca la pauta para que nuestra sangre recorra todo nuestro ser, desde los dedos hasta el cerebro: venas y arterias nos cubren por doquier.

Apasionado de la tecnología, tenemos el gusto singular de entrevistar al Dr. Hugo Velázquez Moreno, quien desde hace varios años se encuentra a cargo del laboratorio de cardiografía en el Hospital Regional Primero de Octubre. Cardiólogo de corazón y cuenta con una maestría en investigación. El laboratorio donde trabaja se parece más a una sala de videojuegos, donde el actor principal es precisamente el musculo que nunca deja de moverse en nuestro cuerpo, y cuando lo hace, es señal de que ya pasamos a mejor vida.

Presuroso el Dr. Velázquez nos aclara que es el cerebro el órgano donde nacen y se forman los sentimientos amorosos, pero que el corazón y su buen funcionamiento es esencial para nosotros: infinidad de enfermedades están vinculadas con él, desde presión alta o baja, arterosclerosis, arritmia, varices, por tan solo mencionar algunas.

MODERNOS JUGUETITOS

Si no te gustan las sorpresas nefastas, nos recuerda nuestro cardiólogo, más vale que de vez en cuando nos chequemos este singular órgano. Para hacerlo el laboratorio en cuestión tiene, entre sus múltiples monerías, ecocardiogramas capaces de poner en tercera dimensión al corazón. Lo puede dividir, agrandar, achicar, voltear, y todo para analizar si funciona adecuadamente. Imágenes con una claridad envidiable que permite detectar como este músculo se mueve, que tan bien se distribuye el torrente sanguíneo, donde puede haber lesiones. Todo por medio de la técnica de ultrasonido, poniendo un pequeño dispositivo lo más cercano a sus latidos para tener varias fotografías que permiten dar seguimiento a sus movimientos. Se evalúan cavidades, válvulas, movimiento y todo aquello que nos permita visualizar la más mínima anomalía. La imagen se proyecta en una pantalla sin provocar la más mínima molestia al paciente. Usted mismo puede ver cómo se comporta su corazón, en vivo y a todo color. Todo esto en tercera dimensión.

Los candidatos para someterse a este examen se pueden dividir en dos. Los que saben que tienen algún problema cardiaco y tiene que precisar cuál es y cómo combatirlo, o bien los que simplemente son prudentes y saben que verificar nuestra salud es esencial. Un infarto le puede pasar a cualquier, ¿cuantos futbolistas súbitamente se desmayan o incluso caen muertos, en un abrir y cerrar de ojos? Esto nunca hubiera pasado si antes se hubiesen realizado un examen cardiaco, por lo general cuando suceden estos desenlaces fatales es debido a que se vienen acumulando una serie de problemas cardiacos que no necesariamente se tienen que manifestar en malestares.

LA MAGIA EN ACCIÓN

La ecocardiografía no es un aparato mágico, más bien nos recuerda a una computadora. Todo inicia, nos explica el Dr. Velázquez, con unos cables denominados transconductores, ellos se encargan de trasmitir la señal, lo hacen captando los sonidos que producen nuestros latidos. Evidentemente se colocan en una zona cercana al corazón, en las costillas cerca del esternón. Las ondas sonoras las convierte en impulsos eléctricos, que son transmitidos a la maquinita, que a su vez los convierte en imágenes. La ciencia en plena acción.

Las imágenes captan a nuestro órgano en plena acción, latiendo sin parar, realizando lo que sabe hacer, de tal suerte que a la imagen captada se le puede seccionar, dar giros, seleccionar partes donde se pueda observar algo anormal, las válvulas son minuciosamente observados al igual que otros componentes.

El laboratorio consta de tres ecocardiogramas, se pueden realizar en un mismo día alrededor de 30 exámenes, y todo pasar por la mano de expertos. Obviamente el Dr. Velázquez no se encuentra solo, lo respalda un equipo expertos en menesteres cardiacos, latidos y anexos. Ellos saben cómo se manejan estos aparatos, y todavía más, pueden detectar que le sucede a su corazón.

Si usted goza de cabal salud, no está de sobra hacerse un chequeo, más vale prevenir a que sea víctima de un paro cardiaco o un cambio súbito de presión. Nuestro cuerpo es una máquina, y una pequeña pieza que empieza a mal funcionar puede ocasionar enormes problemas. Siendo cínicos, la muerte no es otra cosa que cuando uno de nuestros componentes deja de funcionar, así de simple.

Ciertamente el amor reside más en nuestros sentidos y percepciones, que en el corazón, pero a este órgano hay que cuidarlo. Ni permitir que funcione a ritmos que luego se vuelven insoportables, como sucede con quienes padecen obesidad, ni tampoco descuidarlo y no preocuparse con él. Démosle una checadita de vez en cuando.

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