La Torre Mayor es un rascacielos ubicado en la Ciudad de México, desarrollado por el canadiense Paul Reichmann. Se encuentra ubicada en el número 505 de la avenida Paseo de la Reforma, en el espacio ocupado, anteriormente, por el cine Chapultepec y cerca del Bosque de Chapultepec, en la delegación Cuauhtémoc. La torre tiene una altura de 230.4 m (225.6 desde Paseo de la Reforma) y 55 pisos, además de 4 niveles de estacionamiento subterráneo y 9 sobre el nivel de la calle, con más de 2,000 espacios de autoservicio disponibles. El edificio está equipado con 29 elevadores (ascensores) y 84,135 m² de espacio de oficina, 2 escaleras de emergencia presurizadas, unidades automáticas manejadoras de aire acondicionado y sistemas mecánicos, eléctricos y de telecomunicaciones en cada piso.
Cada planta de piso cuenta con una superficie, promedio, de 1,700 a 1,825 metros cuadrados, libre de columnas, y con una altura libre de cada piso de 2.70 m. Dada la sismicidad de la Ciudad de México, el edificio contó con un riguroso estudio de ingeniería sísmica para poder aislar sísmicamente a la torre; dentro de este aislamiento se encuentran sus 98 amortiguadores sísmicos. Fue el edificio más alto de América Latina desde su inauguración, en 2003, hasta cuando fue superado por el Ocean Two de Panamá, en 2010.
La Torre Mayor es considerado, junto con la US Bank Tower, Torre Pemex y Torre Latinoamericana, uno de los rascacielos más resistentes del mundo y el de más tolerancia sísmica a nivel mundial, teniendo un máximo de tolerancia de 9.0 en la escala de Richter, además de ser una de las tres estructuras, junto con el Taipei 101, en estar en una zona de alto riesgo sísmico. Además, es considerada la torre más sólida y resistente del planeta por sus aditamentos e implementos antisísmicos.
La protección antisísmica de la Torre Mayor incluye 252 pilotes de hormigón y acero que penetran a una profundidad de 60 metros, superando el relleno pantanoso, hasta llegar al subsuelo más firme. En teoría, el edificio puede soportar un sismo de 9.0 grados en la escala de Richter, una fuerza que podría derrumbar cualquier otro edificio del tamaño de la Torre Mayor.
La seguridad estructural de la Torre Mayor ha sido calculada para exceder los requerimientos de los Reglamentos de Construcciones de la Ciudad de México y California, Estados Unidos, que son los más rigurosos del mundo, y proporcionar el máximo de seguridad y confort a sus ocupantes. La estructura de acero y concreto cuenta con 98 amortiguadores sísmicos que reducen al mínimo su desplazamiento durante un sismo, amortiguando y disipando una porción importante de la energía que la torre absorbe.
La torre cuenta con 30,000 m² de cristal en su fachada sur, con aislamiento térmico y acústico, además de contar con acabados de mármol en su interior y granito en áreas comunes y vestíbulos; la arquitectura del edificio es contemporáneo, de calidad internacional. También cuenta con tres alimentadores de energía eléctrica en tensión media; cabe destacar que es el único edificio en Latinoamérica que se alimenta, energéticamente, de tres puntos distintos de la ciudad.
La torre tiene récord mundial por ser el único rascacielos en el mundo en no tener ningún accidente grave ni muertes al momento de su construcción.
Cuenta con el helipuerto más seguro y alto de Latinoamérica.
Los elevadores de la Torre Mayor cuentan con un detector sísmico, que alerta sobre cualquier movimiento de tierra y que, por lo tanto, de manera automática detiene el elevador en la parada más cercana para que los pasajeros puedan bajar.
Los pisos subterráneos tienen ventiladores automáticos de inyección y renovación de aire fresco para evitar la concentración excesiva de contaminantes producidos por la combustión; estos están conectados al sistema inteligente del edificio.
