Como decíamos una de las principales bondades que presenta este título deportivo de PS3, Xbox 360 y PC es su amplia oferta de especialidades deportivas. Voley playa, remo, tenis de mesa, numerosas pruebas de atletismo y natación, tiro con arco, ciclismo en pista… en total el juego presenta cerca de 50 pruebas diferentes, demostrando el interés que han puesto los desarrolladores en este aspecto concreto del título.
Cada una de estas especialidades deportivas presenta una mecánica de juego bastante similar, hecho que si bien facilita enormemente las cosas a los jugadores menos habilidosos, tiene una pega más que evidente: no se ajusta convenientemente a todos los deportes o disciplinas.
Si London 2012 posee una amplia gama de especialidades deportivas, en cuanto a las modalidades que presenta la cosa cambia bastante. Y es que en este aspecto el juego se queda algo corto a nuestro parecer, ya que sólo encontramos tres modalidades… y sólo una de ellas tiene algo de miga.
La principal sin duda es la llamada Juegos Olímpicos, opción que viene a ser una especie de modo Carrera pero mucho menos profunda de lo habitual. En ella debemos elegir a nuestro atleta mediante un simple (quizá demasiado) editor, pudiendo seleccionar sólo sus aspectos más básicos. Luego podemos ir participando en aquellas competiciones que nos vayan interesando, tratando de clasificarnos en cada una de las rondas para llegar a la lucha por las ansiadas medallas. No es que sea la mejor modalidad en la que hemos tomado partido, pero no está mal del todo.
El problema es que dicha opción está demasiado sola. Y es que el resto de modos de juego no presentan la suficiente enjundia como para "enganchar", si bien el modo multijugador (tanto local como online) puede depararnos buenos piques a corto-medio plazo.
La ambientación está muy conseguida, pero las animaciones de los deportistas son algo irregulares.
En términos técnicos el título sigue los mismos derroteros que ya observamos en el citado Beijín 2008. De esta forma lo más destacado es la recreación de los estadios y pabellones que acogen cada uno de los eventos en los que participamos, ofreciéndonos una ambientación más que decente. Sin embargo el aspecto que presentan los deportistas es menos convincente ya que sus modelados no pasan de correctos y sus animaciones son bastante irregulares, siendo suaves y bien enlazadas en algunas ocasiones y muy robóticas en otras. El sonido se sitúa a un nivel similar, con comentarios en inglés no especialmente inspirados, una banda sonora apropiada y efectos de sonido no muy abundantes pero correctos.
El resultado de todo lo que os acabamos de comentar es un título que puede deparar diversión a aquellos que disfruten con este tipo de producciones, pero que en términos jugables deja bastante que desear.
