Cuando lo virtual traspasa la realidad

Compartir:

La Unidad de Ciberdelincuencia de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México ha recibido desde marzo de 2013 alrededor de cinco mil reportes anuales por ciberataques, informó su directivo, Juan Carlos Montesinos.

El directivo explicó que entre los casos que más atiende la unidad que dirige están los temas de sexting, acoso a menores, fraude por robo de datos o de identidad y, en menor medida, abuso sexual infantil.

“Desde el nacimiento de esta área hasta mediados de julio, hay más de cinco mil reportes de todo tipo (…) si encontramos elementos para una averiguación previa invitamos o acompañamos a la víctima a levantar su denuncia formal”, señaló.

Así, añadió Montesinos, el acceso a la tecnología es democrático, con lo que cualquiera puede hacer uso de un teléfono inteligente.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Internet (Amipci) en el último año se reportó un incremento de más de 11 millones de internautas.

Es decir, más de 65 millones de personas en el país cuentan con algún tipo de acceso a Internet, lo que representa casi 60 por ciento de la población que a su vez se suma a una mayor calidad y número de conexiones de banda ancha.

Al respecto, el directivo detalló que “el abaratamiento de la tecnología y de las conexiones a Internet hace que se pueda conseguir en cualquier tienda de conveniencia un teléfono celular inteligente con conexión a Internet por menos de mil pesos. Cualquier persona con dinero y un poquito de conocimiento puede usar la tecnología para cualquier fin”.

En ese sentido, explicó que la ciberpolicía de la Ciudad de México es una unidad preventiva; sin embargo, sus actividades no se limitan a informar los peligros que corre la población al navegar sin las precauciones debidas, sino que una vez que algún usuario de la red se ve perjudicado por la delincuencia, los miembros de la unidad ponen manos a la obra.

Recomendó que lo primero que una persona debe hacer ante un ataque es ponerse en contacto con la unidad especializada en delitos cibernéticos, instancia que buscará información sobre el ataque para de esta manera localizar o el origen del mismo, o bien, mitigar el daño en la víctima.

Puntualizó que en la actualidad, es posible que la información desaparezca con rapidez, por lo que es necesario actuar de manera inmediata.

Una vez que las autoridades cuentan con información referente a páginas fraudulentas, phishing o contenidos inapropiados, los ciberpolicías buscan el rastro dejado por el delincuente mediante la firma digital.

Montesinos explicó que la firma digital no desaparece y está contenida en cada archivo que se genera o comparte, con lo que al seguir la cadena de rastros es posible ubicar a los responsables de un ilícito.

La posibilidad de encontrar a los responsables que generan contenido inapropiado o que cometen fraudes como robo de identidad siempre está presente, refirió el directivo.

Sin embargo, dijo, algunas veces no es posible castigar al delincuente debido a que no deja rastros en la red, o bien, porque en su mayoría, los afectados no hacen una denuncia formal.

“Desafortunadamente más del 80 por ciento de los ciudadanos que nos contactan, que nos reportan algún tipo de incidente y que nosotros al revisarlo encontramos elementos que puedan abrir una carpeta de investigación en la procuraduría no terminan en averiguación previa porque el ciudadano corta comunicación nosotros”, señaló.

Expuso que el seguimiento que hace la Unidad de Ciberdelincuencia a los casos que atiende es información valiosa para el Ministerio Público, que es la instancia que puede perseguir y remitir a juicio a los responsables de atacar a la víctima de los delincuentes cibernéticos, aunque para que eso ocurra es necesaria la denuncia formal.

A su vez, añadió que la unidad que dirige atiende de la mejor manera los reportes que recibe y los que no pertenecen a su jurisdicción son canalizados, cuando existen elementos para levantar una averiguación previa se invita al ciudadano a hacerlo.

Montesinos puntualizó en la necesidad de incrementar las medidas de seguridad en la red al tratar este tema y sus consecuencias con los niños.

En caso de sufrir un ataque, dijo, es necesario mantener la calma y almacenar los indicios que se tienen del ataque para la averiguación previa.

El robo de identidad es una de las mayores preocupaciones de seguridad en México, donde 72 por ciento de los usuarios de Internet piensa que en la actualidad este delito es mucho más común, de acuerdo con la firma especializada en seguridad informática Norton.

En tanto, la compañía de Tecnologías de la Información Alestra, añadió que la ciberdelincuencia se posiciona como el segundo mayor delito en México, tan solo después del narcotráfico, debido al creciente número de usuarios que existen en la red.

Compartir: