Los auriculares siempre fueron un dispositivo complicado. Los tímpanos dan prueba constante de ello. Pero si el usuario logra vencer la tentación de subir el volumen, aun queda el problema de los cables. Siempre frágiles y tan propensos a terminar en un nudo marinero.
La empresa Koss lanzó dos modelos inalámbricos que ofrecen la particularidad de no tener ningún cable, ni si quiera entre los dos auriculares. Los dispositivos se comunican entre sí, vía Wi-Fi.
El modelo Striva Tap se introduce en el pabellón auditivo al estilo de los dispositivos manos libres. Por su parte, el Striva Pro tiene un formato más clásico y se calza por alrededor de las orejas. Esos "noise cancelling" tan de moda últimamente.
La música llega vía Wi-Fi o a través de estaciones personalizables desde la página MyKoss. Los comandos en el propio auricular.
