La micropigmentación: el maquillaje permanente y correctivo de hoy

    Se emplea para embellecer cejas, ojos, labios y pómulos; también reconstruye pezones y soluciona problemas de alopecia

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    Corregir cejas, delinear ojos, rellenar labios y modelar el rostro de manera permanente es una manera de simplificar el maquillaje habitual gracias a la micropigmentación o el tatuaje cosmético.

    Es una rama de la cosmetología y del tatuaje convencional que se realiza a través de agujas y tubos aplicando pigmentos sobre la primera capa de la piel.

    Sin embargo, la técnica no solo es decorativa, también sirve para ocultar pequeñas lesiones en la piel como cicatrices por quemaduras, vitiligo, redibujar el pezón y la aureola a causa de una cirugía de mama tras padecer cáncer o para corregir problemas de alopecia.

    Hace año y medio que Valeria Guerra ejerce este oficio que ofrece tres tipos de tatuaje: el cosmético, que emplea tintas y tubos a través de una máquina convencional; la micropigmentación, que es un poco menos invasiva y semipermanente mediante un dermógrafo (máquina más suave).

    Y, por último, el “microblading” que consiste en la aplicación de pelo a pelo para dar un aspecto natural a las cejas, barba o cabello.

    “Son pequeñas cortadas que se hacen para simular vellos y puntear pestañas, lo cual es semipermanente. Esto significa que dentro de un año o meses se puede desvanecer el trabajo para modificar la tendencia, según las modas que vayan surgiendo”, explicó Guerra en entrevista con Notimex.

    A diferencia del tatuaje convencional, para iniciar todo procedimiento cosmético se debe adormecer la zona a trabajar mediante un anestésico tópico y ya no con infiltraciones.

    “Antes de abrir piel se debe anestesiar localmente y una vez abierta se coloca el anestésico líquido para que el procedimiento sea lo menos molesto posible”, indicó Guerra, mejor conocida en el ámbito del tattoo como Vale War.

    Para que el tiempo de recuperación sea rápido debido a que el rostro siempre está expuesto, se recomienda al cliente no exponerse al chorro de agua caliente, así como mantener humectado el tatuaje mediante una serie de pomadas.

    “La inflamación será de dos días, aproximadamente, y dentro de 15 días el pigmento sana por completo en cualquier zona facial”, explicó la experta, quien también se especializa en la pigmentación de pezones y aureolas para quienes, a causa del cáncer, perdieron una o las dos mamas.

    “La historia que cuente esa cicatriz es la que te hace estar bien o estar mal. De ahí que, como tatuadora, contribuyó un poco a la psicología para que esa persona sobrelleve mejor el caso que vivió.

    Hay que analizar el tono de su piel y con el apoyo del dermógrafo se reconstruye a partir de una serie de difuminados. Así se consigue un cambio radical ante ese trago amargo”, subrayó.

    En el caso de la alopecia, Vale War detalló que al perder cabello se deriva un exceso de grasa en el cráneo de la persona y el poro se tapa.

    “Aunque se rapen la cabeza habrá zonas que se vean totalmente lisas y brillosas, mientras que otras se verán verdosas como cuando te rasuras. Lo importante es que se pueden reconstruir e igualar los espacios que están totalmente lisos con los que aún tienen el folículo piloso”, destacó.

    El tiempo que Vale War tarda para rellenar de manera tradicional unas cejas compactas es de aproximadamente hora y media, pero cuando se trata de “microblading” el tiempo de trabajo aumenta hasta dos horas debido a la forma precisa que se debe dar.

    “La higiene que tenemos es absoluta, sobre todo porque también es una garantía para nosotros y debemos salvaguardar nuestra salud. Todos nuestros productos (agujas, tubos) son desechables y el uso de guantes, cubrebocas y desinfectantes es fundamental.

    “Periódicamente tenemos que acudir a que nos practiquen exámenes de sangre y ser lo más cuidadosos posibles para que no haya contacto de fluidos del cliente y viceversa”, subrayó en charla desde el estudio Divino Dolor Tattoo Piercing en esta ciudad.

    En el tatuaje cosmético nunca se termina de aprender, el tatuador o la micropigmentadora siempre debe estar a la vanguardia debido a que las técnicas evolucionan con el transcurrir de los años.

    “El maquillaje facial permanente es la primera impresión que la gente tendrá acerca de ti, por lo que no debes tomarlo a la ligera, son muchas las responsabilidades y debes prepararte bien, así como practicar antes de atreverte a tomar una piel”, apuntó.

    “Aquí no puedes decirle al cliente que medio sabes y que verás cómo sale su tatuaje cosmético, la realidad es que tienes la exigencia de hacerlo perfecto”, resaltó.

    En el caso de las cejas, la tendencia actual es tenerla poblada al estilo de la modelo británica Cara Delevingne. Sin embargo, también existen quienes la piden muy delgada. Lo cierto es que como micropigmentadora se deben ofrecer propuestas al cliente según lo que vaya con los rasgos de su rostro.

    De acuerdo con Vale War, todo el maquillaje se puede simular. Hoy en día es posible, pintar los párpados, ruborizar a alguien que posee la piel pálida y hacer “contouring”, que consiste en afinar las facciones.

    “Incluso, se puede hacer micropigmentación dentro de la mucosa ocular, justo donde va el delineador. Para esta técnica se debe estar muy preparado debido que se trata de un trabajo de alto riesgo. Cualquier impresión hace que el cliente pueda hasta perder la vista”, advirtió.

    “Como niño en primaria, tal cual hay que hacer planas y practicar mucho. Lo hacemos en piel sintética, sobre la que puedes emplear tus instrumentos. En el caso del ‘microblading’ se debe seguir un patrón, de lo contrario, se deformaría totalmente el rostro de la persona. La práctica es constate para lograr el buen pulso y que la mano no tiemble al momento de la acción”, concluyó.

     

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