Sacerdote da sermón ‘no tan aburrido’ con lenguaje ‘florido’

En plena misa utiliza palabras altisonantes: para muchos es un grosero, para otros habla 'al chile' provocando la risa de los feligreses

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En plena misa utiliza palabras altisonantes: para muchos es un grosero, para otros habla ‘al chile’ provocando la risa de los feligreses.

Lo que nos faltaba… ahora un padre rompe toda formalidad y en plena misa utiliza palabras altisonantes cuando da su sermón.

El sacerdote Alfredo Gallegos Lara, conocido como ‘El Padre Pistolas’ ahora inunda las redes sociales con un nuevo video en el que aparece dando un sermón bastante original.

Comienza su discurso, preguntando de qué sirve ser dueño del mundo, si todas las personas fallecen y no te llevas nada.

Cuenta que estuvo en Jaral de Refugio, en Acámbaro, Guanajuato durante 25 años. En ese tiempo, detalla que dio llaveros, recordando distintas celebraciones, pero cuando él se fue, ningún cura les dio nada a los habitantes.

“Me fui a la chin… y valió ma… todo. Ni un cura les regala nada”, detalla.

Detalla que lo mandaron a otro lado, debido a que se enojaron con él ya que pidió a las personas que se iban a Estados Unidos que mandarán dinero y no sólo enfermedades a sus esposas, porque, bromea, “se las iban a pegar”.

Les pregunta a los asistentes si se van a confesar y ellos contestan que sí .

“¿Se van a confesar ca…?”, les pregunta, obteniendo una respuesta positiva.

Cabe destacar que el padre es conocido porque lleva un cinturón con un arma, debido a que, según señaló en entrevista, tiene que enfrentar a caciques.

Gallegos Lara también es conocido por sus acciones altruistas como ayudar en construcción de iglesias y escuelas. Ha predicado la palabra de Dios en lugares inesperados como en las cantinas.

El padre, incluso es cantante, ya que interpreta canciones de Vicente Fernández y Luis Miguel. e inclusive afirma haber grabado ocho discos.

Cuestionado sobre la licencia de una pistola calibre .45 y un rifle, el párroco contestó que sí contaba con licencia, pero de Dios, ya que era suficiente.

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