Solo falta declarar la guerra a Bolivia

Aunque el Día de los Inocentes ya pasó, no deja de sonar a broma una posible declaración de guerra entre 2 naciones que fueron hermanas hasta que decidimos salvar la vida a quien ya había renunciado a la Presidencia de Bolivia

Compartir:

A partir de la orden de expulsión de la embajadora de México en Bolivia, a causa de los episodios de todos conocidos, enmarcados por el rosario de insultos de Jorge Quiroga en representación de la presidenta Jeanine Añez contra el Presidente López Obrador, sólo nos queda esperar no concluir el año o iniciar la década declarándonos la guerra.

Y todo por Evo Morales y, desde luego, por el episodio no aclarado hasta hoy, sobre si diplomáticos españoles intentaron ingresar  “encapuchados” a la representación mexicana en La Paz que estaba cercada por policías bolivianos.

Aunque el Día de los Inocentes ya pasó, no deja de sonar a broma una posible declaración de guerra entre 2 naciones que fueron hermanas hasta que decidimos salvar la vida a quien ya había renunciado a la Presidencia de Bolivia a sugerencia de su más querido general, Kalimán, en especial porque ni México ni Bolivia tienen manera de invadirse por tierra o atacarse por aire.

Sobran razones para un conflicto de esta magnitud, aunque nos suene ridículo.

El gobierno provisional boliviano acusó a México de permitir que Evo incitara desde nuestro territorio acciones terroristas, y es de suponerse que lo de cínico, sinvergüenza, sumiso, servil, arrodillado ante Trump y cobarde matoncito que el Tuto Quiroga le endilgó al Presidente de México, contó con el aval de la Presidenta Áñez.

Para fortuna de todos, las fuerzas aéreas de México y Bolivia no tienen manera de verse las alas y las hélices, como quedó demostrado en la extracción de Evo cuando el avión que no puede vender López Obrador tuvo que cargar combustible aquí y allá por carencia de vuelo autónomo.

Desde luego, es imposible saber, por razones de seguridad nacional, el estado que guardan ambas fuerzas aéreas.

Lo que hay de Bolivia en Google apenas servía para que Morales hiciera campaña para reelegirse una y otra vez, y lo que a ciencia cierta sabemos de la Fuerza Aérea Mexicana data de 2006 cuando, conforme a la versión de López Obrador, Felipe Calderón la robó la Presidencia.

Hoy, lo último que quiere el Ejército mexicano, de quien depende la Fuerza Aérea, es entrar en conflicto con una nación extranjera. Está atareado con sendos negocios que le ha entregado el gobierno, entre muchos otros, la construcción del aeropuerto en Santa Lucía y transportar gasolina.

Transcribo párrafos referentes a la Fuerza Aérea de un diagnóstico sobre el Ejército elaborado por instrucciones del general Guillermo Galván Galván cuando se afanaba en convencer al Presidente electo Calderón de entregarle la Secretaría de la Defensa Nacional. Nunca nos fue desmentido:

“En la eventualidad de un conflicto bélico, la fuerza aérea tiene un déficit de 227 tripulaciones considerando la necesidad de contar con dos por aeronave.

“Esta misma restricción presupuestaria esta afectando también negativamente la adquisición de armamento aéreo y municiones,  de éstas actualmente se disponen para un día de fuego a dos salidas por aeronave artillada; esto significa que la fuerza aérea puede operar solamente el primer día de combate si a todas sus aeronaves les fueran asignadas dos misiones.

“En este mismo orden el mantenimiento acusa serias limitaciones debido a que el suministro de refacciones es lento y costoso, ello obliga a que las aeronaves queden fuera de servicio por períodos prolongados. hace más crítica esta situación la existencia de 33 diferentes tipos de aeronaves fabricadas en seis países distintos.

“Por último debido a que el personal de pilotos aviadores y de mecánicos de aviación principalmente, no ven satisfechas sus expectativas de desarrollo profesional están optando por solicitar su baja de la fuerza aérea, este fenómeno afecta notablemente la operatividad de aquella”.

Es de suponer que en 13 años, algo ha cambiado la situación de nuestra Fuerza Aérea y que si Bolivia nos declara la guerra, algo podremos hacer, no mucho.

Aunque siempre nos queda el recurso de echar mano de las Fuerzas Irregulares, creadas en función en la estrofa nacional: “más si osare un extraño enemigo…” :

“Doctrinariamente se consideran dos formas de hacer la guerra: convencional y la irregular.

“En lo convencional, se combate en los campos de la táctica y la estrategia, empleando las fuerzas armadas en la guerra. la guerra irregular se manifiesta en la eventualidad de que las fuerzas armadas sean derrotadas y dispersadas, en tal virtud la lucha continuará mediante operaciones irregulares empleando a la población en un esfuerzo de resistencia continua, hasta lograr la reorganización de dichas fuerzas y la derrota del agresor.

“Las acciones de la guerra irregular, comprenden el esfuerzo social-armado, denominado movimiento de resistencia, que se entiende como el esfuerzo organizado con todos los recursos del país para oponerse a una fuerza invasora en el territorio nacional.

“Este embrión del movimiento de resistencia desde tiempo de paz en nuestro ejército lo constituyen los cuerpos de defensas rurales.

“Estos, bajo el mando de militares profesionales, se constituyen por miembros de las comunidades ejidales del país, sujetos a normas disciplinarias y a ordenamientos militares, organizados, equipados y adiestrados para cooperar con el ejército y fuerza aérea en la defensa de la integridad e independencia de la patria; en la conservación del orden y seguridad pública en el campo; en el cuidado de la riqueza nacional y en las operaciones de auxilio en casos de desastre.

“Este contingente esta organizado con 26 cuerpos de defensas rurales, 13 de infantería y 13 de caballería integrados con un efectivo de 289 de personal militar profesional y 12,213 personal de rurales y existen en promedio dos cuerpos de defensas rurales de infantería o de caballería por cada región militar. están dotados con fusil mosquetón cal. 7.62 mm.

“Actúan a través de directivas emanadas de la secretaría de la defensa nacional, bajo órdenes directas de los mandos territoriales mediante misiones de reconocimiento, como órganos de información en apoyo a la campaña contra el narcotráfico y apoyo a la población civil; considerándose que su principal virtud radica en el excelente conocimiento del terreno”.

Para nuestra tranquilidad, en las Fuerzas Irregulares descansa la defensa del suelo patrio en caso de que la Defensa Nacional fuera desarticulada en caso de guerra con Estados Unidos, Guatemala, Belice o Gran Bretaña.

Pero sobre Bolivia, no tenemos plan alterno.

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...