El proceso de extradición

Sin duda, la detención del ex director de PEMEX en España es combustible para el discurso político del Presidente López Obrador y su lucha contra la corrupción

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Javier Duarte, ex gobernador de Veracruz, uno de entre varios mexicanos que han sido repatriados mediante extradición.

Mucho se ha comentado sobre el proceso de extradición de personajes famosos, particularmente de la política que se han visto envueltos en escándalos relacionados con actividades como el lavado de dinero, nexos con el crimen organizado, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, mientras ostentaban algún cargo público.

Sólo por mencionar algunos de los personajes del mundo de la política mexicana que han sido arrestados en algún país extranjero y cuya noticia ha dado la vuelta al mundo se encuentra Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila, acusado de dejar deudas millonarias al erario estatal por 36 mil millones de pesos y detenido en Barajas, España o el caso de Tomás Yarrington, ex gobernador de Tamaulipas, que se encontraba prófugo de la justicia mexicana por supuestos nexos por narcotráfico y otros delitos y fue detenido en Florencia, Italia; y que decir del famoso Javier Duarte “Javidu”, el caso más reciente y polémico del mundo de la política mexicana y que estuvo prófugo desde 2016, por enriquecimiento ilícito y una deuda extraordinaria al Estado de Veracruz de 84 mil millones de pesos y el cual fue capturado en la municipalidad de Panajachel, Guatemala; y cuya frase quedará en la memoria de todos los que se encuentren en un caso similar; “Paciencia, prudencia, verbal contingencia, dominio de ciencia, presencia o ausencia, según conveniencia”.

A todos estos personajes ahora hay que sumarle la más reciente detención de Emilio Lozoya Austin, director general de PEMEX durante la administración del ex presidente Enrique Peña Nieto, en La Zagaleta, Málaga, España, prófugo desde 2019 y que se le atribuye ser autor material del lavado de dinero de los mega sobornos, que supuestamente operó entre 2009 y 2012 con la constructora de origen brasileño Odebrecht y de donde derivó el famoso caso Odebrecht donde se vinculaban varios empresarios y políticos tanto nacionales como extranjeros.

Sin duda, la detención del ex director de PEMEX, en aquel país, es combustible para el discurso político del presidente López Obrador y su lucha contra la corrupción, el cual se verá muy beneficiado derivado de las declaraciones que de Emilio Lozoya a las autoridades españolas y mexicanas, pues de una u otra forma desde Palacio Nacional, se podrá dar veracidad o negativa a lo dicho por el ex funcionario.

Al parecer desde la Cancillería, cuyo titular es el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrardo, comentó sobre el proceso de extradición: “La solicitud del procedimiento de extradición en el transcurso de hoy y mañana tenemos que ver todos los pasos, dependiendo de lo que nos vaya indicando la Fiscalía General de la República”.

Las redes sociales también expresaron un tanto, particularmente entre ciudadanos y funcionarios públicos de la 4T como la secretaria de la Función Pública que expresó a través de su cuenta de twitter “Felicidades al Fiscal General de la República

@FGRMexico, Alejandro Gertz Manero por su infatigable e impecable lucha para lograr la detención de Emilio #Lozoya representante y operador de la peor corrupción estructural del neoliberalismo”.

Por su parte, el Embajador de España en México, Juan López-Dóriga Pérez, señaló: “Hay un procedimiento establecido y son las autoridades mexicanas las que tienen que pedir la autorización, hay un plazo para ello, es de 45 días”.

En efecto, mucho se ha comentado sobre los personajes de la política mexicana arrestados, pero poco se ha dicho sobre el proceso, pues se requiere de ciertos pasos para que una autoridad -en este caso la mexicana- solicite a un connacional en calidad de detenido y que la autoridad extranjera se encuentre en condiciones de repatriarlo.

De acuerdo con información oficial de la Fiscalía General de la República, las solicitudes de extradición activas son las que presenta el Estado mexicano a otro país, en donde se encuentra el prófugo de la justicia mexicana y que cuenta con un mandamiento judicial. Mientras que son pasivas las solicitudes que recibe nuestro país de parte de gobiernos extranjeros, en virtud de encontrarse un prófugo de la justicia de dicho Estado en nuestro país.

Los requisitos que se deben cumplir para formular una solicitud de extradición nacen de los Tratados Internacionales en la materia y a falta de éste, en lo dispuesto por la Ley de Extradición Internacional, así como en el principio de reciprocidad internacional.

De acuerdo con lo establecido en los Tratados Internacionales, los requisitos de solicitud de extradición son: Las Procuradurías Generales de Justicia y/o Fiscalías Generales o las áreas investigadoras de la PGR solicitan la intervención de esta Institución para iniciar un procedimiento de extradición de una persona ubicada en el extranjero que cuenta con un mandamiento judicial vigente y ejecutable;

La PGR es la que debe conocer de conformidad a lo establecido en nuestra Constitución Política, pues es la facultada para intervenir en los procedimientos de extradición;

La Dirección General de Procedimientos Internacionales, que pertenece a Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales (SJAI), revisa y analiza si la solicitud reúne los requisitos previstos en el Tratado bilateral aplicable o bien la Ley de Extradición Internacional a falta de aquel;

Al hacer su solicitud, las Procuradurías y/o Fiscalías Estatales deben cumplir con lo establecido en el Convenio de Colaboración que celebran la PGR, la Procuraduría General de Justicia Militar y las Procuradurías y Fiscalías Generales de Justicia de las entidades federativas. En el caso de las autoridades federales deben cumplir con lo establecido en la Circular C/005/99. En caso de que falte información y/o documentación se informará a la autoridad investigadora;

Una vez localizada la persona en el extranjero y se ha descartado que se trate de una homonimia, es decir, se asegura que es la persona requerida en extradición, se elabora una solicitud de detención provisional con fines de extradición o una petición formal de extradición; asimismo, las solicitudes y/o peticiones formales de extradición se acompañarán de los documentos que soporten las mismas;

Las solicitudes de detención provisional con fines de extradición o las peticiones formales de extradición deben ser presentadas ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), quien es la dependencia facultada para cursarla por la vía diplomática;

En esta etapa la SRE se encuentra facultada para analizar que la solicitud y/o petición de extradición cumple con los requisitos establecidos en los Tratados Internacionales o los requisitos en materia de extradiciones del país requerido. Una vez analizada, la Cancillería por medio de la representación diplomática en el país requerido se encargará de presentarla a la autoridad central de dicho Estado mediante una nota diplomática;

Las autoridades del Estado requerido detienen a la persona reclamada e inicia el procedimiento de extradición con una autoridad judicial. Durante esta etapa, el reclamado contará con una defensa adecuada que lo asistirá en el procedimiento de extradición, por lo que en ocasiones el proceso puede ser prolongado, y es muy importante la comunicación entre las autoridades mexicanas con las del Estado requerido para soportar la solicitud de extradición. En algunas ocasiones en esta etapa los reclamados consienten en su extradición y se agiliza su entrega;

Una vez que termina la etapa judicial, se turna el asunto dependiendo de cada país a otra Instancia en donde el Estado requerido resuelve sobre la procedencia de la extradición. Se debe aclarar que cada país cuenta con su propio procedimiento interno de extradición en el que se definen las instancias a las que pueden acudir los extraditables;

El Estado requerido CONCEDE o NIEGA la extradición. Cabe señalar que pueden ser recurribles ambas decisiones tanto por la defensa del reclamado como por la Fiscalía que defiende la postura del gobierno mexicano reclamante de la extradición. Por lo que se continúa con esta etapa hasta que la resolución de CONDEDIDO o NEGADO se encuentre firme. Si la resolución es positiva se continúa con el procedimiento de extradición, en caso contrario, se concluye el mismo y se deja en libertad al reclamado;

Si la resolución definitiva es CONCEDIDA, la extradición es notificada por las autoridades del Estado requerido a las autoridades de México, por lo que se inicia la coordinación para el traslado del extraditable a territorio nacional.

Como se puede apreciar, es un proceso complejo y que requiere de varias etapas para poder concretarse. Habrá que estar atentos, pues de llevarse a cabo y el ex director general de PEMEX regresa a México, es posible que el ex presidente Enrique Peña Nieto comience a inquietarse, pues todos sus allegados políticos en sectores clave de su gabinete han sido procesados y se encuentran en procesos legales que a muchos parece no favorecer.

Habrá que estar pendientes del proceso de extradición, ya que seguramente los testimonios del ex director de PEMEX, pondrá a temblar -y posiblemente arrastrar- a varios de sus ex colaboradores y colegas durante la administración peñista.

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