Reforma Educativa de largo alcance  

Exigencia para hacer de la mexicana una economía verdaderamente competitiva en un mundo globalizado reclama  un aprendizaje abierto y constante

Compartir:
Tesis de titular del Ejecutivo federal anima el quehacer del secretario de Educación Pública, Otto Granados Roldán

A la memoria de Justo Sierra

 

La exigencia para hacer de la mexicana una economía verdaderamente competitiva en un mundo globalizado reclama  un aprendizaje abierto y constante no sólo reservado al magisterio, sino a cualquier profesión o actividad productiva y creativa.  La lucha por restaurar en nuestro país una educación pública de calidad  y acorde a lo requerido para el crecimiento de la economía nacional y la prosperidad de los mexicanos reviste la más alta prioridad. Hace algunos meses, frente a alumnos y maestros de la primaria Rodolfo Menéndez, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el Presidente Enrique Peña Nieto aseguró que los beneficios de la Reforma Educativa no son de corto plazo, sino de carácter transexenal, y que repercuten en la calidad de la enseñanza en las aulas. “Esta reforma no se agota, no se concluye en esta administración; es un esfuerzo realmente profundo dedicado a lo más importante, al futuro de México, que está en las niñas y niños de nuestro país”, afirmó el Presidente de la República. “Los jóvenes que estén recibiendo una educación de mayor solidez, más profunda, de mejor formación, sin duda, serán los que tengan, el día de mañana, mayores oportunidades de obtener un empleo y una oportunidad laboral que sea mejor pagada y que le permita al país crecer y tener condiciones de mejor bienestar”, subrayó.

Estas tesis del Presidente de la República anima el quehacer del secretario de Educación Pública, Otto Granados Roldán. Peña Nieto se ha referido, reiteradamente, a la evaluación magisterial y ha insistido en que, pese a las resistencias, seguirá hasta completarse en todas las entidades federativas. “Lo hemos dicho una y otra vez, la Reforma Educativa no está diseñada para afectar o lastimar a las maestras y maestros, sino, más bien, para que tengan mayores oportunidades de crecer dentro de la carrera magisterial, dentro de su desempeño profesional a partir de sus méritos”.

La SEP ha logrado, ya, colocar más de 8 mil 500 millones de pesos en bonos educativos en la Bolsa Mexicana de Valores, recursos que permitirán continuar con el programa de rehabilitación de los planteles escolares. En 2015 se habían remodelado 2 mil 483 escuelas y en 2016 se calcula que han sido 13 mil 900. “Las niñas y los niños son el corazón de la escuela, y junto a ello viene toda la otra parte que hace que funcione ese corazón, que son las maestras y los maestros, y que queremos que estén debidamente formados”, reiteró el Presidente.

Se debe imponer un costo político y económico intolerable a quienes han apoyado y cobijado a los espurios liderazgos magisteriales que incitan a la violencia en rechazo a la evaluación que la mayoría de los docentes ha aceptado como elemento indispensable de la Reforma Educativa del Presidente Peña Nieto, que es de la mayor trascendencia y que representa un reto formidable y decisivo para el porvenir inmediato, y a largo plazo, de México, una tarea trascendente que ahora tiene en sus manos Granados Roldán, un educador y político de indudable capacidad. Se equivocan los enemigos de la educación pública que quieren atribuir las fallas de la enseñanza mexicana a los maestros cuando  han sido y están llamados a seguir siendo el mejor aliado con que cuenta la autoridad educativa para alcanzar sus metas. Prueba de ello es la postura del Sindicato de Trabajadores para la  Educación (STE),  que dirige Carlos Jonguitud Carrillo, a favor de la Reforma Educativa que  restaurará en México una educación pública de calidad  y acorde a lo requerido para el crecimiento de la economía nacional y la prosperidad de los mexicanos

 

e-Mail: [email protected]

 

 

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...