Recesión, desempleo y violencia récord, contra el discurso de AMLO, en el Zócalo, el 1 de julio

Se desploma el consumo; el desempleo aumenta terriblemente, según el IMSS; la violencia, como nunca, con 2903 asesinatos en mayo y 60% de aumento en secuestros; es la realidad contra el discurso presidencial que aquí le adelantamos

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“Yo tengo otros datos sobre el consumo, que está aumentando; lo que pasa es que ustedes se adelantan y ya no voy a tener nada que decir el primero de julio”, me dijo, este jueves, el presidente Andrés Manuel López Obrador al preguntarle sobre la percepción generalizada de recesión económica.

López Obrador no lo negó; por la respuesta me parece que la percepción de recesión le preocupa, aunque niega que exista recesión; de hecho, prometió dar un reporte de tiendas departamentales para probar su posición, sin embargo, las automotrices reportaron una caída del 11.3% en la venta de autos ligeros en el mes de mayo.

Sin embargo, López Obrador no aguantó la solicitud para que adelantara algo de su discurso del 1 de julio, el primer aniversario de su victoria.

La lista es larga y muy optimista: “Les adelanto que hay crecimiento, que hay control de la inflación; les adelanto que el peso es fuerte; les adelanto que nunca, en 36 años, se había incrementado el salario como se hizo en este 2019; les adelanto que está aumentando el consumo, lo que significa que hay circulante; les adelanto que está llegando inversión extranjera y que se ha evitado que se impusieran aranceles (EU a mercancías de México); les adelanto de que vamos muy bien y que hay bienestar”.

Sin embargo, la terca realidad es ineludible, y parte de la polémica de este jueves fue el reporte del Instituto Mexicano del Seguro Social la noche anterior, con datos de registro de empleos que al compararlos con los primeros cinco meses del primer año del sexenio de Enrique Peña Nieto, la caída era del 54%, y con el año pasado, de alrededor del 80%.

El Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó, el mismo jueves, que los delitos en mayo son los más altos de la historia, con 2903 homicidios dolosos, y el aumento del 60% en los secuestros, que en la CDMX de Claudia Sheinbaum Pardo desbordaron una crisis con el asesinato de Norberto Ronquillo, estudiante de la Universidad del Pedregal, de Armando Martínez Gómez.

Los periódicos del 20 de junio amanecieron con los ya citados comparativos, en especial El Financiero y La Jornada, así que, antes de la conferencia mañanera, el presidente tenía en su oficina de Palacio Nacional una respuesta, de botepronto, de lo que sería un seguro cuestionamiento en la conferencia.

Le pregunté al presidente qué opinaba de la baja de empleos reportada por el IMSS y de la percepción generalizada de recesión económica.

La respuesta fue un boletín del Seguro Social que incluía los 481 mil becarios y beneficiados de programas sociales, la gran mayoría con apoyos de 3 mil 600 pesos mensuales, con responsabilidades muy cuestionadas; prácticamente, cualquiera de ese casi medio millón de jóvenes, si quiere van a trabajar o no; se han presentados muchos casos que mandan a volar a las empresas afiliadas porque les dicen que ellos no son los patrones y no les pagan. Así de simple el grado de entropía de todo esto.

Sin embargo, la sola respuesta del presidente prendió los ánimos de los reporteros en la conferencia y cuestionaron la inclusión de los becarios como parte de empleos formales, al grado de que el presidente prometió que el director del Seguro Social, Zoé Robledo Aburto, aclararía la situación.

En realidad, Zoé aceptó que no se trata de empleos formales, pero que ellos lo consideran así, ya que “se puede decir que esos becarios están trabajando”.

En voz de Robledo: “Entiendo que de repente no se considere o no se analice como parte de la cifra de empleo porque, es cierto, no lo es, pero no significa que no sean jóvenes que están trabajando, recibiendo un ingreso y que tengan seguridad social“.

Explicó que incluyen a los becarios en la información de creación de empleo porque sí reciben un ingreso y la Secretaría de Trabajo paga una cuota de 69 pesos al IMSS por cada joven: “No estamos mezclando cifras, pero sí estamos reportándolas en el mismo boletín“.

¿Por qué estamos considerando este dato en el mismo boletín, pero no en la misma cifra? Primero, los Jóvenes Construyendo el Futuro tienen ingreso, incluso superior al salario mínimo; participan en la población económicamente activa“.

Posteriormente, aseguró que el objetivo es que los becarios, al término del programa de un año, pueden incorporarse al empleo formal: “Están aprendiendo trabajando y, cuando acaben el programa, es muy probable incorporarlos al empleo formal. Y ese proceso sí llevará tiempo y, entonces sí, las dos cifras van a ser la misma“.

Terrible que el gobierno de la Cuarta Transformación tome distancia de la realidad; no hay generación de empleos cuando se cancelaron grandes obras, como el aeropuerto de Texcoco, y está congelado el de Santa Lucía por una lluvia de amparos; la refinería de Dos Bocas tampoco reúne la documentación, permisos y dictamen, y aval medioambiental, para arrancar; el Tren Maya continúa en la fantasía y no existe certeza jurídica cuando una consulta a mano alzada puede tumbar cualquier proyecto, como ocurrió con el Metrobús de Durango.

El “vamos bien” del presidente, el 1 de julio, en el Zócalo no es más que un discurso para maquillar la realidad, cada vez menos ocultable, con un triunfalismo famélico de la Cuarta Transformación que ni siquiera ha cumplido su slogan de lucha contra la corrupción.

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