Peralta negoció con criminales y AMLO lo sostiene; en Aduanas engañó a Ríos-Farjat (SAT)

Inconcebible que el Presidente mantenga en Gobernación a quien negoció, por su cuenta, con grupos criminales. En una muestra de debilidad, López Obrador le ordena sujetarse a la Constitución. Peralta usó al Ejecutivo para engañar a la Directora del SAT, Ríos-Farjat. ‘Son criminales que se hacen llamar autodefensas’: Aureoles

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La realidad en la Cuarta Transformación parece más prosaica y cínica. No hay otra forma de entender la voluntad de Andrés Manuel López Obrador para sostener en la subsecretaría de Gobernación a Ricardo Peralta, quien dialogó, por su cuenta -aparentemente-, con grupos del crimen organizado, presuntos “autodefensas”, pero como dijo el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles: “No hay grupos de autodefensas armados, sino criminales que se hacen llamar autodefensas”.
El Presidente declaró el jueves, en Palacio Nacional: “Pues él (Ricardo Peralta) tomó esta decisión porque lo invitaron a participar (grupos criminales y/o autodefensas), pero ya se habló en el Gabinete de Seguridad y se le ha pedido que se ajuste a lo que establece la Constitución y las leyes”.
A menos que la intención sea burlarse del Estado de Derecho, no hay forma de mantener a Peralta Saucedo en la subsecretaria de Gobernación.
No es la primera actitud truculenta de Ricardo Peralta. A principios de marzo utilizó el nombre del Presidente, en falso, en la Administración General de Aduanas (AGA) para engañar a su jefa, Margarita Ríos-Farjat, titular del SAT.
Como funcionario de Hacienda en Aduanas, Peralta se burló de la Directora del Sistema de Administración Tributaria con el propósito de modificar el procedimiento de importación de hidrocarburos, según esto, previa aprobación del Presidente López Obrador.
Ríos-Farjat lo consultó con el Director Jurídico de Presidencia, Julio Scherer Ibarra, y este le respondió que había sido a propuesta de Peralta Saucedo, pero el Presidente la había rechazado, cosa que no informó a la Directora del SAT; peor aún, aseguró que eran instrucciones del Ejecutivo.
En un memorándum fechado el 4 de marzo, Ríos-Farjat reclamó a Peralta el atrevimiento: “Me informa el comité que se pretendió justificar diciendo que habían sido instruidas por el Ejecutivo Federal, situación que, además, y en todo caso, usted omitió informarme, como correspondería. Al no contar con una instrucción por parte del Titular del Ejecutivo (el presidente Andrés Manuel López Obrador) que confirmara lo anterior se consultó al respecto con el Consejero Jurídico del Ejecutivo Federal (Julio Scherer), quien aseguró que esa idea fue propuesta por usted, pero rechazada por el Presidente”.
El engaño parece la constante. Esta semana metió en líos a la titular de la Segob, Olga Sánchez Cordero, al dialogar, por la libre, con grupos del crimen organizado y presuntos autodefensas, lo que alarmó al Presidente López Obrador y, en la mañanera, comentó: “Él (Ricardo Peralta) tomó esta decisión porque lo invitaron a participar; se habló de este asunto en el gabinete de seguridad y se le ha pedido que se ajuste a lo que establece la Constitución y las leyes. No estoy de acuerdo con este programa”.
Quedará la duda si la función de las “autodefensas” sería apoyar al gobierno de la Cuarta Transformación a combatir el crimen; no se ha especificado; lo cierto es que López Obrador, de plano, lo rechazó: “Pienso que fue un error promover estos grupos porque fueron en algunos casos, en la mayoría, auspiciados por el mismo Gobierno; creo que eso no corresponde a lo que establece la Constitución”.
Sin embargo, en opinión de quien ha sufrido las supuestas “autodefensas”, Silvano Aureoles, “es un error” del gobierno federal buscar el acercamiento con delincuentes para combatir la violencia en país.
Además, acusó al subsecretario Peralta Saucedo de que se reunió en el municipio de La Huacana, Michoacán, con personas que persiguieron y desarmaron a un grupo de militares.
Dijo Aureoles: “Me duele que a los que ultrajaron y maltrataron a los soldados de México los premien. Viene el subsecretario Peralta a darle dinero a los delincuentes. Es que, dice, son ejidos; es que es el doctor Mireles”.
López Obrador dice no querer repetir la historia de gobiernos pasados que negociaron con las autodefensas, pero en el caminar de esta desastrosa administración nos damos cuenta que ni tiene todos los hilos ni toda la información, ni remotamente el control de sus capitanes, muchos de ellos auténticas fichas.

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